sábado, 8 de febrero de 2020

Termina tu obra en mí

Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. 
Filipenses 1:6. NVI.

Lectura: Filipenses 1:1-11.  Versículo del día: Filipenses 1:6.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo, muy seguro de los que edificó para la obra del Señor, aun estando preso, los recuerda en la prisión y ora con alegría por todos ellos. Sé que esta promesa igual es para nosotros, los que en este tiempo hemos conocido al Salvador. Siempre pensaba que a medida que pasaban los años, el Señor iba perfeccionando su obra en mí. Aunque sé que no debemos vivir por sentimientos sino por fe, últimamente siento como si esas palabras fueran para los demás y yo, encontrarme por ahora al menos, excluida dentro del plan de Dios.
“Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios” (vv. 9-11). Perdonen que lo tome de manera personal, pero mi oración es que por amor al Señor yo pueda abundar en conocimiento y en buen juicio para que discierna lo mejor y en el día de Cristo yo me encuentre ante Él pura e irreprochable, tal como lo dice.

Sí mi Jesús: ¡Necesito tanto de Ti! Muchas veces aun estando acompañada, siento no solo soledad sino un vacío muy dentro. Perdona mi Señor que te haya olvidado por momentos; que haya permitido un lugar para la duda; que otras cosas me entretengan y te saque del primer puesto en mi vida. Sé que tu amor es incuestionable; devuélveme el gozo de tu salvación y que un espíritu obediente me sostenga. ¡Termina tu obra en mí! Gracias mi Señor. ¡Te amo Dulce Salvador!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 7 de febrero de 2020

Así haya oposición, llegarán a los pies de Cristo

Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él. Por eso Jesús les dijo: para ustedes cualquier tiempo es bueno, pero el tiempo mío aún no ha llegado. 
Juan 7:5-6. NVI.

Lectura: Juan 7:1-13.  Versículos del día: Juan 7:5-6.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor Jesús no solamente se tuvo que enfrentar a los sacerdotes y maestros de la ley, sino que también a los de su propia familia. Se ve claramente que ellos no le creían. Jesús estaba más interesado en hacer la voluntad del Padre que en complacer a su familia (Mateo 12:47-50). Sin lugar a duda alguna, se cumple lo dicho por Él mismo: “En todas partes se honra un profeta, menos en su tierra y en su propia casa” (Mateo 13:57).   
Por eso, no nos debería causar tristeza ni dolor el ser rechazados por los nuestros cuando conocemos al Señor y salimos de la tradición. Debemos tener claro que tendremos muchos opositores empezando por los de la propia familia. En estos casos, nos toca orar y orar actuando ante ellos con el mayor amor posible. De todas maneras, hay una promesa que se cumple: “Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos” (Hechos 16:31). Personalmente yo la he podido comprobar porque fue exactamente lo que pasó cuando me convertí al cristianismo; pero pude ver que mi madre, mi padre y tías han muerto con el Señor en su corazón. ¡Gloria a Dios!

Amado Jesús: hoy oramos especialmente por aquellos familiares que no creen en Ti como el Señor y Salvador de sus vidas. Los ponemos en tu presencia y te rogamos que sea a través de tu Santo Espíritu convenciéndolos de su error y llevándolos a tus pies. Gracias porque tu Palabra se cumple y por fe sabemos que ya te pertenecen. ¡Alabado sea tu Nombre!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 6 de febrero de 2020

A pregonar el año del favor del Señor


El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión. 
Isaías 61:1-3. NVI.

Lectura: Isaías 61:1-11. Versículos del día: Isaías 61:1-3.

MEDITACIÓN DIARIA

Esto no es más que otro llamado de los que el buen Señor sabe darnos, ya que es necesario dejar todo, cuando es Él mismo insistiendo para que le sirvamos como mensajeros de paz. Hay que llevar el evangelio de las buenas nuevas a los pobres; ir hacia ellos con el fin de llegar a los corazones maltratados y humillados; liberar a los que están cautivos, no solamente en una cárcel sino igual emocional y espiritualmente; a consolar a los que están de duelo y confortarlos. Estamos presos cuando nos encerramos en nuestro ego y ni siquiera podemos ver al prójimo pasando diversas necesidades e igualmente se siente encarcelado cuando caemos buscando otras doctrinas o dogmas que no nos dejan mirar más adelante y día a día van confundiendo nuestra fe.
Suelta tus cargas al Señor Jesús y conviértete en un embajador de la patria celestial.  Ve hacia otra persona y háblale de Cristo. Sé obediente a su mandato; el mismo Señor pondrá en tu corazón tanto el querer como el hacer por su buena voluntad (Filipenses 2:13), pero tú, ten la disposición para que empieces a ser un auténtico mensajero de paz. Que este año sea para pregonar el favor del Señor. Entonces podrás decir: “Me deleito mucho en el Señor; me regocijo en mi Dios. Porque él me vistió con ropas de salvación y me cubrió con el manto de la justicia. Soy semejante a un novio que luce su diadema, o una novia adornada con sus joyas” (v. 10). Sí; no hay satisfacción mayor que saber, estamos obedeciendo a nuestro Dios y Señor.

Amado Jesús: queremos ser auténticos mensajeros de paz e ir a pregonar a otros el año del favor del Señor. Permítenos llevar consuelo a aquellos que sufren; reconciliación a los que están ausentes o en rebeldía; compañía a los que se andan en soledad para que te encuentren a Ti; a los encadenados para que se sientan en completa libertad Contigo. ¡Te alabamos bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Vistámonos con toda la armadura para enfrentar al mundo


Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.  Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. 
Efesios 6:11-12. NVI.

Lectura: Efesios 6:10-20.  Versículos del día: Efesios 6:11-12.

MEDITACIÓN DIARIA

El Señor sabiendo a lo que diariamente tenemos que enfrentarnos nos manda en su Palabra vivir armados espiritualmente. Vivimos en un mundo gobernados por huestes malignas que pululan por doquier. Aparentemente no las percibimos, pero basta con escuchar las noticias para darnos cuenta de quién es el que está gobernando el mundo. Por eso se nos manda mantenernos firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad (v.14a). ¿Quién es nuestra verdad? Jesús dijo ser la auténtica verdad (Juan 14:6). Entonces, defendamos nuestra fe en el Señor Jesucristo como lo hemos aprendido y recibido. Protegidos con la coraza de la justicia (v.14b en la lectura). Igual, el Señor Jesús ya nos justificó porque nos redimió con su sangre; estamos disfrutando ahora de su gracia. Entonces no nos dejemos llevar por teorías falsas que nos desvían de ese regalo maravilloso que es el don de Dios dado a cada uno (Efesios:  8-9). Y pongámonos los zapatos de la salvación (v. 15), tal como se nos manda con la decisión de cumplir la gran comisión ya que los tiempos cada vez son más malos (Mateo 28:19-20). El escudo de la fe (v.16); no dejemos apagar la fe; sin ella no podemos agradar a Dios (Hebreos 11:6). El casco de la salvación (v.17a); el casco también lo necesitamos cuando vamos a llevar el mensaje de las Buenas Nuevas porque existe tanta conspiración que si no tenemos esta armadura nos pueden romper nuestros pensamientos. Recordemos que el enemigo no se queda quieto. Y la espada del Espíritu (v. 17b), que es la Palabra de Dios. Es con la Palabra que podemos refutar y sentar nuestra posición como cristianos (2 Timoteo 3:16). Con ella se enseña, se reprende, se corrige y se muestra cómo vivir.
Definitivamente, sin esta armadura no podemos enfrentarnos al mundo que nos rodea.

Amado Jesús: Permite que tu Palabra sea una realidad en nuestra vida. Que siempre podamos decir enfáticamente en quién hemos creído sin temor ninguno porque Tú Eres la única verdad. Gracias porque por fe ya nos justificaste ante el Padre Celestial y ahora podemos gozar del don divino de la salvación. Señor, que estas sean las bases para ir hacia otros llevando tu mensaje de amor y reconciliación con la humanidad. ¡Úsanos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 4 de febrero de 2020

¡Solamente Tú Señor! ¡Nadie más!


—Señor —contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios. 
Juan 6:68-69. NVI.

Lectura: Juan 6:60-71.  Versículos del día: Juan 6:68-69.

MEDITACIÓN DIARIA

A unos discípulos del Señor Jesús les pareció dura su enseñanza y resolvieron no seguirlo más (vv. 60-66). Ante esto, Jesús les pregunta a los doce: “—¿También ustedes quieren marcharse?” (v. 67), y Pedro contesta como guiado por el Espíritu Santo una verdad ineludible: ¿A quién iremos? Sí; no hay con quién más ir. ¡Solamente Jesús tiene palabras de vida eterna! Absolutamente nadie más. En ningún otro podemos encontrar salvación. Esta verdad no la podemos refutar; es tan cierta como el saber que, así como nacimos tenemos que morir. Pero gracias a Dios Padre que nos llevó hasta los pies de Jesús (v. 65), nuestro bendito Salvador para que por medio de Él alcancemos la patria celestial.  
Quizá estás confundido o en un letargo como aquellos otros que seguían al Nazareno y que al final lo dejaron; no te dejes engañar ni confundir, Él te afirma: “El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida. Sin embargo, hay algunos de ustedes que no creen” (vv. 63-64). Cree solamente. Más adelante la Biblia nos testifica en Hechos de los apóstoles, lo que Pablo y Silas le respondieron al carcelero cuando este les preguntó qué tenía que hacer para ser salvo: “Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron” (Hechos 16:31). Cree en el Señor Jesús. Las palabras de Jesús son espíritu y son vida. Te invito a que le permitas a Él entrar en tu corazón para que puedas por ti mismo experimentar la maravillosa vida con Cristo Jesús. Si te parece podemos orar así:

Señor Jesucristo: yo te necesito. Te abro la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador porque ahora entiendo que nadie más tiene palabras de vida eterna sino solamente Tú Señor. ¡Nadie más! Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por venir a convivir conmigo, por perdonarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 3 de febrero de 2020

Levántate y resplandece


¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! 
Isaías 60:1. NVI

Lectura: Isaías 60:1-7.  Versículo del día: Isaías 60:1.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Levántate y resplandece! Así te dice el Señor hoy. Quizá te encuentras abatido, caído o sin ánimo porque estás tendido en una cama. Quizá son tus sentimientos, tu vida misma de la que no vislumbras nada porque consideras que no tienes nada para dar; porque tu vida cristiana se está secando poco a poco y ya no eres la misma persona que fuiste ante tu Señor al conocer su gracia y su perdón. No importa; el amor del Señor es inagotable y sabe cómo llegar al corazón caído como el tuyo. Él es experto en amor y misericordia y en llamar a las cosas que no son como si fueran. Por eso, lo único que el Espíritu me aconseja en este momento es que le creas a Él y dejes que la luz de tu Señor vuelva a brillar sobre ti. “Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos” (v. 2a). No importa que veas todo lo tuyo en oscuridad. A Dios no le importa lo que has hecho o dejado de hacer. Le importa tu ‘hoy’. Por eso te dice: “la aurora del Señor brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria!” (v. 2b).
¡Ay mi Señor! ¿Hasta dónde llegan tu amor y compasión? El Señor desea que vuelvas a sus caminos sin dudar en lo que Él ha hecho por ti y en lo que siempre has creído. ¡Vuélvete a Él! “Alza los ojos, mira a tu alrededor: todos se reúnen y acuden a ti” (v. 4). Eso eras tú en otros tiempos y aún todavía acuden a ti porque la semilla que sembraste ha germinado y desean hacerte partícipe de tu obra realizada. “Verás esto y te pondrás radiante de alegría; vibrará tu corazón y se henchirá de gozo” (v. 5). Por eso, el Señor hoy te atrae nuevamente hacia Él diciéndote: ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!

Amado Señor: bien sabemos de tu amor y misericordia y lo que Tú haces para volvernos nuevamente a tu redil. Perdona Señor la indiferencia hacia Ti; perdona el dejar que el mundo nos envuelva y nos aleje de tu Presencia. Gracias porque a pesar de ser como somos, nos sigues viendo igual y amándonos sin merecerlo. Señor, te pedimos que nos lleves siempre hacia la verdad; dirígenos por tu senda y no permitas que nos desviemos ni a derecha ni a izquierda. Solo tenemos palabras de agradecimiento hacia Ti y el deseo de servirte. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 1 de febrero de 2020

Honrarlos es sinónimo de bendición


Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra. 
Efesios 6:1-3. NVI.

Lectura: Efesios 6:1-9.  Versículo del día: Efesios 6:1-3.

MEDITACIÓN DIARIA

En este país me causa mucho dolor ver tanta persona mayor encerrada en sus casas, por lo general enormes y de pronto con un perro como compañía, pero sin ningún tipo de cariño por parte de los hijos. En mi concepto pareciese que por el hecho de tenerlos en su propia vivienda y no en un hogar Senior ya sienten salvada su responsabilidad.
Miremos exactamente lo que Dios nos dice al respecto: “Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra”. Cuidar de los padres es honrarlos; visitarlos es honrarlos; amarlos es honrarlos; ser agradecidos con ellos es honrarlos; respetarlos es honrarlos. Con frecuencia se olvida que fueron ellos los que primero tuvieron que estar pendiente de nosotros ¿Cuál es la promesa que recibimos al cumplir este mandato? El tener una buena vida y vivir muchos años en la tierra. Honrar a los padres es el único mandamiento que promete una larga vida como recompensa. Así que ¡manos a la obra! Si tienes la dicha de tenerlos vivos, no desaproveches esta bendición.

Amado Señor: Te damos gracias por los padres de amigos y familiares que aún viven y perdona tanta indiferencia hacia ellos. Permite que todos seamos sensibles a tu voz y aprendamos a amarlos como Tú lo mandas. Gracias bendito Dios.  

Un abrazo y bendiciones.


Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...