sábado, 19 de agosto de 2017

Oremos y alabemos siempre a nuestro Dios

¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas. 
Santiago 5:13.

Lectura: Santiago 5:13-20.  Versículo del día: Santiago 5:13.

MEDITACIÓN DIARIA

Si bien es cierto que la aflicción nos hace llorar tenemos en la mano la mejor arma que podemos utilizar cuando estamos apesadumbrados, doloridos o abatidos: la oración. La oración sincera hacia Dios nos reconforta y levanta. Es que estar frente a frente a nuestro Papito Dios y contarle lo que estamos pasando es muy vivificador. Dios como buen Padre se goza con nuestra confianza y en vez de criticarnos como tal vez lo haría un humano, nos cree y nos anima a levantarnos para continuar. Dios no nos deja aguantar una prueba más allá de lo que podamos resistirla: “Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla” (1 Corintios 10:13 DHH).  Él sabe los porqués y los para qué; tenemos es que rendirnos a sus pies e ir confiados a su presencia.
Ahora continúa el versículo del día con lo siguiente: “¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas”. En general tendemos a alabar y a regocijarnos cuando todo nos sale bien. Pero recordemos que otra parte de la Escritura nos manda a  regocijarnos en todo momento,  a orar sin cesar y a dar gracias por todo (1 Tesalonicenses 5:16-18), y así no lo entendamos, incluso en angustias bien difíciles hay que darle gracias a Dios y alabarlo por esas situaciones.
No dejemos de hablarle al mejor amigo que tenemos. “La oración del justo es poderosa y eficaz” (v. 16c en la lectura).

Bendito Dios: Gracias por estar pendiente de nosotros. Sabemos que te agrada que estemos en comunicación continua Contigo. Queremos ser agradecidos y regocijarnos siempre con cánticos que te honren y exalten tu Nombre; enséñanos a vivir de ese modo pegados a Ti. ¡Te alabamos Señor y te damos toda la honra y gloria que solo Tú mereces! ¡Aleluya!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 18 de agosto de 2017

Ejercer influencia espiritual en los que vienen

Cada generación celebrará tus obras y proclamará tus proezas. 
Salmo 145:4.

Lectura: Salmo 145:1-7.  Versículo del día: Salmo 145:4.

MEDITACIÓN DIARIA

Es alentador saber que Dios en su infinita misericordia y bondad estará pendiente de nuestras generaciones venideras. Sin embargo, es responsabilidad nuestra ir sembrando en los que vienen la semilla de la Palabra de Dios en sus vidas. En el Antiguo Testamento tenemos diferentes casos como en el de Samuel que siendo muy niño todavía, fue puesto al servicio del templo; y en el de Ester que a pesar de Mardoqueo ser su primo y haberla adoptado como hija supo llevarla siempre por el camino de Dios. En el Nuevo Testamento  la fe sincera de Timoteo fue herencia dejada de su abuela Loida y de su madre Eunice (2 Timoteo 1:5), y es que las mujeres ejercemos una influencia especial en el campo espiritual. Somos las encargadas de esparcir en ellos el germen del amor de Jesús e irles anunciando que el Señor cumplirá su propósito con cada uno. Nunca debemos olvidar lo que dice el Libro de Deuteronomio: “Grábense estas palabras en el corazón y en la mente; átenlas en sus manos como un signo, y llévenlas en su frente como una marca. Enséñenselas a sus hijos y repítanselas cuando estén en su casa y cuando anden por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten; escríbanlas en los postes de su casa y en los portones de sus ciudades” (Deuteronomio 11:18-20). Primero tenemos que aprender para después enseñarles lo que ya hemos ejercitado.
Les hablaremos de su creación majestuosa y de sus obras maravillosas; de su poder y de su grandeza. Les contaremos las historias de su inmensa bondad de sus proezas, con los testimonios nuestros vividos (vv. 5-7 en la lectura). Esta será la manera para que esas próximas generaciones cumplan con el legado de exaltar a Dios y de abrazar su Nombre.

Señor amado: Danos sabiduría y entendimiento para saber ministrar tu Palabra a los que nos siguen,  para que ellos a su vez cumplan igual con el mandato de instruir a sus generaciones y Tú seas exaltado por siempre reconociendo tu poder y majestad. Gracias por tus enseñanzas y lo que esperas de nosotros. ¡Te exaltamos Dios, Rey, Señor y Salvador nuestro y bendecimos tu Nombre!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 17 de agosto de 2017

Con la mirada puesta en Jesús

Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.
 Proverbios 4:25.

Lectura: Proverbios 4:20-27.

MEDITACIÓN DIARIA

Tendría que preguntarte: ¿qué tienes delante? ¿Qué miran tus ojos? Otras versiones dicen: “Que tus ojos miren lo recto”. ¿Si estás buscando lo recto, o por el contrario te complace ver lo que no te edifica? O te haces el de “la vista gorda’: que vea, lo que vea todo me es indiferente, nada me importa. Como si no hiciéramos parte de este mundo en el que vivimos. Pero así no podemos seguir. Tenemos que enderezar y allanar el camino (v. 26), porque de lo contrario estamos perdidos; iremos a tientas como ciegos y eso no es lo que Dios quiere de nosotros. Dios desea que busques el verdadero camino y lo sigas. Jesús dijo ser ese único camino (Juan 14:6). Hay que buscarle, seguirle y no desviarnos ni a derecha ni a izquierda y apartar los pies del mal (v. 27 en la lectura).
Si vas por el camino de Cristo, Él te guiará con su Santo Espíritu para avanzar hacia la meta segura. El apóstol Pablo escribe en su Carta a los Filipenses: “Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Así que esforcémonos por proseguir hacia adelante sin dejarnos engañar por el mundo, por las tentaciones de la carne ni por el demonio que está presto a confundirnos. De esta manera avanzaremos firmes, con la esperanza de ganarnos el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo.

Amado Señor: Sabemos que Tú eres el único camino seguro para llegar al Padre. Queremos caminar solamente cogidos de tu mano mirándote de frente y sin volver atrás. No queremos ser el blanco de Satán y permitir que nuestro corazón se debilite. Gracias por tenerte y por darnos Contigo la confianza plena de ir avanzando por la senda correcta. ¡Queremos ese galardón que nos tienes preparado! ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Compruébalo por ti mismo

¿Quién eres, Señor?, pregunté. Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues, me contestó él. 
Hechos 22:8.

Lectura: Hechos 22:1-21. Versículo del día: Hechos 22:8.

MEDITACIÓN DIARIA

Podemos leer una y mil veces la conversión de Saulo y no solamente nos apasionará sino que nos edificará para aprender de su ministerio. Es hermoso ver cómo Dios puede voltear completamente el corazón de una persona cuando se dispone a Él. Por eso no podemos dudar o poner en tela de juicio la conversión así sea del más grande asesino porque no sabemos el propósito de Dios con su vida.
Hay tantas maneras de negar a Jesús: no se necesita hacer la persecución, arrestar o echar a la cárcel a los seguidores del Señor. En esa época eran los judíos tradicionales los que peleaban por sus creencias igual que Pablo celosos de la ley y de su Dios. Ahora, en nuestros países latinos de religión tradicionalista nos tildan también de fanáticos y locos porque seguimos a Jesús de Nazaret. Se señala con el dedo a los cristianos y existe también un celo, creo yo mal interpretado, por quizá nosotros haber salido de sus arcas. Es igual de difícil para ellos entender que nuestro Dios es su mismo Dios y que lo conocimos de una manera genuina por su infinito amor, al darnos a su Hijo para que muriera en nuestro lugar. Es que conocer a Jesús y su mensaje de salvación es el mejor regalo que podemos recibir de parte de Dios Padre. Ya no se pelea por la ley como en tiempos de Pablo, se pelea por dogmas y tradiciones que nada tienen que ver con el plan redentor de Cristo Jesús. Si hay algo bien sencillo de expresar son las Buenas Nuevas de los Evangelios y sin embargo, el corazón endurecido de los nuestros, no les permite abrirse y dejar a Jesús reinar en sus vidas.
Para ti que estás leyendo este devocional: no has escuchado directamente la voz de Jesús ni te has quedado ciego como Saulo, pero muy seguramente has tenido personas a tu lado que te han hablado de Él; has visto sus testimonios en sus vidas y no aceptas el reto de ser tú mismo abriéndole la puerta de tu corazón. A ti también el Señor te pregunta: ¿por qué me persigues? Te invito a que aceptes el desafío y compruebes por ti mismo quién es en verdad Jesús de Nazaret. Será la mejor decisión de tu vida de la que jamás te arrepentirás. Si deseas podemos orar así:

Señor Jesús: Sé que eres el Hijo de Dios y que moriste en una cruz pero lo sé más por tradición que por experiencia propia. Deseo que vengas a mi vida y me enseñes todo lo tuyo. Te acepto como mi Señor y Salvador personal. Hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme y darme una nueva vida contigo, amén.

Un abrazo y bendiciones. 

martes, 15 de agosto de 2017

Serás dichoso si Dios es el Señor de tu casa

Bendito sea el Señor, mi Roca, que adiestra mis manos para la guerra, mis dedos para la batalla. Él es mi Dios amoroso, mi amparo, mi más alto escondite, mi libertador, mi escudo, en quien me refugio. 
Salmo 144:1-2.

Lectura: Salmo 144:1-15.  Versículos del día: Salmo 144:1-2.

MEDITACIÓN DIARIA

Sí, igual que David podemos decir que es el Señor quien va preparándonos  para resistir las dificultades, porque también en las enfermedades y en las diferentes crisis que afrontamos hay que librar batallas y batallas bien fuertes. Si no fuera por nuestro Dios amoroso, por refugiarnos y esperar en Él, no seríamos capaces de enfrentar las guerras. Él es en verdad nuestro escondite más alto y seguro, nuestro libertador y protector. ¿Cuánto no nos hace pensar esto en que si no hubiéramos conocido al Señor a quién iríamos para buscar consuelo? Su amor llegó a nosotros no porque lo mereciéramos ni porque fuéramos nosotros quien le buscáramos; fue Él, quien nos amó primero (1 Juan 4:19) y vino a rescatarnos para su reino.
Solo nos queda ser agradecidos con el Señor, cantarle y proclamar su Nombre por la grandeza de su poder y por su infinita misericordia. Poco importan las tribulaciones cuando se tiene la certeza de un nuevo amanecer, porque cuando llegue ese mañana veremos su gloria reflejada en nuestros hijos e hijas; veremos la abundancia en nuestras casas. Nuestras alacenas rebozarán de alimento y una paz diferente entrará a reinar en los hogares (vv. 12-14 en la lectura). Así que te digo  hermano: Confía en el Señor aunque los tiempos sean duros porque la recompensa llegará si en verdad Dios es el Señor de tu casa.  

Señor amado: También como David podemos preguntarte ¿qué somos para que nos cuides y pienses tanto en nosotros? ¡No lo merecemos! Deja por lo menos buen Dios, que te alabemos con labios sinceros y llenos de gratitud por tu inmensa bondad. Sólo Tú que eres el modelador de la vida sabes hacer las cosas de la manera perfecta para los tuyos. ¡Tu fidelidad es asombrosa! ¡Eres nuestro Dios amoroso y benigno! ¡Te amamos bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 14 de agosto de 2017

Ahora lo entiendo mejor

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. 
Jeremías 29:11.

Lectura: Jeremías 29:4-14.  Versículo del día: Jeremías 29:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Para empezar diré que quise quitarle algo a este devocional, pero en últimas el Señor me dijo que lo dejara así. Sé que es muy largo pero es parte de mi testimonio de vida y Él desea que lo comparta con ustedes.
No podía dejar pasar esta fecha inadvertida. Hace exactamente nueve años me detectaron el cáncer de mama y hace cinco si aún no estaba en la clínica donde me atendieron, estaba igual al borde de la muerte a causa de una pancreatitis aguda que pasé. Muchos me preguntan cuál momento fue para mí más difícil y todavía no sé explicarlo. A veces creo que el primero por el impacto de lo que es saber que se tiene una enfermedad de la cual inmediatamente asemejamos muerte pero que a diferencia de la otra no tenía dolor alguno. Con la pancreatitis creí exactamente morir de dolor; tanto que los médicos dijeron que había pasado el umbral. Sí, creo que ya no existirá ningún otro dolor físico o por lo menos mi cuerpo se resistirá por el ya experimentado.
Hasta ahí pensaba e incluso otros años más, que agosto no me gustaba. ¡Pero qué equivocada estaba! El Señor, mi buen Dios que todo lo puede me arrebató de las garras de la muerte en aquellas dos oportunidades para empezar a mover sus fichas como sólo Él lo sabe hacer. Bueno, de lo primero sí tengo que decir que en ese trance fue cuando el Espíritu Santo me dijo muy claro que empezara a enviar mis devocionales; y no puedo negarlo, han sido de gran bendición y de gloria para el Señor. Prosigo: ¿quién iba a imaginarse en esas clínicas por las que pasé, que hoy, a esta fecha estaría incluso en un país lejano? Un país donde al comienzo no me fue fácil el acomodarme pero que poco a poco Dios ha ido mostrándome como apareja mi camino para cumplir su gran propósito en mi vida. Si soy sincera, el primer semestre de este año fue de incertidumbre, de no entender, de inestabilidad, de bajones y subidas como si se tratase de un columpio o mejor de una pirinola donde percibía que el Señor unas veces me decía: ‘pon una’ y después, ‘pon una más’. Pero luego me salía un ‘pon todo’ y con dificultad se lo entregaba. Ahora ya estoy entendiendo este juego porque espiritual y emocionalmente la pirinola va cayendo en ‘toma una’ y después otra tras otra. El Señor está moviendo las cartas de mi vida de modo trascendental. El escenario ya se ve despejado. Mi nueva Iglesia donde nos estamos congregando este año ha sido de gran bendición; junto con mi esposo estamos sirviendo en un ministerio y sin desconocer todo lo que aprendí de mi anterior Congregación y del amor que allí me ofrecieron Pastores y fieles, por lo cual si soy sincera me sentía temerosa de cambiar, mi buen Dios me enseño que donde quiera que yo vaya Él ahí estará. Me ha enseñado a ser valiente y fuerte aun temiéndole a los cambios.
Tuve la oportunidad de estar el viernes pasado con Dany mi hijito mayor en Expolit (Exposición de literatura cristiana hispana en Miami) y allí encontrarme con una gran amiga: Patricia Fernández y su esposo. Su saludo fue más o menos la siguiente exclamación refiriéndose a mi Dany: ‘¡Tenés un hijo nuevo; su cambio se nota en todo su ser!’. No fue mucho lo que hablamos pero esas palabras me llenaron por completo porque ya lo habíamos notado y hablado con mi esposo. Después de tanta turbulencia, el Señor ahora nos muestra la calma y el sosiego. Además de eso mi Sarita, mi hijita del alma que ha tenido que afrontar solita su vida en los últimos años, terminó ayer sus estudios en mi país de origen. Por otro lado, ya casi nace nuestro esperado Lucas, el hermanito de Juanita que viene a hacerle compañía a esa Princesa que también ha sido un regalo espectacular de Dios.
La verdad, no le tenía título ni pasaje a este devocional, pero ahora el Señor me muestra sus planes de bienestar y solo me queda rendirme a sus pies con el corazón agradecido por la familia maravillosa que me ha regalado. Mi Dany para quien tampoco ha sido fácil su área emocional, Dios ha volcado sobre él un cúmulo de bendiciones y de aquello que parecía malo en su vida, lo ha transformado en bendición tras bendición. Desde aquí quiero darte las gracias no solo por tu apoyo material sino por todo lo que hemos aprendido a través de tu área espiritual. Dios ha llegado hasta lo profundo de tu ser para que las raíces tuyas broten hasta alcanzarlas con mi amado esposo. Juan Manuel y Paolita desde Medellín junto con Juanita y pronto con Lucas: valoro en cantidades el desplazamiento de mi hijito en estos momentos a estar con Sarita en su grado y no dejarla sola. ¡Ha sido tanto también lo que hemos aprendido de ti, de tu hogar en general y de tu amor hacia el Señor! Y a mi Sarita hermosa, no tengo palabras para describir lo que mi corazón desea expresarte. Eres esa mujercita valiente, arriesgada, talentosa que Dios en su infinito amor nos regaló para motivar mucho más nuestras vidas. ¡Te amo hijita mía! ¡Tus triunfos son los míos, tus tristezas las mías y tus alegrías las mías! Sigue adelante cogida de la mano del que ya sabes jamás te dejará: nuestro buen Jesús.
Para ti mi amor, eres el esposo que yo necesitaba; cada día lo entiendo más. Al mover sus fichas el Señor, sabía el por qué eras tú el escogido. ¡Te amo esposo mío! Sin ti no habría podido cruzar todos estos caminos empedrados y el andar hoy por sendas más llanas y afirmadas. 

Solo me queda mi Señor darte una vez más las gracias por mi vida; por lo que me has enseñado en este tiempo. Me has permito pasar muchas veces por debajo del puente de aguas turbulentas pero me has demostrado que ahí a mi lado siempre estás. Quiero decirte que eres la Torre fuerte de mi vida, que eres mi Pastor, mi Amigo, mi Dios en quien siempre confiaré porque eso me lo has enseñado Tú. En momentos de tristeza y de aflicción me recuerdas a Pedro y tengo que decirte: ¿A quién más iré Señor? ¡Solo Tú tienes palabras de vida eterna! Y en momentos de alegría como ahora, grito con gozo: ¡has cambiado mi lamento en danza! ¡Te amo mi Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 12 de agosto de 2017

Que todo cuanto hagamos sea para honrarte

Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría. 
Eclesiastés 9:10.

Lectura: Eclesiastés 9:1-10.  Versículo del día: Eclesiastés 9:10.

MEDITACIÓN DIARIA

Bien dice el sabio Salomón que todos tendremos el mismo final. Todos sabemos que vamos a morir; así que hay que sacarle el mayor provecho a la vida: comer con alegría y tomar el vino con corazón contento porque Dios lo aprueba. Dios quiere que además te vistas bien, te perfumes y que seas feliz al lado de tu esposa(o). Ella(él) es la persona que Dios te ha dado en recompensa por todo tu esfuerzo terrenal, pues sólo eso queda después de tanto trabajar (vv. 5-9).
Teniendo en cuenta que este es el destino común, nos recomienda entonces que todo lo que hagamos, lo hagamos con empeño, con alegría, con entusiasmo, de la mejor manera porque allá en la tumba no habrá trabajo, ni planes, ni conocimiento ni sabiduría.  Muy buen encargo: hacer las cosas bien, de lo contrario es hasta mejor no hacerlas. También leemos en Colosenses 3:23 que cuando hagamos cualquier trabajo, lo hagamos como para el Señor y no para los hombres. Nuestro trabajo es una manera de glorificar a Dios y por eso debemos poner todo el empeño y la dedicación para que sea excelente.

Amado Señor: Permítenos gozar esta vida disfrutando todo cuanto has puesto a nuestro alcance. Que el trabajo se transforme en una bendición donde podamos expresar lo mejor de nuestros talentos y dedicación. Que todo cuanto hagamos sea para honrarte a Ti y dar fiel testimonio que somos de la familia celestial. ¡Gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

viernes, 11 de agosto de 2017

Advertencia para los ricos opresores

Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima! 
Santiago 5:1.

Lectura: Santiago 5:1-6.  Versículo del día: Santiago 5:1.

MEDITACIÓN DIARIA

No es que Dios esté en contra de los ricos; es que Él que conoce los corazones y sabe lo fácil que es desviarse cuando hay mucha riqueza; por eso Jesús exclamó ante sus discípulos: “¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!” (Marcos 10:23); les añadió, que era más fácil que un camello entrara por el ojo de una aguja que un rico al reino de Dios (Marcos 10:25).  Y es que la lectura nos habla de los ricos que son opresores; los que valiéndose del poder que les da la riqueza oprimen al trabajador y no le pagan sus salarios. Llevan una vida de placer y desenfreno sin darse cuenta que están amontonando oro y plata que se oxida. Condenan y matan al justo sin que haya ninguna resistencia (vv. 3-6). No saben o no quieren saber que los tesoros que valen la pena son los del cielo; estos, ni se van a dañar ni el  ladrón los alcanzará (Mateo 6:19-21). Si tenemos, colaborémosle al hermano desprovisto más cercano. Recordemos que nada de lo de aquí es nuestro y que nuestro entierro no lleva trasteo a cuestas.

Amado Señor: bien dice el Proverbio que solo nos des el pan de cada día porque teniendo mucho podríamos desconocerte y teniendo poco podríamos llegar a deshonrar tu Nombre. Señor, queremos vivir sin atafagos económicos puesta la mirada en Ti que eres el dueño de todo cuanto existe. Gracias por enseñarnos a valorar el dinero y a entender que es necesario pero no nuestro dios. Que si nos bendices con riqueza sea para compartirla con el necesitado y para ayudar a tu obra evangelizadora. ¡Te alabamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 10 de agosto de 2017

No te niegues a hacer un favor

No niegues un favor a quien te lo pida si en tu mano está el otorgarlo. 
Proverbios 3:27.

Lectura: Proverbios 3:27-32.  Versículo del día: Proverbios 3:27.

MEDITACIÓN DIARIA

Los versículos de la lectura tienen que ver con el amor al prójimo y empieza con el deber de tenderle la mano a quien veamos en necesidad así lo consideremos nuestro enemigo; sobre esto reflexionaremos hoy.
“Dale a todo el que te pida y, si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames” (Lucas 6:30). Por otro lado también nos dice la Escritura que en vez de devolver mal por mal debemos bendecir porque para eso fuimos llamados (1 Pedro 3:9). Así que sea quien sea nos corresponde si podemos, otorgar el favor que nos pidan. “Nunca digas a tu prójimo: Vuelve más tarde; te ayudaré mañana, si hoy tienes con qué ayudarlo” (v. 28 en la lectura). Siempre he dicho que de por sí es difícil pedir un favor; entonces ¿por qué hacerle pasar un nueva vergüenza al prójimo que se vale de ti? Al contrario, pongámonos en los zapatos del otro y actuemos con diligencia. Ahora si lo vas a ayudar no salgas a gritar a los cuatro vientos lo que hiciste y a hablar de tu beneficiado. Él depositó en ti su confianza (v. 29); simplemente que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha (Mateo 6:3).
¡Cuántas cosas hemos aprendido de solo un capítulo de Proverbios! El Señor permita que toda su Palabra sea desmenuzada por los cristianos, para entender bien cuál es su buena voluntad y propósito en nuestras vidas.

Amado Señor: Muchas gracias por tu Palabra que jamás pasará inadvertida. Gracias porque día tras día tu Santo Espíritu nos instruye y nos hace saber tus verdades para conocer lo que esperas de cada uno y permitir que el propósito tuyo se cumpla como lo deseas. ¡Estamos en tus manos buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Honra a Dios con tus primicias

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. 
Proverbios 3:9.

Lectura: Proverbios 3:9-12.  Versículo del día: 3:9.

MEDITACIÓN DIARIA

Dios es el dueño de todo el oro y la plata del mundo (Hageo 2:8), Él no necesita lo nuestro pero sí quiere enseñarnos lo que es honrarlo y adorarlo cuando nos ha permitido crecer en prosperidad económica y cuando no, igual porque no se va a fijar en la cantidad, sino digamos en la calidad; esto es en la actitud. Creo que sobre ese tema principalmente es que Dios prueba los corazones “Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21 DHH). Veamos igual lo importante que es honrarlo con los primeros frutos de tus cosechas. Esas son las primicias del primer trabajo, del primer contrato o del negocio que empecemos: “Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo” (v. 10). El Señor aumentará tus ganancias, pues como dice Romanos: “Si se consagra la parte de la masa que se ofrece como primicias, también se consagra toda la masa; si la raíz es santa, también lo son las ramas” (Romanos 11:16). Pon tus riquezas a disposición del Señor; hónralo con ellas.
Quizá parezca que el Señor nos pide mucho, pero no; de ninguna manera. Todo le pertenece pero nos quiere instruir en lo correcto para bendecirnos no por bendecirnos sino para hacerlo de manera sobreabundante. No despreciemos su disciplina porque eso quiere decir que nos ama y corrige como un padre a su hijo querido (vv. 11-12).

Señor amado: Gracias por enseñarnos a darte lo mejor de nuestros frutos. Queremos hacerlo así porque Tú mereces lo excelente no lo que nos sobra. Te rogamos que quites de nuestro corazón todo lo que nos esté robando el primer lugar que te corresponde. Alabamos Señor y bendecimos tu Nombre. Reconocemos que todo es tuyo y si lo has puesto a nuestra disposición es precisamente para que aprendamos a ser los mejores mayordomos aquí en la tierra.

Un abrazo y bendiciones. 

martes, 8 de agosto de 2017

Confiar en Él nos da salud y vigor

Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. 
Proverbios 3:5.

Lectura: Proverbios 3:5-8.  Versículo del día: Proverbios 3:5.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Cuánto no hay para aprender en esta pequeña porción de la lectura del día! Creo que con frecuencia solemos quitarle al Señor el timón del barco empezando a hacer las cosas a nuestro modo y cuando nos percatamos de ello ya estamos naufragando. Es que el Señor es el Señor de todas las áreas de nuestra vida: las grandes, las pequeñas, las fáciles, las difíciles, las que nos gustan y las que no tanto. No es que al levantarnos le pongamos el día en sus manos y a la hora cuando nos coge el trancón ya comenzamos a renegar, a estresarnos e incluso a airarnos. Por eso dice: “Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas (v. 6). Tal vez una de las maneras para que lo tengamos siempre en cuenta puede ser que si vamos en el auto, Él sea el copiloto; que si estamos en las labores del hogar, sea el Ayudante. Si es en el trabajo, también asignarle algo cerca. Igual en el estudio, en el deporte practicado o simplemente en el descanso. Qué mejor saber que está a nuestro lado velando hasta los suspiros íntimos. El reconocerle su grandeza y poder nos hace olvidar nuestra propia opinión (v. 7).
Si confías reconociendo su poder y voluntad mira lo que acontece: “infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser”. Otras versiones transcriben que fortalecerá tus huesos. De tal manera que será sanidad total. ¿Quieres estar sano? ¡Confía en el Señor!

Amado Señor: Gracias porque tenerte a Ti y rendirnos completamente confiando en que lo que haces es lo mejor, no solamente trae paz a nuestros corazones sino que también es la mejor medicina para permanecer saludables y vigorosos. Permite que nunca se nos olvide que eres el piloto de nuestra vida. ¡Te alabamos Señor y bendecimos tu Nombre!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 7 de agosto de 2017

Señor, Tú encierras el amor y la verdad

Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. 
Proverbios 3:3.

Lectura: Proverbios 3:1-4.  Versículo del día: Proverbios 3:3.

MEDITACIÓN DIARIA

Esta es la Palabra que debemos enseñar a nuestros hijos para que ellos a su vez la sigan pasando a su descendencia. Por eso dice Deuteronomio: “Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades” (Deuteronomio 6:6-9). Así es; en estos tiempos tan difíciles para nosotros pensamos entonces: ‘si esto es ahora, ¿qué les espera a nuestros hijos y a sus hijos?’. No lo podemos dudar: la única verdad que les podemos dejar es la Palabra de Dios para que ellos la vivan y la lleven siempre atada a su corazón. “Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:20. Lo que ya conocemos, lo que ya sabemos que es el único camino a la vida eterna, ese será el mejor legado como herencia. Muchos piensan que deben ser bienes, estudios y otras cosas que el mundo nos ofrece; no estoy diciendo que sea malo dejarles eso,  pero entre todo, lo que verdaderamente tiene valor y lo sabemos muy bien, es el amor de Dios manifestado a través de la Verdad que es Cristo Jesús (Juan 14:6).
Que nunca en tu vida falten ese amor y esa verdad; escríbelos en el libro de tu corazón mañana, tarde y noche y repíteselo a las generaciones venideras.

Amado Señor: Gracias por permitirnos un día conocerte a Ti que encierras toda la grandeza de amor al dar tu vida por nosotros sin siquiera merecerlo. Gracias porque encontrar esa Verdad que eres Tú, nos ha traído libertad y la esperanza de una eternidad a tu lado. Enséñanos a inculcárselas continuamente a nuestros hijos y nietos para que ellos también transiten por este camino produciendo los frutos que un día les sembramos. ¡Gracias buen Señor! 

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 4 de agosto de 2017

Seguiremos la carrera con el deseo de agradarte

Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hechos 20:24.

Lectura: Hechos 20:13-38.  Versículo del día: Hechos 20:24.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo al despedirse de los ancianos de Éfeso les confiesa que irá a Jerusalén más no porque quiera sino obligado por el Espíritu Santo, ya que en todas las ciudades Él le demuestra que le esperan prisiones y sufrimientos. Sin embargo les dice que no le preocupa morir, pues no considera su vida de mucho valor porque aspira terminar con satisfacción la carrera de haber anunciado el evangelio de la gracia de Dios, encargado por el Señor Jesús. Les recomienda que tengan cuidado de ellos mismos y del rebaño confiado, ya que llegarán lobos feroces con el propósito de acabarlo (vv. 28-31). “Ahora los encomiendo a Dios y al mensaje de su gracia, mensaje que tiene poder para edificarlos y darles herencia entre todos los santificados” (v. 32). Les recuerda las palabras del Señor Jesús: “hay más dicha en dar que en recibir”, para que sigan su ejemplo trabajando duro por los necesitados (v. 35).
Leyendo nuevamente con mi esposo el libro de ‘Una vida con propósito’, he podido entender mejor que nuestra vida carece de sentido si no es para glorificar a Dios. Antes leía este pasaje como algo más de la Escritura pero hoy entiendo muy claramente las palabras de Pablo ya que si el Señor un día también me buscó, entonces me corresponde igual: terminar con satisfacción la tarea encomendada teniendo en cuenta que mi vida terrenal es efímera y que la que vale está más allá; por lo tanto mi deseo es agradar a Dios en todo cuanto haga así como lo hizo Pablo. Que con ese deseo todos terminemos la carrera.

Amado Dios: Oro a Ti para que como hijos tuyos anunciemos la buena noticia de tu amor atendiendo la orden de tu Hijo Jesús. Señor, que discernamos con sabiduría este propósito en nuestras vidas y estemos listos a cumplirlo. Gracias por utilizarnos y ser en tus manos artífices en el crecimiento del reino de los cielos. ¡Te alabamos precioso Padre!

Un abrazo y bendiciones.

En memoria de Isabellita

Cuando Jesús vio lo que sucedía, se enojó con sus discípulos y les dijo: Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños. Marcos 10:14. NTV.

Lectura: Marcos 10:13-16.  Versículo del día: Marcos 10:14.

MEDITACIÓN DIARIA

Tal parece que dentro del judaísmo ni los niños ni las mujeres tenían mucha aceptación. La aceptación de los niños era mínima; quizá se les menospreciaba creyendo que eran inmaduros sin tener presente su inocencia y su viveza. El Señor Jesús no solamente tuvo en cuenta revindicar a la mujer sino también enaltecer a los  niños. Es más, dijo que: “a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños no entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).
Pasaré a relatarles por qué mi devocional sobre los niños: Una amiga muy querida de Medellín-Colombia, hace diez días tuvo a su bebita Isabella y desde el momento de su nacimiento su vida fue crítica. Éramos muchos tanto en Miami como en Colombia orando por su salud y porque el Señor la levantara y se glorificara en ella. Los designios del Señor no son los nuestros ni sus caminos tampoco; la bebé murió en el anochecer del miércoles. No tengo palabras para expresar mi dolor. Ayer desde el amanecer cuando supe la noticia fueron muchos los porqués para Dios. Mi mente y mi corazón no podían entenderlo; y tras una pregunta surgía otra y después otra. Estaba destrozada. Pensaba en sus papitos y más sentía el dolor. Por un momento me cuestioné el llorar tanto y el Señor me respondió amorosamente diciéndome que no importaba: Él también había llorado por su amigo Lázaro.
La verdad es que al final mi hijo mayor envió al chat de la familia algo que me hizo reaccionar y estas fueron sus palabras de acuerdo a lo que dice la Escritura de Abraham, Isaac y Jacob (Éxodo 3:6 y Lucas 10:37-38): ‘Y Jesús explicó que era porque Dios no era Dios de muertos, sino de vivos. Ellos están vivos, más vivos que acá, en la presencia del Señor. Como la princesita, porque de los niños es el reino de los cielos’ (la negrilla es mía). Esas palabras me reconfortaron y empecé a darle gracias al Señor por sus cortos días entre nosotros porque contrario a lo que cuestionaba, Dios me mostró que alrededor de ella y de su gravedad había reunido a muchos de los suyos para buscarle y adorarle. De verdad que estos días fueron especiales: de oración, de ayuno, de agradecimiento. Oro para que sus padres Fernando y Dianita tengan paz y fortaleza en su corazón. Isabellita ahora está gozando de la presencia de nuestro amado Señor. La tomó en sus brazos, la arrulló, la besó y la puso en medio con los otros niños para que jugara y Él tenerla cerca.

Buen Jesús: gracias por esos pocos días de Isabellita aquí en la tierra. Gracias porque nos dejaste muchas lecciones a través de ella. Ante todo, siendo tan pequeñita luchó y combatió por su vida; también demostró a sus padres su ternura entendiendo cuando ellos se acercaban y ella reaccionaba porque sabía quiénes eran. A todos nosotros también le debemos el habernos unido en su torno para alabar tu Nombre. Señor, quizá todavía no entendamos bien el propósito de ese corto tiempo pero estoy segura que nos lo mostrarás como también lo harás en especial con Dianita y Fernando. Gracias por Isabellita y por tenerla allá cerquita a tu corazón. Gracias porque el reino de los cielos es de los niños. ¡Llegó una nueva princesa a adornar la patria celestial!

Un abrazo y bendiciones.     

jueves, 3 de agosto de 2017

Hasta en lo más sencillo Dios demanda nuestra atención

Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero. Santiago 4:13.

Lectura: Santiago 4:13-17.  Versículo del día: Santiago 4:13.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Cuántos planes no se te han deshecho en el último momento? Sigue diciéndonos Santiago: “¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece” (v. 14). Siempre recordaré el primer año que viví en el Llano cuando tenía previsto festejar el cumpleaños de mi esposo y mi deseo era hacer algo muy especial. Dos días antes todo se cayó porque murió mi madre y tuvimos que viajar a la capital y resultó ser allí sin bombos ni platillos el supuesto festejo. Todo lo que hagamos o pretendamos hacer por nuestra propia cuenta sacando a Dios de nuestros planes es nada más que jactancia y orgullo. Ahí estamos anteponiendo otras cosas por encima de Dios; le estamos dando el primer lugar a la vanidad y a la presunción en vez de dárselo a Dios.
Tengamos cuidado con eso. Muchas veces pecamos porque pasamos por encima de los preceptos divinos y no los analizamos bien. Por eso la Palabra de Dios es para desmenuzarla, para digerirla, para comprenderla  y valorarla. Antes de leerla debemos pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a discernirla y podamos entender lo que leemos. Termina el apóstol con estas palabras: “Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace” (v. 17). Si ya sabemos que la jactancia no le agrada a Dios y conocemos el camino que debemos seguir y no lo hacemos, estamos pecando. Dios desea que hasta en lo más sencillo esté Él siempre liderando nuestra vida.

Amado Señor: Hay muchas verdades tuyas que aparentan no tener importancia. Sin embargo, en esos detalles pequeños es que precisamente deseas que seamos fieles a Ti. Perdónanos oh Dios, por tantas veces que pasamos por alto tu Escritura y no la tomamos como el alimento espiritual que es y que nos llena cada día. Enséñanos bendito Espíritu de Dios a leer tu Palabra una y otra vez hasta que podamos entender el mensaje que nos quieres revelar para nuestras vidas. ¡Te damos gracias Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Dios nos quiere como sabios no como necios

Escuche esto el sabio, y aumente su saber; reciba dirección el entendido, para discernir el proverbio y la parábola, los dichos de los sabios y sus enigmas. 
Proverbios 1:5-6.

Lectura: Proverbios 1:1-7.  Versículos del día: Proverbios 1:5-6.

MEDITACIÓN DIARIA

Quizá hemos leído muchas veces los Proverbios de Salomón pero solamente porque sí o porque son un Libro más de la Biblia. Miremos con qué propósito nos habla el Predicador, el hombre que le pidió a Dios sabiduría para gobernar a su pueblo Israel y Dios se la concedió además de riqueza y fama como a ningún otro en la tierra (2 Crónicas 1:12). Analicemos estos versículos de la lectura y entendamos que el fin de ellos es fomentar un código ético basado en la Palabra de Dios. —Para adquirir sabiduría y disciplina (v. 2a): lograr sabiduría es tener la capacidad de ver las cosas en su debida perspectiva sin salirnos de la línea para un lado o para el otro. Siendo ecuánimes con nuestras apreciaciones y no dejándonos llevar por impulsos o sentimientos errados. Por otro lado, para recibir disciplina; ¡cuánta nos falta! No nos gusta mantener el orden o la subordinación, por lo tanto estamos acostumbrados a desechar las reglas.
Y seguimos. Para discernir palabras de inteligencia (v. 2b): no todo lo que hablamos es inteligente; de hecho pecamos más por ser indiscretos o por herir con nuestros labios a otros.  —Para recibir la corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad (v. 3): es que si hablamos por hablar, tenemos que aprender a ser prudentes. La sensatez y cordura nos llevarán a ser íntegros practicando la rectitud, la justicia y la equidad. Y como nos falta tanto de eso, ahí está Dios para enseñarnos a través de los Proverbios. Para infundir sagacidad en los inexpertos (v. 4): la sagacidad tiene que ver con la agudeza, la viveza y la sutileza. Pero no es la viveza para la trampa, la maniobra o confabulación; es la viveza para aprender a salir adelante en circunstancias difíciles.
Si vemos el versículo que sigue entenderemos en su magnitud a donde el Señor quiere que lleguemos: “El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina” (v. 7). Otras versiones cambian la palabra conocimiento por sabiduría. El caso es que en realidad todo el que quiera ser sabio o poseer conocimiento tiene que empezar por obedecer a Dios. Ese es el temor de Dios, el reverente, el que me hace inclinar hacia Él y reconocerle como mi Dios sobre todas las cosas. ¿Quieres modificar tus palabras, tus faltas, tus errores, defectos o imperfecciones? Recurre a la Palabra de Dios, busca el Libro de Proverbios y aplícalos en tu vida. Allí encontrarás unas reglas o normas que si pones en práctica, en poco tiempo verás los resultados. “Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

Amado Señor: ¡Sí que necesitamos tu bendita Palabra y ponerle atención a los consejos de Proverbios! Gracias Señor porque es tu Palabra viva y poderosa que nos hace felices y nos permite llevar una vida útil con el propósito de agradarte a Ti y reverenciarte como lo que eres: nuestro Dios y Rey. ¡Te alabamos buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 1 de agosto de 2017

¡Buenos días Papito Dios!

Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. 
Salmo 143:8.

Lectura: Salmo 143:1-12.  Versículo del día: Salmo 143:8.

MEDITACIÓN DIARIA

El rey David sabía muy bien en qué momento del día debía hablar con su Señor. Le buscaba en la mañana cuando todavía el sol no había salido y la luna aun brillaba en los albores del amanecer. En otro Salmo David también le dice: “Oh, Señor, por la mañana escucharás mi voz; por la mañana me presentaré ante ti, y esperaré” (Salmo 5:3 RVC). Tenía plena confianza en que el Señor lo escuchaba y a su vez en que Él le hablaría.
¡Claro! La manera de saber David sobre el gran amor de Dios por él era a través de su Palabra. Su Escritura siempre estaba en sus labios. Y es que es en la mañana cuando despertamos que debemos hablar con el Señor. Es a Él a quien le contamos lo que pensamos hacer en el día con la seguridad que nos da el saber que si no lo quiere nos lo hará entender de algún modo. A veces ni lo entendemos y como no confiamos entonces nos disgustamos porque sus planes no están en onda con los nuestros. Se nos olvida que si hay algún tropiezo es porque el Señor sabe mejor que nadie el porqué no nos conviene. Siempre he comentado el caso de la señora que se le hizo tarde para cumplir su cita y no lo entendía hasta que escuchó por radio que al sitio que se dirigía le habían puesto una bomba. Dios estaba guardando su vida. No nos olvidemos de dar el primer ‘buenos días’ a quién es nuestro Dios. Y tengamos muy presente que si le decimos al Señor que nos señale el camino que debemos seguir, tenemos que someternos a lo que nos muestre. Que nuestro primer saludo sea para el Señor y sea una verdad: “me presentaré ante ti, y esperaré”.

Amado Señor: Enséñanos que al abrir nuestros ojos en cada mañana, siempre brote primero que todo un saludo para Ti. Que seas Tú el primer invitado a sentarse a nuestro lado para dialogar Contigo en las horas tempraneras. Gracias buen Señor por estar atento a nuestras súplicas y deseos recónditos que están en nuestro corazón. Gracias porque lo sabes todo pero deseas oírlo de nuestros propios labios. Queremos aprender a darte el primer saludo y a esperar en Ti. ¡Te alabamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.