sábado, 30 de octubre de 2021

Sembremos pensamientos buenos y cosecharemos lo mismo

 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio”. Filipenses 4:8. NVI.


Lectura: Filipenses 4:8-13.  Versículo del día: Filipenses 4:13.


MEDITACIÓN DIARIA


Existen personas que por más que vean sus vidas fructíferas nunca ven lo bueno que Dios ha sido con ellos y solamente existe la queja. De esta manera les queda difícil apreciar lo verdadero, lo respetable, lo justo, lo puro y amable. Si se actúa así, es muy arduo sacarle provecho a la vida; en vez de alegría va a existir amargura, descontento y desánimo. Dios nos dice en su Palabra todo lo contrario, lógico que tendremos aflicciones; a veces ni las esperamos, pero llegan. No por eso nuestra actitud debe ser negativa porque si nos estamos alimentando espiritualmente tendremos la fortaleza para pasar por encima de los malos acontecimientos: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (v. 13).

En la vida de toda persona y más en un creyente debe existir la coherencia entre el decir y el hacer; pero para que esto se dé, primero tiene que pensarlo y sentirlo. Bien nos dice la Biblia que todo se forma en el corazón del hombre. Lo que sale de la boca proviene del corazón.  Si la gente dice cosas malas es porque eso es lo que ha cultivado en su corazón. De ahí provienen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, robos, etc. (Mateo 15:18-19). Es allí precisamente donde se teje tanto lo bueno como lo malo. Por eso se dice que los pensamientos malos se contrarrestan con los pensamientos buenos. Pensar de manera correcta nos llevará a actuar de manera correcta y por consiguiente optaremos por lo correcto. Teniendo en cuenta lo anterior, empecemos a sembrar en nuestros corazones lo que nos dice el versículo de hoy: lo verdadero, bueno, amable, puro, justo y respetable.


Amado Señor: nos presentamos delante de Ti para entregarte todo aquello que esté martillando en nuestras cabezas y que sabemos no es lo Tuyo. Llénanos de tu bendita presencia a través de tu Santo Espíritu para que su fruto se vea reflejado en nuestras vidas y podamos apreciar las bellezas de bendiciones con las que a diario nos consientes; y de esta manera darle valor no solamente a las personas por lo que son, sino a nosotros mismos. ¡Gracias, muchas gracias bendito Señor y Dios nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 29 de octubre de 2021

Enséñanos a resistir las pruebas

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas”. Santiago 1:2. NVI.


Lectura: Santiago 1:1-18. Versículo del día: Santiago 1:2.


MEDITACIÓN DIARIA


Dichoso quiere decir bienaventurado, feliz; y en muchas ocasiones los cristianos no entendemos la Palabra como en este caso. Es difícil pensar que vamos a estar felices ante las aflicciones que se nos presentan; nos es difícil de digerirlo porque no las vemos con los ojos espirituales; nos dejamos llevar por lo carnal, lo corruptible y de ese modo no sabremos soportar las dificultades.  La Biblia también nos dice que todas las cosas nos ayudan a bien (Romanos 8:28). Y nos preguntamos ¿cómo me puede ayudar a bien, por ejemplo, la muerte de un ser querido? Si mi corazón está llorando y quizá mi vida se está desmoronando ¿cómo puede ser? Humanamente es difícil explicarlo, pero el Señor con el tiempo demostrará que eso fue lo mejor, lo más conveniente y que sus planes son perfectos.

“Dichoso quien resiste la prueba pues, una vez acrisolado, recibirá como corona la vida que el Señor ha prometido a quienes lo aman” (v. 12 VLPH). Así es; cuando ya ha sido aprobado, cuando la ha superado recibirá el premio y el honor de la corona de vida; o sea recibirá la vida eterna que Dios le ha prometido y esto vale más que cualquier otra cosa.


Señor Jesús: perdona las veces que no hemos sido capaces de resistir cuando los problemas nos abruman. Enséñanos a alimentarnos cada día de tu Palabra para que estemos preparados en las pruebas que Tú permitirás que nos lleguen. Gracias por enseñarnos que en vez de lamentarnos y renegar podemos tener el consuelo y la paz de tu parte y de este modo soportarla con acción de gracias. Señor, Tú Eres quien nos alientas y fortaleces para poder luchar contra la adversidad. Gracias por sostenernos en tu mano amorosa. ¡Bendito Eres buen Dios y Señor nuestro!


Un abrazo y bendiciones-

jueves, 28 de octubre de 2021

El buen Pastor cuida de ti

 Tú, Dios mío, eres mi pastor; contigo nada me falta.

Salmo 23:1. TLA.


Lectura: Salmo 23:1-6.  Versículo del día: Salmo 23:1.


MEDITACIÓN DIARIA


Escuché que hay ocasiones en que las ovejas, rechazan un corderito, pero que el pastor al darse cuenta, toma el corderito, lo lleva a su casa, lo alimenta manualmente y lo abriga. Después de esto, cuando está un poco grandecito lo retorna al redil. Cuando el pastor llega y los llama, el primero que sale corriendo es ese corderito. Sabe perfectamente que su pastor lo tomó, cuidó y protegió.

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas” (Juan 10:11). Lo bonito es que el Señor Jesús es nuestro buen Pastor, Él toma todas sus ovejitas y las que ve más rechazadas y olvidadas, las toma para sí, cuidándolas y levantándolas. Este buen Pastor está listo a cuidarlas y protegerlas de algún pastor que las olvidó y solamente las usó para su bien. A ese pastor no le importó verlas heridas y maltratadas, pero vendrá el buen Pastor y las hará pastar en los mejores pastizales; buscará a las pérdidas y recogerá a las extraviadas; curará a las heridas y fortalecerá a las débiles (Ezequiel 34:11-16).   

No temas llegar hasta Jesús, el Pastor por excelencia, Él te hará descansar en verdes prados, calmará tu sed en tranquilas aguas, te infundirá nuevas fuerzas y te guiará por el camino (vv. 1-5 en la lectura). De este modo, con tu Pastor al lado puedes reconfortarte cada día con el amor y la bondad que Él te ofrece. No temas, tu buen Pastor no te dejará ni te abandonará.


Señor Jesús: gracias por tenerte a Ti como el Pastor que cuida en todo momento de nosotros. A veces nos descarriamos y vamos hacia otros pastos que nos hacen daño, pero Tú con tu inmenso amor estás listo a rescatarnos y de nuevo llevarnos a tu aprisco. No te importa si nos encuentras maltratados y heridos porque vendas nuestros golpes. Tú sabes buen Pastor que en tu rebaño hay ovejas que necesitan hoy más que nunca tu mano protectora. Tómalas nuevamente en tus brazos y sana todo dolor de su cuerpo y de su alma. No permitas que se extravíen a pesar del dolor que las embarga. Gracias, gracias buen Pastor y Señor nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 27 de octubre de 2021

¡Vengan! Adoremos al Único que es merecedor de toda nuestra adoración

Aplaudan, pueblos todos; aclamen a Dios con gritos de alegría. ¡Cuán imponente es el Señor Altísimo, el gran rey de toda la tierra! 

Salmo 47:1-2. NVI.


Lectura: Salmo 47:1-8.  Versículos del día: Salmo 47:1-2.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuestro Dios es un Dios Grande; no es cualquier dios. Es el Dios y Rey verdadero. No temamos declarar su reinado porque su Nombre es imponente en toda la tierra. Es el Único que merece toda nuestra adoración. Reina sobre las naciones; los eruditos y nobles le rendirán la adoración de la que solamente Él es acreedor. Estamos llamados a adorarlo como nuestro Rey. Aunque el mundo lo niegue tendrá que concientizarse de que no hay otro igual cuando su dominio abarque toda la tierra (vv. 3-6). No solamente es el Rey de la tierra, también es de los cielos y del universo completo; todo cuanto existe tiene su sello porque es su Creador; es su Diseñador por excelencia.  (Salmo 8:1-2). El Señor Jesucristo en su deidad como Dios es el Rey de reyes y Señor de señores; toda rodilla se doblará para adorarle (Filipenses 2:10), y reconocerle como el Dios Poderoso y Salvador de la humanidad. Dios lo ha puesto a su derecha en lugares celestiales y está por encima de gobernantes, autoridades o poderes (Efesios 1:20.21).

Es nuestro deber venir a adorarlo. ¡Lo necesitamos! ¡No podemos dejar apagar la llama de su Grandeza y Poderío! ¡De su misericordia y amor! Su adoración quita toda carga emocional, todo estrés, toda tristeza. ¡Vengamos a adorarle, postrémonos, doblemos la rodilla ante nuestro Hacedor! (Salmo 95:6).


¡Te alabamos oh Dios Poderoso! Eres digno de toda nuestra adoración porque no hay otro Nombre igual al Tuyo. Todas las naciones vendrán y te adorarán. Eres el Gran Yo Soy; Eres el Gran Rey y Señor; el Único que viniste a pagar por todos nosotros trayéndonos la salvación. Nadie más lo hizo; por eso estamos infinitamente agradecidos Contigo. Eres el Dios Santo; el Fiel y Verdadero. Recibe buen Señor toda la honra y toda la gloria que hoy te ofrecemos. Gracias, gracias por ser el Dios que te has manifestado tan grandemente entre nosotros. ¡Te amamos buen Dios y Señor nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 26 de octubre de 2021

Todo vuelve a la normalidad

 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. 

Isaías 43:19. NVI.


Lectura: Isaías 43:16-21. Versículo del día: Isaías 43:19.


MEDITACIÓN DIARIA prosperidad


Después de momentos de dificultad anhelamos que todo vuelva a la normalidad. No sabemos a ciencia cierta por dónde nos llevará el Señor, pero tenemos en su bendita Palabra sus promesas de bienestar que nos levantan el ánimo y renuevan nuestras fuerzas. ¿Qué será lo nuevo que ya está sucediendo? Aún no lo vislumbramos, sin embargo, el Señor dice que pronto saldrá a la luz; abrirá un camino en el desierto y hará que corran ríos en el sequedal.

No son fáciles de transitar los desiertos. Bendita esperanza la que el Señor nos regala. Apropiémonos de ella y empecemos a darle gracias porque la recibimos basados en lo que nos promete Dios.


Señor Jesús: Solamente Tú transformas los ciclones en vientos apacibles. Tú, quién calmas las tormentas en el mar y los vientos te obedecen. Creemos que después de este desolado tiempo en el desierto, te encargas de voltearlo para darnos un descanso, recobrar ánimos y fuerza. La vida es un desafío incesante que solamente podemos enfrentar cuando vamos de tu mano. Gracias, muchas gracias Señor por estar con nosotros y continuar sin soltarnos por la senda que Tú deseas dirigirnos. ¡Te amamos Señor y Dios nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 25 de octubre de 2021

Tiempo de despedida

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo. 

Eclesiastés 3:1. NVI.


Lectura: Eclesiastés 3:1-8.  Versículo del día: Eclesiastés 3:1.


MEDITACIÓN DIARIA


"Un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto; 5 un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse” (vv. 2, 4 y 5b). Ayer se compaginaron en mi vida los versículos anteriores de la lectura. Enfrentarse a la muerte nos hace reaccionar y entender, por un lado, que la vida es un regalo por lo que debemos dar gracias en cada nuevo amanecer. Pero desde la perspectiva cristiana el Evangelio del Señor Jesucristo, la muerte también es un regalo. Sin embargo, nuestra carne pesa más que lo espiritual y al partir un ser querido lloramos porque sentimos su ausencia; nuestro corazón se nos achica y pasa un luto silencioso; entonces vale la pena recordar los bellos momentos a su lado y sonreír. Hoy, también me llegó el momento de abrazarme y despedirme. De dar las gracias a tantos que estuvieron a nuestro lado disipando un poco el dolor y la tristeza. Me queda despedirme de ellos y solamente decirles con el corazón gracias, muchas gracias. Dios permita nuevos reencuentros en circunstancias diferentes. Gracias, infinitas gracias a mis primos Vanegas Galindo; Peña Galindo; Galindo Moya; Pachón Miranda, Rojas Rincón. A mis grandes amigas Alicita y Myriamcita. A la familia Sánchez por un lado y Ramírez por el otro. A tanto otros que se acercaron hacia mí para abrazare pero que yo no recordaba; a amigos de hace mucho tiempo de mi hermano que quisieron despedirlo. A las muestras de afecto de familiares y amistades que por circunstancias diversas no pudieron acompañarnos, pero sus palabras fueron muestras dicientes de cariño y acompañamiento; a mis compañeras de Colegio, a mis amigos de la Iglesia en Broward y a mis grandes amigas latinas de Environ incluyendo las de inglés. Llevo en mi corazón a mis adorables sobrinos Margarita María, Héctor Samuel (Cholito para todos nosotros), Teresita y Valentinita; siempre estarán conmigo.


Amado Señor y Dios: despedir un ser querido no es fácil. Pero no me canso de darte las gracias por el regalo maravilloso al permitir llegar a Colombia supuestamente para hacer otras diligencias, pero Tú que lo sabes todo y te adelantas a mover las fichas correspondientes, sabías perfectamente el propósito de mi venida. Esperábamos igualmente, por dos años la cita de mi bello Luquitas en la Embajada de USA en Bogotá y permitiste que la cita se diera en ese lapso solamente con el fin de tener a mi lado a mi hijito, su bella esposa y mis adorables nietos. Todo lo moviste de una manera magistral. Sabias de mi condición y me enviaste angelitos terrenales para hacer de esos días tan difíciles, más llevadera mi vida y que se apaciguara mi dolor. Gracias, muchas gracias bendito Señor y Dios. Gracias porque a través de la muerte de mi Hecticor dejaste una huella de perdón y reconciliación también. Permite el volver a reunirnos muy pronto recordando el legado de unión que mi hermano siempre acarició. ¡Te amo buen Señor y Dios mío! ¡Tú siempre diriges mis pasos con sorpresas!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 23 de octubre de 2021

Por mi Hecticor

Entonces Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto? 

Juan 11:25-26. NVI.


Lectura: Juan 11:17-37.  Versículos del día: Juan 11:25-26.


MEDITACIÓN DIARIA


Mi Hecticor amado: el Señor me bendijo al traerme a Colombia, con el fin de regalarme tus últimos días a tu lado. No es fácil mi hermanito del alma verte partir e igual que dice la canción lo digo yo: ‘¡Ojalá pudiera devolver el tiempo para verte de nuevo, para darte un abrazo y nunca soltarte! Mas comprendo que llegó tu tiempo, que Dios te ha llamado, para estar a su lado, así Él lo quiso. Pero yo nunca pensé que doliera tanto’ (Yo te extrañaré -Tercer cielo). Sí, ¡te extrañaré mi Hecticor, mi hermanito del alma! No, nunca pensé que doliera tanto.


Mi buen Señor Jesús: yo también lo creo. Sé que Eres la resurrección y la vida, creo que viniste a morir por toda la humanidad y entre ella estaba contemplado el nombre de mi Hecticor, por tu gracia y misericordia. Sé que cuando me llames a tu Presencia me voy a encontrar allá no solamente con él sino con todos mis seres queridos que se han ido Contigo. Te doy gracias por haberme dado un hermano como el que me diste. Un hermano que fue para mí: papá, amigo, consejero y consentidor. Un hermano que siempre admiré como hijo y padre. Ahora mi Señor sé que está gozando de tu presencia sin dolor alguno ni preocupación que lo atormente. Gracias porque sé que el abrazo que le diste a su llegada al cielo, olvidó toda tristeza y amargura. Señor Jesús, Marta y María lloraron y se lanzaron a tus brazos al ver a su hermano inerte; Tú mi Jesús también lloraste por tu amigo. Hoy, mi dolor llega hasta lo profundo de mi ser; quiero derramar mis lágrimas ante Ti; júntalas en tu redoma mientras descargo mi tristeza y mi llanto. ¡Abrázame Señor! ¡Te necesito! Abraza igual por favor a mi otro hermano y a mis sobrinos que no entienden la partida de su padre. Gracias por la bendita esperanza de un reencuentro con él cuando me toque partir. ¡Duele mucho Señor!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 22 de octubre de 2021

¡Yo sé que mi Redentor vive!

Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte. 

Job 19:25. NVI.


Lectura: Job 19:21-27. Versículo del día: Job 19:25.


MEDITACIÓN DIARIA


En general el capítulo se basa en los amigos de Job; ellos en vez de animarlo y levantarlo, lo que hicieron fue atacarlo. Job les responde con sabiduría e integridad: “Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte”. No solamente es la respuesta de Job a su desgracia; perdió su riqueza, perdió a sus hijos, su misma salud y a su esposa le fastidiaba; es igual para nosotros los cristianos es una lección. Job buscó a Dios como su redentor. Nosotros buscamos al Señor Jesús como nuestro Salvador y podemos decir: ‘Yo sé que mi Redentor vive’, ante cualquier adversidad o ante el cúmulo de ellas por las que a veces nos toca transitar.

No podemos dejar que el enemigo venga a atormentarnos con pensamientos falsos y negativos porque ante todo sabemos que nuestro Jesús triunfó sobre la muerte y que por mal que resulte la adversidad, como en el caso de una enfermedad, saldremos victoriosos porque nuestra vida continúa al lado del Señor. “Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo” (1 Juan 5:11). Para el que le ha entregado su vida al Señor Jesucristo, la muerte física es una ganancia. Tampoco debemos permitir que por estar pasando diversas pruebas los allegados llámense familiares, amigos o conocidos nos invadan con cuestionamientos como “¿Dónde está tu Dios?” (Salmo 42:3). Nuestro Dios sabe exactamente lo que estamos viviendo y así todo parezca obscuro, Él está ahí. Así que, si nos vienen a martillar con palabras como esas respondamos con firmeza y convicción: ‘Yo sé que mi Redentor vive”.


Señor Jesús: gracias porque sabemos que ninguna calamidad ha sido ajena a Ti. Gracias porque tu promesa es estar siempre a nuestro lado. Hoy bendito Señor tenemos la firme convicción que Tú vives en nosotros y que mientras estemos aquí en la tierra queremos agradarte y hacer tu voluntad y si tu decisión es llevarnos a tu lado, ganaremos porque saldremos en victoria. ¡Tú triunfaste sobre la muerte! Gracias, muchas gracias buen Dios y Señor nuestro. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 21 de octubre de 2021

Eres Tú Señor quien decides por mí

No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu  —dice el Señor Todopoderoso. 

Zacarías  4:6. NVI.


Lectura: Zacarías 4:1-7.  Zacarías 4:6.


MEDITACIÓN DIARIA


Mi devocional será muy cortico. Ayer tardecito después de haber estado todo el día en la clínica esperando la evolución de la cirugía de mi hermano, me encontré con Juan Manuel mi hijito y al dirigirnos hacia el parqueadero donde estaba su carro, me tropecé con un reductor de velocidad que no vi y me di un golpe durísimo, sobre el lado derecho de mi cuerpo. Me duele mucho el brazo; si Dios quiere hoy vamos para que me tomen una radiografía del mismo.

Como el dolor que tenía anoche era bastante, mientras Alicita mi amiga, me colocaba compresas frías y calientes, yo le pregunté al Señor qué me había pasado, no entendía por qué esto. Y el Espíritu Santo puso en mi mente el versículo del día. No sé si será al respecto de la vida de mi hermano que está en un hilito o al respecto mío. Quizá yo he pensado que quiero ver ese desenlace sea cual fuere, que acato su voluntad y que no me gustaría dejarlo solo en estos momentos, pero tal vez lo quiero hacer en mis propias fuerzas o el Señor quiere algo diferente. Estoy convencida y son muchos los que piensan igual, que el Señor me trajo a Colombia fue con el propósito de acompañarlo, verlo y ver su carita de felicidad cuando llegaba a la hora de visita. De pronto, el Señor ya no quiere que por ahora esté más a su lado. Esperaré.


Amado Jesús: sí; una vez más me estás diciendo que no soy yo la que hago o deshago; no soy yo la que decido ni siquiera lo que voy a hacer en una hora siguiente o en un mañana. Eres Tú quien decides por mí. Toma la vida de mi querido hermano y haz con ella tu santa voluntad. Y la mía te la entrego; te pido perdón por querer hacer las cosas a mi modo y no dejarte actuar en ella. Te doy gracias por lo que has venido realizando en la salud de mi hermano y te doy gracias también porque este golpe me hizo aterrizar en mis pensamientos y obrar. Guíame Señor, estoy en tus manos. ¡Te amo buen Señor!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 20 de octubre de 2021

Plegaria por Hecticor

 Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. 

Isaías 53:5. NVI.


Lectura: Isaías 53:1-12.  Versículo del día: Isaías 53:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Señor Jesús: hace dos mil años esta profecía dada a Isaías se cumplió en Ti. Hoy reconocemos que Eres el Hijo de Dios muerto y resucitado por la humanidad. Viniste a morir en una cruenta cruz y a llevar sobre Ti, todo el peso de nuestras iniquidades. Ciertamente cargaste con nuestras enfermedades y soportaste nuestros dolores; por tus heridas fuimos sanados. Mi Señor, también sabemos que nos hiciste y formaste en el vientre de nuestra madre y que aun nuestros huesos no te fueron desconocidos. Nos diseñaste con lujo de detalles. Buen Dios todo esto es obra Tuya y nos maravillamos de tan hermosa creación. Teniendo en cuenta estas palabras escritas en el Libro que nos has dejado como Manual para la vida, las creemos, afirmamos y declaramos porque son ciertas e innegables. Nos apropiamos de ellas y las reclamamos para la vida de tu hijo Hecticor. Gracias porque él hace parte de tu descendencia, prologarás sus días y llevarás a cabo tu santa voluntad. Gracias porque ordenarás a tus ángeles que lo cuiden y con tus propias manos lo levantarás. Nos acogemos a Ti buen Dios y Señor. Humildemente te rogamos que escuches nuestra plegaria y dejamos su vida en tus preciosas manos. Te pedimos que guíes al cuerpo médico que lo asistirá en esa intervención; que les des discernimiento y destreza. Te damos gracias por tenerte siempre y poder recurrir para recibir de tu parte la paz y la fortaleza que tanto necesitamos. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones,

Dora C.

martes, 19 de octubre de 2021

Queriendo ser como árbol plantado junto a tu fuente

 Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto. 

Jeremías 17:8. NVI.


Lectura: Jeremías 17:5-8.  Versículo del día: Jeremías 17:8.


MEDITACIÓN DIARIA


A través de la lectura de la Biblia, se observa con frecuencia que Dios siempre asemeja al justo con plantas. “Mis raíces llegarán hasta las aguas; el rocío de la noche se quedará en mis ramas” (Job 29:19). Las plantas que crecen cerca al agua siempre se ven verdes y frondosas; la fuente de agua que tienen cerca las alimenta constantemente y no las deja marchitar; no teme cuando llega el calor. Este árbol asiduamente está en crecimiento, con raíces bien cimentadas y da fruto constantemente. Exactamente sucede con el que busca al Señor y desea agradarle. Recordemos que Jesús es la fuente de agua viva y por consiguiente el que se acerca a Él, le sucederá lo mismo. Incluso crecerá de tal modo que otros pueden acobijarse bajo su sombra para alentarse unos a otros, consolando y animando (1 Tesalonicenses 5:11). Pueden llegar tiempos tormentosos, desiertos áridos y secos pero la fuente de agua a la que se acogió no le permitirá angustiarse. Y uno de sus propósitos es dar fruto constante. Así es la vida del cristiano: tiene un propósito definido dejado por el mismo Señor Jesús: la gran comisión; ir hacia las gentes y hacerlas sus discípulos (Mateo 28:19-20).

El Salmo 92:12-15 dice lo siguiente: “Como palmeras florecen los justos; como cedros del Líbano crecen. Plantados en la casa del Señor, florecen en los atrios de nuestro Dios. Aun en su vejez, darán fruto; siempre estarán vigorosos y lozanos, para proclamar: El Señor es justo; él es mi Roca, y en él no hay injusticia”. ¿Deseas ser como ese árbol plantado junto a corrientes de agua? Deléitate en la Palabra de Dios; medita en ella y apréndela para que constantemente la puedas repetir a los que están a tu lado. El Señor Jesús es tu Maestro: arráigate fuertemente de su mano y llevarás alimento y refrigerio para el cansado y angustiado.


Amado Señor Jesús: Venimos ante Ti fuente inagotable del agua de vida, para proveernos de ella y ser verdaderamente como el árbol que no se seca; que confía plenamente en que sus raíces están bien abastecidas del alimento que lo hace crecer no solamente para que sea frondoso, verde y radiante sino también para que quienes lo observen deseen seguir su ejemplo y vean en él, una buena sombra para acobijarse y hallar descanso si lo necesitan. Gracias, gracias bendito Señor por enseñarnos a través de tu Palabra. ¡La gloria es para Ti!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 18 de octubre de 2021

Tú Eres nuestra fortaleza y amparo

 Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. 

Salmo 46:1. NVI.


Lectura: Salmo 46:1-11.  Versículo del día: Salmo 46:1.


 MEDITACIÓN DIARIA


La fortaleza vence el temor. Tener esta virtud ayuda a enfrentar las dificultades que se presentan a lo largo de la vida. No es que se eludan los problemas; es más bien saberlos afrontar con valentía. Es pues la fortaleza la que sostiene una fe inquebrantable que no teme pasar aflicciones porque sabe en quién se ha puesto la mirada. Y ¿quién es el dador de la fortaleza? Dios. Es Él quien nos capacita y nos la ofrece cuando sinceramente recurrimos en su ayuda. Cuando sin límites le hemos entregado nuestra vida a su amado Hijo Jesús, quien vino a afrontar a un mundo pecador y cargar sobre Él todo su peso. “Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes” (vv. 2-3).

El Señor Jesús nos advirtió que tendríamos aflicciones, pero que confiáramos porque Él venció al mundo (Juan 16:36). Lo que sucede con frecuencia es que se nos olvida que tenemos a un Dios Todopoderoso, capaz de sacarnos adelante pese a las dificultades. “Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!” (v. 10 en la lectura).

Reflexionemos: si no tuviéramos problemas, creo que la vida se volvería monótona. Además de eso, son los que más tarde nos permitirán exaltar y dar toda la gloria y honra a nuestro Dios.


Amado Dios: gracias te damos a Ti que Eres nuestro baluarte en quien nos refugiamos. Gracias porque nos enseñas a través de tu Palabra que Contigo somos más que vencedores. Que Tú Eres nuestra fortaleza y amparo. Bajo tu resguardo no tenemos por qué temer los ímpetus que se nos presenten; Tú estás siempre a nuestro lado. ¡Gracias, muchas gracias buen Dios y Señor!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 16 de octubre de 2021

La vida vale más que lo material

Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado? 

Lucas 12:20. NVI.


Lectura: Lucas 12:13-26.  Versículo del día: Lucas 12:20.


MEDITACIÓN DIARIA


A veces me pregunto ¿por qué afanarse tanto por lo que se tiene que producir? No entiendo una persona que prácticamente está al borde de la muerte y se desespera porque sabe que sus negocios no andan bien y lo que ha pasado es que sin manejar bien los dineros le debe como decía mi mami: ‘a don Raimundo y todo el mundo’. Destapa un hueco para tapar otro y esto además de ser frustrante es esclavizante. La Biblia nos deja claro que el deudor es esclavo del acreedor (Proverbios 22:7) ¡Qué, si el Señor decide también que muera esa misma noche! “—Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, con qué se vestirán. La vida tiene más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa” (vv. 22-23 en la lectura).

El Señor mismo nos está afirmando que la vida vale más que estas cosas materiales. Si una persona que conoce a Jesús como su Señor y Salvador ha caído en estos problemas, lo mejor que puede hacer al encontrarse en esa situación es hablar con Dios, pedirle perdón por no haber sido un buen administrador y descansar en Él. No tiene otra alternativa. Su vida tiene prelación sobre sus quehaceres, sobre sus deudas y aún sobre sus acreedores. De ese modo ¿para qué angustiarse?


Amado Señor: gracias porque a través de esta parábola nos enseñas lo poco que vale para Ti lo material. Perdona las veces que hemos puesto por encima Tuyo, las preocupaciones de las deudas, que no solamente nos alejan de la verdadera adoración, sino que también quitan el sueño y la paz. Dejamos en tus manos la vida de quienes sufren aun en su agonía situaciones similares. Gracias bendito Señor por tu misericordia y amor para con todos nosotros. ¡Te amamos buen Dios!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 15 de octubre de 2021

Una fe que rompe obstáculos

 —¡Mujer, qué grande es tu fe! —contestó Jesús—. Que se cumpla lo que quieres. 

Mateo 15:28. NTV.


Lectura: Mateo 15:21-28. Versículo del día: Mateo 15:28.


MEDITACIÓN DIARIA


Una mujer que no era del pueblo de Israel sino cananea, o sea gentil, le ruega al Señor que sane a su hija que es fuertemente atormentada por estar endemoniada. El Señor no le puso al comienzo mucha atención e incluso llegó a decirle que Él había sido enviado para ayudar a las ovejas perdidas de Israel. La mujer seguía insistiendo e incluso se arrodilló y le suplicó. Al decirle Jesús que no estaba bien tomar la comida de los hijos y dársela a los perros, con gran humildad la mujer le responde: “—Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos” (v. 27). El Señor queda asombrado por su fe e inmediatamente le concede lo que pide: su hija queda sana.

Esta mujer llama a Jesús hijo de David sin ser judía; sabía perfectamente que Jesús era el ungido de Israel predicho por los profetas. Su fe rompió todo obstáculo y el aparente desprecio del Señor hacia ella poco le importó. Su fe iba más allá: era verdaderamente una fe que mueve montañas. Creyó ciegamente en que Jesús era quien decía ser y resolvió entregarle su hijita atormentada, al único que podría ser capaz de sacarla del abismo en que se encontraba. Este encuentro de Jesús y la mujer nos deja una gran lección. La fe no es creer por creer; es tener la plena certeza y convencimiento de que lo que se sabe así es. Es depositar sin traba alguna toda nuestra confianza en lo que estamos seguros que no cambia y por ende así florecerá. ¿Será que nuestra fe nos alcanza para insistir, persistir y no desistir? O quizá al primer tropiezo ¿tiramos la toalla y damos todo por perdido? Hay que creer, confiar y continuar. El Señor nunca rechaza al humilde y si algo vemos en la mujer de la lectura es una humildad genuina; una humildad que conmovió a Jesús. Sigamos su ejemplo y perseveremos sin desmayar porque fiel es quien se nos ha manifestado con su amor y perdón.


Bendito Señor Jesús: todo tu Evangelio está escrito para que aprendamos cada día una lección diferente. Estoy segura que lo sucedido con esta mujer fue precisamente para demostrarnos tu misericordia a todo aquel que invoca tu Nombre y tiene el pleno convencimiento que Eres el Hijo de Dios muerto y resucitado. Al que cree que Eres el Salvador de la humanidad anunciado desde tiempos antiguos. Señor, enséñanos a tener esa clase de fe y confianza en Ti. A estar plenamente convencidos que Tú puedes trasformar tristeza en alegría, sanidad en la enfermedad y liberación en las ataduras. Gracias, gracias bendito Hijo de David. ¡Te amamos buen Dios y Señor!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 14 de octubre de 2021

La sanidad física para demostrar la ceguera espiritual

 Ese hombre que se llama Jesús hizo un poco de barro, me lo untó en los ojos y me dijo: ‘Ve y lávate en Siloé’. Así que fui, me lavé, y entonces pude ver. 

Juan 9:11. NVI.


Lectura: Juan 9:1-41.  Versículo del día: Juan 9:11.


MEDITACIÓN DIARIA


La lectura está dada sobre el milagro del Señor Jesús a un ciego de nacimiento. Este hombre invidente era un pordiosero y al pasar el Señor y verlo se acerca, hace una masa con barro y saliva y se la unta al ciego mandándolo a lavarse en el estanque de Siloé. Al hacerlo pudo ver claramente. Ante esto los vecinos y los que lo conocían como pordiosero no creían y le preguntaban qué había hecho a lo que les responde exactamente lo que Jesús hizo con él. Las autoridades investigaron la sanidad del ciego y llevándolo ante los fariseos le preguntaban cómo había recibido la vista, pero ellos ciegos espirituales no querían ver lo que era una realidad. Fueron hacia sus padres para preguntarles si él era su hijo y en verdad había nacido ciego; entonces les preguntaban por qué ahora sí veía a lo que ellos les respondieron: “Pregúntenselo a él, que ya es mayor de edad y puede responder por sí mismo” (v. 21). Volvieron los judíos a preguntarle y tachando al Señor de pecador, les responde: “Si es pecador, no lo sé. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo” (v. 25).

Lo seguían acosando con preguntas e insultándolo, como queriendo que más bien dijera lo contrario, al punto que este hombre que recibió la sanidad les responde: “¡Allí está lo sorprendente! Que ustedes no sepan de dónde salió, y que a mí me haya abierto los ojos” (v. 30). Después de esto al hombre lo expulsan, el Señor se encuentra con él y le pregunta: “¿Crees en el Hijo del hombre? —¿Quién es, Señor? Dímelo, para que crea en él. —Pues ya lo has visto —le contestó Jesús—; es el que está hablando contigo” (vv. 35-37). Con firmeza le responde: Creo Señor y postrándose lo adoró (v. 38).

¿Por qué los fariseos no creían? Estaban ciegos espiritualmente y esta es peor que la ceguera física (v. 41). Una gran lección nos deja el Señor a través de este prodigio.


Señor Jesús: gracias por este milagro que nos permite aprender y entender lo que es abrir los ojos a tu mensaje de salvación.  Es triste saber que el mundo está lleno de ciegos espirituales y que como lo dice tu Palabra teniendo ojos no ven; teniendo oídos no oyen. Ciegos y sordos sin querer aceptar ahora el milagro de la sanidad espiritual a través Tuyo. Te pedimos Señor que así el mundo no quiera escucharte, nosotros vayamos a ellos para darle vista a los ciegos y que ellos sean sanados como aquel hombre que se lavó en el estanque de Siloé. Gracias bendito Dios y Señor nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 13 de octubre de 2021

Vivir bajo el cuidado de nuestro Dios Altísimo

El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. 

Salmo 91:1. NVI.


Lectura: Salmo 91:1-16.  Versículo del día: Salmo 91:1.


MEDITACIÓN DIARIA


¡Cuántas promesas encierra este Salmo! Es que todo el que busca al Señor, que le entrega su vida y vive bajo su amparo tendrá grandes bendiciones. Él se convierte en nuestro refugio; en nuestra fortaleza, ¡el Dios en quien confiamos! Nos libra de peligros ocultos. También nos cubrirá con sus alas; sus fieles promesas serán nuestra armadura y protección. Y aquí esta bien escrito que no importa que lleguen pestes o enfermedades que acechen como en el caso actual con esta pandemia porque si en verdad confiamos en que el Altísimo es nuestro Protector, así veamos que caen familiares o amigos, tenemos la convicción de que existe una promesa para el que se refugia en el Señor, porque no nos tocará ni afectará de ninguna manera. “él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos. Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna” (vv. 11-12).

Este Salmo es para vivirlo cada creyente en el Señor Jesucristo. No es para abrirlo y tenerlo como un fetichismo; de ninguna manera. Nosotros los cristianos sabemos que la Palabra de Dios está ahí porque Dios nos la dejó no solamente para saber cómo comportarnos sino igualmente para que aprendamos a confiar en cada una de sus ricas promesas que son grandes bendiciones si las tomamos y aprovechamos. Los invito a que aprendamos a vivir bajo el cuidado de nuestro Dios Altísimo.


Bendito Señor y Dios Altísimo: te damos gracias por tus palabras de protección y cuidado para cada uno de los que te buscamos y confiamos en Ti. Gracias porque Contigo tenemos el más grande baluarte; podemos vivir tranquilos sin preocupación alguna, porque tanto en el día como en la noche nos resguardas del mal. Sabemos que Tú mandas una legión de ángeles que caminen a nuestro alrededor librándonos de las trampas del cazador y esto nos reconforta y anima en cada paso que damos. Señor, gracias, gracias por mirarnos con infinita misericordia y ternura. Permite que cada nuevo día aprendamos a ser dignos de tanto amor ofrecido. ¡Te amamos bendito Señor y Dios nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 12 de octubre de 2021

No hay palabra que abarque nuestra gratitud

Dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo 

Efesios 5:20. NVI.


Lectura: Efesios 5:14-20. Versículo diario: Efesios 5:20.


MEDITACIÓN DIARIA


Si hay una cualidad bien bonita y digna de imitar es la gratitud. Dios más que nadie merece la nuestra. Somos olvidadizos; ¡cuánto favor no recibimos a diario y nos cuesta dar gracias! Un día más de vida que tengamos. El despertarnos nuevamente y poder contemplar el sol o la lluvia incluso es motivo de agradecer. Estamos vivos, estamos sanos; tenemos unos ojos para ver, unos oídos para escuchar, una boca para hablar, unas manos para abrazar y unos pies para andar: demos gracias al Dios dador de todos estos beneficios. Y si las cosas no han salido como esperábamos, no importa, de todas maneras, démosle gracias a Dios el Padre por todo. Dios merece nuestra gratitud: “Vengan, cantemos con júbilo al Señor; aclamemos a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante él con acción de gracias, aclamémoslo con cánticos” (Salmo 95:1-2), y al Señor le gusta que lo honremos con nuestra gratitud (Salmo 50:23).

La gratitud es el camino que nos conduce a la adoración. “Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente” (Hebreos 12:28). Somos parte del reino celestial y este jamás será movido. Démosle gracias a Dios por pertenecer a ese reino y adorémosle con el amor y la honra que a Él le gusta recibir. Si para ti Dios es importante y dices amarlo, no se te olvide ser agradecido con Él. ¡Venid y adoremos a Cristo el Señor!


¡Cómo no darte gracias buen Señor si en Ti lo poseemos todo! No queremos dejar pasar ni un minuto más sin ser agradecidos Contigo. Gracias por la paz que nos das a pesar de las circunstancias; gracias por tenernos en tu mano protectora y guiar siempre nuestros pasos. Gracias porque en este nuevo día nos permites admirar tu linda creación. Gracias por ese amor inagotable que estás listo a ofrecérnoslo. Bendito Dios y Señor nuestro, no tenemos palabras que abarquen completamente esa gratitud que solamente Tú mereces. Recibe nuestra humilde y sincera voz de GRACIAS. ¡Te amamos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 11 de octubre de 2021

Sí; en Dios pondré mi esperanza y lo alabaré

¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios! 

Salmo 42:5. NVI.


Lectura: Salmo 42:1-11.  Versículo del día: Salmo 42:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Siendo sincera, no es fácil estar tranquilos en circunstancias difíciles. Sin embargo, cuando estamos pegaditos del Señor y dejándonos guiar por su Santo Espíritu, sí lo podemos lograr. Lo que sucede es que a menudo, se nos olvida quién es el que está sentado en el trono de nuestra vida; y si no es que se nos olvida, es que lo hemos desbancado. Nos dejamos llevar por el ego, lo desplazamos y de esta manera le estamos dando paso a la carnalidad. Pablo les dice a los corintios que no puede hablarles como a espirituales sino como a carnales; como a gente inmadura que, a pesar de conocer al Señor, todavía se dejan llevar por la carne (1 Corintios 3:1). La Nueva Traducción Viviente dice: “Tuve que hablarles como si pertenecieran a este mundo o como si fueran niños en Cristo”.

Por eso es tan necesario no dejar que el enemigo se meta en nuestra vida; hay que hacerle frente con la oración continua, con la alabanza y con la lectura del Manual que nos dejó, que es su Palabra. Esta es la manera de ir creciendo espiritualmente y de lo que nos podemos aferrar para enfrentar las situaciones adversas. Así de este modo reflexionar y preguntarnos: “¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar?”. Dios tiene el control de mi vida y lo que yo no puedo hacer Él sí lo hará. “En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!”. Con esta convicción vamos moviéndonos con la certeza de que tenemos al Dios verdadero y que en Él ponemos nuestra esperanza.


Sí Señor amado; Tú Eres el Dios Grande y Poderoso. Podemos continuar por el camino que nos has trazado con alegrías y tristezas sabiendo que te tenemos a Ti. Si Tú estás con nosotros, ¿quién puede estar en contra? Tú te encargas de sostenernos y levantarnos; así que la carga te la pasamos a Ti. Nada nos inquietará ni angustiará porque sabemos en quién hemos confiado nuestra vida. Gracias, muchas gracias buen Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 9 de octubre de 2021

Tú buen Dios te encargas de renovar mis fuerzas y mi fe

 Si en el día de la aflicción te desanimas, muy limitada es tu fortaleza. 

Proverbios 24:10. NVI.


Lectura: Proverbios 24:8-10.  Versículo del día: Proverbios 24:10.


MEDITACIÓN DIARIA


No sé si nos pasa a todos, pero personalmente, aunque he visto al Señor obrar maravillas en mi cuerpo librándome de la muerte en dos ocasiones, he tenido la fortaleza y la convicción en esas situaciones del poder maravilloso de Dios. Ahora, no siendo mi propio caso sino el de un ser querido como lo es mi hermano, me he sentido desfallecer y sentir que las fuerzas no me alcanzan al recibir día tras día los ímpetus de vientos huracanados sobre su vida.

Ante esto, mi hijito Juan Manuel me hizo reflexionar sobre este proverbio donde pude concientizarme que mi fortaleza falla a menudo. En la Traducción Lenguaje Actual lo explica diciendo que: “Quien se rinde ante un problema, no demuestra fuerza ni carácter”. El estar más explicativo el mismo versículo, me conduce a buscar la Palabra y a llenarme de ella. Entonces recurro a escuchar la voz de Dios cuando me afirma: “¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas” (Josué 1:9 RVA-2015); “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa” (Isaías 41:10). Los desafíos de la vida no son fáciles y Dios me conoce más que nadie. Ahora Él está aquí listo a animarme para seguir adelante y para confiar en su misericordia sin que me deje atribular por las dificultades presentadas. “Pelea la buena batalla de la fe” (1 Timoteo 6:12a); sí, definitivamente es un reto y mi fe se pone a prueba. Tengo que enfrentarla y cual deportista lucharla para ganarle al temor y al desánimo.


Gracias Señor porque Tú te encargas de renovar mis fuerzas y mi fe. Gracias porque Eres mi amparo y mi fortaleza; Eres mi pronta ayuda en momentos de angustia. Tú Señor me rodeas cual escudo y mantienes en alto mi cabeza. Enséñame a resistir hasta el fin con firmeza y carácter. ¡Te amo mi Señor!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 8 de octubre de 2021

En vez de reglas ofrezcamos el amor que honra a Dios

Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí. 

Mateo 15:8 NTV.


Lectura: Mateo 15:1-9.  Versículo del día: Mateo 15:8.


MEDITACIÓN DIARIA


El Señor les responde a los fariseos hipócritas con estas palabras del profeta Isaías haciéndoles ver que, por sus tradiciones, se olvidaban de los mandatos de Dios y amoldaban a su acomodo, por ejemplo, el honrar a padre y madre, que en vez de cumplirlo para no ayudarlos sacaban la disculpa de ya estar ofrecido a Dios (vv. 4-7). De esta manera anulaban la ley por la misma tradición. “Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios” (v. 9). O sea, para justificarse, se inventaban reglas que luego enseñaban diciendo que eran ordenadas por Dios.

Ahora que no vivimos por ley sino por gracia, no creamos que la tradición no existe o que es solamente de determinada religión. Es triste ver en la Iglesia de Jesús, como también poco a poco, se van implementando normas que acaban por echar por la borda, especialmente el amor enseñado y mandado por el Señor (Juan 13:34). Ejemplos se ven especialmente para los jóvenes donde los inhiben de cosas que no tienen sentido y que, en vez de atraerlos al Evangelio, los sacan corriendo con cánones vanos criticándolos y tachándolos con el dedo, sin tener en cuenta el corazón de las personas. “La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón” (1 Samuel 16:7). No son reglas; es dar amor donde honremos verdaderamente a Dios.


Señor Jesús: te damos gracias por tu Palabra que es verdad. Enséñanos a ser misericordiosos y compasivos con nuestro prójimo cambiando tanta tradición por el amor dejado por Ti para compartirlo con el hermano. Permite que en los de tu Iglesia predomine dicho amor y nos olvidemos de tantas reglas humanas que, en vez de atraer, repelen. ¡Te amamos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 7 de octubre de 2021

¡Cuidado! Es muy fácil caer en idolatría

 No tengas otros dioses además de mí. 

Éxodo 20:3. NVI.


Lectura: Éxodo 20:1-6.  Versículo del día: Éxodo 20:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Desde el Antiguo Testamento Dios ha rechazado la idolatría. En la lectura vemos que no debemos hacer ninguna clase de ídolo ni imagen de alguna cosa, ni inclinarnos ante ellos (vv. 4-5). No pensemos que esto es solamente ley de la entregada por Dios a Moisés, porque no es así. En 1 Corintios 6:9, el apóstol Pablo bien nos dice que no nos dejemos engañar porque tal como los ladrones, adúlteros o borrachos, los idólatras tampoco heredarán el reino de Dios y si vamos a Gálatas 5, la idolatría es una obra de la carne.

Tenemos la debilidad de creer que idolatría solo se refiere a imágenes que especialmente vemos en la religión tradicional o que bien es a los que leen el futuro a través del tarot u otros medios de hechicería, pero se nos olvida que Dios exige de nosotros toda adoración y gloria es que: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza” (Marcos 12:30 LBLA), lo abarca todo. Dios desea ser el primero en todas las áreas de nuestra vida. Sin embargo, muy fácil se nos olvida este mandato del mismo Señor Jesús y vivimos desplazando a Dios por otros ídolos que nos hemos adaptado y que muchas veces ni los consideramos como idolatría. El tener a un padre o madre, esposo o esposa, o a un hijo por encima de Dios, ya es idolatría, Y qué no decir cuando el dinero, la riqueza, el automóvil o el mismo trabajo toma el primer lugar en nuestra vida; esto igualmente es idolatría.

Si no queremos caer en este pecado que ofende tanto a Dios, sigamos el consejo del apóstol Juan: “Queridos hijos, aléjense de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en el corazón” (1 Juan 5:21 NTV). Es creo yo, estar alertas y no permitir que ni pensamiento, palabra u obra nos aleje de Dios nuestro Señor. Te invito a que revises tu vida y observes qué o quién está ocupando el trono que solo le pertenece a Dios.  


Amado Señor y Dios: venimos ante Ti para implorarte que perdones todo pecado de idolatría que se encuentre arraigado a nuestro ser. Es tan fácil caer en él que muchas veces ni nos percatamos de ello; límpianos y lávanos con tu preciosa sangre. Permite que nuestros pensamientos estén encauzados siempre hacia Ti para que, de este modo, no perdamos el horizonte de quién es nuestro Dios y a quién es, al que le creemos. Gracias, muchas gracias buen Señor.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 6 de octubre de 2021

Promesas que van de generación en generación

En el seno de tu hogar, tu esposa será como vid llena de uvas; alrededor de tu mesa, tus hijos serán como vástagos de olivo. 

Salmo 128:3. NVI.


Lectura: Salmo 128:1-6.  Versículo del día: Salmo 128:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Esta es una bendición que Dios regala a los que le honran y siguen sus caminos. “Si tú eres uno de ellos, Dios te bendecirá mucho. En el seno de tu hogar comerás y disfrutarás de lo que ganes con tu trabajo. Tu esposa tendrá muchos hijos. ¡Parecerá un racimo de uvas! Nunca en tu mesa faltará comida, y tus hijos crecerán fuertes como los olivos” (v. 2. TLA).

Complementé el versículo del día con el de la Traducción Lenguaje Actual porque está muy bien explicado. Y por experiencia propia ¡son tan ciertas estas bendiciones! Llegó el tiempo de gozarme viendo la fidelidad del Señor con nuestros hijos. Y es una dicha observar que ellos no solamente van creciendo. sino que también van dejando el mismo legado en sus niños los que ya los tienen y seguro en los que vendrán por parte de otras ramas del olivo. “Tales son las bendiciones de los que temen al Señor” (v. 4 en la lectura). Y lo más admirable de Dios, ver que la promesa va de generación en generación.


Amado Señor: ya en el otoño de nuestras vidas te presentamos los hogares de nuestros amados hijitos. Gracias buen Dios y Señor por permitirnos ver no solamente la grandeza sino la fidelidad Tuya en las generaciones de los que nos siguen. Gracias, muchas gracias por cada uno de ellos; por la dicha de ver mujeres cual olivo plantado con retoños de su fruto, que alegran sus mesas. Te entrego el hogar de cada uno de mis hijos varones y el de mi hijita para que también se convierta en ese floreciente olivo. ¡Gracias bendito Señor y Dios nuestro! ¡Tú Eres Fiel y Verdadero! ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.