viernes, 8 de diciembre de 2017

La generosidad trae dicha y bendición

El que ayuda al pobre no conocerá la pobreza; el que le niega su ayuda será maldecido. 
Proverbios 28:27.

Lectura: Proverbios 28:18-28.  Versículo del día: Proverbios 28:27.

MEDITACIÓN DIARIA

La Biblia dice que Dios ama al que da con alegría y también que hay más dicha en dar que en recibir (2 Corintios 9:7 y Hechos 20:35). El versículo del día enseña que dar trae bendición como también maldición para quien puede ayudar y no lo hace. Me atrevería a afirmar que la generosidad es un don que no a todas las personas les gusta. Pero si ese es el don que se posee miremos la Escritura: “Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado…, si es el de socorrer a los necesitados, que dé con generosidad” (Romanos 12:6-8). Estoy convencida que Dios siempre se encarga de devolver lo sembrado sea bueno o malo y el que da al pobre le hace un préstamo al Señor; Él lo pagará (Proverbios 19:17). El reto es: ¿quieres tener buena rentabilidad en tus negocios? Invierte en el Señor y en tu prójimo.
Hay otro punto muy importante que vale la pena tenerlo en cuenta y es saber recibir. El Señor me ha enseñado que si me niego a recibir es porque soy egoísta y no quiero que quien me dé, sea bendecido. Eso lo aprendí de una buena amiga cuando no le quería aceptar lo obsequiado. Desde esa vez le doy gracias al Señor cuando me regalan desde lo más pequeño hasta lo más grande.  

Amado Señor: gracias por instruirnos en el dar al necesitado. Gracias porque eso fue lo que hiciste con nosotros siendo tan pecadores: nos diste todo lo tuyo por amor. Igualmente gracias buen Señor por enseñarnos a recibir con humildad y deseando la bendición del otro. ¡Te amamos Dios Santo y Misericordioso!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Nos aguarda un Salvador y un gran Consolador

Porque el Cordero que está en el trono los pastoreará y los guiará a fuentes de agua viva; y Dios les enjugará toda lágrima de sus ojos. 
Apocalipsis 7:17.

Lectura: Apocalipsis 7:9-17.  Versículo del día: Apocalipsis 7:17.

MEDITACIÓN DIARIA

Multitudes en el cielo de diferentes razas, pueblos, lenguas y naciones adorarán en el cielo al Cordero inmolado por nuestros pecados y reconocerán la grandeza de la salvación. Igual sucederá con los ángeles, los seres vivientes y los ancianos: Todos rindiéndole verdadera adoración al Cordero; e incluso los que van saliendo de la gran tribulación que día y noche le sirven al Señor. Lo más hermoso es que no interesa cuánto haya sido   la angustia aquí en la tierra porque ahora su Señor les retribuirá de tal manera que Él será su Pastor y los guiará a fuentes de agua viva. No temerán al sol abrasador ni sufrirán de hambre o sed. ¡Y cuánto más cautivante! “Dios les enjugará toda lágrima de sus ojos”.
¿Qué importa entonces el sufrimiento aquí en la tierra? Tendremos por siempre el más preciado regalo: a nuestro Salvador Jesucristo y a nuestro Dios Padre consintiéndonos por ser sus hijos.

¡Gracias buen Señor porque no solamente tendremos a un Salvador sino también a un Gran Consolador! ¡Bendita esperanza nos anima a continuar!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Constructores y agricultores del reino de Dios

Por eso dice el Señor omnipotente: ¡Yo pongo en Sión una piedra probada!, piedra angular y preciosa para un cimiento firme; el que confíe no andará desorientado.
 Isaías 28:16.

Lectura: Isaías 28:16-29.  Versículo del día: Isaías 28:16.

MEDITACIÓN DIARIA

La profecía de Isaías se cumplió: el Señor Jesucristo es la piedra angular y preciosa que desecharon los constructores (Marcos 12:10). Jesucristo mismo es esa piedra angular: “En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor” (Efesios 2:21). De otro lado nos dice la lectura que el agricultor ara para sembrar y lo hace sin descanso alguno. Después de emparejarlo riega la semilla y lo cultiva: “Es Dios quien lo instruye y le enseña cómo hacerlo” (v. 26 en la lectura).
Bien sea que construyamos o que aremos, lo hacemos para la gloria de Dios sobre el cimiento que es Jesús. Si estamos construyendo vamos edificando un edificio tal que llega a ser templo santo. Nosotros formamos parte esencial en esa obra precisamente con el fin de tener un hermoso campo donde sembremos las semillas, de tal modo que cada una produzca el fruto en el lugar debido. Ya sabemos entonces cuál es nuestra misión después de estar construidos: esparcir semillas bajo la dirección del Señor. Somos constructores y a la vez agricultores del reino de Dios.

Amado Señor: Tú eres la piedra angular y sobre tu fundamento queremos no solo construir nuestra vida sino también ayudar a la de otros tantos. Enséñanos a regar la buena semilla en el campo para que tu Palabra se expanda produciendo frutos agradables para Ti. Gracias buen Jesús. ¡Te alabamos y te adoramos!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 5 de diciembre de 2017

Eres el dueño de nuestro diario vivir


No te jactes del día de mañana, porque no sabes lo que el día traerá. 
Proverbios 27:1.

Lectura: Proverbios 27:1-25.  Versículo del día: Proverbios 27:1.

MEDITACIÓN DIARIA

Nunca podemos decir que haremos tal u otra cosa el día de mañana porque no sabemos lo que Dios nos tiene deparado. Hacer planes sin tener en cuenta al Señor es pasar por encima de su soberanía porque es como si le estuviéramos diciendo: ‘yo soy yo y me mando solo(a)’. Eclesiastés dice: “Nadie sabe lo que ha de suceder, y lo que será aun después, ¿quién podría decirlo?” (Eclesiastés 10:14).  Y el apóstol Santiago afirma: “Más bien, debieran decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora se jactan en sus farronerías. Toda esta jactancia es mala” (Santiago 4:15-16).
Es verdad que debemos planear bien nuestro tiempo pero siempre teniendo a Dios presente. Además recordemos que cada día lleva su propio afán; así que ¿para qué adelantarnos al futuro? Aprendamos a vivir plenamente el presente porque ni podemos volver al pasado ni podemos predecir el futuro. Que verdaderamente el Señor sea el dueño de nuestro día a día y que en todos nuestros proyectos se encuentren en sus manos.

Amado Señor: Te damos gracias porque Tú eres el Dios del ayer, del hoy y del mañana. Gracias porque Tú si sabes exactamente que nos deparará el mañana. ¡Te amamos Señor y te damos la gloria y la honra”

Un abrazo y bendiciones.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

lunes, 4 de diciembre de 2017

Aroma perfumada para ti

Y lloraba yo mucho porque no se había encontrado a nadie que fuera digno de abrir el rollo ni de examinar su contenido.
 Apocalipsis 5:4.

Lectura: Apocalipsis 5:1-14.  Versículo del día: Apocalipsis 5:4.

MEDITACIÓN DIARIA

No se había encontrado a nadie ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra digno de romper el rollo y abrir los siete sellos y Juan lloraba por esto (vv. 1-3). Pero ¡Gloria a Dios que hay una gran noticia! Uno de los ancianos le reprocha a Juan: “¡Deja de llorar, que ya el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido! Él sí puede abrir el rollo y sus siete sellos” (v. 5). ¡El Cordero de Dios fue inmolado y ha vencido! Él es el único digno de recibir la adoración de los seres vivientes y de los ancianos. Cada uno de ellos tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso que son las oraciones de los santos. ¡Es hermoso saber esto! Nuestras oraciones llegan al trono celestial como olor fragante para nuestro buen Señor. ¡Desde aquí estamos siendo partícipes de la adoración en el cielo! La verdad nunca me había percatado de ese lindo detalle.
Claro, nosotros ya somos parte del linaje escogido por Dios, somos su real sacerdocio y entonces entramos al trono de la gracia para ser partícipes de toda la honra y gloria que merece nuestro bien amado Salvador: “Digno eres de recibir el rollo escrito y de romper sus sellos, porque fuiste sacrificado, y con tu sangre compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. De ellos hiciste un reino; los hiciste sacerdotes al servicio de nuestro Dios,    y reinarán sobre la tierra” (vv. 9-10).

Amado Señor: ¡Eres el Cordero sacrificado digno de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fortaleza y la honra, la alabanza y la gloria por los siglos de los siglos! Eres nuestro bendito Salvador. Recibe buen Jesús nuestras oraciones como aroma perfumada para Ti. Gracias por todo lo que hiciste en esa cruenta cruz solo por amor. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Orar por los que nos presiden

Es cierto que ustedes viven en obediencia, lo que es bien conocido de todos y me alegra mucho; pero quiero que sean sagaces para el bien e inocentes para el mal. 

Romanos 16:19.

Lectura: Romanos 16:17-27.  Versículo del día: Romanos 16:19.

MEDITACIÓN DIARIA

Una iglesia cimentada con fundamentos firmes, creciendo y haciendo la voluntad de Dios como la dejada por Pablo en Roma, está propensa a los ataques del enemigo porque lógico, él no se va a quedar quieto viéndola prosperar. Por eso aquí, su líder, los exhorta a no dejarse engañar por aquellos que querrán causar divisiones y dificultades. Su recomendación es alejarse de ellos porque se nota claramente que van tras sus propios deseos (vv. 17-18). Hay un dicho que dice: ‘divide y reinarás’. La envidia, los celos, la avaricia salen a relucir en toda Congregación y entre más se vea la unción más serán los ataques. Cuánto se agrada Pablo de sus discípulos que viven en obediencia; sin embargo, no deja de advertirles para que estén atentos a estos embates. El Señor mismo dijo que iríamos como ovejas en medio de lobos; por lo tanto deberíamos ser astutos como serpientes e inocentes como palomas.
Considero muy importante tener en cuenta este punto ya que todos los que pisan una iglesia no van con las mismas intenciones. Algo que me gustó de mi actual iglesia es que uno de los puntos clave es no darle pie a la murmuración. A través de la murmuración se llega a la discordia y división. No es fácil el trabajo de pastorear; si es bien difícil en un hogar que son menos miembros, pensemos en la responsabilidad de guiar ovejas cada una con problemas diferentes y queriendo hacer su voluntad. “Mi pueblo es necio, no me conoce; son hijos insensatos que no tienen entendimiento. Son hábiles para hacer el mal; no saben hacer el bien” (Jeremías 4:22). ¡Dura tarea! Por eso a los fieles se nos recomienda orar por nuestros pastores; son tan humanos como nosotros: tienen fortalezas y debilidades. Es nuestro deber honrarlos y respetarlos (1 Tesalonicenses 5:12-13); y siempre tenerlos presente en oración.

Amado Señor: Gracias por la advertencia que nos das a través del apóstol Pablo porque es útil para todos. Gracias porque con ella nos enseñas también el deber de orar por quienes nos presiden ya que ellos trabajan arduamente entre nosotros guiándonos y amonestándonos. Te rogamos Señor que los fortalezcas y les des el discernimiento necesario para guiar a tu Iglesia. ¡Te alabamos y glorificamos buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 1 de diciembre de 2017

En la calma añorarte como al mejor enamorado

Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu te busca.
 Isaías 26:9.

Lectura: Isaías 26:1-10.  Versículo del día: Isaías 26:9.

MEDITACIÓN DIARIA

¿En quién tienes puesta tu confianza? ¿En el agorero, en el brujo o en el horóscopo quizá? De pronto confías en tus padres (no está mal que lo hagas), está mal cuando los pones a ellos por encima de Dios. ¿Pero sabemos tener paciencia y esperar los designios del Señor? ¿O nos lanzamos de una vez al ruedo y la paz se agotará?: “Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía. Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna” (vv.3-4). Puede ser que nos creamos bien cimentados y no nos percatemos que nos falta confianza en nuestro amado Señor. El profeta Isaías aquí nos exhorta a tener una relación con el Señor donde brille la confianza de tal modo que si no llega pronto lo que buscamos, tenemos que agregar paciencia y persistir. La paciencia es importante para Dios porque es un signo de confianza.
Cuando todos estos ingredientes se den (confianza, paciencia, persistencia), es el momento de rendirnos completamente. De volcar todo nuestra adoración  hacia Él y desear en la noche dormir a su lado sin dejar apagar la llama del amor que le hemos profesado, para que en el nuevo amanecer lo busquemos con espíritu apacible y calmado. Solemos encontrarnos más íntimamente con nuestro Amado, en un remanso de paz que en medio de ofuscación y tensión. “Sí, en ti esperamos, Señor, y en la senda de tus juicios; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra vida” (v. 8).

Amado Señor: Añoramos estar siempre a tu lado. Enséñanos a confiar en Ti como deseas que lo hagamos. Señor, que no estropeemos la obra de tus manos por no saber esperar. Gracias por tu Palabra que siempre nos guía a buscarte como al mejor de los enamorados. ¡Te amamos Señor!

Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

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