martes, 17 de octubre de 2017

Mi Dios sin igual

¡Qué grande eres, Señor omnipotente! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú, y que aparte de ti no hay Dios. 
2 Samuel 7:22.

Lectura: 2 Samuel 7:18-29.  Versículo del día: 2 Samuel 7:22.

MEDITACIÓN DIARIA

Cada nuevo día es una nueva experiencia. El Señor no deja de asombrarnos guiándonos por el camino que Él sabe que es el correcto y que no nos va a hacer daño. Nos lleva tan asombrosamente de su mano que a veces nos da temor lanzarnos al agua por aquello de lo mismo que vemos en el mundo. Se nos olvida en quién hemos creído; pero el Señor una vez más nos reconforta con sus mensajes como: ‘no tengas miedo’, ‘yo estoy contigo por donde quiera que vayas’; ‘no te desanimes, que yo soy tu Dios’. Tuve que tomar una decisión respecto a un negocio y le había pedido mucha dirección al Señor, cuando me confirmó a través de su Palabra: ‘yo tengo para ti planes de bienestar y no de calamidad, a fin de ofrecerte un futuro y una esperanza’. Entendí perfectamente lo que me quería decir y seguí adelante.
Ahora solo puedo alabarle y darle gracias por ser mi Dios, mi refugio, el Dios que me levanta y me guarda, el Dios que me cubre con su sangre y me libra de todo mal. “¡Qué grande eres, Señor omnipotente! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú, y que aparte de ti no hay Dios”. Sí, ha sido una enseñanza para todos y nuevamente un testimonio para honrarle y adorarle como se merece.

Bendito Señor: Gracias porque tu Palabra se cumple y la confianza en Ti se arraiga cada vez más en mi alma. Sé que eres mi Guía y que todo paso que dé, está fuertemente enraizado a tus planes. No tengo palabras para expresarte mi agradecimiento. Una vez más, me das a conocer tu cuidado y bondad para que los que me rodean entiendan que eres Sobrenatural, el Dios sin igual. ¡Qué grande eres Señor!

Un abrazo y bendiciones.                                                                                                                                                                                                                                                                     

No hay comentarios:

Todo lo que has hecho por mí me emociona

  Todo lo que has hecho por mí, Señor, ¡me emociona! Canto de alegría por todo lo que has hecho. Es bueno proclamar por la mañana tu amor in...