martes, 3 de octubre de 2017

Vivos para Dios

De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. 
Romanos 6:11.

Lectura: Romanos 6:1-14.  Versículo del día: Romanos 6:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Muy claro nos explica el apóstol Pablo lo concerniente al pecado. Si bien es cierto que donde abunda el pecado sobreabunda la gracia, no podemos por esto echarnos a las petacas y seguir pecando. Hemos muerto al pecado y al ser bautizados nos unimos con Cristo y participamos de su muerte y así como el Señor resucitó, nosotros también resucitaremos con Él para la vida eterna. Nuestra vieja naturaleza fue crucificada con Cristo para que ya no siguiéramos atados a ella. La esclavitud del pecado ya no puede hacer mella en nosotros. Tenemos que empezar una nueva vida con Cristo, ofreciéndonos a Dios como quienes hemos vuelto de la muerte a la vida (vv. 1-13)
Ahora con Cristo Jesús empezamos a vivir para Dios; ya tenemos un propósito en nuestras vidas; tenemos el poder para resistir al maligno y tenemos una nueva vida que podemos empezar a gozar desde aquí en la tierra. Nos queda la tarea de conversar diariamente con Dios; de estudiar su Palabra y testificar a otros lo que el Señor ha hecho en cada uno. Seguro que si hacemos esto, no quedará tiempo para seguir pecando deliberadamente; el pecado ya no tendrá dominio alguno (v. 14). El Espíritu Santo comenzará su tarea regeneradora y nos irá redarguyendo y mostrando las áreas en las que  somos más débiles pero en las que Dios sigue trabajando para que su obra llegue a feliz término. ¡Vale la pena empezar a vivir para Dios!

Amado Señor: Gracias por mostrarnos la necesidad que tenemos de estar pegados a Ti para no caer en tentación y pecar. Pon en nuestros corazones el deseo de complacerte y de llevar una vida limpia delante de Dios para así demostrar al mundo que somos personas nuevas regeneradas por la sangre tuya derramada en la cruz, precisamente para perdonarnos, limpiarnos y gozar de la vida eterna.

Un abrazo y bendiciones.

No hay comentarios:

Todo lo que has hecho por mí me emociona

  Todo lo que has hecho por mí, Señor, ¡me emociona! Canto de alegría por todo lo que has hecho. Es bueno proclamar por la mañana tu amor in...