En Listra vivía un hombre lisiado de nacimiento que no podía mover las piernas y nunca había caminado. Estaba sentado, escuchando a Pablo, quien al fijarse en él y ver que tenía fe para ser sanado, le ordenó con voz fuerte: —¡Ponte en pie y enderézate! El hombre dio un salto y empezó a caminar.
Hechos 14:8-10. NVI.
Lectura del día: Hechos 14:8-20. Versículos del día: Hechos 14:8-10.
MEDITACIÓN DIARIA
Pablo y Bernabé queriendo hacer
las cosas bien para dar gloria al Señor y la gente de Listra creyendo en los
dioses griegos, pensaban que eran ellos que habían ido a visitarlos. Pablo y
Bernabé reaccionaron con indignación y aclararon que eran mensajeros del único
Dios verdadero, el creador de todo, instándolos a convertirse y a abandonar a
esos dioses paganos. “Señores, ¿por qué hacen esto? Nosotros también somos
hombres mortales como ustedes. Las buenas noticias que anunciamos son que dejen
estas cosas sin valor y se vuelvan al Dios viviente, que hizo el cielo, la
tierra, el mar y todo lo que hay en ellos” (v. 15 en la lectura). Unos
creyeron, otros no. De todas maneras, el mensaje de salvación del Señor
Jesucristo fue anunciado.
Amado Señor
Jesús: gracias por seguir demostrándonos de una y otra manera, que no importa
la oposición que tengamos, con tal de llegar al fin propuesto que es entregar
tu mensaje de las Buenas Nuevas de Salvación. Gracias Señor por cada persona
que lo escucha y se convierte a Ti. ¡Utilízanos en tu obra bendito Señor!
Un abrazo y bendiciones.
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