miércoles, 8 de julio de 2020

Gracias a Dios por su amor y misericordia


Siempre deben estar dispuestos a hacer lo bueno: a no hablar mal de nadie, sino a buscar la paz y ser respetuosos, demostrando plena humildad en su trato con todo el mundo. Tito 3:1b-2. NVI.

Lectura: Tito 3:1-11.  Versículos del día: Tito 3:1b-2.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo le habla a Tito sobre cómo debería ser la conducta del creyente y las recomendaciones que le da, diría yo, son para que su vida cristiana sea mostrando el fruto de lo que tiene, en quién ha creído y cómo dar buen testimonio en todas las áreas que se mueve. Le hace ver lo indispensable que es hacer lo bueno, sin hablar mal de nadie; buscando la paz y demostrando no solo respeto sino también humildad al tratar con los demás. A diario se nos olvidan muchas de estas cosas y otras más. Decimos que somos cristianos pero nuestro comportamiento no es el adecuado. Siempre hay un halo de envidia y de egoísmo arraigado a nuestra naturaleza pecaminosa, que nos impide hacer el bien cuando lo sabemos hacer y no lo hacemos.
Por otro lado, con la boca pecamos mucho hablando lo que no tenemos que hablar y dejándonos llevar incluso por la ira; y ahí es cuando precisamente se olvida ser agente de paz y no de conflictos, llegando a irrespetar y herir incluso a los que tanto amamos. Pero después de que se dicen las palabras, no hay marcha atrás. ¡Ay Dios! Tal como también lo reconocía Pablo: no hago el bien que quiero sino el mal que no quiero; ¡somos miserables! Pero gracias a Dios por el Señor Jesucristo que es el Único que nos puede librar de hacer lo malo (Romanos 7:18-25). Oremos para que el Señor ponga en nuestros corazones tanto el querer como el hacer por su buena voluntad y misericordia en cada uno de nosotros.

Amado Dios: gracias te damos por el Señor Jesucristo quien vino a pagar por nuestros pecados y a ir transformando nuestras vidas a su manera. Enséñanos a llevar una vida recta para agradarte como lo deseas y a dar el testimonio verdadero que lleve a otros a los píes de tu Hijo amado Jesús. ¡Te alabamos y bendecimos Dios bueno y misericordioso!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 7 de julio de 2020

Dando alimento espiritual como material


Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. 
Hechos 4:32. NVI.

Lectura: Hechos 4:32-37.  Versículo del día: Hechos 4:32.

MEDITACIÓN DIARIA

La Iglesia primitiva estaba muy bien organizada; unos se dedicaban a la oración y a llevar el mensaje del Señor: “Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos” (v. 33), otros atendían las necesidades de los hermanos; por consiguiente, “no había ningún necesitado en la comunidad”. Sería muy bueno seguir ese ejemplo. La iglesia primitiva tenía tres características que la hacían notoria: la presencia del Espíritu Santo, la comunión de sus feligreses y el ministerio como tal: enseñando, compartiendo y sanando.
Sería, además de bonito un buen testimonio, que la Iglesia cristiana actuara de ese modo. Lo que sucede es que vivimos en sociedades de consumo donde maquinalmente se están comprando cosas y más cosas que a veces ni necesitamos. Por estar en estas, nos olvidamos de los más desprovistos, pero Dios desea que aprendamos a despojarnos para cuidar del prójimo porque esto es amor y es el mandato nuevo del Señor Jesús (Juan 13:34). Ese amor es el principal ingrediente que debe caracterizar a la actual Iglesia.

Amado Señor: queremos ser genuinos y sencillos en el manejo de nuestras Iglesias. Enséñanos a llevar a los de la Congregación, no solamente Palabra de vida espiritual, sino también alimento material de manera que sirva de testimonio para los de afuera. ¡Alabamos tu Nombre Señor!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 6 de julio de 2020

No esperes más para aceptarlo en tu vida

En aquellos días, en aquel tiempo, la gente de Israel y de Judá irá llorando en busca del Señor, su Dios afirma el Señor. 
Jeremías 50:4. NVI.

Lectura: Jeremías 50:1-10.  Versículo del día: Jeremías 50:4.

MEDITACIÓN DIARIA

Lo cierto es que todo el pueblo de Israel, llorará al reconocer que mataron al Mesías prometido. Será en los últimos días, lo más seguro en su segunda venida: “¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron” (Apocalipsis 1:7); “Sobre la casa real de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de súplica, y entonces pondrán sus ojos en mí. Harán lamentación por el que traspasaron, como quien hace lamentación por su hijo único; llorarán amargamente, como quien llora por su primogénito” (Zacarías 12:10).
Puede ser que tú lo hayas rechazado una y otra vez, y aunque no sean tiempos finales te pasará exactamente igual que a Israel: llegará el día en que lo reconocerás y aceptarás como tu único y suficiente Salvador; entonces, llorarás por haberlo ignorado tantas veces. Lo mejor es que no esperes más. Haz la decisión por Jesús, ahora mismo. Te puedo guiar con una corta oración:

Señor Jesús: no quiero esperar a que sea el tiempo último para decirte que te necesito. Te abro la puerta de mi corazón y te acepto como mi Señor y Salvador. Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme y limpiarme y gracias Jesús por morir por mí, darme una nueva vida Contigo y el derecho a la patria celestial. Amén.

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 4 de julio de 2020

La salvación: el mejor regalo de Dios Padre


En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación. 
Tito 2:11. NVI.

Lectura: Tito 2;1-15.  Versículo del día: Tito 2:11.

MEDITACIÓN DIARIA

Así es. Pero lo triste es que la humanidad rechaza a Jesús el Salvador. No entiende ni la obra redentora de Jesús en la cruz, ni el amor del Padre al mandar a su Hijo amado para reconciliarnos con Él. Jesús es el puente que se levanta entre el hombre caído y Dios Padre. De una u otra manera el hombre ha tratado de llegar a Dios y cruzar el abismo que lo separa mediante buenas obras, religiones, filosofías, pero no lo ha logrado. Y es que no es el hombre llegando a Dios; es Dios llegando al hombre a través de Jesús. Es difícil, y más en estos tiempos que la humanidad entienda que desde el momento de la caída de Adán y Eva el plan que Dios tenía dispuesto se rompió y por eso Él prometió un Salvador. Jesús de Nazaret es el cumplimiento de esa promesa. Cuando aceptamos a Jesús en nuestra vida, nos llenamos de su gracia (Efesios 2:8-9). Es pues, la salvación el mejor regalo que se nos puede ofrecer y por ese regalo es que todos los días envío mi devocional tratando de llevar el mensaje del Señor Jesucristo. La Palabra de Dios nunca regresa vacía y mi oración es porque llegue al necesitado en el momento preciso.
Si nunca le has entregado tu vida a Jesús, y deseas hacerlo en este momento, te puedo guiar con una corta oración; por favor dile así:

Señor Jesucristo: gracias por hacerme entender que Eres el Hijo de Dios, muerto y resucitado por Dios el Padre. Te entrego mi vida para que seas mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme y limpiarme; gracias por darme una nueva vida a tu lado y tener allá en el cielo un lugar para mí.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 3 de julio de 2020

Es el Espíritu Santo quien hace toda la obra


Jesucristo es la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular. De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos”. 
Hechos 4:11-12. NVI.

Lectura: Hechos 4:1-22.  Versículos del día: Hechos 4:11-12.

MEDITACIÓN DIARIA

Palabras de Pedro y Juan ante el Consejo, cuando los recriminaron por haber sanado a un lisiado. Al ver la osadía con que respondían, los gobernantes se asombraron puesto que sabían que ellos no tenían estudio alguno, pero no contaban conque, sí tenían la llenura del Espíritu Santo (vv. 8-10 y 13). Definitivamente, eso es lo que marca la diferencia: cuando hablamos en nuestro propio talento o yo, muy seguramente no vamos a lograr el objetivo; pero cuando nos dejamos mover por el Espíritu Santo, es Él quien hace la obra, porque es el que da el poder y la intrepidez para enfrentar a quien sea. Además, es el Espíritu Santo el que se encarga de convencer a las personas de pecado y tocar los corazones para que se vuelvan a Dios.
Así es. Quizá somos cortos de palabra o tímidos para dirigirnos a altos funcionarios, pero tengamos en cuenta que el Señor nos dejó al Espíritu Santo para serle testigo desde Jerusalén hasta el fin de mundo (Hechos 1:8). Oremos al Señor para que nos haga como Pedro y nos levantemos con denuedo a llevar el mensaje de Cristo Jesús.

Señor Jesús: en verdad muchas veces callamos porque nos sentimos solos y sin poder alguno para compartir las Buenas Nuevas al hombre caído. Perdónanos Señor y llénanos con tu Santo Espíritu de tal manera que broten de nuestro ser, palabras de exhortación y amor para que los del mundo te conozcan y sepan que fuera de Ti no existe salvación alguna. Utilízanos Señor; somos tus vasijas y queremos servirte. Gracias, muchas gracias buen Señor.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 2 de julio de 2020

No tendrás otros dioses aparte de mí


¡Huyan! ¡Sálvese quien pueda! ¡Sean como las zarzas del desierto! Por cuanto confías en tus obras y en tus riquezas, también tú serás capturada. Quemós, tu dios, irá al exilio, junto con sus sacerdotes y oficiales.
Jeremías 48:6-7. NVI.

Lectura: Jeremías 48:1-13.  Versículos del día: Jeremías 48:6-7.

MEDITACIÓN DIARIA

La zarza del desierto es una maleza que puede infectar los jardines e incluso los arroyos. Se extiende vigorosamente, porque es mala hierba, por eso mismo, dice “¡Huyan! ¡Sálvese quien pueda!”. Palabras del Señor a través de Jeremías sobre el mensaje para Moab. Confiaban en sus habilidades y en su dios Quemós y de nada les serviría porque serían capturados.  Un mensaje para que nos demos cuenta que no debemos tener otros dioses fuera del verdadero que es el Señor (Éxodo 20:3). Somos muy dados a levantar dioses de todo cuanto nos rodea o hacemos y nuestro Dios que es el verdadero quiere que únicamente toda la pleitesía sea para Él. Desea que le adoremos en espíritu y en verdad, no de mentira; con corazón sincero; con toda nuestra alma y todo nuestro ser (Marcos 12:30).
Sería bien que analizáramos nuestras vidas y nos concientizáramos cuáles son los dioses que no nos dejan amar al Señor como nos lo manda. Aparte de la fama y la riqueza, pueden ser el poder, la inteligencia, el auto, un deporte; incluso un hijo, los padres o el cónyuge. No quiere decir que Dios está en contra de la riqueza o de los padres; de ninguna manera. Son importantes, pero no pueden estar por encima del Señor nuestro Dios. Y a diario levantamos tantos dioses que es bueno reflexionar para empezar a sacarlos y concentrarnos en el Dios verdadero creador del universo y de nuestras vidas, de donde proviene todo don o habilidad que podamos tener.

Amado Señor: gracias porque nos enseñas a través de tu Palabra que solamente Tú Eres digno de toda honra y gloria. Perdona las veces que te hemos suplantado y permite que aprendamos la lección y en verdad seas el Único Dios para nosotros. Reconocemos tu poder y majestad; exaltamos tu Nombre por siempre.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de julio de 2020

Aceptemos el regalo de la salvación como es


Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión. A esos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener ganancias mal habidas. 

Tito 1:10-11. NVI.

Lectura: Tito 1:1-16.  Lectura: Tito 1:10-11.

MEDITACIÓN DIARIA

Muy importante lo que nos está aclarando aquí la Palabra de Dios, porque infortunadamente algunos del pueblo cristiano se han vuelto hacia la religión judía, lo cual ha hecho mucho daño no sola a su familia sino también a los de la Iglesia. Han vuelto a la ley cuando ahora vivimos es por gracia. Se han engañado y olvidado de lo que dice la Palabra: “Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo” (Gálatas 1:6-7). Y sigue Pablo exhortando a los gálatas: “Gálatas torpes! ¿Quién los ha hechizado a ustedes, ante quienes Jesucristo crucificado ha sido presentado tan claramente? Solo quiero que me respondan a esto: ¿Recibieron el Espíritu por las obras que demanda la ley, o por la fe con que aceptaron el mensaje?” (Gálatas 3:1-2). El Espíritu de Dios entró en nosotros tan pronto como aceptamos en nuestra vida por fe, el mensaje del Señor Jesús. Para nada sirven ahora los esfuerzos humanos. Fuimos salvos por la fe en el Hijo de Dios; es un regalo y cuando nos dan uno, lo recibimos felices sin decir: ‘ya que me diste este regalo voy a hacer y deshacer cosas para ti’. No, nunca lo hacemos. Lo recibimos con agrado y damos las gracias felices. ¡Cuánto más nos regocijaremos con el mejor regalo dado!
Teniendo en cuenta esta Palabra, oremos:

Amado Señor Jesús: te damos gracias por el don de la salvación que nos regalaste sin merecerlo. Enséñanos a andar siempre por fe. Danos amor en abundancia; llénanos con tu Santo Espíritu y permite que Él nos guíe a toda verdad dejando atrás el querer perfeccionarnos con esfuerzos humanos y olvidando la tarea Tuya de regeneración en nuestras vidas. Gracias, gracias por Tu Palabra buen Señor.

Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...