martes, 21 de noviembre de 2017

A Ti sea todo loor, honra, gloria y esplendor

¡Dios es mi salvación! Confiaré en él y no temeré. El Señor es mi fuerza, el Señor es mi canción; ¡él es mi salvación! 
Isaías 12:2.

Lectura: Isaías 12:1-6.  Versículo del día: Isaías 12:2.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Me fascina cuando estoy haciendo el devocional y me encuentro con versículos de alabanza y adoración! Y me gusta, porque a menudo se nos olvida que el Señor merece toda nuestra adoración y loor. Muy seguido lo que hacemos es pedir, pedir y pedir sin tener presente, cuánto ama Dios la alabanza. “Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre” (Hebreos 13:15).  Si observamos bien este versículo vemos que dice ‘continuamente’ no ‘esporádicamente’; y nosotros hacemos caso omiso al mandato. Creo que esto nos pasa porque fácilmente nos dejamos sumergir en medio de los quehaceres y de las dificultades y claro: ¡qué fácil es dar gracias y cantarle al Señor cuando todo es color de rosa y vamos sobre ruedas! ¿Pero lo hacemos en medio de las dificultades y de la aflicción? Ciertamente en esos momentos es cuando tenemos que poner a funcionar nuestra fe. La confianza en Dios se mide precisamente en los momentos más críticos. “Confiaré en él y no temeré. El Señor es mi fuerza, el Señor es mi canción; ¡él es mi salvación!”.
“Alaben al Señor, invoquen su nombre; den a conocer entre los pueblos sus obras; proclamen la grandeza de su nombre. Canten salmos al Señor, porque ha hecho maravillas; que esto se dé a conocer en toda la tierra” (vv. 4-5 en la lectura). Todos tenemos que estar agradecidos con Dios. El solo hecho de saber que somos salvos gratuitamente porque el Señor pagó por nuestros pecados, es inspiración de agradecimiento y alegría. Personalmente, además de esto, uno de los motivos para continuamente compartir mis devocionales es para exaltar lo hecho por mi Señor al rescatarme en dos ocasiones de las garras de la muerte: una por el cáncer y la otra por la pancreatitis. Puedo decir con certeza que mi Jesús ha obrado maravillas conmigo; y deseo declararlo, proclamarlo y darlo a conocer en todo lugar alcanzado por estos devocionales.
A ti te exhorto mi hermano: “¡Canta y grita de alegría, habitante de Sión; realmente es grande, en medio de ti, el Santo de Israel!” (v. 6). Tu Dios, mi Dios es bueno y merece ser exaltado.

Amado Señor: ¡Cómo no darte gracias por ser tan misericordioso y bondadoso! ¡Eres el Dios de mi salvación! ¡Mi fortaleza y refugio seguro! Eres Tú, el que jamás cambias y estás presente sin importar cómo me encuentre porque tu fidelidad es inmutable. ¡Te amo bendito Señor! ¡A Ti sea todo loor, honra, gloria y esplendor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Mi Viña en el campo regalado

Pasé por el campo del perezoso, por la viña del falto de juicio. Había espinas por todas partes; la hierba cubría el terreno, y el lindero de piedras estaba en ruinas.
 Proverbios 24:30-31.

Lectura: Proverbios 24:23-34.  Versículos del día: Proverbios 24:30-31.

MEDITACIÓN DIARIA

Leyendo esta porción de Proverbios 24 recordé la prédica dominical de mi Iglesia que se basó en la parábola del sembrador (Lucas 8:5-8). La asimilé y la llevé al campo espiritual porque pensé: ‘el campo del cristiano es su vida y su viña es el Señor”. Me preguntaba entonces, ¿cómo estoy cuidando mi viña en el campo que el Señor me dio? O de otro modo: ¿cómo estoy cuidando mi relación con Cristo en mi nueva vida? ¿Si me he dedicado a sembrar la semilla de manera tal que no permita que la hierba cubra el terreno y tampoco que los pájaros vengan a comérsela? ¿Si la estoy regando diariamente? ¿Estoy permitiendo que haya abrojos y espinos que la estén ahogando? O por el contrario, ¿estoy tan feliz en ese campo que me regocijo viéndolo crecer enverdecido y con frutos provocativos que llaman la atención de todos los que pasan por allí?
Considero que la similitud es bien extensa porque a nosotros por la pereza nos falta disciplina para cultivar nuestro campo espiritual. Se nos ha regalado un campo hermoso con una viña (una vida nueva con Cristo), y lo único que tenemos que hacer para cuidarlo es podarlo, limpiarlo, regarlo y seguirlo cultivando. Pero no; nos ha faltado entereza y diligencia para mantenerlo sin maleza y espinos. Muy seguramente lo hemos dejado acabar porque lo principal para que crezca y admirar su verdor es el riego diario de la Palabra de Dios. Sin este elemento nos será muy difícil incluso sembrar nuevas semillas. Si no estamos dando el fruto esperado en nuestra vida mucho menos podemos esperarlo de aquellos a quienes les compartimos. Guardé en mi corazón lo observado, y de lo visto saqué una lección: no podemos darle cabida al sueño ni al descanso porque la pobreza espiritual nos asaltará. Tenemos que estar preparados cosechando bienes celestiales porque el día está por llegar (vv. 32-34). Mi oración es porque el Señor permita que nuestros campos sean tan agradables que otros quieran que los suyos sean iguales de fructíferos al nuestro. Una vida dando fruto con Cristo cultivado en nuestro corazón.

Amado Señor: En verdad, personalmente quiero pedirte perdón porque no he guardado mi campo ni lo he cultivado como lo mereces. Te ruego Señor que no solamente a mí sino a todos los que siguen este devocional, nos enseñes a dejar la pereza y ser diligentes con el regalo hermoso que nos hado para que a diario lo reguemos, limpiemos y cultivemos para la gloria tuya. Muchas gracias buen Dios por perdonarnos y escuchar nuestra oración. ¡Te alabamos y honramos por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Nuestro Consolador nos fortalecerá en al día de la prueba

No tengas miedo de lo que estás por sufrir. Te advierto que a algunos de ustedes el diablo los meterá en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán persecución durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
Apocalipsis 2:10.

Lectura: Apocalipsis 2:8-11.  Versículo del día: Apocalipsis 2:10.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor Jesucristo es el Primero y el Último; el que murió y volvió a vivir. En Él está la riqueza que vale: la espiritual. La riqueza del mundo es vana, no vale nada y tristemente lleva a la destrucción. La riqueza que tenemos con Jesús nos lleva a la vida eterna y es por esta bendita esperanza que no podemos desfallecer. El ángel le advierte a la Iglesia de Esmirna que va a padecer pero hay que permanecer fiel incluso ante la muerte porque la recompensa será la corona de la vida.
A cada una de las iglesias el mensajero señala algo en lo cual se es débil. Analicemos bien el mensaje transmitido y busquemos la manera de no caer en lo mismo. No sé hasta dónde vayamos a sufrir persecución, pero que la vamos a tener es innegable. Por eso desde hoy nos corresponde aprender a llevar a los pies del Señor todo lo que nos esté haciendo daño. Si no lo hacemos ahora que es poca la carga, entonces, cuando de verdad nos persigan por causa del Evangelio que predicamos, no vamos a resistir.  Llenémonos cada día del poder el Espíritu Santo para que su fruto sea completo y así experimentemos el gozo de la salvación a pesar de...

Amado Señor Jesús: Gracias por advertirnos sobre lo que está por venir. Te rogamos que nos des la fortaleza y paz necesarias para resistir al enemigo en el día malo. Gracias también porque tenemos al bendito Consolador a nuestro lado y con su poder seremos más que vencedores. ¡Gloria a Ti Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sin amor nada somos

El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley. 
Romanos 13:10.

Lectura: Romanos 13:8-14.  Versículo del día: Romanos 13:10.

MEDITACIÓN DIARIA

Definitivamente si no amamos, no podemos decir que somos cristianos porque el amor al prójimo es el termómetro que nos indica si en verdad amamos a Dios. “Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4:20-21). Esa es la única deuda que debemos tener: ‘amar al prójimo como a nosotros mismos’ (v. 9).
Si sientes que no puedes amar a tu enemigo, díselo al Señor. Él estará gozoso de que le confíes tus secretos y a la vez te capacitará para que tu corazón tenga un cambio total. Cuando entendemos lo hecho por Jesús por nosotros en el Calvario y que se entregó solamente con el fin de darnos vida eterna, comprendemos mejor lo que es el amor al prójimo. Nos dice Pablo más adelante que es hora de despertar del sueño; la noche está muy avanzada y se acerca el día. Por eso mismo debemos ponernos la armadura de la luz  viviendo decentemente dejando atrás orgías, borracheras, inmoralidad sexual y libertinaje. Más bien, debemos revestirnos del Señor Jesucristo (vv.11-14), porque sin amor nada somos.

Amado Señor: Enséñanos a amar como Tú nos has amado. Que nuestro amor sea completamente genuino y sincero. Que el mundo nos conozca precisamente por el amor que demostremos al prójimo y que este sea el motivo para que lleguen a tus pies. Recuérdanos Señor la preeminencia del amor descrita en 1 Corintios 13. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 16 de noviembre de 2017

No podemos desechar las profecías bíblicas

¿Puede acaso gloriarse el hacha más que el que la maneja, o jactarse la sierra contra quien la usa? ¡Como si pudiera el bastón manejar a quien lo tiene en la mano, o la frágil vara pudiera levantar a quien pesa más que la madera! 
Isaías 10:15.

Lectura: Isaías 10:1-19.  Versículo del día: Isaías 10:15.

MEDITACIÓN DIARIA

Esto lo dice el Señor sobre Asiria, pueblo que se jactaba de haber derrotado muchos reinos sin tener en cuenta que es Dios mismo quien le había dado dicho poder. “Por lo tanto, el Señor, el Señor de los Ejércitos Celestiales, enviará una plaga entre las orgullosas tropas de Asiria, y un fuego ardiente consumirá su gloria” (v. 16). No pensemos que eso es simplemente historia porque es profecía bíblica. Dios consumirá a los pueblos arrogantes y soberbios que se ufanan de hacerle daño a los suyos. En mi parecer, así no lo entendamos, Dios sigue velando por su nación y es tanto lo que vale para Él que todos los acontecimientos mundiales estratégicos retumban a su alrededor principalmente los del Medio Oriente. El terrorismo desatado por Isi nunca antes había impactado y generado tanto pánico e incertidumbre en las naciones del mundo. Ahora el miedo viene de parte de este grupo terrorista. Las profecías bíblicas se están cumpliendo. Los mismos cambios climáticos y desastres naturales que con mayor intensidad han azotado últimamente a la humanidad, son una señal que debemos tener en cuenta.
No puedes gloriarte de lo que crees haces por tus propios medios. Tienes que ser humilde y reconocer que simplemente eres barro en manos del Alfarero y que en cuestión de segundos si Él lo decide, te desbarata. Tú mismo puedes caer en manos del terrorismo y morir. El Señor Jesús es el Señor de todos los tiempos: Él es el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; el que Era, el que Es y ha de Venir. Por eso es mejor antes que esto suceda que le rindas tu vida para que puedas tener la certeza de una gloria futura. “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Deja que Jesús tome el control de tu vida ahora que vives en medio de este caos mundial.

Amado Señor: gracias por tu Palabra que es verdad inamovible. Gracias porque las señales y prodigios nos demuestran que tu venida está muy cerca. Gracias por Israel tu pueblo amado. Enséñanos a comprender tus profecías y permite que estas sean el aliciente para llevar una vida como es de tu agrado. También te pedimos que nos des el denuedo para hablar a otros de Ti ya que el tiempo está muy cerca y no queremos que familiares y amigos perezcan por negligencia nuestra. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian buenas nuevas!

Rescata a los que van rumbo a la muerte; detén a los que a tumbos avanzan al suplicio. 
Proverbios 24:11.

Lectura: Proverbios 24:11-22.  Versículo del día: Proverbios 24:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Con este Proverbio tenemos que darnos cuenta de lo importante que es para el Señor el compartir a otros el mensaje de salvación. Cuando estemos en su Presencia no podemos ir con excusas: “Pues aunque digas, ‘Yo no lo sabía’, ¿no habrá de darse cuenta el que pesa los corazones? ¿No habrá de saberlo el que vigila tu vida? ¡Él le paga a cada uno según sus acciones!” (v. 12). O si resultamos diciendo: ‘era mi enemigo y no lo estimé conveniente’, de esa alma también tendremos que dar cuenta. Igual si es vecino, familiar o conocido: “Estoy en deuda con todos, sean cultos o incultos, instruidos o ignorantes” (Romanos 1:14). Como cristianos somos deudores y los que no han creído en el Señor Jesús como Salvador perecerán. Así que nos corresponde llevarles el Evangelio del bien y evitar que vayan en tumbos al suplicio.
¿Si no vamos nosotros, quién podrá ir? “Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15). ¡Conviértete en ese mensajero de buenas noticias! Estarás agradando a Dios; tendrás tesoros en el cielo y los convertidos te lo agradecerán. “¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias!” Ponte el calzado dispuesto para ir a proclamar el evangelio de la paz.

Amado Señor: Queremos ser instrumentos en tus manos. Llévanos a los campos a predicar tu Palabra y haz que nuestros corazones sientan compasión por las almas perdidas. ¡Motívanos Señor a compartir de Ti a diestra y siniestra; a tiempo y a destiempo; a amigos y enemigos; a conocidos y desconocidos. Pero en especial a rescatar familiares que van rumbo a la muerte. ¡Muchas gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 14 de noviembre de 2017

¡Cómo no amarte Señor!

Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. 
Apocalipsis 2:4.

Lectura: Apocalipsis 2:1-7.  Versículo del día: Apocalipsis 2:4.

MEDITACIÓN DIARIA

Lo mejor que podría pasar es que el Señor no tenga que lamentarse de lo que una vez fuimos con Él y lo hayamos olvidado: “Ve y anuncia a gritos este mensaje a Jerusalén. Esto dice el Señor: Recuerdo qué ansiosa estabas por complacerme cuando eras una joven recién casada, cómo me amabas y me seguías aun a través de lugares desolados” (Jeremías 2:2). El primer amor con el Señor es un deleite completo y como todo amor no hay que dejarlo apagar; al contrario, hay que abonarlo cada día con más esmero para que crezca y se fortalezca.
Si has permitido que se olvide, recuerda de dónde te rescató el Señor. No puedes decir que eras intachable porque no hay un solo justo; todos somos pecadores: unos más, otros menos pero al fin de cuentas pecadores. “Pero a quien poco se le perdona, poco ama” (Lucas 7:47b), y ese puede ser tu caso. Dios nos quiere a todo momento ardiendo de amor por Él. Así fuera solamente por la bendita esperanza de una gloria futura, deberíamos darnos ya por muy bien servidos y ser agradecidos con nuestro buen Señor. ¡No te vuelvas insensible espiritualmente!

Amado Señor: Si no fuera por tu perdón no estaríamos aquí dispuestos a escucharte. Si no fuera porque nos miraste con compasión y nos atrajiste con cuerdas de ternura y lazos de amor no tendríamos nada y andaríamos vagando por el mundo sin conocer y experimentar la nueva vida Contigo. No nos dejes olvidar ese primer amor a tu lado cuando te encontramos; cuando experimentamos el gozo indescifrable de lo que es en verdad conocerte y enamorarnos de Ti. ¡Cómo no amarte! ¡Tu amor es mejor que el vino! ¡Es mejor que la fragancia de nardos y rosas! ¡Ni las muchas aguas podrán apagarlo! ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Ayudemos a bendecir y construir nuestra nación

Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él. 
Romanos 13:1.

Lectura Romanos 13:1-7.  Versículo del día: Romanos 13:1.

MEDITACIÓN  DIARIA

Cada día es más difícil tener en cuenta este mandato. Pues ahora, cada cual quiere hacer lo que se le antoje sin aceptar sometimiento a alguien. Dios sabe que las autoridades son básicas en una sociedad y por eso nos manda respetarlas; y quien no lo haga está desobedeciendo directamente a Dios. Todo el que se opone a ellas recibirá castigo (v. 2).
Por ese mismo respeto Dios nos manda también a pagar lo concerniente: “Paguen a cada uno lo que le corresponda: si deben impuestos, paguen los impuestos; si deben contribuciones, paguen las contribuciones; al que deban respeto, muéstrenle respeto; al que deban honor, ríndanle honor” (v. 7). Pero no. Infortunadamente ni siquiera de los cristianos se oye respeto alguno por las autoridades o mayores de edad. Estamos tan acostumbrados a seguir al mundo que en vez de callar y ser prudentes cuando escuchamos sobre el mandatario de turno, ayudamos a prender más el fuego. No tenemos en cuenta que el maldecir es maldición y que tantas palabras proliferadas en vez de ayudar, terminan empeorando la situación.
Seamos agentes de cambio. Actuemos como Dios lo desea; respetemos a las autoridades, a los mayores y a los superiores. Nos corresponde humillarnos ante Dios con oraciones y súplicas por nuestras naciones, para que Dios tenga compasión de tanta maldad y sane esas tierras (2 Crónicas 7:14).

Amado Señor: nos presentamos delante de Ti para pedirte perdón por tantas veces que hemos caído con palabras vanas, hablando mal de dignatarios y autoridades impuestas. Enséñanos a ser prudentes y manejar la lengua tanto para bendecir y construir como para alabar y animar. ¡Gracias bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Luz que resplandece y da amor

El pueblo que andaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas la luz ha resplandecido. 
Isaías 9:2.

Lectura: Isaías 9:1-7.  Versículo del día: Isaías 9:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Isaías profetisa sobre la llegada de Jesús al mundo enseñando que es la luz que resplandece en las tinieblas. Más adelante el Evangelio de Juan nos lo confirma: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla” (Juan 1:4-5). Jesús dijo ser esa luz para que el que la tome ya no ande en más tinieblas sino que tome la luz de la vida.
Jesús la luz del mundo vino a eso: a sacarnos de las tinieblas en donde vivíamos para ponernos en lo alto alumbrando con los destellos de su gracia derramada en cada uno de los que le hemos conocido y recibido. La luz nos permite distinguir entre un objeto y otro. La luz representa lo bueno mientras las tinieblas lo malo. Y así es. Nosotros todos iguales de malos necesitamos un Salvador (Romanos 3:23) para poder llegar a Dios y tener derecho a la vida eterna. El Señor Jesús es la luz de revelación a los gentiles. Por eso ahora somos pueblo de Dios, llamados a proclamar las obras maravillosas de Aquel que nos sacó de esa oscuridad hacia la luz. Entonces, portémonos como tales. Dejemos que su luz destelle en nuestras vidas de manera que los del mundo vean en nosotros diferencia.

Amado Señor: Queremos ser luz porque Tú eres Luz. Permite que siempre vayamos por el camino correcto llevando tus resplandores para alumbrar a otros y a la vez para ofrecerles el calor de amor que reflejas en nuestras vidas. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Son el manjar de la vida cristiana

Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas! Proverbios 23:23.

Lectura: Proverbios 23:15-28.  Versículo del día: Proverbios 23:23.

MEDITACIÓN DIARIA

Sabemos que la verdad es el Señor Jesucristo (Juan 14:6), y que cuando lo aceptamos en nuestra vida como Señor y Salvador tenemos derecho a gozar del reino de Dios. En el Evangelio de Mateo el mismo Jesús asemeja el reino de los cielos a un tesoro escondido que un hombre descubrió y en medio de su alegría vuelve a esconderlo mientras va y vende todo lo que tiene para comprar ese campo (Mateo 13:44).  Esta es la verdad que tenemos que adquirir y por nada venderla. Es esa verdad la que también nos conduce a comportarnos como verdaderos hijos de Dios dejando a un lado todo lo que es importante para el corazón de los pecadores (v. 17), Como borracheras, glotonería (vv. 20-21); adulterios (vv. 27-28). Recordemos que ya compramos un campo y nuestra bendita esperanza es llegar a gozarlo (v. 18).
 “Hijo mío, presta atención y sé sabio; mantén tu corazón en el camino recto” (v. 19). La sabiduría del mundo enceguece, más la sabiduría de Dios, ilumina. Si ya encontraste la verdad y te acoges a la sabiduría, disciplina tu vida en el conocimiento de Dios y por nada sueltes esas virtudes. ¡Ellas son el manjar de tu vida cristiana: no las vendas!

Amado Señor: En muy cierto que la verdad de conocerte nos induce a querer hacer tu voluntad y seguirte con disciplina y discernimiento. Gracias por todos los regalos adicionales que recibimos al aceptarte en nuestras vidas. Permite que cada día nos esforcemos más para no perder de vista la bendita esperanza de la gloria futura a tu lado. ¡Te amamos buen Dios y Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Si lo encuentras, síguele

Al verlo, caí a sus pies como muerto; pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último, y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del infierno. 
Apocalipsis 1:17-18.

Lectura: Apocalipsis 1:9-20.  Versículos del día: Apocalipsis 1:17-18.

MEDITACIÓN DIARIA

Juan, el discípulo amado vuelve a ver en la revelación a su Señor. Fue tanto el impacto causado que dice: “caí a sus pies como muerto”. Bienaventurado Juan que pudo verlo en toda su gloria y majestad. ¡Yo no alcanzo a imaginar cómo será ese encuentro personal con mi Salvador! Puedo decir que he sentido su presencia y con ser solamente eso, sin llegar a ver su rostro, es un momento sublime de nunca olvidar.
Mi Jesús, el Gran Yo Soy. El Primero y el Último; el Alfa y la Omega; el Principio y el Fin está listo para salir a nuestro encuentro. Es que Él es el misterio más grande y a la vez el más importante en la vida de toda persona. Si lo encuentras, síguele porque vino a la tierra con una misión: liberar al hombre de las cadenas del pecado, precisamente para que podamos comportarnos como verdaderos hijos de Dios y en la eternidad podamos estar mirándolo cara a cara y gozando de su presencia.

Amado Señor: Añoro el día en que vengas y nos lleves Contigo. Y si no es así, que en el sueño de la muerte me recibas a tu lado ofreciéndome calor y abrigo. Gracias por tu amor incondicional y por ir con anterioridad a separarme un lugar para compartir. Estaré por siempre junto al Gran Rey de Reyes y Señor de señores.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Vence el mal con el bien

No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. 
Romanos 12:17.

Lectura: Romanos 12:9-21.  Versículo del día: Romanos 12:17.

MEDITACIÓN DIARIA

En un devocional pasado hablaba sobre transformarnos de acuerdo a la naturaleza nueva que como cristianos ya tenemos. Ahora continuando con este capítulo, el apóstol Pablo nos exhorta a mostrar un amor sincero aferrándonos siempre a hacer el bien (v. 9). Al respecto, en mi parecer, hay personas que por esencia tienen el don de dar con generosidad (Romanos 12:8), y aunque el resto las critique, considero que a los ojos de Dios están haciendo lo correcto. Teniendo en cuenta que la generosidad es parte del amor fraternal y que hay que procurar hacer lo bueno delante de todos sin importar si de ellos hemos recibido lo mejor, nos corresponde dar. Dar en la medida total que Dios quiere que lo hagamos. O sea, no se limita ese dar solamente a lo material sino también a lo emocional y espiritual: dar un consejo, una palabra de ánimo, una enseñanza, un abrazo, una sonrisa. Dar es compasión, es socorrer.
El dicho de: ‘Haz el bien sin mirar a quién’ es muy acertado porque a eso nos llama el Señor. En la lectura nos dice que incluso si es nuestro enemigo y tiene hambre, hay que darle de comer; y si tiene sed hay que darle de beber. Que actuando de ese modo, la persona se avergonzará de su mala conducta (v. 20); y ahí está el detalle porque nos queda muy fácil amar al que nos hace bien, más no, al que nos hace mal.  A parte de esto, siempre lo he dicho: Dios no se queda con nada guardado. Termino con las mismas palabras dadas por Pablo: “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien” (v. 21).

Amado Señor: ¡Qué difícil es para nosotros devolver bien por mal! Pero muchas gracias buen Señor porque constantemente estás ahí para instruirnos y enseñarnos a practicar el verdadero amor de la misma manera que lo hiciste con nosotros. Te rogamos que nos lleves de tu mano y nos dirijas a dar con la generosidad que demandas que lo hagamos. ¡Te alabamos Señor y te bendecimos! ¡Siempre tienes la Palabra exacta para compartirnos!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 7 de noviembre de 2017

Nos corresponde adorar y no temer

No digan ustedes que es conspiración todo lo que llama conspiración esta gente; no teman lo que ellos temen, ni se dejen asustar. 
Isaías 8:12.

Lectura: Isaías 8:11-22.  Versículo del día: Isaías 8:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Esa Palabra dada para el Pueblo de Israel y de Judá es la misma que actualmente podemos aplicar nosotros los cristianos por el temor que ahora se vive en las diferentes naciones y más exactamente en los Estados Unidos de América por tanto ataque terrorista. Considero que llegó el momento de mirar solamente al Señor tal como al Único que nos puede tender la mano: “Solo al Señor Todopoderoso tendrán ustedes por santo, solo a él deben honrarlo, solo a él han de temerlo” (v. 13). Sin embargo dice que muchos tropezarán, caerán y serán quebrantados (v. 15). También exhorta: “Guarda bien el testimonio; sella la ley entre mis discípulos” (v. 16). En el caso del pueblo de Dios que somos ahora debemos acogernos a su gracia  manifestada en su Hijo Jesucristo y por más de ver al mundo ofuscado y asustado, colocarnos delante del Señor. “Glorifiquen al Señor su Dios, antes que haga venir la oscuridad y ustedes tropiecen contra los montes sobrios. Ustedes esperan la luz, pero él la cambiará en densas tinieblas; la convertirá en profunda oscuridad” (Jeremías 13:16 la negrilla es mía). Hay que creer en lo que Él ha declarado para nosotros. Confiar en su misericordia y que jamás nos dejará ni abandonará. Hay que tenerlo como nuestro Señor y Rey si en verdad lo es.

Amado Señor: Los tiempos son difíciles pero te damos gracias porque te tenemos a Ti quien eres nuestra fortaleza y refugio en momentos de angustia. Te rogamos estos acontecimientos nos motiven a pregonar tu Evangelio para que el mundo te conozca y no perezca por falta de conocimiento. Hoy nos rendimos a tus pies y te damos toda la honra y gloria porque solamente Tú la mereces. ¡Eres el Dios Santo y Soberano Dueño de cuanto reino y nación existe! ¡Te alabamos y te exaltamos bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 6 de noviembre de 2017

No somos nada ni nadie ante Dios

De nada sirven ante el Señor la sabiduría, la inteligencia y el consejo.

 Proverbios 21:30.

Lectura: Proverbios 21:1-31.  Versículo del día: Proverbios 21:30.

MEDITACIÓN DIARIA

No hay sabiduría ni entendimiento que le puedan hacer daño al Señor porque ni el más sabio puede llegar a alcanzarlo. No se gloríe el sabio de su sabiduría ni el poderoso de su poder ni el rico de su riqueza (Jeremías 9:23). Recordemos que el Señor escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios. Así que si nos creemos muy versados e inteligentes podemos caer en orgullo o  prepotencia y despreciar otras enseñanzas; entonces el Señor actuará y Él tiene su manera de disciplinarnos para que agachemos la cabeza y reconozcamos que si lo somos es porque esa sabiduría proviene de parte suya. No somos nada ni nadie ante Dios
Por otro lado, ¿qué sacamos con considerarnos sabios, poderosos o ricos? Nada, absolutamente nada. De todas maneras pasaremos por la tumba y allí nada llevaremos. Nos queda el amor al Señor y el fruto de su Espíritu que hayamos cosechado aquí en la tierra.

Amado Señor: Gracias por mostrarnos que nada hay que pueda estar por encima de Ti. Gracias porque si poseemos inteligencia, poder y riqueza es por tu beneplácito y no porque lo merezcamos. Permite buen Dios que practiquemos el amor y la misericordia hacia nuestro prójimo siempre mostrando justicia y bondad en especial para los más necesitados. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 4 de noviembre de 2017

No hay duda: ¡el Señor volverá!

¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron; y por él harán lamentación todos los pueblos de la tierra. ¡Así será! Amén. 
Apocalipsis 1:7.

Lectura: Apocalipsis 1:1-8.  Versículo del día: Apocalipsis 1:7.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor Jesús volverá. No hay duda de ello. Será el acontecimiento más esperado por los cristianos; ningún ojo dejará de verlo. Está anunciado aun desde tiempos antiguos; los profetas del Antiguo Testamento también hablaron acerca de este suceso (Daniel 7:13, Zacarías 12:11). El mismo Señor se lo confirmó a sus discípulos: “La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:30). Y cuando el Señor ascendió al cielo y ellos estaban embelesados mirándolo alejarse, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco  quienes les afirmaron lo mismo: “―Galileos, ¿qué hacen aquí mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse” (Hechos 1:7).
Así que es una realidad que acontecerá. Nuestro amado Jesús volverá y todo ojo lo verá y dice también la Escritura que llorarán los que lo traspasaron (Zacarías 12:10). Ante toda esta Escritura es ineludible que el Señor regresará. “Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan las palabras de este mensaje profético y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca” (v. 3 en la lectura). Te insto a que creas este mensaje profético y voltees los ojos hacia Jesús de Nazaret si todavía no lo has hecho. Sin Jesús en tu vida no puede haber remisión de pecados y por consiguiente no tendrías derecho a la vida eterna.  “Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso (v. 8). Te sugiero que oremos así, si es tu decisión reconocerlo en estos momentos. Mira que el tiempo está muy cerca:

Señor Jesús: Hoy reconozco que soy pecador y que Tú eres el Hijo de Dios, muerto por mis pecados y resucitado para darme el derecho a la patria celestial. Entiendo que vendrás nuevamente y deseo ser parte de los que creen en Ti para gozar de la vida eterna a tu lado. Gracias por perdonarme y limpiarme. ¡Te amo Jesús!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 3 de noviembre de 2017

¡Déjate transformar por Jesús!

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. 
Romanos12:2.

Lectura: Romanos 12:1-8.  Versículo del día: Romanos 12:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando conocemos al Señor Jesucristo así no hayamos sido criminales ni malhechores, si tenemos cantidad de vicios que creemos incluso  estaban bien vistos porque la misma sociedad los aprueba, cuando en realidad como cristianos entendemos que no es así. Hay que cambiar nuestra forma de pensar, y de este modo, poco a poco el Espíritu Santo quien es el que va haciendo su obra regeneradora en nosotros va sacando de nuestro interior todo aquello que está mal a los ojos de Dios, pero que no lo entendíamos en nuestra vieja naturaleza.
El Señor le ordenó a su pueblo Israel que al entrar a la tierra prometida, no podían seguir las costumbres abominables que ellos hacían ni pervertir la justicia (Éxodo 23:2; Deuteronomio 18:9-14). El Sacerdote Esdras también los exhorta a dar gloria a Dios y a hacer lo que a Él le agrada apartándose de los paganos y de las mujeres extranjeras (Esdras 10:11). Todo esto nos debe servir de ejemplo a los nacidos de nuevo en el Señor Jesucristo porque somos su pueblo, y lo lograremos en la medida en que vayamos creciendo de acuerdo a su Palabra.
Aprendamos a revestirnos con traje nuevo: “Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad” (Efesios 4:22-24). La vida que llevábamos antes queda atrás porque empezamos a ser nueva creación a los ojos de Dios; nuestros pensamientos antiguos tienen que cambiar y nuestro vestido debe ser el de una nueva vida honesta y santa de verdad como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear para ser como Él. Por eso, si ya conoces al Señor: ¡Déjate transformar por Él!

Amado Señor: En verdad, la única manera de transformarnos y renovarnos es cuando te conocemos y deseamos agradarte haciendo tu voluntad. Enséñanos bendito Dios a dejar atrás el mundo que antes nos tenía cautivos y que podamos vivir ahora una vida completamente nueva Contigo y para Ti. ¡Muchas gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 2 de noviembre de 2017

¡Envíame a mi!

Entonces oí la voz del Señor que decía: ―¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y respondí: ―Aquí estoy. ¡Envíame a mí! 
Isaías 6:8.

Lectura: Isaías 6:1-13.  Versículo del día: Isaías 6:8.

MEDITACIÓN DIARIA

Muy seguramente también has oído la voz del Señor preguntando quién irá a predicar su mensaje pero no has querido escucharle. Creo que todos tenemos el llamado puesto que si seguimos al Señor somos sus discípulos y Él antes de su partida hacia el cielo nos ordenó: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20). Es que no es si queremos, es un mandato que debemos obedecer y sin embargo nos cuesta acatar.
Sigamos el ejemplo de Isaías quien a pesar de ser un hombre de Dios y de estar sirviéndole reconoce que es pecador y de labios impuros. Aun así ve al Señor sentado en su trono y el ángel toca sus labios para borrar su maldad y perdonar su pecado. Hay momentos sublimes cuando estamos quebrantados y experimentamos la presencia de Dios de manera real en nuestras vidas. Ese encuentro le sucedió a Isaías. Vio la Gloria de Dios y seguro que de ahí en adelante su vida cambió radicalmente. Cuando experimentamos la Gloria de Dios, podemos reconocer cuan miserables somos y recibimos su perdón y purificación. Además de eso, estamos listos a responderle: “Heme aquí, envíame a mí”.

Amado Señor: En los momentos de quebrantamiento cuando ni el más leve sonido se escucha y sentimos que solamente estamos los dos, es cuando podemos vislumbrar tu gloria y tu poder al verte majestuoso sentado en el trono celestial. Si mi Dios. Creo que es ahí donde estamos más sensibles a tu voz y por ende a tu llamado. Permite buen Dios que experimentemos a menudo estos encuentros para que también no se nos olvide reconocer tu gloria y podamos exclamar sinceramente como buenos discípulos tuyos: ¡Envíame a mí!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

La lealtad va más allá de lo imaginado

Son muchos los que proclaman su lealtad, ¿pero quién puede hallar a alguien digno de confianza? 

Proverbios 20:6.

Lectura: Proverbios 20:1-30.  Versículo del día: Proverbios 20:6.

MEDITACIÓN DIARIA

Quizá antes había más respeto entre las personas y no se jugaba tanto con la palabra como ahora suele suceder. No debería de ser así porque de todas maneras la Biblia también nos exhorta a que sí sea sí y no, sea no (Mateo 5:37). Además nos llama también a no hablar palabras vanas ni a ofrecer algo para después retractarnos (v. 25 en la lectura). La lealtad es un valor que puede expresarse en todas las relaciones humanas y en cualquier situación. Se nota inclusive cuando somos responsables de nuestro tiempo y respetamos el de los demás. No se puede decir que se es leal pero incumplido. Si se dice por ejemplo: ‘estaré a las 10 de la mañana, es a las 10’; pero ahora vemos que poco o nada importa hacer esperar quince, treinta minutos o más a una persona. La hipocresía es una falta de lealtad igual que la chismografía.
En fin, nos debemos lealtad unos con otros porque la lealtad forma parte de los valores sociales. La palabra lealtad en sí, encierra otras virtudes para tener en cuenta. De acuerdo a un estudio de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Sabana (Bogotá-Colombia), hay siete hábitos que demuestran lealtad en una persona: firmeza, confianza, compromiso, coherencia, constancia, ética y palabra. Propongámonos desarrollar lealtad. Se la debemos a Dios, a la patria, a la Iglesia, a la familia y a los amigos.

Amado Señor: Con quien primero debemos ser leales es Contigo. Si aprendemos a hacerlo, seguro que nos quedará más fácil demostrarla hacia las diferentes instancias donde nos desarrollamos y movemos. Señor, tu Palabra y Tú mismo son leales; permite que nosotros seamos íntegros en nuestras acciones para demostrar de igual manera que nos estamos formando correctamente y que tenemos presente el valor de la lealtad. ¡Muchas gracias bendito Dios!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 31 de octubre de 2017

Arrepentimiento sincero

Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. 

1 Juan 1:6.

Lectura: 1 Juan 1:5-10.  Versículo del día: 1 Juan 1:6.

MEDITACIÓN DIARIA

El pecado no es más que un estado de indiferencia del hombre hacia Dios. Por más que la persona se crea buena, generosa, amadora del prójimo, haciendo buenas obras, siguiendo ciertos ritos o tradiciones no deja de ser pecadora. La Biblia nos afirma: “pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Todos, absolutamente todos. Solo hubo un justo que fue el Señor Jesucristo quien vino a pagar por nosotros. Aun así reconociendo que somos pecadores, volvemos a caer en pecado. Pero si seguimos pecando deliberadamente quiere decir que no nos importa la salvación dada por el Señor. “Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!” (Romanos 6:15). Si ya conocemos la luz, debemos morir al pecado: “ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús” (Romanos 6:11). “¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios” (1 Corintios 6:9-10).
No podemos dejar que el pecado haga huella porque el corazón se va endureciendo y existe el peligro de perder la conciencia del pecado. El arrepentimiento quiere decir que nos duele haber trasgredido a Dios; haber contristado al Espíritu Santo. David cuando reconoció su pecado lloró ante Dios y se quebrantó: “Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado. Contra ti he pecado, solo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos”; Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga” (Salmo 51: 3-4 y 12). Si pecamos y estamos arrepentidos sinceramente tenemos la solución: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (v. 9 en la lectura). Estemos velando y orando para apartarnos del pecado.

Amado Señor: Reconocemos que somos pecadores y que aunque deseamos hacer las cosas bien, la naturaleza pecaminosa nos arrastra hacia el pecado. Te pedimos perdón y te rogamos que nos laves y limpies completamente. Gracias Señor porque eres un Dios perdonador y jamás volverás a acordarte de las fallas cometidas cuando nos arrepentimos. Danos como a David un espíritu obediente que nos sostenga. ¡Muchas gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones,

lunes, 30 de octubre de 2017

Desarrollar las tres virtudes orando en el Espíritu

Ustedes, en cambio, queridos hermanos, manténganse en el amor de Dios, edificándose sobre la base de su santísima fe y orando en el Espíritu Santo, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, les conceda vida eterna. 
Judas 1:20-21.

Lectura: Judas 1:17-25.  Versículos del día: Judas 1:20-21.

MEDITACIÓN DIARIA

El apóstol Judas nos exhorta en estos dos versículos, a seguir el amor, la fe y la esperanza. Tres virtudes esenciales en la vida del cristiano, Pero recordemos que el amor es la más excelente de todas (1 Corintios 13:13), porque sin amor no hacemos nada. El amor debe ser la virtud que nos impulse a acrecentar y edificar la fe sobre el cimiento del Señor Jesucristo: “arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se les enseñó” (Colosenses 2:7). Orando en el Espíritu Santo tal como lo hacía la Iglesia primitiva que andando en la fortaleza del Espíritu seguía creciendo (Hechos 9:31), para gozar de la bendita esperanza de una vida futura que nos espera eternamente a su lado. “Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios… Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado” (Romanos 5:2b y 5).
Somos privilegiados porque nos espera gozar de la gloria de Dios. Gloria a la que todos tenemos acceso pero que no todos la aceptan porque no entienden en verdad lo que fue la obra redentora del Señor Jesucristo, por ese amor de Dios hacia la humanidad. Nos corresponde entonces como privilegiados, desarrollar las tres virtudes orando en todo tiempo en el Espíritu (Efesios 6:18); dando gracias a Dios porque somos sus hijos y porque el Espíritu de su Hijo que mora en nosotros, nos impulsa a llamarle cariñosamente ¡Papito Dios! (Gálatas 4:6). ¡Cómo no agradecer tanta bondad y deferencia regalada!

Amado Papito Dios: muchas gracias por manifestar en cada uno de tus hijos el amor inmenso derramado a través de tu Hijo Jesús en el cual cimentamos nuestra fe, y tener la certeza de la bendita esperanza que nos aguarda de una vida eterna en la patria celestial. Permite que de este mismo modo con el escudo de la fe recibida y con el mismo amor tuyo, nos pongamos los zapatos para proclamar el Evangelio de la salvación. ¡Te amamos Santo Padre, te amamos Santo Hijo y te amamos Santo Espíritu! ¡Nos gozamos y deleitamos en Ti Dios Trino Santo y Poderoso!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 28 de octubre de 2017

Es hora de cambiar para que el '¡Ay!' no te destruya

¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! 
Isaías 5:20.

LECTURA: Isaías 5:8-30.  Versículo del día: Isaías 5:20.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Dura Palabra es esta! Si el hombre entendiera lo que significa un ‘¡Ay!’ para Dios, seguramente sería más precavido y temeroso de su Nombre. Ahora que se han cambiado tanto los valores y el mundo quiere hacer de la libertad un libertinaje y se obliga a aceptar sus ideas, así veamos que son contrarias a la ley natural, hay que sentar nuestra posición. Los países se creen de avanzada si promulgan leyes que aprueben la identidad de género y toda la sociedad impulsada especialmente por los medios de comunicación, quiere ser arrolladora llevando por delante todo lo que tenga que ver con el tema. De este modo los padres de bien tanto de niños como de jóvenes tienen que someterse a ellos sin que éstos sean mayoría. Los ministerios de educación implantan nuevas leyes ‘amparando’ por decirlo esta locura, donde exigen que colegios, escuelas y demás instituciones educativas enseñen y promuevan esta degeneración. Están en contra de la familia y de la Iglesia, donde primordialmente comienza la formación de los niños: “tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas”. ¡Terrible! Pablo lo advierte en 2 Timoteo 3:1-5 aduciendo que serán los últimos días de tiempos bien difíciles por el egoísmo, la avaricia, la desobediencia, la blasfema, el libertinaje y la enemistad de todo lo bueno. Además en su Carta a los romanos hace una amonestación bien fuerte: “Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio. Porque Dios pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras” (Romanos 2:5-6).
Es tiempo de volver los ojos a Dios. No te dejes llevar por lo que dice el mundo. Recuerda que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Busca al Señor mientras pueda ser hallado para que no te encuentre haciendo parte de los que se ufanan de la maldad. Entrégale tu vida a Jesús para que perdone tus pecados y le dé un giro total.

Amado Jesús: toma el corazón de la persona que está leyendo este devocional y desea que Tú vengas a ser parte de su vida. Recíbelo en tu regazo y permite que te conozca como Señor y Salvador personal. Perdona todos sus pecados y llévalo por la senda que conduce hacia la vida eterna. Muchas gracias buen Señor.

Un abrazo y bendiciones.