viernes, 21 de julio de 2017

Así será el renacer de mi Colombia

Las naciones verán tu justicia, y todos los reyes, tu gloria; recibirás un nombre nuevo, que el Señor mismo te dará.
 Isaías 62:2.

Lectura: Isaías 62:1-12.  Versículo del día: Isaías 62:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Le dije al Señor: dame una palabra que pueda ser para mi patria también y el Señor me mostró este capítulo de Isaías. Colombia: un  país hermoso bañado por dos mares; con montañas, sabanas, laderas y ríos que lo cruzan, ha tenido que soportar dolores entrañables por el narcotráfico y la violencia desatada a lo largo de su territorio y a la vez,  ha sido mirado por otros como indeseado. Pero la calidez de su gente, el aroma de su café, el dulce de su caña y el sabor de sus frutas, así como la diversidad de su flora y fauna junto con sus tres climas tropicales, me hacen pensar que es un terruño donde Dios ha querido poner su mano bondadosa y no hay que dejarlo escapar. ¡Colombia, mi patria bella volverá a renacer!
Todos los que la amamos e invocamos al Señor no podemos cesar en nuestras oraciones por ella porque Dios la levantará con orgullo, como la nación que se convertirá en la alabanza de la tierra (vv. 6b-7). Su posición geográfica estratégica le permitirá ser grande: “Las naciones verán tu justicia y todos los reyes, tu gloria… Serás en la mano del Señor como una corona esplendorosa, ¡como una diadema real en la palma de tu Dios!” (vv. 2-3). Ya no volverán a tildarte como desolada ni abandonada porque serás llamada: ‘deleite’ (v. 4). Yo le digo a mi Colombia: “¡Ahí viene tu Salvador! Y trae su premio consigo; su recompensa lo acompaña”. Sí veré a mi patria levantada como antorcha y sirviendo de luz para América Latina y sus gentes serán llamados: ‘pueblo santo; redimidos del Señor; pueblo anhelado’ (v. 12). Esa será mi Colombia cuando todos los cristianos nos unamos para luchar por ella. Y yo creo, confieso y proclamo que ¡Colombia será para Cristo y tendrá un nuevo renacer!

Amado Señor: Sé que todo lo que has puesto a los pies de mi país no ha sido porque sí. Tienes un propósito con ella y mi Señor, hoy te clamo con todo mi corazón porque le permitas conocerte y tenerte como el Señor y Salvador a todo lo ancho de su territorio. Gracias por esa tierra linda y prospera que nos has regalado y perdónanos porque no la hemos sabido aprovechar ni defender. Gracias porque tu Nombre renacerá en medio del dolor y la aflicción y será el deleite de todo el que la quiera acoger. ¡Bendito eres buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 20 de julio de 2017

Famiias completas se regocijarán Contigo

Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron. Hechos 16:31.

Lectura: Hechos 16:16-40.  Versículo del día: Hechos 16:31.

MEDITACIÓN DIARIA

Cada vez admiro más al apóstol Pablo; el denuedo que tenía para compartir es envidiable. ¡Cuánta falta nos hace llevar el mensaje de salvación a tiempo y a destiempo! Pablo y Silas fueron azotados y encarcelados; aun estando en esa situación se pusieron a orar y alabar al Señor de tal modo que todos los presos los escuchaban. El Señor quien es el que vela y guarda a sus mensajeros permitió que se produjera un terremoto, las puertas de la cárcel se abrieran y  se soltaran las cadenas de los presos. Ante esta situación el carcelero estuvo a punto de matarse pero Pablo le gritó que nadie había escapado (vv. 22-29). El carcelero al ver quizá la tranquilidad y paz de Pablo y Silas se les echó a los pies preguntándoles: “Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo?” (v. 30b). Nuevamente por la conversión de uno como en el caso de Lidia, toda su familia se convirtió: “A esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las heridas; en seguida fueron bautizados él y toda su familia. El carcelero los llevó a su casa, les sirvió comida y se alegró mucho junto con toda su familia por haber creído en Dios” (vv. 33-34).
Fijémonos que Dios utiliza lo que aparentemente es malo para glorificar su Nombre. No nos dejemos derrotar por el enemigo cuando las cosas resulten adversas, pues no sabemos detrás de esto qué estará planeando el Señor; simplemente dispongámonos y quedemos a la espera de lo que Dios hará.

Amado Señor Jesús: Deseamos ser fieles a Ti y compartir el mensaje de salvación a diestra y siniestra. ¡Utilízanos Señor! Somos tus obreros y queremos ser portadores de buenas noticias ante tanta gente que va perdida sin rumbo fijo en este mundo. Muchos se alegrarán con su familia por haber conocido y creído en Dios y nosotros felices de ser parte en el crecimiento del reino de Dios ¡Gracias buen Señor!   

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 19 de julio de 2017

No abandones la obra de tus manos

Quiero inclinarme hacia tu santo templo y alabar tu nombre por tu gran amor y fidelidad. Porque has exaltado tu nombre y tu palabra por sobre todas las cosas.
 Salmo 138:2.

Lectura: Salmo 138:1-8.  Versículo del día: Salmo 138:2.

MEDITACIÓN DIARIA

A veces nos cuesta entender el porqué de tanta tribulación; aun así, el Señor no nos deja. Al contrario nos vuelve a dar un hálito de vida como diciéndonos: ‘aquí estoy, no te dejaré ni te abandonaré’: “Cuando te llamé, me respondiste; me infundiste ánimo y renovaste mis fuerzas” (v. 3). Miremos bien todo lo que nos dice este Salmo y encontremos que cuando vienen las dificultades no son más que toques del Señor para ir formando en nosotros su carácter: “Aunque pase yo por grandes angustias, tú me darás vida” (v. 7a). Es moldeada tras moldeada hasta creo yo, Él estar satisfecho con la obra de sus manos; y todo porque mientras estamos pensando en lo malo que son los desiertos, Dios está preparándonos para cumplir su propósito en nuestras vidas.
Gocémonos cuando las muchas aflicciones lleguen porque es la mano del Señor con su gran amor tendida, para llevar a cabo lo que buenamente empezó. Digamos igual que el Salmista: “El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!” (v. 8). Si Señor: ¡no abandones esta tu obra!

¡Cómo no alabarte y adorarte buen Dios! Tu amor y fidelidad son tan grandes que no alcanzamos a valorarlos. Todo lo que nos pasa: bueno o malo ya está encasillado en el propósito que tienes con cada uno de nosotros. Gracias porque así no lo entendamos, somos la obra tuya que deseas impecable y brillante para mostrarle al mundo tu poder y tu gloria. ¡Bendito eres Señor!  

Un abrazo y bendiciones.

martes, 18 de julio de 2017

La conversión de Lidia

Una de ellas, que se llamaba Lidia, adoraba a Dios. Era de la ciudad de Tiatira y vendía telas de púrpura. Mientras escuchaba, el Señor le abrió el corazón para que respondiera al mensaje de Pablo. 
Hechos 16:14.

Lectura: Hechos 16:1-15.  Versículo del día: Hechos 16:14.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo tuvo la visión de ir a Macedonia y ayudar a evangelizar a la gente de allá. Así que él y Silas partieron en esa dirección a cumplir con su misión. En su viaje misionero hacia Filipos buscan un lugar para orar y de pronto se encuentran reunidos con varias mujeres y entre ellas una llamada Lidia. Ella adoraba a Dios y fue muy receptiva al mensaje que predicaba Pablo. Esta mujer de Macedonia, quizá ha pasado inadvertida para muchos pero veamos su actitud: Tuvo disposición para abrir su corazón; fue bautizada; el mensaje no fue para ella solamente, su familia también lo recibió; les ofreció su casa para que se hospedaran. ¡Qué bonito encontrar personas como Lidia con un corazón abierto a escuchar y obedecer la Palabra de Dios!
Dios al mover sus fichas sabe perfectamente el propósito que tiene con cada uno de sus hijos. La bondad de Dios se muestra nuevamente permitiendo que sus apóstoles enviados primero hablen con mujeres y les compartan las Buenas Nuevas de Jesús. Fue tan relevante el momento que quedó registrado en las Escrituras.
Aprendamos de Pablo a obedecer cuando el Señor nos manda a determinado sitio, pues allí veremos que su Nombre se enaltecerá. Y aprendamos también de Lidia a estar dispuestas para escuchar y aceptar cuando Dios nos habla a través del Pastor, Predicador o Líder. El Espíritu Santo siempre permite que el mensaje enviado sea el que necesitamos exactamente.

Amado Señor: Gracias porque en tu Palabra vemos lo importante que somos las mujeres para Ti. Gracias por lo que nos enseñas con la conversión de Lidia. Queremos ser mujeres dispuestas a escuchar y obedecerte para glorificar tu Nombre.

Un abrazo y bendiciones. 

lunes, 17 de julio de 2017

Ganémosle la batalla a la lengua pecaminosa

Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!
Santiago 3:5.

Lectura: Santiago 3:1-12.  Versículo del día: Santiago 3:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Bien lo dice Santiago: la lengua siendo uno de los órganos más pequeños del cuerpo puede incendiar todo un bosque. ¡Cuánto tenemos que aprender a frenar la lengua! Considero que la mejor manera de controlarla es fortaleciendo el espíritu con la oración, la Palabra de Dios y la alabanza. De la abundancia del corazón habla la boca (Lucas 6:45); y si el corazón lo tenemos lleno de Dios, nuestras palabras deben ser las más honestas, amigables y puras. Miremos que muchas de las obras de la naturaleza pecaminosa provienen de la lengua como el odio, la discordia, los celos, los arrebatos de ira (Gálatas 5:20-21). Todas estas cosas nos llevan a pecar con la boca. Pero si en vez de alimentarnos con ellas nos nutrimos de oración, alabanza y Palabra en un momento de ira por ejemplo, el Espíritu de Dios nos detiene porque estamos llenos de Él. Tenemos guardado en nuestro corazón una buena provisión y esto será lo que fluirá.
Propongámonos a estar en continua actitud íntima con Dios. Que nos gocemos con nuestro trabajo sea en casa, en oficina o en el lugar donde se esté laborando. Para esto necesitamos invitar al Señor cada nuevo día y en cada acción a tomar parte. Podemos estar hablando y compartiendo nuestros quehaceres con Él; podemos alabarle y darle gracias también aunque estemos en otra actividad. Dios se agrada como buen Padre que es, que se lo digamos con palabras amorosas. De esta manera lograremos ganarle la batalla a la lengua pecaminosa.

Amado Señor: Enséñanos a empaparnos de Ti completamente. A buscar tu rostro minuto a minuto de nuestra vida para tenerte guardado en el corazón como al mejor tesoro que queremos cuidar y no dejarlo quebrar. No queremos pecar con nuestros labios; queremos cambiar nuestra queja en alabanza y adoración para que de allí broten frutos de labios que demuestren que somos tuyos y te pertenecemos. ¡Gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

sábado, 15 de julio de 2017

Aunque creas no saberlo eres culpable

Los ídolos de los paganos son de oro y plata, producto de manos humanas. 
Salmo 135:15.

Lectura: Salmo 135:1-21.  Versículo del día: Salmo 135:15.

MEDITACIÓN DIARIA

Es bien difícil tratar este tema con personas que siguen una religión tradicional. Cuando nos convertimos al Señor el Espíritu Santo nos revela lo equivocados que estábamos al rendirle culto a imágenes de un santo u otro e incluso hasta los mismos crucifijos. Se creía que entre más caros mucho mejor y aquí la Palabra nos dice: “Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver; tienen oídos, pero no pueden oír; ¡ni siquiera hay aliento en su boca!” (vv. 16-17), y dura Palabra la que sigue: “Y los que hacen ídolos son iguales a ellos, como también todos los que confían en ellos” (v. 18). ¿Qué nos quiere decir? Que los ídolos son falsos y por consiguiente todos los que los crean o elaboran como los que confían en ellos son falsos. A los ojos de nuestro Dios celoso, todos, todos son falsos: “No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso” (Éxodo 20:4-5).
Muchas veces se peca por ignorancia: “Si alguien peca inadvertidamente e incurre en algo que los mandamientos del Señor prohíben, es culpable y sufrirá las consecuencias de su pecado” (Levítico 5:17). Por eso es que la gente de afuera necesita que se le diga y enseñe lo que dice la Biblia al respecto, para que volteen los ojos hacia el Señor, entiendan y dejen estas prácticas. “Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique?” (Romanos 10:14). “Recuerden que es pecado saber lo que se debe hacer y luego no hacerlo” (Santiago 4:17). No nos queda más que obedecer.

Amado Señor: Te rogamos que toques el corazón de tantos que se inclinan ante dioses falsos y les reveles tu Palabra. Enséñanos a ser misericordiosos con los que no te conocen y compartirles lo que ya sabemos para que también ellos alcancen la salvación y te tengan como al Único y Suficiente Dios. Gracias bendito Señor por tu Palabra que es verdad.

Un abrazo y bendiciones.


viernes, 14 de julio de 2017

Debemos atraer y no ahuyentar

Por lo tanto, yo considero que debemos dejar de ponerles trabas a los gentiles que se convierten a Dios. 
Hechos 15:19.

Lectura: Hechos 15:1-21.  Versículo del día: Hechos 15:19.

MEDITACIÓN DIARIA

Quizá no suceda como a los gentiles de Antioquía recién convertidos donde unos creyentes de la secta de los fariseos les quería imponer la circuncisión (vv. 5-6), pero infortunadamente se presentan hechos en las iglesias que sacan corriendo a los nuevos que llegan imponiendo reglas humanas que nada tienen que ver con el mensaje de salvación. Para citar unos ejemplos y darnos cuenta del asunto podemos ver respecto al vestuario; gracias a Dios ya se acepta que la mujer asista en pantalón, antes no. Igualmente pasaba si su cabello era corto. Supuestamente era vista como pecadora y por ende rechazada. Sin embargo sí hay cierto recelo cuando un hombre asiste en pantalón deportivo o pantaloneta; cuando notan que tiene un arete en la oreja o cuando lo ven con el cabello largo. No se dan cuenta que Dios no mira esas tonterías, mira el corazón. ¿Es que acaso nos creemos mejores que ellos? “Dios, que conoce el corazón humano, mostró que los aceptaba dándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Sin hacer distinción alguna entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe” (vv. 8-9). Y si es una persona que va por primera vez, no la estamos atrayendo sino alejando. Dios busca corazones contritos y humillados.
Tengamos en cuenta que las Buenas Nuevas son para todos; no hay que discriminar a nadie: “para que busque al Señor el resto de la humanidad” (v. 17). Reflexionemos y miremos qué tanto estamos aportando para que el reino de Dios crezca en nuestra Congregación. Somos llamados a ser luz y no piedra de tropiezo para el débil en la fe.

Señor Jesús: Te pedimos sabiduría para aceptar y tratar a los que se acercan a Ti con sumo cuidado sin causarles problemas, puesto que todavía no están debidamente enseñados. Que la libertad que Tú nos das sea para levantar y no para desanimar; para atraer y no para ahuyentar. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 13 de julio de 2017

Vivir para Cristo para gozar en su presencia

Vale más ir a un funeral que a un festival. Pues la muerte es el fin de todo hombre, y los que viven debieran tenerlo presente. 
Eclesiastés 7:2.

Lectura: Eclesiastés 7:1-9.  Versículo del día: Eclesiastés 7:2.

MEDITACIÓN DIARIA

En general todos rehúsan pensar en la muerte. Incluso conozco personas que nunca van a un funeral porque los deprime. Me atrevería a opinar que antes de deprimirse es más bien cuestionarse, porque sea quien sea se tiene una conciencia y un libre albedrío, y por más valiente, estas situaciones mueven el piso. Sin embargo, hay una diferencia enorme entre los cristianos practicantes y los que no lo son. La Palabra de Dios es clara al respecto y esa es precisamente la bendita esperanza añorada por los fieles. Si es verdad que tenemos al Señor Jesús en nuestras vidas y que deseamos obedecerle y hacer su voluntad entonces no debemos temerle a la muerte; Pablo dijo: “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).
Nuestra vida estará marcada por lo que hagamos y la única manera de saber cómo hacerlo es a través del Manual que Dios nos dejó: su Palabra toda impresa en la Biblia. La Biblia no es un libro más, es el libro por excelencia y del cual Dios nos habla. Ese Libro nos dice que la verdadera vida está en Cristo Jesús y que su muerte y resurrección fue precisamente para darnos vida eterna. Así que si el Señor Jesús está en el centro de nuestro corazón debemos vivir para Él teniendo como finalidad que su propósito se cumpla en nuestras vidas: “Vale más el fin de algo que su principio” (v. 8a), y por ende sin tenerle ya ningún temor a la muerte.

Amado Señor Jesús: Gracias porque eres la Resurrección y la Vida. Gracias porque no solamente viniste a darnos una vida con propósito aquí en la tierra sino también por la certeza que tenemos de una vida eterna a tu lado. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 12 de julio de 2017

Enséñanos a ser compasivos como Tú

porque habrá un juicio sin compasión para el que actúe sin compasión. ¡La compasión triunfa en el juicio! 
Santiago 2:13.

Lectura: Santiago 2:1-13.  Versículo del día: Santiago 2:13.

MEDITACION DIARIA

Definitivamente, cada día aprendemos más. Dura Palabra es esta. Si no somos compasivos se nos juzgará fuertemente. Y es que la compasión está en todas las áreas de nuestra vida: compasión con uno mismo, compasión con los de mi casa, mis familiares cercanos como primos, sobrinos, tíos, suegros, cuñados, mis amigos y conocidos, y aún los de fuera de mi casa. Pueden ser compañeros de trabajo o de estudio, mis vecinos, hermanos en la fe. En definitiva todos los que son prójimo. Eso de ‘perdono pero no olvido’ o ‘deseo que le hagan lo que me hizo’ o ‘no doy mi brazo a torcer’ son muestras de poca o nada compasión. La lectura nos habla igualmente de los favoritismos: si prefiero al uno más que al otro: tampoco hay compasión; si quiero obtener lo mío pasando por encima de los demás: no hay compasión; si no comparto lo que tengo: mucho menos.
Necesitamos compasión al hablar y al actuar: no cayéndole encima al caído, más bien  ofreciéndole brazos para levantarlo. Así que si no queremos que se nos juzgue, tampoco juzgar; que se nos condene, tampoco condenar. El Señor nos manda a amar, a perdonar, a disfrutar la vida en paz, a vivir en armonía.  Y si nos cuesta obedecerle recordemos siempre este versículo: “habrá un juicio sin compasión para el que actúe sin compasión. ¡La compasión triunfa! Adentrándonos en la materia nos damos cuenta cuán necesaria es la compasión para poder llevar una vida de clemencia y misericordia por este camino. De no haber sido por la compasión del Señor, ninguno de nosotros sería salvo.

Amado Señor: Gracias por tu Palabra que cada día nos deja una lección para aprender y llevar a la práctica. Gracias por hacernos entender la compasión como una de las virtudes más preciadas que debemos poseer. Queremos vivir siempre demostrando y ofreciendo compasión hacia todo el que nos rodee. No permitas que nos soltemos de tu mano, ya que Contigo podemos seguir ese ejemplo como lo fuiste Tú. ¡Te amamos buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 11 de julio de 2017

¡Por qué cuesta tanto perdonar!

Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. 
Mateo 5:39.

Lectura: Mateo 5:38-48.  Versículo del día: Mateo 5:39.

MEDITACIÓN DIARIA

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos sido ofendidos o denigrados y si queremos que no se formen raíces de amargura debemos perdonar. El guardar rencor es como estar alimentando el alma con veneno y las consecuencias pueden ser nefastas. La Biblia nos manda: “No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol” (Efesios 4:26). Es bien cierto que el corazón queda resentido cuando nos hacen mal o nos dicen algo que consideramos injusto pero tenemos que aprender de estas ofendidas porque de lo contrario ¿cómo sabríamos que estamos amando en verdad al prójimo? El Señor nos dice en la lectura: “Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos?” (v. 46), (los recaudadores de impuestos eran personas muy corruptas). Incluso si nosotros no fuimos los agresores debemos tomar la iniciativa e ir a pedir perdón.
Estoy convencida que perdonar es también desatar las ligaduras de impiedad porque si no lo hacemos estamos encadenados y es más el daño para la persona que no perdona que para el mismo agresor. Lo terrible de esto es que no solamente se va a hacer daño personal sino que se lleva por delante a los hijos si los tiene. Hay que perdonar cuántas veces sea necesario incluso a la misma persona: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete (Mateo 18:22 BHH). Si no lo hacemos nos recibiremos bendición de Dios y la verdad es que si nos cuesta es porque no valoramos el perdón de Dios en nuestras vidas.

Amado Padre Celestial: ¡no sé por qué cuesta tanto perdonar! Yo te ruego que toques el corazón de toda persona que esté leyendo este devocional y le permitas entender la necesidad que tiene de perdonar. No dejes que su alma siga llenándose de rencor y hazle entender que si no lo hace Tú tampoco estarás disponible cuando te necesite; que así como Tú la has perdonado, pides a ella que igualmente lo haga. Oro a Ti Papito Dios porque en especial los cristianos aprendan a agachar la cabeza y a ser humildes para perdonar. Gracias buen Dios por escuchar mi oración.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 10 de julio de 2017

Que solamente seas Tú nuestro Dios

Señores, ¿por qué hacen esto? Nosotros también somos hombres mortales como ustedes. Las buenas nuevas que les anunciamos son que dejen estas cosas sin valor y se vuelvan al Dios viviente, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. 
Hechos 14:15.

Lectura: Hechos 14:1-20.  Versículo del día: Hechos 14:15.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo y Bernabé estaban predicando la Palabra de Salvación en Listra y ocurrió que un hombre lisiado de nacimiento nunca había caminado y al ordenarle Pablo que se levantara empezó a caminar. Esto suscitó que la gente pensara que  eran dioses que habían ido a visitarlos y querían por lo tanto ofrecerles sacrificios. Pablo les reprende haciéndoles saber que eran tan mortales como ellos y que les anunciaban las buenas nuevas para que dejaran precisamente todo aquello que carece de valor y se volvieran al Dios viviente.
Tú conoces ya el mensaje de las Buenas Nuevas y lo has aceptado como tal.  Entonces, ¿si has dejado todo lo que en realidad es vano o te sigues preocupando por un sinnúmero de tonterías que a la hora de la verdad poco o nada importan? O quizá como esta gente de Listra ¿sigues creyendo en dioses ajenos, tal vez en horóscopos, agüeros, brujerías u ocultismo? ¿Sigues teniendo como dios al dinero, a la fama, a la posición profesional, a tu intelecto o trabajo? Recuerda que Dios te exige adoración total y que nada ni nadie lo desplace del trono en el que debe permanecer desde cuando le permitiste ser el Señor y Salvador de tu vida.

Mi Señor, si hay algo que nos ha desviado de tu Palabra o adviertes que hay algo que no te agrada, te ruego que nos lo hagas entender con tu Santo Espíritu. Que nuestro corazón se vuelque para adorarte única y exclusivamente a Ti. Gracias por tu Palabra y por la enseñanza que nos permites entender cada vez que recurrimos a ella. ¡Te amamos Señor y glorificamos tu Nombre!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 8 de julio de 2017

Ahora mi esperanza está puesta en Ti

Señor, mi corazón no es orgulloso, ni son altivos mis ojos; no busco grandezas desmedidas, ni proezas que excedan a mis fuerzas. 
Salmo 131:1.

Lectura: Salmo 131:1-3.  Versículo del día: Salmo 131:1.

MEDITACIÓN DIARIA

Quizá esta sea la oración tuya; pero también de pronto el Señor ha tenido que tratar contigo y ahora exactamente reconoces como David, que el orgullo y la grandeza quedaron atrás dando paso a la humildad: “Todo lo contrario: he calmado y aquietado mis ansias. Soy como un niño recién amamantado en el regazo de su madre. ¡Mi alma es como un niño recién amamantado!” (v. 2). ¡Cuántas cosas tiene que hacer el Señor por nuestro bien! Ahí entra en juego su disciplina y nos cuesta entenderla. Hablo por mi propia experiencia. Es que vivimos en un mundo lleno de prejuicios y de mentira. Siempre desde niños nos han hecho creer que el orgullo va de la mano con la dignidad y así no es. Se cree que entre más orgullo demostremos vamos a sentar mejor nuestras posiciones y ¡cómo estamos de errados! Por lo menos eso no es lo que dice la Palabra de Dios y nos toca escoger entre lo que nos enseña el mundo y lo que nos enseña Dios. Si escogemos por el lado de Dios como cristianos, nos toca aprender a bajar la cabeza no una ni dos ni tres veces: son innumerables veces y esto también duele. Pero así humildes, sin arrogancia nos quiere Dios.
Por eso el Salmista termina este pequeño Cántico dándonos el consejo de poner la esperanza en el Señor ahora y siempre (v. 3). El mensaje es para ti: pon tu esperanza en Dios.

Amado Señor: Si hago una retrospectiva de mi vida, puedo decirte con sinceridad cuánto has cambiado mi alma. Gracias porque sé que por el mismo amor derramado has tenido que tratar con mi orgullo. Tómame en tus brazos porque ahora soy como recién nacida y necesito tu calor y protección. ¡Mi esperanza está en Ti Papito Dios! ¡Gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 7 de julio de 2017

Tanto hablar nos hace errar y enojar

Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. 
Santiago 1:19-20.

Lectura: Santiago 1:19-27.  Versículos del día: Santiago 1:19-20.

MEDITACIÓN DIARIA

A veces nos preguntamos ¿por qué nos habla tanto Dios de ser lentos para hablar? Y una de las respuestas es precisamente porque podemos entrar en discusión y enojarnos, lo cual nos lleva a pecar y no es lo que Dios quiere. Si esto nos ocurre con frecuencia, Santiago dice: “Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida” (v. 21). Si la ira es algo que nos afecta constantemente, hay que sacarla, dejarla a un lado. La ira nos puede llevar a actuar irrazonablemente; es enceguecedora. Hay casos en donde esta ira se produce por ataduras o por raíces de amargura; si es así, es necesario pedir ayuda espiritual para sanarse completamente. Cuando el iracundo agacha la cabeza con humildad reconociendo su proceder, está listo para recibir también con humildad la Palabra plantada en su corazón y todo le será más fácil.
También Proverbios 10:19 nos enseña que: “El que mucho habla, mucho yerra;  el que es sabio refrena su lengua”. Propongámonos ser sabios en el manejo de la lengua para quizá evitar malos entendidos y discusiones airadas. Pongamos a funcionar los dos oídos y limitemos las palabras dándole a la boca  el valor que le corresponde: esto para escuchar más y hablar menos.

Amado Señor: Gracias por repetirnos una vez más lo de saber escuchar y no hablar tanto. Gracias porque Tú deseas que llevemos una vida justa despojándonos de todo aquello que nos hace daño. Por favor Espíritu de Dios, redargúyenos en este campo y enséñanos a callar para no pecar con nuestra boca hablando lo que no es, o lo que no nos incumbe.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 6 de julio de 2017

También eres luz y el Señor te necesita

Así nos lo ha mandado el Señor: Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra. 
Hechos 13:47.

Lectura: Hechos 13:38-52.  Versículo del día: Hechos 13:47.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo repitió lo mandado por Dios desde tiempos antiguos a través del profeta Isaías y en ese momento era el mensaje para ellos proclamar las Buenas  de salvación a los gentiles. En nuestro tiempo actual es un mensaje para tener en cuenta todos los cristianos, pues es una orden dada por el Señor que no fue solamente para sus discípulos y apóstoles sino para todo creyente.
Hay que insistir en esto porque Dios desea que todos los hombres le conozcan y no perezcan (2 Pedro 3:9). Da la impresión que nosotros nos recostamos en nuestros laureles y poco nos importa la gente de afuera. En cierto modo esta actitud viene a ser egoísta porque si ya conocemos tan grande tesoro y lo poseemos, es bueno compartirlo. No podemos pensar que tal persona es tan mala que no merece ser salva. El mismo Pablo no fue una pera en dulce: él antes de su conversión le hizo mucho daño a los primeros cristianos arrestándolos, encarcelándolos, sacrificándolos y se regocijaba en esto creyendo que estaba en lo correcto (Hechos 8:1). Pero el Señor lo tomó y lo utilizó para su gloria; y nosotros ahora, gracias al mensaje de Pablo para los gentiles gozamos también de la salvación.  El Señor Jesús ha hecho tanto bien a la humanidad a través de los siglos que por pecado que haya más se desbordará su bondad. Porque donde abunda el pecado sobreabunda la gracia (Romanos 5:20b).
Tú eres llamado a ser luz para las naciones; así que es hora de levantarte y proclamar lo que Dios ha hecho contigo a través de Jesucristo. Él te necesita.

Amado Señor: Gracias porque siempre nos estás insistiendo y recordando el ministerio que tenemos como herencia para seguir proclamando que eres el Salvador del mundo. Muéstranos Señor que de persona en persona el mensaje llegará hasta los confines de la tierra como fue tu mandato. Danos valor y denuedo para hablar de Ti. Gracias buen Jesús.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 5 de julio de 2017

Seamos bendición para el lugar que nos acoge

Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al Señor por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes. 
Jeremías 29:7 NTV.

Lectura: Jeremías 29:1-14.  Versículo del día: Jeremías 29:7.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando el Señor permitió la deportación del pueblo de Israel a Babilonia, les mandó no solamente trabajar por la paz y prosperidad de esa ciudad sino también orar por ella concluyendo algo que es muy cierto: “porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes”. Cuando por uno u otro motivo nos alejamos bien sea de la ciudad o país de origen nos corresponde a donde vayamos llevar las mejores intenciones. En la lectura vemos que Dios les manda que organicen completamente su vida allí: construyan casas, hagan planes para quedarse; que planten huertos; que se casen y tengan tanto hijos como nietos (vv. 4-6), y eso nos corresponde hacer cuando somos trasladados hacia otro lugar.
Por eso, si el Señor nos llevó a buscar nuevos horizontes, debemos poner la mirada en lo que tenemos al frente e ir con mente positiva sabiendo que Dios nos tiene planes para lo bueno y no para lo malo con el fin de darnos un futuro donde nos hará prosperar en todas las áreas de nuestra vida (v. 11 en la lectura). Seamos obedientes al Señor: no lleguemos a hacer lo que no nos gustaría que hicieran en lo nuestro como desorden, fechorías, habladores, calumniadores de personas naturales y políticos de la región. Amemos y honremos ese sitio como el propio. Si tenemos un trabajo demos lo mejor para que esa empresa crezca y prospere porque todo lo que hagamos redundará en un mejor porvenir.
Y algo muy importante que dice el versículo de la lectura: “Pidan al Señor por la ciudad”; oremos por sus gobernantes, por su paz y acordémonos de darle gracias a Dios por ella. Por lo general nunca lo hacemos porque estamos acostumbrados a ser desagradecidos y si un país o una ciudad nos han tendido la mano nuestro deber es agradecer y ahí entra el no hablar de ella ni de su gente. “Tú, Señor, eres mi porción y mi copa; eres tú quien ha afirmado mi suerte. Bellos lugares me han tocado en suerte; ¡preciosa herencia me ha correspondido!” (Salmo 16:5-6).

Amado Señor: Gracias por el sitio a donde nos has traído porque es el mejor que nos tenías guardado. Gracias por estar pendiente de nuestro bienestar y querer darnos un futuro lleno de esperanza. Oramos por este país, por esta ciudad; por su presidente, sus alcaldes y por todas las personas que conforman las diferentes Instituciones gubernamentales y municipales, en especial porque te conozcan y tengan un temor reverente hacia Ti. Gracias porque sin duda, has querido lo excelente para nosotros. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 4 de julio de 2017

Tú encierras la esperanza de vivir

Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza. 
Salmo 130:5.

Lectura: Salmo 130:1-8.  Versículo del día: Salmo 130:5.

MEDITACIÓN DIARIA

El Salmista aquí angustiado como cualquiera de nosotros le clama al Señor pidiéndole que escuche su voz suplicante. Tiene en cuenta que todos somos pecadores y sabe que si ha caído, en él hay perdón (vv. 1-4).
Quizá en este momento es agobiante la vida que llevas: no solamente cargas con lo tuyo, también el ver al mundo caído, las noticias de terrorismo, crímenes, violaciones también te abruman y ansías con toda tu alma que sea ya la Segunda Venida del Señor. Eso está bien; pero no solo debemos esperar su nuevo regreso. Cada nuevo amanecer  debe de estar impregnado de una nueva esperanza que llega, que nos trae nueva vida, de nuevas expectativas, nuevas ilusiones y esto no lo podemos perder ni echar al vacío.
Romanos 5:5 dice: “Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado”; y más adelante: “Alégrense en la esperanza” (Romanos 12:12). Creo que siempre en el fondo de nuestro ser surge una esperanza que nos da un nuevo respiro, un hálito de vida por difícil que sea la situación.  Busquemos al Dios de la vida y en su Palabra pongamos nuestra esperanza viviente.

Amado Señor: Gracias porque Tú encierras la esperanza de vivir: en Ti hay amor inagotable y plena redención. Gracias por enseñarnos a esperar con alegría y por el Espíritu Santo que nos has dejado como Consolador en nuestro corazón. ¡Eres bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 3 de julio de 2017

Moldeada soy para terminar la obra perfecta

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas. 
Santiago 1:2.

Lectura: Santiago 1:1-18.  Versículo del día: Santiago 1:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Así es, tal cual lo enseña la Biblia en esta Carta de Santiago: cuando las pruebas llegan, producen el deseo de estar más pegados de Dios, se conocerle más, de saber el porqué y el para qué, y esto nos conduce a mayor búsqueda y dedicación, y por ende a mayor constancia y fortaleza. Entendamos que es Dios poniendo a prueba nuestra fe con el fin de permitir un crecimiento de su obra en nosotros. Al fin y al cabo Él desea que seamos íntegros y perfectos sin que nos falte nada y esa es su manera de madurarnos. ¿Que es fácil? Para nada y menos cuando llegan como siguiendo un orden diría yo: una tras otra bien alineadas.
¿Qué quiere Dios con esto? Enseñarnos a soportar con más fuerza las dificultades; Pablo dice: “porque cuando más débil me siento es cuando más fuerte soy” (2 Corintios 12:10b DHH). Regocijémonos cuando lleguen las pruebas sabiendo que Dios está en medio de ellas, perfeccionando esta vasija que somos, a su modo, hasta que considere que le gusta ese molde.  

Amado Señor: Sería mentira decirte que estoy feliz de contemplar tantas veces deshaciendo este barro en tus manos y dándole la forma perfecta para Ti. Aun así mi Señor, solamente porque lo dices en tu Palabra, por fe considero esa dicha como una bondad Tuya entendiendo una vez más, que es tu gran amor volcado hacia mí. ¡Gracias por querer completar esa obra que soy sin que falte el más mínimo detalle!

Un abrazo y bendiciones.   

sábado, 1 de julio de 2017

Transfórmanos con tu Presencia

Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 
1 Pedro 2:9.

Lectura: 1 Pedro 2:1-12.  Versículo del día: 1 Pedro 2:9.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando el Señor murió el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo (Mateo 27:51). Dios estaba dándole al hombre plena libertad de entrar al Lugar Santísimo y gozar de su presencia por el camino nuevo que nos abrió Jesús a través de su cuerpo y sangre derramada (Hebreos 10:19-20). ¡Ay, si el hombre entendiera lo que esto significa voltearía sin tanto pretexto los ojos al bendito Salvador! Pero ahora, nosotros, los cristianos que ya le conocemos no debemos perder esta grandiosa oportunidad y acercarnos con corazón sincero a través de la oración. La presencia del Señor está ahí (Juan 14:23), y el Espíritu Santo mora en cada uno de los creyentes (1 Corintios 3:16) y si vamos al versículo del día somos suyos: linaje escogido, pueblo que le pertenece. ¿Qué más podemos pedir?
Necesitamos que la presencia del Señor en nuestras vidas nos transforme para que nuestro testimonio sea contundente; para proclamar sus maravillas y que el mundo de las tinieblas llegue a ver la luz. Hay que acogernos a lo que dice su Palabra y ser hacedores de ella para obedecerle y cumplir su voluntad (Santiago 1:22). No tenemos excusa para creer que nuestro Dios se ha alejado; que ya no nos escucha. Por más difíciles que sean los problemas y por más que nos distanciemos, siempre va a estar ahí. Es que Él sigue siendo fiel aunque nosotros no lo seamos.

Amado Señor: Anhelamos estar en tu presencia para hablarte cara a cara sin tapujos. Para sentir el aroma tuyo y llenarnos de tu plenitud con todo gozo. Para echarnos en tus brazos y descansar en Ti. Enséñanos a buscarte mañana, tarde y noche; así te seremos obedientes y cumpliremos tu santa voluntad. ¡Señor transfórmanos con tu presencia! ¡Gracias buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.