sábado, 21 de julio de 2018

¡Tú eres el Dios que nos ama!


A ti, fortaleza mía, te cantaré salmos, pues tú, oh Dios, eres mi protector. ¡Tú eres el Dios que me ama!
Salmo 59:17. NVI.

Lectura: Salmo 59:1-17.  Versículo del día: Salmo 59:17.

MEDITACIÓN DIARIA

Salmo de David, cuando Saúl lo estaba vigilando para matarlo. Él recurre a su Dios; su protector que nunca le fallaría. Le clama con el corazón: “¡Levántate y ven en mi ayuda! ¡Mira mi condición! Tú, Señor, eres el Dios Todopoderoso, ¡eres el Dios de Israel!” (vv. 4b-5a). Y el Señor le respondía a David. Una muestra es que en sus Salmos siempre termina alabando y agradeciendo su intervención. “Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia”. Era tal la relación de David con su Señor que no dudaba ni un instante de su protección.
Dificultades tenemos todos; pero ¿a quién te diriges en momentos de angustia? ¿Es el Señor tu primera opción?, ¿Es Él, amo y Señor de tu vida? O ¿Es el bomberito que solamente está para apagar incendios? David confiaba plenamente en Él porque con certeza sabía en quién había creído. Porque no era de casualidad que le adoraba y alababa; ya era su costumbre hacerlo de mañana. Como quien dice: ‘se levantaba con el pie derecho’. Oro para que tú, los que siguen este devocional y yo misma, aprendamos a volcar sobre Jesús toda aflicción.

Amado Jesús: Gracias por cada una de las personas que siguen o leen este devocional. Te ruego Señor que nos permitas tener una comunión diaria Contigo de manera que la fe crezca y se fortalezca para que en tiempos de confusión y de crisis, seas Tú el primero en saberlas e igualmente en darles solución. ¡Tú eres el Dios que nos ama!¡Gracias, muchas gracias buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 20 de julio de 2018

La amistad que vale la pena no perder


Y hablaba el Señor con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo. 
Éxodo 33:11. NVI.

Lectura: Éxodo 33:1-11.  Versículo del día: Éxodo 33:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Aunque en un devocional pasado me refería a Moisés como amigo del Señor, hoy quiero profundizar más sobre el tema porque me parece muy importante que tengamos claro ese concepto. Si alguien se dice amigo de otro es porque existe una relación de amistad basada en el afecto, la cordialidad, la sinceridad, la lealtad, la solidaridad y el compromiso.
Lo hermoso del tema es que no solamente Moisés pudo decir que era amigo de Dios. Ahora nosotros también lo podemos afirmar puesto que el Señor Jesucristo nos llama sus amigos (Juan 15:15). Esta relación sí que vale la pena tenerla y no perderla. ¡No es fácil conseguir una amistad en donde alguien se de tan incondicionalmente y con tanto amor! Por eso mismo es que podemos llegar a su Presencia sin miedos, sin tapujos, sin vergüenza y sin mentiras, a hablarle como al mejor de los amigos. Una canción de la amistad que aprendí en mi época de estudiante decía: ‘qué bueno es saber amar’ y cuan inimaginable es amar al Señor Jesús y sentir a su vez esa reciprocidad de su amor hacia nosotros.
Yo te insto para que profundices en esa relación maravillosa y nunca la vayas a perder. Jesús es el Mejor de los amores y está listo para tenderte los brazos cada vez que acudas a Él. ¡Déjate amar por el amor de los amores! Jamás te defraudará.

Señor Jesús: gracias por tanto amor derramado sin siquiera merecerlo. Gracias por abrirnos tu corazón de par en par y estar pendiente de todo lo nuestro. Gracias por no solamente llamarnos ‘tus amigos’ sino por serlo en verdad. ¡Qué lindo poder confiar en Ti!  Eres la fuente de toda discreción, de prudencia, de fidelidad y de esperanza. Siempre tienes la Palabra exacta para darnos y te ofreces a llevar nuestra carga sabiendo cuán débiles somos. ¡Te amamos Señor! ¡Eres el mejor Amigo!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 19 de julio de 2018

Dios bendice al generoso con el pobre


Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones. 
Proverbios 19:17. NVI.

Lectura: Proverbios 19:1-29.  Versículo del día: Proverbios 19:17.

MEDITACIÓN DIARIA

En un mundo corrupto y desigual como en el que vivimos, muy seguramente se ve al pobre como de menos categoría o estrato. La misma sociedad lo hace a un lado y ni siquiera a su familia le es de agrado. Aquí mismo la Palabra de Dios nos lo dice con este Proverbio: “Si al pobre lo aborrecen sus parientes, con más razón lo evitan sus amigos. Aunque los busca suplicante, por ninguna parte los encuentra” (v. 7). Y es que para el mundo vale mucho más el corrupto con plata que el pobre intachable. “todos son amigos de quienes reparten regalos” (v. 6b). Infortunadamente es lo que más vemos en tiempo de elecciones: el clientelismo sale a flor de piel; y tanto es corrupto el que ofrece como el que recibe.
Pero volvamos al pobre. Hay una manera fácil de detectar a los verdaderos amigos: en la pobreza y crisis económica. Porque cuando se tiene, todos son ‘amigos’ del pudiente; pero tan pronto ven que las cosas cambian, ni siquiera vuelven a buscarlo porque su amistad estaba basada en lo material. Por eso hay que mirar muy bien a quienes les damos el apelativo de ‘amigo’.
Para aquellos que saben apreciar las amistades y en momentos de angustia tienden su mano generosa, Dios les tiene un premio: recibirán mucho más de lo entregado. “es hacerle un préstamo al Señor”, y el Señor no se queda con nada guardado: va acumulando intereses para cuando llegue el momento ponerlos sobre la mesa. Por eso también nos afirma la Escritura lo siguiente: “Unos dan a manos llenas, y reciben más de lo que dan” (Proverbios 11:24); “Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio” (Lucas 6:38 NTV).
Conociendo tanto beneficio de parte de Dios que no miente ni engaña y que no lo hace por buscar adeptos, empecemos a practicar el dar a los necesitados. El dicho de: ‘De hoy por ti, mañana por mí’, es muy cierto. Vivimos en una ruleta en la que no sabemos cuándo cae, en perder.

Amado Señor: te rogamos para que en nuestro corazón siempre esté el don de la generosidad. Enséñanos a dar sin medida alguna; solamente por querer hacer el bien. Gracias Señor porque Tú eres el mejor inversionista y Contigo vamos seguros al ser generosos con el pobre.  ¡Bendito eres buen Dios y Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 18 de julio de 2018

También actuamos como fariseos


¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello. 
Mateo 23:23.

Lectura. Mateo 23:13-39.  Versículo del día: Mateo 23:23.

MEDITACIÓN DIARIA

Terrible la cantidad de ‘ayes’ que el Señor les pronuncia a los maestros de la ley y fariseos. Los llama: hipócritas, guías ciegos, ciegos insensatos, sepulcros blanqueados, ¡serpientes! ¡Camada de víboras! Dura palabra es ésta y podemos preguntarnos o reflexionar si como cristianos nos dejamos llevar también por tradiciones o costumbres que nos hacen perder el verdadero significado de los que decimos ser.
Tomemos el versículo del día y sobre este solamente analicémonos. ¿Será que por seguir al pie de la letra las reglas de ‘no fallar con el diezmo’, ‘no fallar a las reuniones’ y otras más, creemos que ya lo hemos cumplido todo? Noo, nunca. Si cumples todo lo anterior, pero en tu corazón hay resentimiento, envidia, odio, injusticia, falta de amor y de misericordia, nada de lo que hayas hecho tendrá valor alguno. Dice el Señor que se ha descuidado lo más importante como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Estamos mirando lo que no afecta: el señor que no se quitó el sobrero, el muchacho que va con aretes o tatuajes o a la joven que se presentó en ropas livianas; incluso en muchas congregaciones le ponen el dedo acusador todavía a la mujer que va en pantalón. Hay que mirar el corazón, lo interno; no lo externo. El Señor también lo dice en esta lectura: “Limpian el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. ¡Fariseo ciego! Limpia primero por dentro el vaso y el plato, y así quedará limpio también por fuera” (vv. 25-26).
Si no queremos compararnos con estos fariseos, empecemos a actuar de acuerdo a lo que nos manda el Señor y no a las reglas humanas que nos desvían de la verdad.

Amado Dios, no podemos decir que pasamos el examen porque nos has permitido ver cantidad de errores en nosotros que nos hacen similares a los fariseos que tanto criticamos. Perdónanos Señor y límpianos de todo aquello que no solamente nos afecta, sino que también ha sido tropiezo para los que han querido seguirte y por nuestra culpa no han llegado. Gracias por convencernos del pecado que aun mora en nosotros y lavarnos completamente con tu preciosa sangre. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 17 de julio de 2018

El amor y la verdad encerrados en Jesús


Te alabaré, Señor, entre los pueblos, te cantaré salmos entre las naciones. Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento! 
Salmo 57:9-10. NVI.

Lectura: Salmo 57:1-11. Versículos del día: Salmo 57:9-10.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Dudas del amor de Dios y de su verdad? Creo que el amor de Dios reflejado en su Hijo Jesús es la verdad más grande que debemos anhelar. Su amor y su verdad son una mezcla de lo que es su esencia misma. Ese amor es el motor que nos motiva a continuar sin desmayar y esa verdad a la vez el combustible que nos regala una bendita esperanza. Estos dos atributos están encerrados en la persona de Jesucristo. Por amor a ti y a mí se clavó en un madero y pagó con su propia sangre el precio de nuestros pecados. “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos” (Juan 15:13); y es que ese amor supremo solo puede residir en la verdad y Jesús dijo ser esa verdad: “Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 NTV).
Muy bien dice la Escritura en otro aparte: “Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón” (Proverbios 3:3). Sí; tienes que dejar que ese amor y esa verdad penetren hasta el fondo de tu corazón porque no se puede despreciar un regalo tan maravilloso. Hay que atesorarlo y llevarlo siempre como un sello que nos identifique que somos de Él. ¡Cómo no alabarle! ¡Cómo no cantarle salmos! ¡Que nuestra voz retumbe por toda la tierra! “¡Despierta, alma mía! ¡Despierten, arpa y lira! ¡Haré despertar al nuevo día!” (v. 8 en la lectura). Te invito a orarle y a alabarle así:

Señor Jesús: Eres la muestra más grande del amor de Dios para la humanidad caída. Reconozco que soy pecador y acepto el amor y la verdad ofrecidos en Ti para salvación de mi vida. Gracias bendito Jesús por demostrarme tu amor y llevarme de tu mano hacia la patria celestial. ¡Te amo Señor! ¡Eres la única verdad posible para mí!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 16 de julio de 2018

La oración sincera llega al corazón de Dios


Moisés intentó apaciguar al Señor su Dios, y le suplicó: ―Señor, ¿por qué ha de encenderse tu ira contra este pueblo tuyo, que sacaste de Egipto con gran poder y con mano poderosa?  ¿Por qué dar pie a que los egipcios digan que nos sacaste de su país con la intención de matarnos en las montañas y borrarnos de la faz de la tierra? ¡Calma ya tu enojo! ¡Aplácate y no traigas sobre tu pueblo esa desgracia! Éxodo 32:11-12.

Lectura: Éxodo 32:1-35.  Versículos del día: Éxodo 32:11-12.

MEDITACIÓN DIARIA

Moisés en el monte Sinaí estaba recibiendo directamente de la mano de Dios las tablas de la ley y todo lo referente al Tabernáculo que era la tienda de reunión diseñada por Dios; Él le dijo cómo hacer cada lugar y cada cosa (Éxodo 31:7-11). Esta fue la orden de Dios. En todo esto se gastó tiempo, pero el pueblo de Israel, no supo esperar y muy pronto se volcó tras los ídolos de Egipto incluso convenciendo a Aaron para complacerlos. El Señor Dios quería destruirlos, pero Moisés, su amigo (Éxodo 33:11), logró hacerlo desistir intercediendo por ellos con esta súplica sincera. Dios es clemente y misericordioso.
Son varias las lecciones para tomar de este capítulo: 1 No sabemos esperar en Dios y resultamos buscando otros caminos que solamente serán de muerte. 2 Igualmente, nosotros ahora somos los amigos del Señor (Juan 15:15) y podemos hablarle cara a cara con la mayor sinceridad, tal y como lo hizo Moisés. Podemos pedirle misericordia y clemencia bien sea por la familia, por la Iglesia, por la nación, etc. Dios nos despreciará nuestra oración. 3 También aprendemos que Dios perdona el pecado, pero las consecuencias quedan: “Entonces les dijo Moisés: El Señor, Dios de Israel, ordena lo siguiente: Cíñase cada uno la espada y recorra todo el campamento de un extremo al otro, y mate al que se le ponga enfrente, sea hermano, amigo o vecino. Los levitas hicieron lo que les mandó Moisés, y aquel día mataron como a tres mil israelitas” (vv. 27-28 en la lectura).

Amado Dios: perdona la cantidad de veces que hemos sido necios y hemos actuado de la misma manera que lo hizo Israel. Reconocemos tu gran poder y gloria para sacarnos adelante sea cual sea la situación en la que nos encontremos. Enséñanos a esperar en Ti; tus tiempos son exactos y sabes perfectamente cómo manejarlos. Gracias bendito Señor por considerarnos tus amigos y poder hablar Contigo sinceramente como lo hizo Moisés. Gracias por tu Palabra y por aprender cada día de ella. ¡Te alabamos y bendecimos por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 14 de julio de 2018

¿Sigues el camino de la vida o el camino de la muerte?


Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. 
Proverbios 14:12.

Lectura: Proverbios 14:1-35.  Versículo del día: Proverbios 14:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Este capítulo de Proverbios nos muestra ciertas diferencias entre el sabio y el necio. Entendiendo por sabio el que practica la sabiduría dada por Dios, o sea el justo que es discreto, inteligente, prudente, sagaz, astuto. A esta persona le quedará fácil discernir el camino y no dejarse engañar por las sutilezas del enemigo, ni por la vanagloria del mundo y mucho menos por los deseos de la carne. Busca siempre agradar a Dios y se regocija en Él. Teme al Señor porque sabe que será el refugio seguro para sus hijos, y el que lo alejará de las redes de la muerte (vv. 26 y 27).
El estar con los necios no dejará ningún beneficio puesto que ellos van por otro camino. Se engañan en su propia necedad; es mejor evitarlos. “El sabio teme al Señor y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y se pasa de confiado” (v. 16).
¿Por cuál camino quieres andar: por el camino de la vida o por el camino de la muerte? Cristo Jesús dijo ser el camino (Juan 14:6). Hay que buscarle a Él para hallar gracia ante los ojos de Dios Padre y con la ayuda del Espíritu Santo aprender a seguir por ese Camino para que seamos contados entre los justos o sabios.

Amado Jesús: gracias porque solamente Contigo podemos andar por el camino recto y porque por tu inmenso sacrificio somos ahora merecedores de llamarnos justos. Llévanos siempre de tu mano y permite que nuestra vida esté inundada del fruto de tu Santo Espíritu llena del gozo y de la paz que Él sabe regalar. ¡Gracias, muchas gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.