sábado, 24 de febrero de 2018

Aprendamos a depender del Señor


Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. 
Mateo 6:34.

Lectura: Mateo 6:25-34.  Versículo del día: Mateo 6:34.

MEDITACIÓN DIARIA

Estas fueron palabras del mismo Señor Jesucristo que si las pusiéramos en práctica llevaríamos una vida más tranquila y sosegada. Pero ¡cuánta fe nos falta para no preocuparnos por la comida y el vestido! Aun así, sin tener la fe profunda en la misericordia del Señor, yo puedo decir que, en los tiempos de la crisis económica en nuestra casa, nunca nos acostamos sin haber comido. Y no fue una época fácil; muchos de los que siguen mi devocional saben que no miento.
Jesús le habla aquí a la multitud con firmeza y nosotros somos parte de esa multitud; escuchemos sus palabras respecto a la comida: “Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?” (v. 25). Y respecto al vestido: “¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos” (vv. 28-29).
También dice el Señor Jesús que nuestro Padre sabe que las necesitamos; en vez de preocuparnos debemos más bien buscar el reino de Dios y su justicia y todo esto nos será añadido (v. 33). Aprendamos a vivir el día a día cogidos de la mano de Jesús. Él conoce todas nuestras necesidades, anhelos y deseos. Obedezcámosle y así obtendremos estas bendiciones. Que ¿cómo lo hace el Señor? ¡Ni idea! Todavía no comprendo la manera como en pleno desierto mis hijos terminaron sus carreras y Sarita su colegio. Pero así es nuestro Dios.

¡Gloria a Ti Señor! Tu fidelidad nunca se agota, aunque no lo seamos Contigo. Eres el Papito misericordioso por excelencia que nunca cambias y siempre estás dispuesto a tendernos tu mano bondadosa. ¡Te amamos Señor y queremos exaltar tu Nombre! Muchas gracias por tenernos tan en alta estima y ser especiales para Ti. ¡Aleluya!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 23 de febrero de 2018

Bendición en abundancia al obedecer


Y Dios le ordenó: Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré. 
Génesis 22:2.

Lectura: Génesis 22:1-19.  Versículo del día: Génesis 22:2.

MEDITACIÓN DIARIA

La historia nos parece muy bonita porque la tomamos como tal. Pero si analizamos las circunstancias de lo que debió ser para Abraham esa situación comprenderemos que no debió ser nada fácil. Su obediencia fue tan grande que amando a su hijo como lo amaba, se encaminó a ofrecerlo en holocausto. ¿Qué sentiría Abraham cuando Isaac le preguntó por el cordero para el sacrificio? (v. 7). Las palabras salidas desde el fondo de su corazón demuestran el grado de su fe: “El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios —le respondió Abraham” (v. 8). Personalmente me atrevería a decir que fue precisamente su fe, la que lo llevó a obedecer incondicionalmente. Abraham sabía que Dios no le mentía cuando le afirmó que era por medio de Isaac que se establecería su descendencia (Génesis 21:12).
Pregúntate si estarías dispuesto a obedecerle a Dios totalmente. Mira la hermosa consecuencia que dejó su acatamiento: por su obediencia nosotros también estamos incluidos en su bendición (v. 18 en la lectura). ¡Hasta dónde llega la misericordia de Dios cuando obedecemos! Ni siquiera podemos calcular cuántas generaciones serán bendecidas por la obediencia nuestra.

Amado Señor: Queremos tener un corazón dispuesto para decirte siempre ‘sí’. Enséñanos a escucharte a través de tu Palabra y que no cuestionemos tus mandatos. Gracias por lo aprendido a través de tu siervo Abraham. ¡Te adoramos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 22 de febrero de 2018

Tú eres el bien más grande encontrado en el camino


Tú, Señor, eres mi porción y mi copa; eres tú quien ha afirmado mi suerte. Bellos lugares me han tocado en suerte; ¡preciosa herencia me ha correspondido! 
Salmo 16:5-6.

Lectura: Salmo 16:1-11.  Versículos del día: Salmo 16:5-6.

MEDITACIÓN DIARIA

En el devocional anterior preguntaba, quién era el Señor de tu vida. Ahora en este Salmo aprendamos del rey David quien lo reconoce como tal, y entiende que todo lo que tiene proviene de Dios: “Yo le he dicho al Señor: Mi Señor eres tú. Fuera de ti, no poseo bien alguno” (v. 2). Así es; el Señor es el alimento diario. La relación personal con Él es el sostén de la vida. La vida abundante que prometió en Juan 10:10 lleva el sello de esa feliz comunión: Él, Santo, y nosotros pecadores. Gracias a la copa de bendición estamos unidos ahora con la sangre y el cuerpo de Cristo: “Esa copa de bendición por la cual damos gracias, ¿no significa que entramos en comunión con la sangre de Cristo? Ese pan que partimos, ¿no significa que entramos en comunión con el cuerpo de Cristo?” (1 Corintios 10:16).
¡Qué Palabra tan hermosa! No solamente nos habla de la bendición de tener al Señor aquí en esta tierra, de conocer su plan, su propósito sino también de vivir con Él en la eternidad: “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha” (v. 11 en la lectura).

Bendito eres Señor por los consejos que nos das; aun en medio de la oscura noche, siempre recibimos tus enseñanzas que guían nuestros pasos. Gracias por saber que estás ahí. Permite que los tuyos nos alegremos y que podamos alabarte como fieles herederos. Eres el bien más grande encontrado en el camino. ¡Gloria a tu Nombre bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Fíjate en dónde tienes puesta tu mirada


Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. 
Mateo 6:20-21.

Lectura: Mateo 6:19-24.  Versículos del día: Mateo 6:20-21.

MEDITACIÓN DIARIA

Dice también la lectura en el mismo pasaje lo siguiente: “El ojo es la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz” (v. 22). El Señor quiere que nuestra mirada esté puesta siempre en las cosas celestiales porque si la desviamos vamos a dejarnos llevar por las atracciones el mundo y el corazón también cambiará de dirección. Lo material se quedará aquí cuando nos vayamos bien sea con el Señor o que muramos; pero perdurará lo espiritual para siempre.
Si en verdad Jesús es el Señor de tu vida, sírvele a Él; deja el apego por el dinero porque si lo tienes por encima de Jesús no solamente es idolatría, sino que viene a gobernar tu vida. Fíjate en dónde tienes puesta tu mirada. Tú eliges: El Señor o tu dinero.

Amado Jesús: Gracias por dejarnos claro el concepto de amar las riquezas del mundo más que a Ti. No permitas que esto suceda en nuestras vidas; cada vez que desviemos la mirada de tu rostro muéstranos con tu Santo Espíritu que vamos mal y retórnanos por el camino correcto. Gracias bendito Dios por tu amor y por tu misericordia que permanentemente nos regalas. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 20 de febrero de 2018

Simplemente cree


Pero Dios le dijo a Abraham: No te angusties por el muchacho ni por la esclava. Hazle caso a Sara, porque tu descendencia se establecerá por medio de Isaac.
 Génesis 21:12.

Lectura: Génesis 21:1-21.  Versículo del día: Génesis 21:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Y así lo cumplió el Señor. Le había dicho a Abraham que le daría descendencia y se la estableció por medio de Isaac. Pero recordemos que le afirmó que sería padre de muchas naciones (Génesis 17:5), y como el Señor cumple lo que promete, permitió que Abraham por medio de Ismael viniera a ser pionero del pueblo islámico, siendo el padre de los árabes y padre del pueblo judío por medio de Isaac. ¿Quién le creería a Abraham cuando debió seguramente comentar lo que el Señor le había prometido?  Es que ni siquiera Sara le creyó; pero el Señor que es sabio moviendo sus fichas hizo que a su tiempo naciera Ismael (Agar), e Isaac (Sara). Abraham siempre creyó, nunca dudó y tal cual lo afirmó Dios, su descendencia es tan abrumadora que perfectamente se ha cumplido: innumerable como las estrellas del cielo (Génesis 15:5).
Por favor, ¡créele al Señor! Sus promesas son siempre sí. Quizá te reirás como Sara (Génesis 18:12) porque tu fe no alcanza para comprender la magnitud de lo prometido. Después cuando la veas cumplida entenderás que no hay nada imposible para Dios (Génesis 18:14). Simplemente, cree.

Gracias Señor por tus promesas que son siempre sí y nosotros respondemos: amén. Gracias porque las fichas del ajedrez de nuestra vida se mueven de acuerdo a tu santa voluntad para cumplirlas y regalarnos bienestar y calidad. Señor especialmente a nosotras las mujeres, enséñanos a depender totalmente de Ti, para no obstruir el plan que nos tienes trazado. Esperamos y confiamos en tu Palabra. ¡Bendito eres Señor fiel y Santo!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 19 de febrero de 2018

Para estar en su presencia


¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede vivir en tu santo monte? 
Salmo 15:1.

Lectura: Salmo 15:1-5.  Versículo del día: Salmo 15:1.

MEDITACIÓN DIARIA     

¿Quién puede entrar al santuario para adorar al Señor? El mismo Salmo nos da la respuesta. El de conducta intachable; o sea el íntegro. Y para ser íntegro tiene que hacer lo correcto y hablar con la verdad; no prestarse al chisme ni hablar mal de los amigos ni hacer mal a nadie. Honrar a los que siguen al Señor y mantener su palabra así salga perjudicado. La persona de conducta intachable presta dinero sin ánimo de lucro y no acepta sobornos de nadie. Quien se comporta así vivirá siempre seguro bajo la protección de Dios.
¿Quieres entrar en su presencia? Cumple lo ordenado aquí en la Palabra de Dios. Sé radical en tus principios y no te salgas de su sendero.

Amado Señor: Deseamos que nuestras vidas sean transparentes de manera tal que podamos presentarnos ante Ti sabiendo que apruebas nuestro proceder. Gracias Señor porque cuando actuamos conforme a tus reglas vamos cobijados y seguros en nuestro andar diario. ¡Te adoramos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 17 de febrero de 2018

Habla con Él en la intimidad de tu habitación


Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. 
Mateo 6:6.

Lectura: Mateo 6:5-15.  Versículo del día: Mateo 6:6.

MEDITACIÓN DIARIA

Bien es cierto que podemos orar sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17), cuando estamos haciendo múltiples tareas en el día; pero esta oración de la que nos habla el Señor en el Sermón del Monte va más allá. Debe de ser la dedicada a Dios nuestro Padre especialmente para comenzar el día. O también en el momento en que podamos estar a solas con Él y hablarle de tú a tú contándole nuestras alegrías como nuestras tristezas, preocupaciones o peticiones. Al Señor le gusta que seamos sinceros, que le hablemos con palabras sencillas y con un corazón humilde. Que no nos pase como el fariseo de la parábola con el recaudador de impuestos (Lucas 18:9-15). O sea, no podemos llegar ante su presencia, alabándonos nosotros mismos ni con gritos hipócritas.
Saca un tiempo para hablar con tu Señor en la intimidad de tu habitación. Es muy necesario; aunque Papá Dios sabe lo que necesitamos, le encanta escucharlo de nuestros propios labios. La oración es conversar con Dios; haz tu charla con Él amena, agradable y placentera. Es tu mejor amigo y está dispuesto a escucharte.

Amado Señor: Gracias por enseñarnos a orar con el corazón sintiendo cada palabra y no repitiendo frases vanas simplemente por inercia. Gracias bendito Padre porque sabemos que nos escuchas y te place que te busquemos para platicar Contigo. ¡Eres el mejor Papito del mundo listo para atendernos! ¡Te adoramos Señor!

Un abrazo y bendiciones.