Esto dice el Señor: -Yo le daré a Jerusalén un río de paz y de prosperidad. Las riquezas de las naciones fluirán hacia ella. Sus hijos se alimentarán de sus pechos; serán llevados en sus brazos y sostenidos en sus piernas.
Isaías 66:12. NTV.
Lectura: Isaías 66:1-14. Versículo del día: Isaías 66:12.
MEDITACIÓN DIARIA
La paz que Dios ofrece es una paz
que fluye como un río y es de bienestar integral. Esa paz no es escasa, es
abundante y continua. Es una promesa para Jerusalén y el remanente fiel. Las
naciones gentiles contribuirán a la gloria y prosperidad de Jerusalén,
reflejando una restauración y cumplimiento de las promesas mesiánicas. El ser
alimentados y llevados en sus brazos muestra el tierno amor de Dios por los
suyos, aun en tiempos de dolor. Todos verán la mano de bendición
del Señor sobre sus siervos. “¡Alégrense con Jerusalén! Gócense con
ella, todos ustedes que la aman” (v. 10a).
Amado Dios: muchas
gracias por el tierno amor hacia tu hermosa Jerusalén. Gracias porque ahora yo
me identifico como esa Jerusalén y sé que me llenarás de paz, de consolación y
de prosperidad en todas las áreas de mi vida. Gracias, querido Papito Dios por
llevarme en tus brazos y sostenerme en tus piernas; gracias por alimentarme con
la leche abundante de tu bendita Palabra. Gracias por ese amor tierno que me
ofreces. ¡Te amo mi Señor! ¡Toda la gloria es para Ti! ¡Aleluya!
Un abrazo y bendiciones.
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