sábado, 30 de marzo de 2019

Hay que levantar hijos en el temor al Señor


Yo, el Señor, Dios de Israel, lo afirmo. Yo honro a los que me honran, y humillo a los que me desprecian”. 1 Samuel 2:30b. NVI.

Lectura: 1 Samuel 2:12-36.  Versículo del día: 1 Samuel 2:30b.

MEDITACIÓN DIARIA

El sacerdote de aquel tiempo era Elí. Sin embargo, sus hijos menospreciaron como sacerdotes los sacrificios al Señor y no le pusieron atención a su padre cuando les llamó la atención (vv. 12-17; 22-25). Todo esto hizo que el Señor le quitara el sacerdocio a la familia de Elí y levantara otro sacerdote que lo honrara como era debido.
Lo que le pasó a Elí con sus hijos nos debe de servir de ejemplo para que como padres los disciplinemos de tal manera que desde pequeños tengan el temor de Dios. Hay que saber ejercer la autoridad para frenarlos y castigarlos en su momento para no dejarles coger ventaja. De lo contrario, el padre que es alcahueta y permisivo con sus hijos tendrá que darle cuentas a Dios y Dios esto lo toma como el honrarlos más a ellos. Recordemos que no hay nada ni nadie que pueda estar por encima de nuestro Dios porque ese es el primer mandato dado por el Señor Dios de Israel (Deuteronomio 6:5), y resumido por Nuestro Señor Jesucristo cuando dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 8:30).

Amado Señor: gracias por la enseñanza que nos dejas para saber educar a los nuestros en el temor reverente hacia Ti. Te rogamos que ante todo seamos ejemplo para ellos amándote y teniéndote siempre en el primer lugar. Pedimos tu sabiduría para guiarlos por el camino correcto con la ayuda de tu Santo Espíritu. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 29 de marzo de 2019

Cuando los impíos gobiernan, el pueblo gime


Cuando los justos prosperan, el pueblo se alegra; cuando los impíos gobiernan, el pueblo gime. 
Proverbios 29:2. NVI.

Lectura: Proverbios 29:1-27.  Versículo del día: Proverbios 29:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Tanto en el capítulo 28 como en el 29 de Proverbios, Dios nos habla de los gobernantes. Es triste ver a una nación que en otros tiempos fue tan próspera y bella convertida en un pueblo que gime. Es escuchar como un gobernante se come sus propias mentiras y aun así sale a decir que no ha pasado nada. “Cuando un gobernante se deja llevar por mentiras, todos sus oficiales se corrompen” (v. 12). Sí; sus oficiales van de la mano con el comandante en jefe, quien es quien lleva el timón. Ellos buscan el favor del gobernante y prevalece la injusticia (v. 26). Lo que se vislumbra en estos casos es falta de dirección; y: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía” (v. 18a).
Vemos en noticias, se escucha de los mismos, que han tenido que abandonar su país en busca de pan para sus hijos y familia. Viven la opresión desgarradora por querer conseguir una bolsa de leche o un medicamento. En definitiva, es exactamente como dice aquí: “El gobernante que oprime a los pobres es como violenta lluvia que arrasa la cosecha” (Proverbios 28:3). Acaba con su industria, sus recursos y hasta con sus propios conciudadanos. En estos casos el gobernante no solamente tirano sino carente de entendimiento: “El gobernante falto de juicio es terrible opresor” (Proverbios 28:16). No puede tener juicio una persona que no tenga el más mínimo temor de Dios. Triste, muy triste encima se vuelven dictadores testarudos y obstinados. Unámonos en oración por nuestros pueblos latinos. Oremos en especial por Venezuela, para que esta nación pueda volver a florecer y sus gentes puedan retornar a sus hogares en completa libertad. El Señor permita que a los países vecinos esta situación sirva de ejemplo, porque: “cuando los impíos gobiernan, el pueblo gime”.

Señor y Dios nuestro: ponemos delante de tu trono al pueblo venezolano que está sobreviviendo en medio de escasez, tiranía y miedo. Permite buen Dios que suceda un cambio que lleve a sus gentes bienestar, salud y prosperidad. Ante todo Señor te pedimos que gobierne un hombre con el temor tuyo y que esta nación voltee los ojos hacia tu Hijo Jesús, quien es el Rey de reyes y Señor de señores. Gracias por escuchar nuestra plegaria. ¡Te alabamos y te bendecimos!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 28 de marzo de 2019

Enséñanos a ejercer tu autoridad


Jesús pasó a Capernaúm, un pueblo de Galilea, y el día sábado enseñaba a la gente. Estaban asombrados de su enseñanza, porque les hablaba con autoridad. 
Lucas 4:31-32. NVI.

Lectura: Lucas 4:31-37.  Versículos del día: Lucas 4:31-32.

MEDITACIÓN DIARIA

La autoridad de Jesús, no era de gritos ni bulliciosa como pensamos que se tiene que demostrar. Autoridad en griego, exousia: “dominio, poder, libertad; fuerza, en control”. Así era como el Señor manifestaba su autoridad, no solamente para hablarle a la gente, también para silenciar a los demonios: “¡Cállate! —lo reprendió Jesús—. ¡Sal de ese hombre!” (v. 35), le dijo al espíritu maligno del hombre que estaba en la sinagoga. “Todos se asustaron y se decían unos a otros: ¿Qué clase de palabra es esta? ¡Con autoridad y poder les da órdenes a los espíritus malignos, y salen!” (v. 36).
Su enseñanza era hablada con sabiduría. Sus palabras y sus actos eran percibidos por sus seguidores de una manera intensa; llevaban consigo el amor que se desprendía de ellas. Por lo visto, los sacerdotes y autoridades del pueblo judío se limitaban a ordenar, mandar, criticar, condenar o culpar, pero no sabían de ejercer la autoridad como lo que es. El Señor les dio ‘cátedra’ como decimos; quizá por eso tampoco lo aceptaban.
Esta autoridad es la que el Señor desea que ejerzamos; hay que empezar por casa para conducir a nuestros hijos y seguirla igualmente con los discípulos. Por eso debemos empaparnos bien de la Palabra de Dios para que cuando hablemos de Él sea practicando la misma autoridad; sin titubeos pero con amor, plenamente convencidos de lo que decimos, para atraer a las personas a sus pies.

Amado Señor: Tú nos dejaste la mejor muestra de autoridad en tu ministerio aquí en la tierra. Enséñanos a ejercerla de la misma manera: hablando con poder, con dominio, pero a la vez con el amor tuyo reflejado en nuestras vidas. Queremos ser verdaderamente tus discípulos. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Jesús: el camino que no te abandonará


Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: Este es el camino; síguelo”. Isaías 30:21. NVI.

Lectura: Isaías 30:19-26.  Versículo del día: Isaías 30:21.

MEDITACIÓN DIARIA

Tomemos la lectura para nosotros porque es Palabra de Dios queriendo que tengamos una mejor calidad de vida. A pesar de estar en un desierto, con aflicciones que nos descontrolan tenemos en nuestro buen Señor, el consuelo que necesitamos. De pronto en la misma confusión no sabemos para dónde coger, pero el Señor no nos dejará, aunque se crea lo contrario. Es Él mismo, quien demostrará la senda correcta. Esta porción de lectura tiene promesas de bendición que no debemos desechar.
Por eso, si estás sufriendo o pasando un problema serio, el Señor te dice: “ya no llorarás más; ¡El Dios de piedad se apiadará de ti cuando clames pidiendo ayuda! Tan pronto como te oiga, te responderá. Aunque el Señor te dé pan de adversidad y agua de aflicción, tu maestro no se esconderá más; con tus propios ojos lo verás.” (vv. 19-20). La misericordia del Señor es tan grande que, es quién nos busca, nos seduce y nos llama a su reino. Y cuando te ve angustiado te habla a través de su Palabra para que creas en Él. ¡Síguelo! No des marcha atrás ni te rindas buscando otros caminos. Si los encuentras, no son correctos; te desviarán mucho más.

Señor Jesús: gracias porque Tú Eres el único camino. Gracias por estar pendiente de nosotros, aun en la adversidad. A veces no te vemos y nuestra fe decae; pero Tú nos regalas palabras de ánimo y te encargas de devolvernos a través de tu Santo Espíritu el gozo, la paz, la fe que creíamos habían desaparecido. ¡Gracias por tanto amor ofrecido!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 26 de marzo de 2019

Sus rayos luminosos conducen a la meta


Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. 
Salmo 119:105. NVI.

Lectura: Salmo 119:105-112. Versículo del día: Salmo 119:105.

MEDITACIÓN DIARIA

Si salimos a caminar en la oscuridad, lo más seguro es que tropecemos y caigamos. De la misma manera nos sucede cuando dejamos a un lado la Palabra de Dios y seguimos dando pasos solamente tanteando. Podemos decir que no hay problema que podemos bandearnos solos, pero no es cierto. Por fuera solamente vemos oscuridad; es innegable, y mucho más en estos tiempos que estamos viviendo. El Señor nos dejó su Palabra con el fin de alumbrar diariamente el sendero por el que transitamos. Sin el brillo de ella no hay como saltar los obstáculos.
La Biblia no es un amuleto como algunos creen; tampoco es una historia o cuento; es la Palabra de Dios y no podemos dejarla guardada en el cajón o biblioteca porque la necesitamos diariamente. Tenemos que atesorarla en el corazón, llevarla en la mente como una bandera que nos recuerda a través del Espíritu Santo, si estamos siguiendo la dirección correcta o nos desviamos. Aferrémonos a esa lámpara para que vayamos reconociendo el camino que el Señor nos tiene trazado y entendamos su propósito al aceptarnos en su reino. ¡No la dejemos apagar! ¡La necesitamos en todo su esplendor!

Amado Señor: gracias por tu Palabra que es la luz que nos guía hacia dónde encaminarnos. Gracias porque sin ella no tendríamos dirección alguna y andaríamos como veletas en completa oscuridad. Aférranos Señor a esa Palabra Tuya y permite que deseemos sus rayos luminosos para encontrar la trayectoria y no perdernos hasta llegar a la meta deseada. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 25 de marzo de 2019

Nosotros: los encargados de ofrecer el amor de Dios


Dejen de hablar con tanto orgullo y altivez; ¡no profieran palabras soberbias! El Señor es un Dios que todo lo sabe, y él es quien juzga las acciones”. 1 Samuel 2:3. NVI.

Lectura: 1 Samuel 2:1-11.  Versículo del día: 1 Samuel 2:3.

MEDITACIÓN DIARIA

Ana, la madre de Samuel eleva una oración al Señor para enaltecer su Nombre por haberla sanado de la esterilidad. En su plegaria deja ver quizá, la humillación que vivió por no quedar embarazada. El versículo del día nos exhorta a dejar la altivez y el orgullo. Ana lo vivió por su condición de estéril, pero en otros puede surgir por poder, posición, riqueza, abolengo, raza, edad, origen, discapacidad, etc. Cualquiera de estas conductas discriminatorias puede caerse en un momento dado y Dios será el encargado de juzgarlo todo. Así que lo mejor es no hacer alarde de nada.
El Señor no mira las apariencias sino lo que hay en el corazón (1 Samuel 16:7). El Señor exalta al humilde y humilla al que se exalta (Mateo 23:12). El apóstol Pablo nos hace unas recomendaciones al respecto que debemos tener en cuenta: “Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás” (Filipenses 2:1-4). Sus palabras son para nosotros. El amor al Señor Jesús nos debe motivar; la comunión con su Santo Espíritu nos mueve a tener un mismo parecer sin egoísmos ni vanidad. Bien se nos recomienda que considerando a los demás como superiores a nosotros mismos. Pienso que esa es la manera de permitir que brote el mandato nuevo del Señor Jesús. Nos preguntaremos: ¿con los de la iglesia? Claro que con los de nuestra iglesia, pero no podemos dejar por fuera a los no cristianos. No, de ninguna manera. Si nosotros no somos portadores del amor que ya conocemos, ¿a quién vamos a exigirle amar?

Bendito Señor Jesús: gracias por dejarnos a tu Santo Espíritu para que en unión con Él pueda brotar en cada uno de nosotros el fruto del amor. Te rogamos Señor que nos hagas portadores de ese amor para que, por él, el mundo te conozca y entienda que Tú viniste para darnos a todos el amor verdadero, el amor que no discrimina, el que no tiene envidia ni vanidad alguna. El amor que no se extingue. El amor que ofreces a pesar de. Gracias, gracias buen Dios.

Un abrazo y bendiciones.  

sábado, 23 de marzo de 2019

Hay que aprender disciplina


Aplica tu corazón a la disciplina y tus oídos al conocimiento. 
Proverbios 23:12. NVI.

Lectura: Proverbios 23:1-18.  Versículo del día: Proverbios 23:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Todo en la vida exige disciplina. Cualquier cosa que queramos emprender exige disciplina. Si es un deporte, un trabajo, un estudio; hasta para un hobby o juego de entretenimiento necesitamos disciplina. Siendo lo rutinario de ese modo, con mayor razón Dios nos exige disciplina en nuestra vida diaria con Él. “No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es” (Santiago 1:22-24).
Personalmente considero que la disciplina va ligada a la autoridad y al orden que se siga bien sea en el hogar, en la empresa o en la Iglesia. Creo que toda institución tiene normas o reglas que hay que acatar y no pasar por alto. Pero para que seamos disciplinados en cualquier tipo de organización, tenemos que empezar por nosotros mismos. La disciplina exige dejar aquello que nos aleja y actuar acorde con lo estipulado. Por decir: sé que la Palabra de Dios es para mi bien, pero si no la conozco no puedo disciplinarme en ella. Igual sucede con la oración. Para mí es una disciplina fomentar cada día el deseo de hablar con Papá Dios. Recordemos que, si no lo hacemos, Dios buscará la manera de llevarnos a sus píes y la disciplina de Dios no es tan fácil de sobrellevar. “Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella” (Hebreos 12:11). Practiquemos la autodisciplina para no tener que aprenderla a golpes.

Amado Dios y Padre: queremos ser obedientes a tu Palabra para que nuestro corazón reciba la enseñanza con agrado y nuestros oídos estén atentos para escuchar palabras sabias. Gracias por tener en nuestras manos, el Manual de vida que nos dejaste; de ahí proviene todo conocimiento y verdad. ¡Te alabamos y te adoramos!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 22 de marzo de 2019

Las Buenas Nuevas son para todos


El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.
Lucas 4:18-19. NVI.

Lectura: Lucas 4:18-19.  Versículo del día: Lucas 4:18-19.

MEDITACIÓN DIARIA

Al comienzo de su ministerio El Señor Jesús pasa a la sinagoga de Nazaret un sábado, y hace la lectura recordándoles las palabras proféticas de Isaías 61:18. Como lo miraban con mucha atención Él les dijo: “Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes” (v. 21). Todos en la Sinagoga estaban encantados de escucharle. Pero cuando les habló de los tiempos de Elías que, habiendo hambre en toda la tierra, no fue a buscar ninguna viuda de allí sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón (1 Reyes 17:13-16). Y que igual sucedió con Eliseo; habiendo tantos enfermos en Isael de lepra, él fue enviado a sanar a Naamán un oficial del ejército sirio (2 Reyes 5:13-14). Para nada les gustó a los de la sinagoga escuchar estas palabras. Por eso dice la Escritura: “Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron” (Juan 1:11). Los de su pueblo lo rechazaron. Entonces, las Buenas Nuevas llegaron a nosotros que somos las ramas prendidas en la raíz del olivo y participamos de su savia nutritiva (Romanos 11:17-18). Por lo visto, los de la sinagoga fueron parte de las ramas desgajadas de las que habla Pablo en la Carta a Romanos.
Aprovechemos como ramas injertadas las Buenas Nuevas que el Señor Jesús nos trae: Él es salvación, sanidad, libertad. Todo lo que nos ofrece es gratuito. Cuando nos dan un regalo, nunca decimos ‘no’; al contrario, lo recibimos, nos alegramos y agradecemos a la persona que nos lo obsequia. Las Buenas Nuevas son para todos. Este regalo de Jesús es el mejor de los mejores. No lo deseches.

Amado Señor Jesús: muchas gracias por permitirnos conocerte y disfrutar de todo lo que Eres, de todo lo que ofreces. Oramos porque estas Buenas Nuevas puedan llegar a tantos que andan abatidos, atribulados, encarcelados en su propio ego. Señor permítenos ser útiles en tu obra. Utilízanos y danos el denuedo para compartir lo que ya has hecho con cada uno de nosotros. Gracias bendito Jesús. Te alabamos y te honramos.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 21 de marzo de 2019

Permite que nuestro corazón esté cerca del tuyo


El Señor dice: Este pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres.  
Isaías 29:13. NVI.

Lectura: Isaías 29:13-21.  Versículo del día: Isaías 29:13.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor Jesús hablando con los fariseos y maestros de la ley, les recordó estas mismas palabras del profeta Isaías (Mateo 15:7-9). En la Iglesia del Señor Jesucristo nos encontramos igual, con muchos fariseos hipócritas; se dice una cosa y se practica otra completamente diferente. Dios desea de nuestra parte un corazón contrito y humillado (Salmo 51:17); un corazón que entienda que la obediencia para Él es la mejor adoración. No sacamos nada con ir los domingos a escuchar la Palabra de Dios, si solamente la dejamos ahí; como una lección más. No; hay que bajarla, guardarla en nuestro corazón para ser hacedores de ella, para tenerla a flor de labios en caso de necesitarla o para meditarla en el diario vivir.  
Dios no quiere que hayamos cambiado de religión: Él desea un cambio profundo; de adentro del corazón. Para que esto se dé, tenemos que acatar su Palabra. La obediencia vale más que los sacrificios. A Dios le agrada más que le obedezcamos que miles de sacrificios: “El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros” (1 Samuel 15:22). Es que ni siquiera prestamos atención a lo que se dice y mucho menos obedecemos. El Señor nos lo entregó todo por amor; de igual manera, por amor a Él debemos obedecerle.

Amado Señor Jesús: enséñanos a ser verdaderos seguidores tuyos. Tú dices que somos tus amigos si hacemos lo que nos mandas. Queremos ser, ante todo tus amigos; tus mandatos son claros y están en tu bendita Palabra. Permite que nos empapemos de ellos para conocer tu voluntad. Pon en cada uno de nosotros, un corazón como el de David, para que esté cerca al Tuyo. ¡Gracias bendito Señor!  

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Tu Palabra: el deleite para enamorarnos de Ti


¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca! 
Salmo 119:103. NVI.

Lectura: Salmo 119:97-104.  Versículo del día: Salmo 119:103.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando nos enamoramos del Señor, amamos su Palabra y la tomamos como el más exquisito dulce que degustamos y saboreamos con placer. “Son más deseables que el oro, más que mucho oro refinado; son más dulces que la miel, la miel que destila del panal” (Salmo 19:10). No es una carga; es querer cada día saber más de Él. Por eso es que la relación del Señor Jesucristo con su Iglesia, se asemeja a la del amado con su amada (matrimonio). Cada uno de nosotros hacemos parte de esa Iglesia suya. El Señor nos dio todo su amor y de ese mismo modo desea que actuemos: con amor. Cuando el Señor vuelva, llevará a su novia para celebrar con Él las ‘bodas del Cordero’: “¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente” (Apocalipsis 19:7-8).
Yo te invito para que la relación que empezaste cuando lo recibiste en tu vida, como Señor y Salvador, cada día se acreciente más, para que puedas amarlo como lo merece, y como la novia que eres del mejor Novio que se nos presenta.

Amado Jesús: Tu Palabra es el deleite que nos dejaste para enamorarnos y estar preparados para el día de las bodas. Eres la razón de nuestro existir; sin Ti ya no podríamos vivir. Deseamos amarte con el amor que el corazón humano consigue dar. Sabemos que no es comparable al Tuyo, pero acéptalo Señor como lo mejor que tenemos para ofrecerte. En este mundo convulsionado tu novia escogida anhela que vengas pronto a llevarnos Contigo. ¡Ven pronto Señor Jesús, te esperamos con ansiedad de corazón!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 19 de marzo de 2019

Si no se hace con amor de nada sirve


Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones. 
Proverbios 19:17. NVI.

Lectura: Proverbios 19:1-29.  Versículo del día: Proverbios 19:17.

MEDITACIÓN DIARIA

A lo largo de estos años he escrito muchos devocionales sobre este versículo y sobre “No niegues un favor a quien te lo pida si en tu mano está el otorgarlo” (Proverbios 3:27). Sin embargo, no solamente en la Iglesia a donde asisto, sino también hablando con mi hijo, he entendido algo que siempre había pasado por alto y sobre eso quiero plasmar mi devocional de hoy.
Considero que con mucha frecuencia ocurre que sí se hacen los favores, ya sea por conveniencia, por pena o porque simplemente se quiso hacer. Existe un ‘pero’ que debemos tener en cuenta, máximo, si decimos que somos cristianos. Voy primero al versículo por el que logré entenderlo mejor: “Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso” (1 Corintios 13:3). Así es. Y notemos que aquí no habla de préstamo sino de dar, entregar, regalar. Definitivamente cualquier acción que llevemos a cabo, si no tiene el sello del amor impregnado, no nos sirve absolutamente de nada. Es más, teniendo en cuenta la misma Escritura que nos dice: “Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace” (Santiago 4:17); estamos pecando. O sea, si no es con el amor de corazón, de nada sirve. ¡Hum dura Palabra! Pero precisamente ahí está para que la aprendamos, la memoricemos y la pongamos en práctica. ¡Ánimo! Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

Señor Jesús: gracias por enseñarnos cada día más sobre tu Palabra. Quizá nos falta mucha dosis del amor dejado por Ti para amar al prójimo como nos lo mandaste, pero te rogamos que seas Tú a través de tu Santo Espíritu colocando una sobredosis de ese amor en cada uno de nosotros para que cuando alguien se dirija a pedirnos una ayuda, te veamos a Ti y demos todo lo mejor de lo mismo que nos has entregado. Gracias, muchas gracias bendito Señor. ¡Te alabamos y bendecimos por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 18 de marzo de 2019

Hay que cumplir con responsabilidad


Entonces hizo este voto: Señor Todopoderoso, si te dignas mirar la desdicha de esta sierva tuya, y si en vez de olvidarme te acuerdas de mí y me concedes un hijo varón, yo te lo entregaré para toda su vida, y nunca se le cortará el cabello. 
1 Samuel 1:11. NVI.

Lectura: 1 Samuel 1:1-20.  Versículo del día: 1 Samuel 1:11.

MEDITÁCIÓN DIARIA

Esta fue la oración de Ana, la esposa de Elcaná que no podía tener hijos; con angustia y desconsuelo le clamó al Señor por esta petición. El sacerdote Elí, al saber que estaba afligida le responde: “—Vete en paz —respondió Elí—. Que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido” (v. 17). Más adelante el Señor se acordó de ella. “Ana concibió y, pasado un año, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, pues dijo: Al Señor se lo pedí” (v. 20). Después que Ana destetó al niño lo llevó a la casa del Señor en Siló y presentaron el niño a Elí: “Dijo Ana: Mi señor, tan cierto como que usted vive, le juro que yo soy la mujer que estuvo aquí a su lado orando al Señor. Este es el niño que yo le pedí al Señor, y él me lo concedió. Ahora yo, por mi parte, se lo entrego al Señor. Mientras el niño viva, estará dedicado a él. Entonces Elí se postró allí ante el Señor” (vv. 26-28).
Aprendamos muy bien la lección: al Señor hay que cumplirle lo prometido; de lo contrario dice la misma Palabra, entonces es mejor no prometer que prometer y no cumplir (Eclesiastés 5:1-5). Creo que cuando nos comprometemos en la Iglesia bien sabemos que es para la obra del Señor. Hay que hacerlo con la mayor responsabilidad y alegría. Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:7). Seamos consecuentes con lo que afirmamos. Que nuestro sí, sea sí y nuestro no, no. Hay que cumplir y cumplirlo con excelencia.

Señor nuestro: te damos gracias por enseñarnos cada día a ser verdaderamente tus discípulos que deseamos ante todo cumplirte lo prometido. No nos dejes hablar palabras vanas y hablar por hablar. Señor, multiplica el tiempo para que tengamos comunión Contigo anhelando que ese momento sea maravilloso como de la novia que se encuentra con su Amado. ¡Gracias bendito Señor y Dios!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 16 de marzo de 2019

Satán está derrotado; no tiene poder sobre nosotros


Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto. 2 Allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo. 
Lucas 4:1-2. NVI.

Lucas 4:1-13.  Versículos del día: Lucas 4:1-2.

MEDITACIÓN DIARIA

Satanás está reinando sobre el mundo. Eso es indudable y responde a tantas preguntas que viendo la maldad se cuestiona la gente continuamente. Si Satanás sabía que estaba tratando con el Señor Jesús y aun así lo tentó, ¿cuánto no lo hace con nosotros? Con razón nos escribe el apóstol Santiago en su Carta: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes” (Santiago 4:7). El Señor nos dejó el ejemplo: sometido completamente a Dios Padre, le contestó con la Palabra en todas sus tentaciones. Primero lo hizo con la comida porque sabía que Jesús estaba en el desierto, había ayunado y tenía hambre. Quiso convencerlo también con los poderes del mundo para que lo adorara y fue más allá desafiando directamente a Dios. Para todas el Señor obtuvo una respuesta: “—Escrito está: No solo de pan vive el hombre” (v. 4); “—Escrito está: Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él” (v. 8); “—También está escrito: No pongas a prueba al Señor tu Dios —le replicó Jesús” (v. 12). ¿Por qué tentó el diablo a Jesús? Porque sabía que iba a comenzar su ministerio aquí en la tierra y a él no le convenía. Muy seguramente eso sucede con nosotros: cuando va a venir la bendición o cuando el Señor se va a glorificar usándonos, satanás nos ataca más.
Por eso es tan importante que memoricemos la Biblia porque no sabemos en qué momento tendremos que resistir al enemigo. Aprendamos la lección que nos deja el Señor en este pasaje. Recordemos que Satanás no se queda quieto, entonces la guerra la tenemos que dar y no temerle porque lo que él hace son patadas de ahogado. Ya el Señor Jesús con su muerte y resurrección lo venció y está derrotado, pero quiere molestar a quien se deje. El Apóstol Pedro nos lo vuelve a recalcar: “Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe” (1 Pedro 5:8-9).

Amado Señor: Gracias por tu Palabra que es verdad y es la que nos conduce a estar firmes en la fe. Enséñanos a no solamente leerla y aprenderla, sino a memorizarla para tener como combatir al diablo frente a sus asechanzas. Gracias Señor porque Tú ya lo venciste y no tiene poder sobre los tuyos. Somos de la patria celestial, del reino del Rey de reyes y Señor de señores. ¡Gloria y Honor a Ti bendito Jesús!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 15 de marzo de 2019

Cristo es la base irremovible


Por eso dice el Señor omnipotente: ¡Yo pongo en Sión una piedra probada!, piedra angular y preciosa para un cimiento firme; el que confíe no andará desorientado. 
Isaías 28:16. NVI.

Lectura: Isaías 28:16-19.  Versículo del día: Isaías 28:16

MEDITACIÓN DIARIA

Es la profecía sobre el Señor Jesús; Él es el cimiento firme. El fundamento de la esperanza de redención esperada no solo para Israel que no lo aceptó porque rechazaron esa piedra (Mateo 21:42); sino para toda la humanidad. “Pero cada uno tenga cuidado de cómo construye, porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo” (1 Corintios 3:10b-11). Y Pablo también afirma: “como está escrito: Miren que pongo en Sión una piedra de tropiezo y una roca que hace caer; pero el que confíe en él no será defraudado” (Romanos 9:33). En otras versiones: “no será avergonzado”. Así es; Dios no defraudará a quien confíe en Él.
Sobre ese fundamento es que tenemos que construir. No hay otro y es el único cimiento firme. Cristo es la Piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada por Dios, como lo afirma la Biblia de las Américas. Me gusta esta descripción tan enfática porque nos da más certeza para confiar en quién hemos creído. Construir el edificio de nuestra propia vida para que esta ayude a edificar igualmente a la Iglesia de Cristo. Nuestro bendito Señor Jesús siempre está parado firmemente para sostenernos y no dejarnos tambalear. Su Santo Espíritu nos llena de fortaleza y nos guía para seguir construyendo sobre esa base irremovible. Vale la pena preguntarnos: ¿Cómo estamos construyendo?

Amado Señor Jesús: Gracias por ser Tú esa Piedra preciosa, probada, fundamental y bien colocada para que podamos construir con bases sólidas nuestra fe en Ti. Gracias porque jamás seremos avergonzados ni defraudados. La esperanza de la gloria futura que viniste a levantar es la razón nuestra para continuarla con la ayuda de tu Santo Espíritu. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 14 de marzo de 2019

La ley del Espíritu es vida y paz


Si tu ley no fuera mi regocijo, la aflicción habría acabado conmigo. 
Salmo 119:92. NVI.

Lectura: Salmo 119:89-96.  Versículo del día: Salmo 119:92

MEDITACIÓN DIARIA

¡Cuánta verdad encierra esta Palabra de Dios! Hay que entender que, por medio de Cristo Jesús, la ley del Espíritu que da vida, nos ha liberado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2). Así es. Miremos lo que nos dice Pablo en ese mismo capítulo 8: “La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz” (Romanos 8:6).
Lo anterior para que comprendamos que la ley del Espíritu es la que nos da vida y paz. El martes de esta semana nuestra hijita que vive en Medellín estaba muy conmocionada porque una joven de 18 años, se suicidó botándose del último piso de la Unidad en donde vive. Ella me llamó y me preguntaba: ¿mami, por qué lo hizo? Hoy tengo la respuesta: muy seguramente la dominaba la ley del pecado y de la muerte. Muy diferente a nosotros que poseemos la ley del Espíritu por medio de Cristo Jesús, y como dice el versículo del día: “Si tu ley no fuera mi regocijo, la aflicción habría acabado conmigo”. No podemos librarnos de las aflicciones, estas vendrán y nos abrumarán. El Señor Jesús dijo que aquí tendríamos aflicciones, pero que nos animáramos porque Él venció los poderes que gobiernan este mundo (Juan 16:33). Las Buenas Nuevas del Evangelio de Jesús están por encima de nuestra aflicción y nos producen vida y paz. ¡Gloria al Señor!

Amado Señor Jesús: muchas gracias porque nos has dejado a tu Santo Espíritu para que podamos regocijarnos con Él por la vida y la paz que nos ofrece. Precioso Espíritu de Dios, abre nuestro entendimiento y permítenos discernir entre la ley de la vida que Tú nos brindas y la ley del pecado que lleve a la muerte y destrucción. Gracias Papito Dios por tu Palabra que es verdad. ¡Preciosa Trinidad te adoramos y te loamos! ¡Te damos toda la Honra y la Gloria que mereces por siempre y para siempre!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Numerosas bendiciones al hacer el bien


Los ancianos y todos los que estaban en la puerta respondieron: Somos testigos. ¡Que el Señor haga que la mujer que va a formar parte de tu hogar sea como Raquel y Lea, quienes juntas edificaron el pueblo de Israel! ¡Que seas un hombre ilustre en Efrata, y que adquieras renombre en Belén! 
Rut 4:11.

Lectura: Rut 4:1:22.  Versículo del día: Rut 4:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Estas palabras de los testigos que presenciaron la compra de la propiedad de Elimélec esposo de Nohemí y de sus hijos fallecidos por Booz quien también con esto se comprometía con Rut (vv. 1-10), no solamente fueron dichas como testigos, sino también como proféticas, ya que Rut fue una mujer virtuosa y su vida de ejemplo a lo largo de la historia de Israel y mucho más de la tribu de Judá. ¡Claro que Booz adquirió renombre en Belén, puesto que hace parte de la genealogía del Señor Jesús! “¡Que por medio de esta joven el Señor te conceda una descendencia tal que tu familia sea como la de Fares, el hijo que Tamar le dio a Judá!” (v. 12). Rut no se cansó de ayudar a su suegra Nohemí y cuando nació su hijo Obed, las mujeres le decían a Nohemí: “Este niño renovará tu vida y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que siete hijos” (v. 15).
Bien dice al respecto la Escritura lo siguiente: “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos” (Gálatas 6:9 NTV). Tanto Rut como Booz supieron hacer el bien. Quizá nunca se imaginaron hasta dónde llegarían esas bendiciones por actuar de ese modo. Siempre he dicho y lo sigo sosteniendo: Dios no se queda con nada guardado.

Amado Señor: El Libro de Rut no solamente es un mensaje para nosotras las mujeres; lo es del mismo modo para que también el hombre aprenda a valorar a su ayuda idónea y entre los dos, como un solo cuerpo levanten hijos que sean de bendición generación tras generación. Enséñanos Señor a poner en nuestros hogares el granito de arena necesario, para ensalzar recintos llenos de amor, comprensión y colaboración, en donde Tú estés siempre a la cabeza y tu Santo Espíritu se mueva allí. Gracias, muchas gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 12 de marzo de 2019

Hemos sido consolados para consolar


La angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra. 
Proverbios 12:25. NVI.

Lectura: Proverbios 12:1-28.  Versículo del día: Proverbios 12:25.

MEDITACIÓN DIARIA

Definitivamente la vida es un trajinar, y de un modo u otro van a llegar las dificultades. La preocupación, la angustia o la ansiedad deprimen el corazón. Continúa el versículo diciendo que una palabra amable lo alegra. Y es en esa parte que debemos actuar. Muchas veces, ni siquiera se necesita una palabra, basta una buena sonrisa para levantar el ánimo en las personas. ¿Quién no necesita un abrazo en momentos difíciles? Siempre le estaré agradecida a la señora joven que me ayudaba en los oficios de la casa cuando me diagnosticaron cáncer de seno. Yo le estaba contando un tanto acongojada y de pronto se lanzó sobre mí y me dio el más caluroso y gratificante abrazo salido completamente de su corazón. Lloré sobre su hombro y a la vez ella hizo lo mismo. Tengo que decir que esa actitud me llenó completamente y sentí un gran alivio dentro de mí.
La Palabra de Dios nos exhorta a hacer el bien siempre que podamos: “No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque esos son los sacrificios que agradan a Dios” (Hebreos 13:16). Todos tenemos al menos una sonrisa para compartir. Creo que es nuestro deber aprender a ser solidarios con la gente abatida o triste. Eso hace parte del amor y cuando hemos sido consolados también podemos consolar (2 Corintios 1:4).

Bendito Señor: Tú nos dejaste el ejemplo como buen Consolador durante tu ministerio aquí en la tierra. Enséñanos a seguir este modelo y poder llegar a tantas almas atribuladas que esperan especialmente de nosotros una palabra, una sonrisa o un abrazo. ¡Muchas gracias por tu Palabra buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 11 de marzo de 2019

Exhortar a otros al arrepentimiento


Yo los bautizo a ustedes con agua —les respondió Juan a todos—. Pero está por llegar uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. 
Lucas 3:16. NVI.

Lectura: Lucas 3:1-20.  Versículo del día: Lucas 3:16.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando recibimos al Señor, Él mismo se encarga de bautizarnos con el Espíritu Santo. Juan preparando el camino del Señor comenzó a exhortar al pueblo para que se arrepintiera; muchos llegaron para que él los bautizara. “¡Camada de víboras! —les advirtió—. ¿Quién les dijo que podrán escapar del castigo que se acerca? Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento” (vv. 7-8). Personalmente entiendo, que no solamente es necesario el bautismo con agua sino también el del Espíritu. Pero para que esto suceda tiene que haber un arrepentimiento genuino de parte de la persona; y como les dijo Juan refiriéndose a Jesús el Señor: “está por llegar uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias”.
Y lo que dijo Juan se cumplió. El Señor Jesús vino a cumplir su misión como Salvador de toda la humanidad. También los que ya conocemos a Jesús y le hemos entregado nuestra vida, nos corresponde exhortar a otros anunciándoles el Evangelio de las Buenas Nuevas. Ayer en el Servicio del domingo, nuestro Pastor también nos exhortó a presentar a los demás nuestra carta; a no dejarla encima del escritorio. Pablo escribió: “Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en los corazones (2 Corintios 3:3). Las Buenas Nuevas de salvación las empezó a regar Juan el Bautista y Jesús se las confirmó a sus discípulos y por último al apóstol Pablo. Escrita no con tinta como dice, sino con el Espíritu de Dios. No en tablas de piedra, refiriéndose a la ley de Moisés, sino en nuestros propios corazones. Por eso es imprescindible que esta noticia tan importante se dé a conocer. Esta es por supuesto la tarea encomendada: llevar a muchos al arrepentimiento ofrecido por Jesús de Nazaret.

Amado Señor Jesús: la mejor carta de presentación que tenemos es la Tuya. Danos el valor y denuedo para compartirla a tantos necesitados que andan errantes por el camino sin conocerte y saber que Eres el Único capaz de perdonar nuestros pecados y llenarnos con la obra del Espíritu. Permite Señor que esto sea una muestra del fruto del arrepentimiento que has escrito en cada corazón, para que tu Evangelio se expanda alrededor del mundo. Muchas gracias bendito Señor. ¡Todo lo que hagamos será para tu honra y gloria por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 9 de marzo de 2019

Tú siempre has sido fiel


Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros.
Isaías 25:1. NVI.

Lectura: Isaías 25:1-12.  Versículo del día: Isaías 25:1.

MEDITACIÓN DIARIA

No hay nadie más fiel que el Señor. Todo lo dicho y profetizado respecto al Señor Jesús, se cumplió en su tiempo y del mismo modo su agenda seguirá cumpliéndose al pie de la letra. Jesús, el Salvador vino a darnos nueva vida; una vida completa y con un propósito. Él es la Roca eterna donde podemos pisar tranquilos, “Porque tú has sido, en su angustia, un baluarte para el desvalido, un refugio para el necesitado, un resguardo contra la tormenta, una sombra contra el calor” (v. 4). Eso y mucho más es nuestro buen Señor.
“En aquel día se dirá: ¡Sí, este es nuestro Dios; en él confiamos, y él nos salvó! ¡Este es el Señor, en él hemos confiado; regocijémonos y alegrémonos en su salvación!” (v. 9). Así es. Hoy todos los que lo conocemos podemos gritar con regocijo las obras que ha hecho en nuestras vidas. Es maravilloso su Nombre. Seguro que tú también tienes mucho qué contar sobre su fidelidad contigo. Hazlo; no te detengas. El Salvador será exaltado y esos testimonios servirán para llevar las Buenas Nuevas de su Evangelio a otros.

Sí, amado Señor. Saber de Ti, experimentar tu amor, tu fidelidad y tenerte como nuestro Dios y Salvador es lo mejor que nos ha podido suceder. Gracias por poner tu mirada en estos tus escogidos. Confiamos en tu Palabra que es fuente de bendición y gracia. Cada nuevo amanecer Contigo es motivo de alegría y a la vez de agradecimiento por tanto bien derramado. ¡Tú Eres nuestro Dios! ¡Te alabamos y te honramos por siempre! ¡Toda la gloria es para Ti!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 8 de marzo de 2019

Con el fin de llegar a la estatura de su plenitud


Me hizo bien haber sido afligido, porque así llegué a conocer tus decreto”. 
Salmo 119:71. NVI.

Lectura: Salmo 119:65-72.  Versículo del día: Salmo 119:71.

MEDITACIÓN DIARIA

Infortunadamente muchas veces actuamos al revés: en vez de aprender a las buenas, nos toca a las malas. Y digo a las malas, porque para nadie es un secreto que la disciplina duele; pero Dios, nuestro mejor Papito sabe cómo corregirnos para que entendamos su Palabra y su voluntad. “Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el padre no disciplina?”; “Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella”; (Hebreos 12:7 y 11). Así es, si aprendemos la lección obtendremos el fruto deseado de vivir en paz y de hacer el bien.
“Para mí es más valiosa tu enseñanza que millares de monedas de oro y plata” (v. 72 en la lectura). Cuando entendemos quién es Dios y qué desea de nosotros, estamos obteniendo ya, la sabiduría divina; la que nadie nos puede arrebatar por la bendita gracia de Dios. Esta sabiduría, dice la Escritura: “Es más valiosa que las piedras preciosas: ¡ni lo más deseable se le puede comparar!” (Proverbios 3:16). Pongámonos felices cuando lleguen momentos de aflicción. Dios detrás de eso, tiene preparado algo mejor para nosotros: conocerle y llegar a la perfección como Cristo Jesús.

Amado Padre: gracias por hacernos entender lo valiosa que es tu disciplina. Gracias por los momentos de angustia y desolación que hemos vivido porque en verdad, ahí hemos visto tu mano poderosa para entender el para qué de ese problema. Tus enseñanzas Señor son valiosas; van formando en nosotros tu carácter con el conocimiento de tu Hijo para llegar a la estatura de su plenitud. ¡Cuán deseable es llegar hasta allí! ¡Te amamos y queremos hacer tu voluntad!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 7 de marzo de 2019

Adornadas con la presencia de Dios


Todo mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar. 
Rut 3:11c. NVI.

Lectura: Rut 3:1-18.  Versículo del día: Rut 3:11c.

MEDITACIÓN DIARIA

Qué elogio tan grande recibió Rut de Booz, quien más adelante fue su esposo. Rut fue una mujer noble, sumisa y cuando dijo: “tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios” (Rut 1:16), estaba entregando toda su vida, todo lo suyo a Dios. La belleza exterior es un regalo de Dios, pero mucho más lo es, la belleza interior. La belleza física se acaba y se agota con el tiempo; la interior no solamente dura mientras vivamos en esta tierra sino también en la eternidad. “Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza” (Proverbios 31:30). Lo que cuenta es lo que tú eres y proyectas con un corazón lleno de la presencia de Dios.
El Señor Jesús dijo algo muy importante: es preferible entrar al reino celestial manco o cojo que con las dos manos o pies ser arrojado al infierno (Marcos 9:42-47). Mujeres, busquemos ser llamadas sabias; mujeres ejemplares de tal manera que sobresalga la obra del Espíritu Santo en cada una de nosotras. La mujer que teme al Señor, es más valiosa que las piedras preciosas y es ella la que es digna de ser alabada dice Proverbios 31.

Amado Señor: Enséñanos a adornarnos con la belleza espiritual. Recuérdanos que la hermosura es pasajera y vana. Nada nos dejará; solo vale el corazón adornado Contigo, donde los lazos de amor, ternura y bondad perdurarán hasta la eternidad. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.