jueves, 16 de septiembre de 2010

Cuidado con retar a Dios

No le hagan caso a Ezequías, que los quiere seducir cuando dice: "El Señor nos librará." ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones pudo librar a su país de las manos del rey de Asiria?.

2ª. Reyes 18:32b-33.


Lectura diaria: 2ª. Reyes 18:17-37. Versículos del día: 2ª. Reyes 18:32b-33.


La historia del rey de Asiria quien se creyó lo suficientemente fuerte como para retar a Dios, nos deja la lección que Él es el soberano sobre reinados y principados y que nadie absolutamente nadie puede pasar por encima de su poder. Ante la circunstancia, el rey de Judá, Ezequías tranquilizó al pueblo: “No se asusten ni se acobarden ante el rey de Asiria y su numeroso ejército”; “Él se apoya en la fuerza humana, mientras que nosotros contamos con el Señor nuestro Dios” (2ª. Crónicas 32:7 y 8). Este pasaje nos deja una gran enseñanza; nosotros a menudo nos sentimos derrotados porque nos parece que los enemigos que a diario se nos cruzan tienen mucho poder, quizá por sus posiciones o por sus riquezas, sin acordarnos que tenemos al frente al mejor abogado y defensor de sus hijos y ¡ay de aquel que toca alguno de los suyos! Lo que tenemos que hacer es seguir el ejemplo del rey de Judá y orar reconociendo la grandeza y poder de nuestro Dios, pidiéndole su favor, para que con su mano prodigiosa pelee por nosotros (2ª. Reyes 19:15-19), después de esto, esperar tranquilos la respuesta del Señor. Al igual que en la historia, Dios también se nos manifestará y contestará la plegaria. No olvidemos casos como el del constructor del Titanic, quien se atrevió a decir que “ese barco no lo destruiría ni Dios” y ni siquiera alcanzó a recorrer su primer viaje cuando fue completamente destruido. Lo mismo le pasó a John Lennon, retó a Dios y lo mataron en el momento menos esperado. Tengamos cuidado con estas cosas, pues de Dios nadie se burla. Al revés siempre rindámosle la pleitesía que merece, sin olvidar que somos sus súbditos y en sus manos estamos.


Un abrazo y bendiciones.