lunes, 20 de mayo de 2019

Aun en la duda el Señor no nos descalifica


Cuando se acercaron a Jesús, ellos le dijeron: —Juan el Bautista nos ha enviado a preguntarte: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? 
Lucas 7:20 NVI.

Lectura: Lucas 7:18-35.  Versículo del día: Lucas 7:20.

MEDITACIÓN DIARIA

Mirando todo el contexto de esta lectura podemos remitirnos a Mateo 11 donde nos aclara que Juan el Bautista estaba en la cárcel (Mateo 11:2). Recordemos que Herodes lo encarceló y mandó decapitar (Mateo 14). Creo que ustedes como yo nos preguntamos: ¿por qué Juan manda preguntar si Jesús era en verdad el Mesías? Si Juan estuvo con Él cuando Jesús se bautizó en el Jordán y escuchó la voz del Padre que lo reconoció como su Hijo amado. Además, lo reconoció como el Cordero de Dios; ¿por qué entonces ahora duda de Él? Creo que la respuesta es la que todos tenemos cuando nos vemos frágiles o en tiempos de dificultad. Quizá Juan como los demás judíos esperaba a un Mesías reinante que los sacara de la esclavitud de Roma y ahora, no solo eso; él estaba encadenado y pronto a morir. ¿Cómo poder pensar que Jesús si era quien decía ser? Miremos la reacción del Señor, que no reprende ni se justifica con los enviados. Con amor les hace entender que el Evangelio se está propagando: “Vayan y cuéntenle a Juan lo que han visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas” (v. 22). El Señor no lo descalificó por esto; a pesar de sus debilidades empezó a hablarle a la multitud de tal manera que inclusive lo exaltó: “Les digo que entre los mortales no ha habido nadie más grande que Juan” (v. 28).
Es una realidad: en momentos de dificultad nuestra fe tambalea. En muchas iglesias se predica un evangelio de: ‘casa, carro y beca’. Se olvida que el mismo Señor dijo que aquí tendríamos aflicciones, pero nos animáramos porque Él venció al mundo (Juan 16:33). No podemos acomodar nuestra voluntad para dejar por fuera la de Dios; y no porque su voluntad sea diferente a la nuestra podemos creer que el Señor ya se olvidó de nosotros. Su plan es perfecto; y a pesar de nuestras debilidades o tropiezos el Señor no nos descalifica. Antes bien, está listo para tendernos la mano y volver a levantarnos. Esa fue su obra redentora en la Cruz del Calvario.

Amado Señor Jesús: tu voluntad es buena, agradable y perfecta. Tú solo tienes planes de bienestar para darnos y todo nos ayuda para bien. Podemos no entenderlo en el momento, pero Tú sabes exactamente el propósito que nos tienes a cada uno. Por favor Señor, no permitas que tropecemos y dudemos cuando no entendemos tu voluntad. Gracias por amarnos tanto que ni siquiera en eso te fijas; al contrario, nos miras con compasión y ternura para seguir Contigo. ¡Bendito Eres por siempre Divino Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 18 de mayo de 2019

El arte de escuchar


Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar. 
Proverbios 18:13.

Lectura: Proverbios 18:1-24.  Versículo del día: Proverbios 18:13.

MEDITACIÓN DIARIA

Quise hacer mi devocional sobre este versículo porque soy una de las personas que por lo general, no deja que se termine de hablar cuando ya estoy respondiendo y cortando de una vez al interlocutor. ¡Qué vergüenza! Siempre lo pienso y al menor descuido vuelvo a caer en lo mismo.
Estoy segura de que el Señor por medio de su Santo Espíritu, nos puede ayudar en este asunto. Nos toca cogernos fuertemente de Él, ser prudentes y seguir su dirección. ¡Ay es que la lengua nos domina! Con razón dice Santiago que el que la puede controlarla puede hacerlo con todo su cuerpo (Santiago 3:2). Al respecto encontré esta frase que me pareció muy acertada: ‘hablar es una necesidad pero escuchar es un arte que no todo el mundo posee’ (Goethe). Para que exista diálogo tiene que darse, el que habla y el que escucha. Comunicar no es lo mismo que hablar. El escuchar nos hace activos en la comunicación porque podemos observar sensibilidad, gestos y emociones de la persona que nos habla. Pidámosle al Señor nos conceda ese arte.

Amado Señor: te rogamos que seas Tú mismo interviniendo con tu Espíritu cuando de escuchar se trata para no pasar solamente por incultos. También reflejamos con esto necedad y Tú deseas que seamos sabios. Gracias porque tu Palabra es tan extensa y comprensible que hasta en los mínimos detalles nos enseña.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 17 de mayo de 2019

Te esperamos con toda el alma


Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza. 
Salmo 130:5. NVI.

Lectura: Salmo 130:1-8. Versículo del día: Salmo 130:5.


MEDITACIÓN DIARIA

Así como el pueblo de Israel esperaba la venida del Mesías, su Iglesia ahora, espera su regreso. Creo que ese es el deseo de todos los cristianos: esperar con ansia la segunda venida del Señor. “Porque en él hay amor inagotable; en él hay plena redención” (v. 7b). ¡Bendita esperanza! Nadie ni nada nos la puede arrebatar porque su perfecto amor está por encima de cualquier circunstancia. Su redención no fue por un instante ni por un día; fue y seguirá siendo para siempre y por siempre. En eso consiste su gracia derramada. El Señor nos vino a rescatar; a dar por terminado el castigo. Ya pagó con su preciosa sangre aquello que estaba en deuda, hipotecado en las garras de Satán.
Por eso esperamos con júbilo estar a su lado, bien sea participando en su regreso a la tierra o si nos llama antes para estar en su presencia. De todas maneras, anhelamos vernos ese día.

Amado Jesús: Anhelamos con todo el corazón tu próxima venida. Hay tanta maldad por todas partes arraigada, que nos atemoriza el mañana para nuestros niños. ¡Ven ya Señor Jesús! Tu novia, la Iglesia, te espera con toda el alma. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.


jueves, 16 de mayo de 2019

Somos débiles, pero Cristo es nuestra fortaleza


Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. 
Romanos 7:18-19. NVI.

Lectura: Romanos 7:1-25.  Versículos del día: Romanos 7:18-19.

MEDITACIÓN DIARIA

Creo que nadie sin excusa puede afirmar que le pasa lo mismo que a Pablo. Como lo dice él: en mi naturaleza pecaminosa, en mi carne, no mora el bien; aunque quiera hacerlo, no puedo hacerlo. ¡Se nos avecina un conflicto! Pero gracias al Señor Jesucristo hemos quedado libres de la ley para servir al que nos da todo poder a través de su Santo Espíritu (vv. 5-6).
Miremos: ser tentado es diferente a caer en pecado. Si pecamos, abogado tenemos ante el Padre: a Jesucristo el justo (1 Juan 2:1). Nuestro pensamiento o deseo pudo haber sido seguir a Cristo y no fallarle. Pero llegan las reacciones de la carne que se pueden manifestar en forma de pensamientos o deseos que también pueden transformarse en acciones. Es ahí cuando hay que arrepentirse y pedir perdón para levantarse y continuar: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (1 Juan 1:9). Bien lo expresa Pablo: “¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor!” (vv. 24-25 en la lectura). Sí, gracias Señor Jesucristo. Somos débiles pero Él es nuestra fortaleza.

Señor Jesús: en tu Palabra está escrito que seríamos mentirosos si decimos que no pecamos. Lo reconocemos y te pedimos perdón por esto. Gracias porque no solamente nos perdonas, sino que también nos limpias. Gracias por el poder que nos das con tu Santo Espíritu para renunciar a la naturaleza pecaminosa. ¡Te amamos bendito Señor! ¡Tu misericordia es incuestionable!

Un abrazo y bendiciones.


miércoles, 15 de mayo de 2019

Jesús puede resucitar lo muerto en ti


Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: —Joven, ¡te ordeno que te levantes! El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Lucas 7:14-15. NVI.

Lectura: Lucas 7:11-17.  Versículos del día: Lucas 7:14-15.

MEDITACIÓN DIARIA

Jesús en su ministerio no solamente sanó enfermos. Hacía poco lo había hecho con el siervo del centurión y ahora seguía mostrando no solamente su poder sino también su misericordia. Dice la lectura que esta mujer era viuda y solamente tenía un hijo, el cual se acababa de morir. O sea, quedaba completamente desamparada por consiguiente era lamentable su situación. “Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores” (v. 13); y después procede a resucitar a su hijo.
Ahora veamos la situación por el lado espiritual de cada uno de nosotros. Efesios 2 dice que nosotros antes estábamos muertos en nuestras transgresiones y pecados por esto éramos objeto de la ira de Dios. Pero que Dios en su misericordia, por su gran amor nos dio vida con Cristo y por gracia fuimos salvados. Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo entrar en las regiones celestiales (Efesios 2:1-10). ¡Gloria al Señor! Más adelante ahí mismo en Efesios está escrito: “recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12). Como esa viuda había un pasado triste, un presente amargo y un futuro sin esperanza. ¿Cuántas veces te sientes así? El Señor hoy te está mostrando que no hay nada, absolutamente nada imposible para Él. Tu vida puede tener el pasado más violento y solitario, pero Jesús te ofrece un presente real y un futuro con una esperanza verdadera: la vida eterna. Te invito a orar:

Amado Señor Jesús: Tú eres la fuente de la vida y a Ti recurro para que ese pasado triste y lúgubre se borre completamente con tu poder obrando en mí. Gracias por perdonar mis pecados y limpiarme de toda culpa. Gracias por permitirme entrar a las regiones celestiales a tu lado. Gracias porque por tu amor tengo una esperanza gloriosa. ¡Te alabo y te adoro bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 14 de mayo de 2019

El Espíritu Santo nos discierne el camino correcto


Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. 
Proverbios 14:12. NVI.

Lectura: Proverbios 14:1-35.  Versículo del día: Proverbios 14:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuántas veces creemos que vamos por el camino correcto y al final nos damos cuenta que estábamos bien equivocados. Pasa mucho, más que todo, cuando no se tiene al Señor en la vida. Sin embargo, también se puede caer en esos laberintos siendo cristianos al no permitir al Espíritu Santo que dirija nuestros pasos por la senda correcta.
Pero si estamos andando como espirituales, el temor del Señor se convierte en un baluarte seguro que sirve de refugio a los hijos (v. 26). El baluarte es un recinto fortificado para resistir ataques enemigos; y eso es lo que poseemos cuando de pronto, nuestro adversario, el diablo, nos busca queriéndonos devorar. Es el Espíritu Santo quién nos lleva hacia ese lugar seguro para no dejarnos desviar. También nos dice la lectura que: El temor del Señor es fuente de vida, y aleja al hombre de las redes de la muerte”. (v. 27). Jesús dijo ser el agua de vida y “que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna” (Juan 4:14). Es también el Espíritu Santo quién nos da el discernimiento para alejarnos de las redes de la muerte y seguir dirigiendo nuestros pasos hacia la patria celestial. ¡Cuántas ventajas y regalos tenemos cuando aceptamos que Jesús sea el Señor y Salvador de nuestras vidas!

Señor Jesucristo: gracias por morar en nuestros corazones y cuidarnos como lo haces Tú, librándonos de caminar por sendas incorrectas. Gracias porque Eres el agua de vida que refresca todo nuestro ser y nos calma cuando estamos sedientos. Gracias porque tu Santo Espíritu nos ayuda a discernir si vamos por buen camino o nos estamos extraviando. ¡Te alabamos y te adoramos bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 13 de mayo de 2019

Nuestras generaciones son tuyas Señor


Que el Señor te bendiga desde Sión, y veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida. Que vivas para ver a los hijos de tus hijos. 
Salmo 128:5-6. NVI.

Lectura: Salmo 128:1-6.  Versículos del día: Salmo 128:5-6.

MEDITACIÓN DIARIA

Ayer día de la madre, una persona de la Iglesia muy querida al felicitarme pronunció algo parecido; dijo: 'el Señor te bendiga y te permita ver los hijos de todos tus hijos'. Me asombré porque nunca me habían dicho algo así y al hacer mi devocional, me encuentro con algo similar. Son las cosas que solamente coordina nuestro buen Dios. ¡Qué lindo deseo y cuanto encierra en sí! Es una bendición que va más allá de mi propia vida e involucra a las generaciones venideras. Considero que hay promesas que encierran toda su verdad y por consiguiente nos trasladan hacia otras enseñanzas que no podemos dejar a un lado como en este caso, porque también nos dice su Palabra: “Hijo mío, no te olvides de mis enseñanzas; más bien, guarda en tu corazón mis mandamientos. Porque prolongarán tu vida muchos años y te traerán prosperidad” (Proverbios 3:1-2).
Si queremos tener una vida larga con el propósito definido de Dios, entonces también acatemos lo que Él demanda de nosotros y no nos hagamos los sordos ni los ciegos a lo que significa todo el compendio de su verdad. Aprópiate de esta Palabra que te ayudará a recibir la promesa hermosa de la lectura; es para ti. “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades” (Deuteronomio 6:5-9.  Lo resaltado es personal).

Amado Señor Jesús: gracias porque tu Palabra es verdad y es a través de ella que tu Santo Espíritu nos inspira para enseñarnos a recibir lindas promesas como la de prolongar nuestra vida hasta ver a los hijos de nuestros hijos. Señor que seamos obedientes para que tanto ellos como los nietos cumplan tus preceptos y se acojan también bajo el manto de tu bendita gracia. Desde ahora te entregamos nuestras generaciones venideras. Las bendecimos con bendiciones del alto cielo y con bendiciones del mar profundo. Con bendiciones del pecho y del seno materno. Son tuyos mi Señor.

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 11 de mayo de 2019

Muerte es separación; regalo: salvación


Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. 
Romanos 6:23. NVI.

Lectura: Romanos 6:1-23.  Versículo del día: Romanos 6:23.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando Adán y Eva desobedecieron en el Edén, la relación con Dios se interrumpió. Todos quedamos separados de Él. Hay un gran abismo entre Dios que es santo y el hombre que es pecador. El hombre ha tratado de llegar a Dios a través de diferentes medios como la religión, la filosofía, las buenas obras, etc., y no ha logrado conseguirlo porque no es el hombre llegando a Dios, sino Dios llegando al hombre. La cruz es el puente que Dios permitió, en su Hijo Jesucristo. Él dijo ser el camino para llegar al Padre; Él es la verdad y es la vida (Juan 14:6). Recordemos lo que Jesús nos aclaró: “No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes”. Eso corrobora que fue el mismo Señor buscándonos y llegando hasta nosotros.
Sabiendo que somos pecadores y que estamos separados, no nos queda más que acogernos al único camino que tenemos por delante: Jesucristo. Dice la Biblia en Juan 1:12: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”. Recibimos a Cristo por fe, mediante una oración donde le expresamos el deseo sincero de entregarle nuestra vida. Te sugiero la siguiente para que tengas el regalo de una vida eterna a su lado:

Señor Jesús: Yo te necesito y te abro la puerta de mi vida para aceptarte como mi Señor y Salvador personal. Yo creo que Eres el Hijo de Dios muerto por mis pecados y resucitado para darme vida eterna Contigo. Toma el control de mi vida y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme y limpiarme. En tu Nombre Jesús, amén.

Un abrazo y bendiciones.


viernes, 10 de mayo de 2019

El Señor murió por todos sin discriminación


Señor, no te tomes tanta molestia, pues no merezco que entres bajo mi techo. Por eso ni siquiera me atreví a presentarme ante ti. Pero, con una sola palabra que digas, quedará sano mi siervo. 
Lucas 7:6-7. NVI.

Lectura: Lucas 7:1-10.  Versículos del día: Lucas 7:6-7.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor nos dejó una gran lección al no solamente llegar a los de su pueblo sino también a los gentiles como en este caso, que sanó al siervo del centurión y estas palabras fueron de él. Admirado Jesús por lo que dijo, comentó a la multitud: “Les digo que ni siquiera en Israel he encontrado una fe tan grande” (v. 9).
Considero que nos enseña con esta actitud que no podemos menospreciar a nadie porque sea de otra raza, religión, cultura o nación. Igualmente, tampoco porque nos creamos muy buenos y entonces no miramos a los que están caídos y atrapados en las redes del maligno. De ninguna manera podemos discriminar. El Señor Jesús vino a dar su vida por todo ser humano no solamente por unos pocos. Así que pongamos atención a la Palabra de Dios y actuemos como el Señor nos dio ejemplo.

Amado Señor Jesús: gracias por mostrarnos la necesidad que tiene toda persona de conocerte como Señor y Salvador. Te rogamos que nos des la entereza para ir y hablar de Ti, sin excluir a nadie de lo que significa la salvación. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 9 de mayo de 2019

La sabiduría aumentará nuestra existencia


Por mí aumentarán tus días; muchos años de vida te serán añadidos. 
Proverbios 9:11. NVI.

Lectura: Proverbios 9:1-12.  Versículo del día: Proverbios 9:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Dice el capítulo de Proverbios que la sabiduría nos trae beneficios. Cuando buscamos al Señor empezamos a gozar de esa sabiduría que entre otras cosas nos dará muchos años más de vida. El Señor quiere vernos gozosos, libres, descomplicados, confiados siempre en Él, bondadosos, amorosos. El temor al Señor no es de tenerle miedo o vivir agachados pensando que nos va a caer encima; no. Es el de rendirle culto reverentemente y tenerlo como al mejor de los amigos. Es inclinarnos ante Él con respeto. Esto nos lleva a tener una vida placentera sin estar pensando en calamidades o en desgracias. ¿Qué van a llegar? Sí, muy seguramente, pero precisamente para eso lo tenemos en nuestra vida; para poder afrontar los retos y las circunstancias adversas. Estoy convencida que si vienen estas dificultades será para bien y el Señor sabrá bendecirnos con una vida abundante como la que nos prometió (Juan 10:10). “Pues la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento te llenará de alegría” (Proverbios 2:10 NTV)  
Si en verdad hemos adquirido sabiduría se notará en nuestro diario vivir. El testimonio propio hablará; será un comportamiento como el que Dios nos demanda en su Palabra. Si quieres vivir por largos años, entonces, busca siempre empaparte de su sabiduría a través de su bendita Escritura. Hay promesas como la de Efesios 6:2-3 que dice: “Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra”. Así que sé sabio y empieza a disfrutar sus beneficios.

Señor Jesús: cada día deseamos más de tu Presencia y de la llenura de tu Santo Espíritu. Enséñanos a buscar tu sabiduría para actuar exactamente como Tú lo anhelas. Gracias por dejarnos tu Manual de Vida que es tu Palabra, para que de ella podamos aprender a comportarnos y ser verdaderos testigos tuyos. ¡Te alabamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 8 de mayo de 2019

¡Glorifícate en nuestros hogares!


Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. 
Salmo 127:1. NVI.

Lectura; Salmo 127:1-5.  Versículo del día: Salmo 127:1.

MEDITACIÓN DIARIA

Una casa sin el Señor es una casa vacía. Podemos entrar a un suntuoso palacio, pero indiscutiblemente cuando no tiene el sello de Dios, se siente frío y lúgubre así tenga las riquezas que tenga. En cambio, hay ranchos muy sencillos, pero con el toque del Señor son acogedores y al entrar en ellos se siente un aire de satisfacción y tranquilidad. Es la presencia del Él rondando en todos los rincones.
El Señor instruye a sus seguidores haciéndoles ver que si lo llaman Señor hay que oír sus palabras y ponerlas en práctica. “Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, esta queda intacta porque está bien construida” (Lucas 6:48 NTV). Estos son los que ponen por cimiento a Cristo; Él es el Fundamento (1 Corintios 3:11) y a la vez la Roca viva despreciada por los hombres (1 Pedro 2:4). Pueden venir vientos o inundaciones y su casa no caerá porque está bien construida. Así que pregúntate: ¿ha sido Jesús el Amo de tu casa? Recuerda que el señorío le pertenece. ¿Permites que otros de tu casa sigan construyendo sobre esas bases? Piensa en tu cónyuge e hijos. ¿Adornas tu casa con la oración y la Palabra? Considero que con sólo estas preguntas ya entenderás si el Señor es el constructor de tu casa.

Señor Jesucristo: Te entregamos no solo nuestras vidas sino también nuestros hogares con todos los que habitan bajo ese techo. Deseamos que sean lugares de paz, de regocijo y de amor. Que allí siempre se respire el aroma Tuyo y podamos esparcirlo a todos los que nos visiten. Gracias por permitirnos conocerte y tenerte como nuestro Señor y Salvador. Nuestras casas te pertenecen. ¡Glorifícate en ellas! ¡Bendito Eres por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 7 de mayo de 2019

Para gozar una esperanza que no es ilusión; es real



También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. 
Romanos 5:2. NVI.

Lectura: Romanos 5:1-11.  Versículo del día: Romanos 5:2.

MEDITACIÓN DIARIA

No solamente somos justificados por la fe en Jesucristo, sino que además de eso tenemos paz con Dios. Bien quiere decir, que las deudas con nuestro Padre Celestial han quedado saldadas. Cristo nos ha facilitado por medio de esta fe, acceso a la gracia en la que estamos firmemente instalados perdonando todos nuestros pecados; y nos sentimos orgullosos y con regocijo abrigando la esperanza de participar en la gloria de Dios. Esto debe ser el motivador de nuestra vida: saber que un día compartiremos con nuestro bendito Señor y Salvador toda su grandeza. Bien lo dijo Pablo en Romanos 8:38, porque ni la muerte podrá separarnos de su amor infinito. “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” (1 Corintios 15:55). ¡Somos más que victoriosos en el Señor Jesucristo!
Así que como dice más adelante la lectura: “Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado” (vv. 3-5). Todo sufrimiento nos lleva a perseverar en la bendita esperanza. Esperanza que no es una ilusión. De eso estamos seguros; es real.

Gracias buen Señor Jesús porque el confiar en Ti no solamente nos llenas de paz, sino también nos permite disfrutar la gracia y la esperanza de la gloria futura. Gracias porque tu amor venció a la muerte y ahora podemos cantar victoriosos. ¡No importa lo que venga Señor!  Sabemos en quién hemos creído y tu Santo Espíritu nos inunda con su amor. ¡Estamos tan agradecidos Señor! ¡La gloria es para Ti!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 6 de mayo de 2019

Gracias por tanto amor derramado


Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor. 
Romanos 8:38-39.

Lectura: Romanos 8:38-39.  Versículos del día: Romanos 8:38-39.

MEDITACIÓN DIARIA

No importa cómo nos sintamos ni lo que quizá se nos reproche: “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” (v. 28). Así es: Nuestro buen Maestro y Salvador siempre sacará la cara por nosotros. “¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?” (vv. 31-32). No hay quien nos acuse ni quien nos condene porque Cristo Jesús murió, resucitó y está a la derecha del Padre intercediendo por nosotros (vv. 33-34). ¡Gloria a su Nombre! Bien claro está: Nada, nada podrá separarnos de su amor: “¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?” (v. 35).

Gracias Señor porque Contigo somos más que vencedores. Enséñanos a entender en su plenitud esta verdad. Que no sea solamente por emoción, por tradición, porque otros nos lo dicen; que sea porque en nuestro pensamiento y corazón te tenemos a Ti quien Eres la fuente de inmensa Gracia. Gracias buen Dios, porque lo abarcas todo: el futuro, el presente y el porvenir de estar por siempre bajo tus brazos en la inmensa eternidad. Gracias por tanto amor derramado.

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 4 de mayo de 2019

No permitas que me aleje de Ti


¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Salmo 139:7. NVI.

Lectura: Salmo 139:1-24.  Versículo del día: Salmo 139:7.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Has estado alguna vez sin entenderte, sin comprender lo que pasa a tu alrededor, o más bien sintiendo que todo te es indiferente? Creo que muchos vivimos esos momentos, cuando queremos salir corriendo sin tener un horizonte fijo. Sin embargo, si tomamos un descanso en la verde hierba bajo el murmullo de las aguas que ruedan, es quizá cuando más podemos abrirle el corazón a nuestro Dios porque por más que queramos alejarnos, Él nos vuelve a traernos con brazos de amor.
Estoy segura que no importa a dónde queramos ir o escondernos, porque allí siempre estará el que nos guarda. Más bien digamos igual que David: Examíname, oh Dios; sondea mi corazón y mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno (vv. 23-24). No permitas que me aleje de Ti.

Oh Señor! Tú que me formaste y me entretejiste en el vientre de mi madre, devuélveme la alegría de tu salvación y lléname del gozo y la alegría tuyos. Que un espíritu noble me sustente para que me levante también a proclamar tu Nombre; para querer seguir por el sendero sabiendo que sólo importas Tú. No permitas que me aleje de tu presencia. Gracias, muchas gracias mi Señor por sustentarme en la alegría como en la tristeza; en la consolación como en la desolación. ¡Bendito Eres buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 3 de mayo de 2019

Pensar, sentir, decir, hacer


El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. 
Lucas 6:45. NVI.

Lectura: Lucas 6:43-49.  Versículo del día: Lucas 6:45.

MEDITACIÓN DIARIA

No es fácil controlar la lengua nos afirma Santiago (Santiago 3:7-8), aun así, nos conviene por muchos motivos pensar antes de hablar. La prudencia y discreción son parte de la sabiduría. Cuando dejamos aflorar lo que primero se nos viene a la mente, estamos sin querer abriendo el corazón, porque lo que allí se encuentra es lo que moverá nuestros labios. Recordemos por otro lado, que las palabras tienen poder de vida o de muerte (Proverbios 18:21); así que las consecuencias llegarán.
Los pensamientos nos invaden para convertirse en sentimientos que harán fluir palabras y hechos. Como todo empieza en la mente, lo mejor es llenarnos de la Palabra de Dios; tenerla en mente hasta que las sintamos en el corazón para repetirla una y otra vez, y nos lleve a actuar de manera congruente. ¿Qué nos dice la Palabra de Dios respecto al pensamiento? “Por lo demás, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello” (Filipenses 4:8 RVC); “Procuren que su conversación siempre sea agradable y de buen gusto” (Colosenses 4:6a). Entonces, si queremos hacer el bien, atesoremos bondad y amor en el corazón, a través de las Escrituras.

Amado Señor: llénanos de tu Palabra para que la acumulemos en nuestro corazón y de esta manera hacer el bien inundados de tu bondad y amor; que podamos expresarla con lenguaje que cautive de manera tal, que afloren nuestros sentimientos y las coloquemos en el actuar diario demostrando que somos tus discípulos. ¡Gracias Bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 2 de mayo de 2019

Sabiduría y ciencia provienen de Ti


Las decisiones sabias te protegerán; el entendimiento te mantendrá a salvo. 
Proverbios 2:11 NTV.

Lectura: Proverbios 2:1-22.  Versículo del día: Proverbios 2:11.

MEDITACIÓN DIARIA

La única manera de comprender el buen camino es a través del temor y del conocimiento de Dios. “¡Pues el Señor concede sabiduría! De su boca provienen el saber y el entendimiento” (v. 6). Así es. Mientras estamos sin Cristo nos encontramos vacíos. Todo ser humano posee espíritu, alma y cuerpo. Infortunadamente se le da énfasis al alma y al cuerpo, pero se olvida la parte espiritual. Bien dijo Blaise Pascal: “En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Él puede ser llenado únicamente por Dios, hecho conocido mediante Cristo Jesús”. Entonces ese vacío al ser llenado nos hace entender claramente lo que significa la sabiduría de Dios, que será la única que nos hará discernir rotundamente entre lo bueno y lo malo; lo que es justo, correcto e imparcial. Eso es lo que hemos hecho nosotros, los que nos llamamos cristianos: hemos dejado que Cristo Jesús entre a formar parte de nuestro ser.
Un ejemplo sobre esto lo tenemos al orar como padres o abuelos por nuestros niños. Debemos orar porque el Espíritu Santo sea quien haga la obra en esa personita, ante todo guiándolo hacia lo que significa temer al Señor. De ahí que sea tan importante el modelo o patrón que les estamos mostrando a los hijos; porque si tú no temes al Señor ¿cómo lo inculcas en tu niño? Las decisiones sabias te protegerán y el entendimiento te mantendrá a salvo. “Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:23).

Señor amado: gracias por dejarnos conocerte un día y que entraras a formar parte de nuestras vidas. Te rogamos nos permitas ser sabios en las decisiones que tenemos que tomar para no caer en problemas y circunstancias adversas. También de manera especial te pedimos porque nos des el alcance necesario para mostrarle a nuestros niños la buena obra que has emprendido con cada uno y así ellos de igual manera te busquen a Ti. Gracias bendito Señor y Salvador.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de mayo de 2019

El Señor lo es Todo; no lo rechaces


Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, creador del cielo y de la tierra. 
Salmo 124:8. NVI.

Lectura: Salmo 124:1-8.  Versículo del día: Salm124:8.

MEDITACIÓN DIARIA

Definitivamente el Señor es nuestro aliado en cualquier situación que se nos presente. Si es en la soledad, Él es nuestro acompañante; si es en desiertos áridos, es nuestra agua de vida; si son valles oscuros, es nuestro guardador; si es en las caídas financieras, nuestro Señor es el financiero; lo mismo sucede cuando estamos envueltos en problemas legales porque se convierte en el mejor de los abogados. ¿Y qué no decir en la enfermedad? Definitivamente el Señor es el mejor médico que tenemos disponible en nuestro lecho. Aparte de todo eso, cuando nos ve tristes, cansados, agobiados no duda en tendernos sus brazos amorosos para reconfortarnos y volvernos a levantar.
Puedo decir sin derecho a equivocarme, que todos esos beneficios he encontrado en mi Señor y Salvador. Por eso te invito a que no lo dejes pasar inadvertido de tu vida. Él quiere ser el mejor de tus amigos. Escúchale y conócele. Jesús dice: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). ¡Ábrele la puerta! No te arrepentirás. Oremos:

Amado Señor Jesús: te abro la puerta de mi vida te invito para que vengas a morar conmigo. Te acepto como mi Señor y Salvador. Toma el control de todos mis asuntos y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme y limpiarme y hacer de mí una nueva creatura. Amén.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 30 de abril de 2019

Reafirma mi fe con tu promesa


Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido. 
Romanos 4:20-21. NVI.

Lectura: Romanos 4:1-25.  Versículos del día: Romanos 4:20-21.

MEDITACIÓN DIARIA

Abraham le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como Justicia (v. 3). “Por eso la promesa viene por la fe, a fin de que por la gracia quede garantizada para toda la descendencia de Abraham; esta promesa no es solo para los que son de la ley, sino para los que son también de la fe de Abraham, quien es el padre que tenemos en común delante de Dios, tal como está escrito: Te he confirmado como padre de muchas naciones” vv. 16-17). A través de Abraham nos llega la promesa por la fe (en Cristo), ya que la promesa es gratuita; es un regalo de Dios. Así que todos los descendientes de Abraham tenemos la seguridad de recibirla. “Dios tomará en cuenta nuestra fe como justicia, pues creemos en aquel que levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor. Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación” (vv. 24-25). ¡Gloria a Dios por lo que Nuestro Señor Jesús hizo por nosotros!
Por favor, ¡no dudes de la promesa! Reafirma tu fe y dale gloria a Dios. Él tiene poder para cumplir lo que te ha prometido. Si crees que Dios levantó a Jesús de entre los muertos, que murió por tus pecados y resucitó para justificarte, ya estás justificado. No hay nada que temer. Oremos:

Gracias Señor Jesús por lo hecho por mí al morir por mis pecados. Gracias bendito Dios que lo levantaste de entre los muertos para justificarme y darme la vida eterna a su lado. Gracias porque Tú siempre cumples lo que prometes. Ayúdame a ser como Abraham y no dudar de Ti; reafirma mi fe. ¡Gracias, muchas gracias!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 29 de abril de 2019

Nuestra basura es mucho mayor


No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará. 
Lucas 6:37. NVI.

Lectura: Lucas 6:37-42.  Versículo del día: Lucas 6:37.

MEDITACIÓN DIARIA

Somos muy dados a juzgar y a condenar a priori porque nos dejamos llevar por la crítica unas veces y otras por el chisme. Se nos olvida por completo que somos iguales y que el Señor también ya se llevó en otros ese pecado y que si Él no se acuerda de ellos, nosotros, no somos los llamados a sacarlo y quizá a divulgarlo porque estamos pecando el doble. Esto no tiene nada del amor que Cristo nos pidió: “Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros” (Juan 13:34-35). Es el mandamiento nuevo que nos dejó y que tan poca atención le ponemos; sin embargo, si sacamos pecho diciendo que somos sus discípulos. ¡Cuán equivocados estamos!
No nos damos cuenta que tal como lo estamos haciendo, igual nos lo harán también (v. 38).  ¿Qué nos dice la lectura: “¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano” (v. 42). ¡Ah no! ¡Pero eso sí no nos gusta para nada! Lo nuestro no es una basurita, es un basurero completo, pero ni cuenta nos damos. Nos cuesta ser sinceros con nosotros mismos porque como decía ayer mi Pastor en el Servicio de la Iglesia: ‘nos creemos muy buenos y el malo es nuestro vecino’. Es el momento para examinarnos y aprender lo que el Señor pide de nosotros.

Señor Jesús: queremos pedirte perdón por no haber practicado el amor con nuestro prójimo como nos lo mandaste y dejarnos llevar por la crítica juzgando o señalando con el dedo sin darnos cuenta que somos exactamente iguales o peores a los que les estamos señalando. Enséñanos buen Jesús a amar sin límites como Tú lo haces, sabiendo que, si se ha pecado, Tú ya perdonaste y llevaste esos pecados tan lejos como está el oriente del occidente. Gracias por tu Palabra que siempre está ahí para instruirnos en justicia. ¡Te alabamos y honramos Dios Santo!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 27 de abril de 2019

La verdadera amistad endulza la vida


El perfume y el incienso alegran el corazón; la dulzura de la amistad fortalece el ánimo. 
Proverbios 27:9. NVI.

Lectura: Proverbios 27:1-27.  Versículo del día: Proverbios 27:9.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Qué bueno es tener una amistad sincera! Los amigos hacen falta; máxime cuando se vive lejos o no se tiene una hermana como en mi caso. El verdadero amigo es una joya que se debe valorar y apreciar. Podemos decir que en términos generales tenemos muchos(as) amigos(as), pero la verdad, es que solamente entra en esa única lista tal vez, las contadas con la mano. Y lo creo así, porque no siempre el que se dice amigo(a), obra como tal. Nadie muestra mayor amor que quien da la vida por sus amigos, dijo el Señor (Juan 15:13). O sea, que la amistad no tiene límites; hay que darlo todo, igualmente. La verdadera amistad aparte de la sinceridad, exige tiempo, comunicación, dedicación e inclusive sacrificio. Ahora vemos que la tecnología con las redes sociales llama a los contactos ‘amigos’, pero en la realidad, estos no lo son. El verdadero amigo, es el que está presente en las buenas y en las malas de esa amistad. Es el que, en un momento dado, así esté lejos y eso sí gracias al avance de las comunicaciones, puede dar una voz de ánimo. Por eso el consejo amable del amigo, es dulzura para el que lo recibe. Vuelve el alma al cuerpo; le da un nuevo oxígeno. En la amistad hay lugar para la risa como para la tristeza; para horas de diversión como de reflexión; para tiempos de callar y tiempos de hablar. “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17 RVR 1960).
Si tú tienes una amistad auténtica, cultívala y riégala porque es un verdadero tesoro. Por encima de todos tus amigos busca a Jesús, es el mejor amigo. Él no dudó en dar su vida por ti y está listo a escucharte en cualquier momento sea de día o de noche.

Señor Jesús: gracias porque Eres el ejemplo de Amigo por excelencia. Enséñanos a ser como Tú: a darlo todo sin pedir nada a cambio. A ser sinceros y a brindar consejos guiados por tu Santo Espíritu sin herir, pero con franqueza y amor, deseando ante todo el bien del amigo. Oramos por nuestras amistades. Tú las conoces Señor y sabes cuáles son sus necesidades en estos momentos. Llena todas las áreas de sus vidas, de tal modo que sientan aun desde la lejanía el apoyo de nuestras oraciones por ellas. Muchas gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 26 de abril de 2019

A quién más iré Señor


Hacia ti dirijo la mirada, hacia ti, cuyo trono está en el cielo. 
Salmo 123:1. NVI.

Salmo 123:1-4.  Versículo del día: Salmo 123:1.

MEDITACIÓN DIARIA

Hay circunstancias en la vida que nos llevan a fijar la mirada en el Único que puede traernos paz y descanso. Sigue afirmando el Salmo: tal como dirigen los esclavos la mirada hacia las manos de su amo o de su ama (v.2). Y es que, conociendo ya al Señor, diremos igual que el apóstol Pedro: ¿A quién más iremos Señor?  Sólo Tú tienes palabras de vida eterna (Juan 6:68). Gracias a Dios que, en medio de este mundo tan confuso y caído, nosotros tenemos al que Es; al Verdadero; al que extiende su mano nuevamente para levantarnos amorosamente. “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” (1 Corintios 10:13).
No habrá prueba ni tentación alguna que pueda alejarnos de Él. “No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío” (Isaías 43:1). ¡Gloria a Dios! Así que no te sientas desanimado ni abatido frente a cualquier situación que estés enfrentando porque el Señor, tu Señor, jamás te va a dejar ni te va a abandonar.

Amado Señor: ¿A quién más podemos dirigirnos, si no es a Ti? Gracias por escucharnos y por estar pendiente de nosotros. Gracias porque tu fidelidad jamás se agota y siempre estás presente cuidándonos y llevándonos de tu mano. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.