sábado, 8 de agosto de 2020

Por eso, no nos cansemos de hacer el bien


Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que, para su gloria, ustedes han mostrado sirviendo a los santos, como lo siguen haciendo”. 
Hebreos 6:10. NVI.

Lectura: Hebreos 6:9-12.  Versículo del día: Hebreos 6:10.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Quiénes son los santos?  Es en general el pueblo de Dios. Ya todos nosotros hemos sido santificados en Cristo el Señor. Respecto al versículo del día podemos decir que por eso es tán importante que en las Congregaciones prevalezca el amor, porque a través del amor podemos manifestar las obras que los hermanos de la Iglesia necesitan. “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe (Gálatas 6:9-10). Dios no se olvida de nada de esto. Siempre lo he dicho: Él no se queda con nada guardado. Seguro que, en el momento menos esperado, el Señor va a permitir que cosechemos en aquello que hemos sembrado.

Amado Dios: gracias por tu Palabra que jamás falla. Gracias porque a través de ella nos instruyes y alientas para tener en cuenta no solamente a nuestros pastores sino a toda nuestra congregación. Pon en el corazón de los tuyos, el no bajar la guardia queriendo hacer siempre el bien; que las obras realizadas sean para exaltarte a Ti y adorar Tu Nombre. ¡Gracias bendito Dios!

Un abrazo y bendicione..


viernes, 7 de agosto de 2020

No llames impuro lo que Dios ha limpiado


Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro. 
Hechos 10:15b.

Lectura: Hechos 10:1-23.  Versículo del día: Hechos 10:15b

MEDITACIÓN DIARIA

Estas fueron palabras dadas por Dios mismo a Pedro en la visión que tuvo antes de ir a la casa de Cornelio, el soldado romano quien era creyente en el Señor. Pedro vio suspendida en el aire, algo parecido a una sábana abierta que bajaba hacia la tierra y en ella había toda clase de cuadrúpedos reptiles y aves. La voz le decía que se levantara y comiera. Pedro contestó de acuerdo a las tradiciones judías que no comía nada impuro; por eso la voz le replicó: “Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro”.
En mi opinión, creo que bien sirve la lectura no solamente para no discriminar a nadie del regalo de la salvación, sino también para los que todavía se cuestionan si respecto a algunas comidas pueden comerlas o no. Para los judíos en la ley de Moisés se les prohibía comer ciertos animales. Todavía ellos lo practican de ese modo. Pero recordemos que nosotros los cristianos nacidos de nuevo con el Señor Jesucristo no estamos llamados, en primer lugar, a seguir la ley, y en segundo lugar el sacrificio del mismo Jesús ya bastó para purificar incluso la comida. Miremos otro pasaje al respecto de la misma Palabra de Dios: “El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida. Prohíben el matrimonio y no permiten comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes, conocedores de la verdad, los coman con acción de gracias. Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable si se recibe con acción de gracias, porque la palabra de Dios y la oración lo santifican” (1 Timoteo 4:1-5). En estos tiempos estamos viendo tantas cosas respecto a la comida que ya casi es imposible comer algo sin que se diga que es ‘malo’. Considero que lo mejor por hacer es creerle a la Palabra de Dios y orar por los alimentos antes de consumirlos.

Amado Señor: gracias porque tu Palabra es una sola y es verdad. Gracias por lo que nos enseñas a través de ella. Permite que siempre te demos gracias por los alimentos que pones en nuestras mesas y que sepamos que son dados por Ti para alimentarnos y tener vidas saludables. No permitas que llamemos inmundo a nada de lo que Tú has purificado. ¡Gracias buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 6 de agosto de 2020

¡Y Tú, nuestro Amado por siempre serás!


Tiempo después pasé de nuevo junto a ti, y te miré. Estabas en la edad del amor. Extendí entonces mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez. Me comprometí e hice alianza contigo, y fuiste mía. Lo afirma el Señor omnipotente. 
Ezequiel 16:8 NVI.

Lectura: Ezequiel 16:1-19.  Versículo del día: Ezequiel 16:8.

MEDITACIÓN DIARIA
Este mensaje fue dado a Ezequiel para Jerusalén. Dentro de mi concepto, creo, que cada uno de nosotros podíamos ser una Jerusalén. Anterior a este dice: “Pasé junto a ti, y te vi revolcándote en tu propia sangre y te dije: ¡Sigue viviendo; crece como planta silvestre! Tú te desarrollaste, y creciste y te hiciste mujer. Y se formaron tus senos, y te brotó el vello, pero tú seguías completamente desnuda” (vv. 6-7). Y digo que podemos ser una similitud de esa Jerusalén porque al igual que ella, antes de conocer al Señor estábamos completamente desnudos. Similar a Adán y a Eva cuando pecaron y se dieron cuenta de su desnudez (Génesis 3:7). Lo hermoso de todo esto, es que nuestro buen Señor nos cautivó y volvió a pasar junto; extendió su manto y cubrió nuestra desnudez. Sí, así como lo dijo: nos hizo suyos y ese suyos es para siempre. Aquí es donde entiendo por qué Cantares es tanto la relación del esposo con la esposa como la de Cristo con su Iglesia. Es que somos su novia radiante a la que bañó, perfumó, vistió y adornó (vv. 9-13 en la lectura).
Pero ¿qué pasa si caemos como Jerusalén? ¡Ah! El amor del Señor es tan grande que vuelve a restituirnos porque en eso consiste su gracia derramada. “Por eso, ahora voy a seducirla: me la llevaré al desierto y le hablaré con ternura. Allí le devolveré sus viñedos, y convertiré el valle de la Desgracia en el paso de la Esperanza. Allí me corresponderá, como en los días de su juventud, como en el día en que salió de Egipto” (Oseas 2:14-15). Nuestro amado Jesús, no nos va a dejar. Jamás sucederá; nos vuelve a seducir para corresponderle con ese primer amor que tuvimos con Él cuando nos cubrió la desnudez. Sigamos de su mano gozando de su inmenso amor.

Amado Jesús: ¡qué triste es alejarnos de Ti y caer en manos del enemigo! Pero tu amor incomparable es más grande de lo que podemos imaginar. Tu amor nos hace pasar del valle de la aflicción a una puerta de esperanza. ¡Cuánto nos cuesta comprender que mejores son tus amores que el vino! Gracias por llamarnos tu novia y vestirnos con ropas de lino. Tú Eres el fragante aroma que nos envuelve para darnos seguridad, confianza, certeza plena, alegría y una vida dulce y deseable. ¡Cuánto nos amas Señor! ¡Y Tú, nuestro Amado por siempre serás!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Lleguemos a Él con la plena confianza de su gracia derramada


Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. 
Hebreos 4:15. NVI.

Lectura: Hebreos 4:14-16.  Versículo del día: Hebreos 4:15.

MEDITACIÓN DIARIA

Cantidad de veces pasamos por encima de versículos y no nos percatamos de la profundidad de ellos. En estos días escuché algo al respecto precisamente del versículo de hoy y me hizo reaccionar. El Señor me mostraba que Él había sido tentado en todo, pero no había pecado. A ver si me explico: Si creemos que no somos fuertes ni capaces de resistir ciertas tentaciones, es un aliciente el saber que nuestro buen Señor también las tuvo y Él que nos conoce más que nadie, no nos juzga, sino que, al contrario, puede darnos la salida.
Jesús entiende nuestras debilidades porque las experimentó igual. Necesitamos es ir hacia Él: “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos” (v. 16); lleguemos con la plena confianza de su gracia derramada en nosotros y abrámosle nuestro corazón.  

Buen Señor Jesús: nos conoces tanto y sabes cuán vulnerables somos al pecado, que entiendes nuestras debilidades. Gracias porque ya te llevaste en la cruz todo el peso de ellas y ahora nos miras con compasión y bondad. Gracias porque no nos dejarás tentar más allá de lo que podamos resistir. Tu amor inigualable nos constriñe. ¡Gracias, muchas gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 4 de agosto de 2020

Utilízanos con el poder Tuyo


Eneas —le dijo Pedro—, Jesucristo te sana. Levántate y tiende tu cama. Y al instante se levantó. 
Hechos 9:34 NVI.

Lectura: Hechos 9:32-43.  Versículo del día: Hechos 9:34.

MEDITACIÓN DIARIA

Eneas era un hombre que vivía en Lida; estaba paralítico desde hacía ocho años. Como Pedro fue a visitar a los santos de esa región, se encontró con este hombre allí. De una vez, sin rodeos, Pedro le dice: “Jesucristo te sana. Levántate y tiende tu cama”. Así con esa fe firme, el discípulo del Señor entiende que esto es parte de su misión y sin dudarlo, se lanza a ofrecerle sanidad por medio de Jesucristo. Más adelante en Jope ve una discípula llamada Tabita que cayó enferma por esos días y murió. Pedro hizo salir a todos de la habitación, se arrodilló y oró. Volviéndose hacia la muerta, le dice: Tabita levántate. Enseguida abrió los ojos y se levantó. Tanto el caso de la sanidad de Eneas como el de Tabita, sirvió para que muchos creyeran y se volvieran hacia el Señor Jesús (vv. 32-43).
Creo que nosotros tenemos que orar para que sea el Señor mismo hablándonos y permitiendo que en su Nombre también se sanen enfermos y se levanten muertos, de tal manera que los ciegos espirituales vean la gloria de Dios y se conviertan.

Señor Jesús: la verdad, no sé qué es lo que nos falta para realizar en medio de nuestro diario vivir, estas manifestaciones de tu poder y así llegar a tantos que necesitan sanar cuerpos y espíritus. Llénanos de Ti mi Dios y Rey; que tu Santo Espíritu nos inunde de fe y su fuego fluya agua de vida que podamos transmitirla a otros. ¡Utilízanos con el poder Tuyo! ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 3 de agosto de 2020

Una advertencia para su pueblo adquirido


Por tanto, adviértele al pueblo de Israel que así dice el Señor omnipotente: ¡Arrepiéntanse! Apártense de una vez por todas de su idolatría y de toda práctica repugnante. 
Ezequiel 14:6. NVI.

Lectura: Ezequiel 14:1-11.  Versículo del día: Ezequiel 14:6.

MEDITACIÓN DIARIA

No creamos que esta Palabra es solamente para el pueblo de Israel, nosotros somos ahora su pueblo adquirido, su nación santa y también a través del profeta Ezequiel nos hace un llamado de advertencia para que nos arrepintamos. Creo que es el momento para hacerlo. Solamente tenemos que dar una mirada alrededor del mundo para preguntarnos ¿qué está pasando? Y es que son muchas circunstancias a la vez. Quizá sí, detrás de esta mal llamada pandemia hay intereses políticos, económicos y hasta religiosos. Pero en lo que nos concierne, los cristianos no tenemos por qué ser religiosos, tenemos que ser auténticos y vivir bajo la gracia derramada por el Señor Jesucristo. La religiosidad no es amiga del buen cristiano.
Apartémonos de todo lo que nos aleja de nuestro Dios. Toda forma de idolatría y de prácticas repugnantes las rechaza y son abominación para Él. Si en verdad queremos hacer su voluntad, aprendamos y pongamos en hábito aquel versículo que dice: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. (Marcos 12:30). Teniendo en cuenta este y el que sigue: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento más importante que estos” (Marcos 12:31.).

Amado Señor Jesús: queremos apoyarnos en esta gran verdad para no hacernos ídolos con todo lo que vemos, y con todos los que nos rodean. Gracias Señor por vivir pendiente de nosotros; por cuidarnos tanto y consentirnos diariamente. ¡Te amamos buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.


sábado, 1 de agosto de 2020

Su Palabra penetra hasta lo más profundo


Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. 
Hebreos 4:12. NVI.

Lectura: Hebreos 4:1-13.  Versículo del día: Hebreos 4:12.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando compartimos del Señor, a veces creemos que fue inútil el hacerlo. Sin embargo, aquí se nos dice lo contrario porque si vamos con la Palabra de Dios, sea como sea, cala fuertemente porque es viva y poderosa. Empieza a sondear los corazones y alcanza hasta lo más profundo. Por eso en otra parte nos dice también que esta no regresa vacía, sino que cumple su cometido (Isaías 55:11).
Bueno, pero el Señor me muestra igualmente que no solamente es para los casos en que compartimos su mensaje de salvación; es para todo tiempo o lugar y para todos. La NTV nos describe mejor el versículo: “penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos”. La Palabra de Dios penetra tan profundo que nos hace reaccionar; nos redarguye completamente. Además, no se queda solamente con esto: Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos. Recordemos que: “aun a la distancia me lees el pensamiento” (Salmo 139:2b). El Señor tiene su manera de hablarnos, corregirnos y devolvernos al camino correcto cuando nos hemos desviado. Una de las maneras es a través de su bendita Palabra. Lo que mejor podemos hacer es estar sensibles a ella y dejar que el Espíritu Santo haga su obra regeneradora en estos casos.

Amado Señor Jesús: gracias porque sabemos que tu Palabra es verdad y que todo lo que nos revela así es. Gracias porque nos das tranquilidad al compartir y saber que tu mensaje ha penetrado hasta el fondo. Gracias porque también la utilizas para exhortarnos y levantarnos nuevamente. ¡Te adoramos y damos toda gloria y honor a Ti buen Señor!    

Un abrazo y bendiciones.

¿Cuál forma de idolatría está reemplazando a Dios?

  ¿Por qué provocan mi enojo quemando incienso a ídolos que ustedes han hecho aquí en Egipto? Lo único que lograrán es destruirse y hacerse ...