lunes, 20 de noviembre de 2017

Mi Viña en el campo regalado

Pasé por el campo del perezoso, por la viña del falto de juicio. Había espinas por todas partes; la hierba cubría el terreno, y el lindero de piedras estaba en ruinas.
 Proverbios 24:30-31.

Lectura: Proverbios 24:23-34.  Versículos del día: Proverbios 24:30-31.

MEDITACIÓN DIARIA

Leyendo esta porción de Proverbios 24 recordé la prédica dominical de mi Iglesia que se basó en la parábola del sembrador (Lucas 8:5-8). La asimilé y la llevé al campo espiritual porque pensé: ‘el campo del cristiano es su vida y su viña es el Señor”. Me preguntaba entonces, ¿cómo estoy cuidando mi viña en el campo que el Señor me dio? O de otro modo: ¿cómo estoy cuidando mi relación con Cristo en mi nueva vida? ¿Si me he dedicado a sembrar la semilla de manera tal que no permita que la hierba cubra el terreno y tampoco que los pájaros vengan a comérsela? ¿Si la estoy regando diariamente? ¿Estoy permitiendo que haya abrojos y espinos que la estén ahogando? O por el contrario, ¿estoy tan feliz en ese campo que me regocijo viéndolo crecer enverdecido y con frutos provocativos que llaman la atención de todos los que pasan por allí?
Considero que la similitud es bien extensa porque a nosotros por la pereza nos falta disciplina para cultivar nuestro campo espiritual. Se nos ha regalado un campo hermoso con una viña (una vida nueva con Cristo), y lo único que tenemos que hacer para cuidarlo es podarlo, limpiarlo, regarlo y seguirlo cultivando. Pero no; nos ha faltado entereza y diligencia para mantenerlo sin maleza y espinos. Muy seguramente lo hemos dejado acabar porque lo principal para que crezca y admirar su verdor es el riego diario de la Palabra de Dios. Sin este elemento nos será muy difícil incluso sembrar nuevas semillas. Si no estamos dando el fruto esperado en nuestra vida mucho menos podemos esperarlo de aquellos a quienes les compartimos. Guardé en mi corazón lo observado, y de lo visto saqué una lección: no podemos darle cabida al sueño ni al descanso porque la pobreza espiritual nos asaltará. Tenemos que estar preparados cosechando bienes celestiales porque el día está por llegar (vv. 32-34). Mi oración es porque el Señor permita que nuestros campos sean tan agradables que otros quieran que los suyos sean iguales de fructíferos al nuestro. Una vida dando fruto con Cristo cultivado en nuestro corazón.

Amado Señor: En verdad, personalmente quiero pedirte perdón porque no he guardado mi campo ni lo he cultivado como lo mereces. Te ruego Señor que no solamente a mí sino a todos los que siguen este devocional, nos enseñes a dejar la pereza y ser diligentes con el regalo hermoso que nos hado para que a diario lo reguemos, limpiemos y cultivemos para la gloria tuya. Muchas gracias buen Dios por perdonarnos y escuchar nuestra oración. ¡Te alabamos y honramos por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Nuestro Consolador nos fortalecerá en al día de la prueba

No tengas miedo de lo que estás por sufrir. Te advierto que a algunos de ustedes el diablo los meterá en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán persecución durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
Apocalipsis 2:10.

Lectura: Apocalipsis 2:8-11.  Versículo del día: Apocalipsis 2:10.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor Jesucristo es el Primero y el Último; el que murió y volvió a vivir. En Él está la riqueza que vale: la espiritual. La riqueza del mundo es vana, no vale nada y tristemente lleva a la destrucción. La riqueza que tenemos con Jesús nos lleva a la vida eterna y es por esta bendita esperanza que no podemos desfallecer. El ángel le advierte a la Iglesia de Esmirna que va a padecer pero hay que permanecer fiel incluso ante la muerte porque la recompensa será la corona de la vida.
A cada una de las iglesias el mensajero señala algo en lo cual se es débil. Analicemos bien el mensaje transmitido y busquemos la manera de no caer en lo mismo. No sé hasta dónde vayamos a sufrir persecución, pero que la vamos a tener es innegable. Por eso desde hoy nos corresponde aprender a llevar a los pies del Señor todo lo que nos esté haciendo daño. Si no lo hacemos ahora que es poca la carga, entonces, cuando de verdad nos persigan por causa del Evangelio que predicamos, no vamos a resistir.  Llenémonos cada día del poder el Espíritu Santo para que su fruto sea completo y así experimentemos el gozo de la salvación a pesar de...

Amado Señor Jesús: Gracias por advertirnos sobre lo que está por venir. Te rogamos que nos des la fortaleza y paz necesarias para resistir al enemigo en el día malo. Gracias también porque tenemos al bendito Consolador a nuestro lado y con su poder seremos más que vencedores. ¡Gloria a Ti Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sin amor nada somos

El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley. 
Romanos 13:10.

Lectura: Romanos 13:8-14.  Versículo del día: Romanos 13:10.

MEDITACIÓN DIARIA

Definitivamente si no amamos, no podemos decir que somos cristianos porque el amor al prójimo es el termómetro que nos indica si en verdad amamos a Dios. “Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4:20-21). Esa es la única deuda que debemos tener: ‘amar al prójimo como a nosotros mismos’ (v. 9).
Si sientes que no puedes amar a tu enemigo, díselo al Señor. Él estará gozoso de que le confíes tus secretos y a la vez te capacitará para que tu corazón tenga un cambio total. Cuando entendemos lo hecho por Jesús por nosotros en el Calvario y que se entregó solamente con el fin de darnos vida eterna, comprendemos mejor lo que es el amor al prójimo. Nos dice Pablo más adelante que es hora de despertar del sueño; la noche está muy avanzada y se acerca el día. Por eso mismo debemos ponernos la armadura de la luz  viviendo decentemente dejando atrás orgías, borracheras, inmoralidad sexual y libertinaje. Más bien, debemos revestirnos del Señor Jesucristo (vv.11-14), porque sin amor nada somos.

Amado Señor: Enséñanos a amar como Tú nos has amado. Que nuestro amor sea completamente genuino y sincero. Que el mundo nos conozca precisamente por el amor que demostremos al prójimo y que este sea el motivo para que lleguen a tus pies. Recuérdanos Señor la preeminencia del amor descrita en 1 Corintios 13. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 16 de noviembre de 2017

No podemos desechar las profecías bíblicas

¿Puede acaso gloriarse el hacha más que el que la maneja, o jactarse la sierra contra quien la usa? ¡Como si pudiera el bastón manejar a quien lo tiene en la mano, o la frágil vara pudiera levantar a quien pesa más que la madera! 
Isaías 10:15.

Lectura: Isaías 10:1-19.  Versículo del día: Isaías 10:15.

MEDITACIÓN DIARIA

Esto lo dice el Señor sobre Asiria, pueblo que se jactaba de haber derrotado muchos reinos sin tener en cuenta que es Dios mismo quien le había dado dicho poder. “Por lo tanto, el Señor, el Señor de los Ejércitos Celestiales, enviará una plaga entre las orgullosas tropas de Asiria, y un fuego ardiente consumirá su gloria” (v. 16). No pensemos que eso es simplemente historia porque es profecía bíblica. Dios consumirá a los pueblos arrogantes y soberbios que se ufanan de hacerle daño a los suyos. En mi parecer, así no lo entendamos, Dios sigue velando por su nación y es tanto lo que vale para Él que todos los acontecimientos mundiales estratégicos retumban a su alrededor principalmente los del Medio Oriente. El terrorismo desatado por Isi nunca antes había impactado y generado tanto pánico e incertidumbre en las naciones del mundo. Ahora el miedo viene de parte de este grupo terrorista. Las profecías bíblicas se están cumpliendo. Los mismos cambios climáticos y desastres naturales que con mayor intensidad han azotado últimamente a la humanidad, son una señal que debemos tener en cuenta.
No puedes gloriarte de lo que crees haces por tus propios medios. Tienes que ser humilde y reconocer que simplemente eres barro en manos del Alfarero y que en cuestión de segundos si Él lo decide, te desbarata. Tú mismo puedes caer en manos del terrorismo y morir. El Señor Jesús es el Señor de todos los tiempos: Él es el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; el que Era, el que Es y ha de Venir. Por eso es mejor antes que esto suceda que le rindas tu vida para que puedas tener la certeza de una gloria futura. “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Deja que Jesús tome el control de tu vida ahora que vives en medio de este caos mundial.

Amado Señor: gracias por tu Palabra que es verdad inamovible. Gracias porque las señales y prodigios nos demuestran que tu venida está muy cerca. Gracias por Israel tu pueblo amado. Enséñanos a comprender tus profecías y permite que estas sean el aliciente para llevar una vida como es de tu agrado. También te pedimos que nos des el denuedo para hablar a otros de Ti ya que el tiempo está muy cerca y no queremos que familiares y amigos perezcan por negligencia nuestra. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian buenas nuevas!

Rescata a los que van rumbo a la muerte; detén a los que a tumbos avanzan al suplicio. 
Proverbios 24:11.

Lectura: Proverbios 24:11-22.  Versículo del día: Proverbios 24:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Con este Proverbio tenemos que darnos cuenta de lo importante que es para el Señor el compartir a otros el mensaje de salvación. Cuando estemos en su Presencia no podemos ir con excusas: “Pues aunque digas, ‘Yo no lo sabía’, ¿no habrá de darse cuenta el que pesa los corazones? ¿No habrá de saberlo el que vigila tu vida? ¡Él le paga a cada uno según sus acciones!” (v. 12). O si resultamos diciendo: ‘era mi enemigo y no lo estimé conveniente’, de esa alma también tendremos que dar cuenta. Igual si es vecino, familiar o conocido: “Estoy en deuda con todos, sean cultos o incultos, instruidos o ignorantes” (Romanos 1:14). Como cristianos somos deudores y los que no han creído en el Señor Jesús como Salvador perecerán. Así que nos corresponde llevarles el Evangelio del bien y evitar que vayan en tumbos al suplicio.
¿Si no vamos nosotros, quién podrá ir? “Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15). ¡Conviértete en ese mensajero de buenas noticias! Estarás agradando a Dios; tendrás tesoros en el cielo y los convertidos te lo agradecerán. “¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias!” Ponte el calzado dispuesto para ir a proclamar el evangelio de la paz.

Amado Señor: Queremos ser instrumentos en tus manos. Llévanos a los campos a predicar tu Palabra y haz que nuestros corazones sientan compasión por las almas perdidas. ¡Motívanos Señor a compartir de Ti a diestra y siniestra; a tiempo y a destiempo; a amigos y enemigos; a conocidos y desconocidos. Pero en especial a rescatar familiares que van rumbo a la muerte. ¡Muchas gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 14 de noviembre de 2017

¡Cómo no amarte Señor!

Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. 
Apocalipsis 2:4.

Lectura: Apocalipsis 2:1-7.  Versículo del día: Apocalipsis 2:4.

MEDITACIÓN DIARIA

Lo mejor que podría pasar es que el Señor no tenga que lamentarse de lo que una vez fuimos con Él y lo hayamos olvidado: “Ve y anuncia a gritos este mensaje a Jerusalén. Esto dice el Señor: Recuerdo qué ansiosa estabas por complacerme cuando eras una joven recién casada, cómo me amabas y me seguías aun a través de lugares desolados” (Jeremías 2:2). El primer amor con el Señor es un deleite completo y como todo amor no hay que dejarlo apagar; al contrario, hay que abonarlo cada día con más esmero para que crezca y se fortalezca.
Si has permitido que se olvide, recuerda de dónde te rescató el Señor. No puedes decir que eras intachable porque no hay un solo justo; todos somos pecadores: unos más, otros menos pero al fin de cuentas pecadores. “Pero a quien poco se le perdona, poco ama” (Lucas 7:47b), y ese puede ser tu caso. Dios nos quiere a todo momento ardiendo de amor por Él. Así fuera solamente por la bendita esperanza de una gloria futura, deberíamos darnos ya por muy bien servidos y ser agradecidos con nuestro buen Señor. ¡No te vuelvas insensible espiritualmente!

Amado Señor: Si no fuera por tu perdón no estaríamos aquí dispuestos a escucharte. Si no fuera porque nos miraste con compasión y nos atrajiste con cuerdas de ternura y lazos de amor no tendríamos nada y andaríamos vagando por el mundo sin conocer y experimentar la nueva vida Contigo. No nos dejes olvidar ese primer amor a tu lado cuando te encontramos; cuando experimentamos el gozo indescifrable de lo que es en verdad conocerte y enamorarnos de Ti. ¡Cómo no amarte! ¡Tu amor es mejor que el vino! ¡Es mejor que la fragancia de nardos y rosas! ¡Ni las muchas aguas podrán apagarlo! ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Ayudemos a bendecir y construir nuestra nación

Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él. 
Romanos 13:1.

Lectura Romanos 13:1-7.  Versículo del día: Romanos 13:1.

MEDITACIÓN  DIARIA

Cada día es más difícil tener en cuenta este mandato. Pues ahora, cada cual quiere hacer lo que se le antoje sin aceptar sometimiento a alguien. Dios sabe que las autoridades son básicas en una sociedad y por eso nos manda respetarlas; y quien no lo haga está desobedeciendo directamente a Dios. Todo el que se opone a ellas recibirá castigo (v. 2).
Por ese mismo respeto Dios nos manda también a pagar lo concerniente: “Paguen a cada uno lo que le corresponda: si deben impuestos, paguen los impuestos; si deben contribuciones, paguen las contribuciones; al que deban respeto, muéstrenle respeto; al que deban honor, ríndanle honor” (v. 7). Pero no. Infortunadamente ni siquiera de los cristianos se oye respeto alguno por las autoridades o mayores de edad. Estamos tan acostumbrados a seguir al mundo que en vez de callar y ser prudentes cuando escuchamos sobre el mandatario de turno, ayudamos a prender más el fuego. No tenemos en cuenta que el maldecir es maldición y que tantas palabras proliferadas en vez de ayudar, terminan empeorando la situación.
Seamos agentes de cambio. Actuemos como Dios lo desea; respetemos a las autoridades, a los mayores y a los superiores. Nos corresponde humillarnos ante Dios con oraciones y súplicas por nuestras naciones, para que Dios tenga compasión de tanta maldad y sane esas tierras (2 Crónicas 7:14).

Amado Señor: nos presentamos delante de Ti para pedirte perdón por tantas veces que hemos caído con palabras vanas, hablando mal de dignatarios y autoridades impuestas. Enséñanos a ser prudentes y manejar la lengua tanto para bendecir y construir como para alabar y animar. ¡Gracias bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.