martes, 5 de octubre de 2021

Dar para recibir

 Dichoso el que piensa en el débil; el Señor lo librará en el día de la desgracia. 

Salmos 41:1. NVI.


Lectura; salmo 41:1-13.   Versículo del día: Salmo 41:1.


MEDITACIÓN DIARIA


Otras versiones dicen: “Dichoso el que piensa en el pobre” o en “el pobre y débil”. El caso es que la persona que se compadece de los que sufren va a tener grandes recompensas y es que siempre lo he dicho: ‘el Señor no se queda con nada guardado’. Dios bendice a los que están al lado de los necesitados; cuando vengan las dificultades los pondrá a salvo; los cuidará y dará vida; serán dichosos en la tierra y no dejará que se les haga daño alguno. Además de eso, en la enfermedad renovará sus fuerzas y les devolverá la salud (vv. 2-3).

Tengamos bien en cuenta todas las bendiciones que recibiremos si nos conmovemos con el que sufre. Estemos prestos a tenderles su mano sabiendo que Dios nos devolverá estas acciones triplemente en nuestro bien. Además, si damos consuelo después seremos consolados. Es necesario dar para recibir.


Señor Jesús: Tú nunca dejaste al desamparado a un lado; al contrario, desbordaste en amor hacia ellos y con esto nos has dejado un gran ejemplo. Enséñanos a tener un corazón compasivo y a ponernos en el lugar del necesitado. Que nunca neguemos un favor y siempre nos conduela las necesidades del prójimo. Queremos dar el mismo amor que Tú ofreciste. Gracias bendito Señor.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 4 de octubre de 2021

Gracias por tu promesa de un mejor mañana

Sobre ustedes multiplicaré a los hombres y animales, y ellos serán fecundos y numerosos. Los poblaré como en tiempos pasados, y los haré prosperar más que antes. Entonces sabrán que yo soy el Señor. 

Ezequiel 36:11. NVI.


Lectura: Ezequiel 36:8-12.  Versículo del día: Ezequiel 36:11.


MEDITACIÓN DIARIA


Me mandaron este versículo en un devocional y me impactó tanto que resolví hacer el de hoy sobre el tema. Y es que el Señor hace varios años me dio una promesa similar y todavía la reclamo, porque estoy segura que llegará. Entonces, si el Señor nos dice que nos hará prosperar más que antes, en mi concepto se puede planear, proyectar y forjar lo que deseamos y añoramos. No dejemos que el enemigo nos engañe ni nos haga pensar que no son ciertas, porque Dios es Fiel e Inmutable.

¿Por qué creer en las promesas que Dios nos ha dado? La misma Palabra nos lo afirma: “Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios” (2 Corintios 1:20). Dios no miente: “Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?” (Números 23:19). Nos afirma que el Padre no cambia: “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras” (Santiago 1:17). Creámosle a Dios. Tenemos la certeza de su Palabra que es fiel y verdadera; las promesas pueden tardar, pero sin duda llegarán.


Amado Jesús: gracias por tu Palabra que es verdad. Gracias te damos por la promesa de un mejor mañana, donde nos utilizarás para llevar amor para la gloria Tuya. Rompemos Señor todo espíritu de mentira y de engaño que no nos deja avanzar ni creerte. ¡Aumenta nuestra fe! Hoy decidimos confiar en Ti y tener la certeza de que estás hablándonos. Confesamos, afirmamos y proclamamos lo que dice tu Palabra en Ezequiel 36:11 porque es Palabra dada para nuestro bien. Gracias, muchas gracias buen Dios y Señor.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 2 de octubre de 2021

Reconociendo la Primacía de Cristo como Salvador de la humanidad

Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección,    para ser en todo el primero. 

Colosenses 1:18. NVI.


Lectura: Colosenses 1:1-15-20.  Versículo del día: Colosenses 1:18.


MEDITACIÓN DIARIA


El apóstol Pablo nos describe aquí la supremacía de Cristo Jesús, donde nos hace ver por qué es el Primero. “El primogénito de toda creación” (v. 15): Existe desde el principio y por Él fueron creadas todas las cosas (Juan 1:3). “todo ha sido creado por medio de él y para él” (v. 16 en la lectura). Es cabeza de la Iglesia y nosotros sus miembros. Cristo, cabeza y Salvador de la Iglesia, la cual es su cuerpo (Efesios 5:23). Es el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin (Apocalipsis 22:13). Cristo fue el primero en resucitar, para que ocupe el primer lugar en todo; se levantó de entre la muerte. Así le agradó a Dios para habitar en Él en toda su plenitud. Y de esta manera reconciliar al mundo haciendo la paz a través de su sangre derramada en la cruz (v. 20), y ser el Salvador de la humanidad.

Cristo es nuestro Líder, nuestro Jefe y Amigo el mejor; es la cabeza de la Iglesia y nosotros el cuerpo. Te invito para que te unas a Él, al cuerpo de su Iglesia y logres reconciliarte con Dios Padre aceptando lo que Jesús vino a hacer por ti; Él es el puente que te une. Podemos orarle así:


Señor Jesús: reconozco Tu Primacía en todo cuanto existe y saber que me creaste para que tuviera una vida plena a tu lado; por eso, hoy me entrego a Ti para que seas el centro de mi vida. ¡Tómame Señor! Quiero ser parte de tu cuerpo. Perdona mis pecados y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias bendito Jesús por perdonarme y limpiarme; gracias por ser mi Salvador personal. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

 

viernes, 1 de octubre de 2021

Su amor incondicional vuelve a levantarme

No tengan miedo—dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí! 

Mateo 14:27. NTV.


Lectura: Mateo 14:22-33.  Versículo del día: Mateo 14:27.


MEDITACIÓN DIARIA


Mientras los discípulos estaban en la barca, el Señor Jesús se fue a orar. Ellos se encontraban en problemas porque había fuertes vientos que zarandeaban la barca. Sobre la madrugada se acercó a ellos caminando sobre el mar. Al verlo se asustaron porque pensaron que era un fantasma. El Señor les habla para animarlos y hacerles ver que era Él. ¡No había por qué alarmarse! Jesús, su Maestro y Señor estaba ahí. Pedro quizá un poco incrédulo para asegurarse que era en verdad el Señor, le pidió que lo llamase hacia Él. Al comienzo bajó tranquilo sobre el mar, pero muy pronto al sentir el viento fuerte tuvo miedo y comenzó a hundirse.

Resolví hacer mi devocional sobre este relato, porque a raíz de la enfermedad de mi hermano, mi hijito Dani ayer en la mañana me animó con el versículo del día. Esto me hizo reflexionar. Así es: nos pasa con frecuencia que cambiamos el poder del Señor y nos dejamos atemorizar por las dificultades que se nos atraviesan viendo fantasmas y nubes borrascosas donde no las hay. Vale la pena preguntarnos en esos momentos ¿a quién le creo? ¿Al Señor que tengo en mi vida o a los fantasmas que inundan mis pensamientos y me atemorizan?

Y veamos: Pedro para asegurarse que era el Señor, le hizo caso y salió de la barca a caminar sobre el agua, pero volvió a fallar con el viento fuerte y las olas. Exactamente nos sucede. Necesitamos nuevamente su mano poderosa y que nos hable: “Tienes tan poca fe—le dijo Jesús—. ¿Por qué dudaste de mí?” (v. 31). ¿Serán palabras también para ti, para mí?


¡Ay mi Señor! Yo no sé cuál será el desenlace con mi hermano, pero estoy convencida que él está en tus manos. Lo que Tú decidas lo acato porque Eres el Dios Poderoso que calmas vientos y tempestades, y si lo llamas hacia Ti, no podrá estar en mejores condiciones. ¡Aumenta mi fe Señor! No permitas que me deje hundir al perderte de vista. Gracias por estar siempre ahí, conociendo mi debilidad, listo a extenderme tu mano y volverme a levantar. ¡Gracias por tanto bien que a diario me ofreces! ¡Te amo mi Señor!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 30 de septiembre de 2021

Libres porque pertenecemos a la familia del Hijo de Dios

 Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. 

Juan 8:31-32. NVI.


Lectura: Juan 8:30-40. Versículos del día: Juan 8:31-32.


MEDITACIÓN DIARIA


El Señor les explica a los judíos lo que es en realidad ser libres porque ellos les aseveran que no lo son porque son hijos de Abraham; entonces les responde: “Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —respondió Jesús—” (v. 34).

Y les sigue manifestando que el esclavo no se queda permanentemente con la familia mientras que el hijo sí lo hace. “Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres” (v. 36). Y esta es la clave: el Señor Jesucristo. Por eso mismo es que es tan importante entregarle la vida a Él porque es el Único que puede darnos libertad al perdonarnos y limpiarnos de toda maldad. Esto solamente se logra entender cuando aceptamos al Señor y seguimos su Palabra. Pertenecemos a la familia del Hijo de Dios.  


Amado Señor: queremos ponernos en tus manos porque Tú Eres la Verdad y Eres el Hijo de Dios que nos da completa libertad. Señor, nos entregamos a Ti con la seguridad que nos da tu Palabra de perdonarnos y limpiarnos de toda maldad. Gracias porque Contigo experimentamos la liberación total sabiendo que viniste en pro de nuestro rescate, para darnos el regalo de la salvación. Estamos muy agradecidos buen Dios y Señor nuestro. Enséñanos a comportarnos como tus discípulos que decimos ser. ¡Te amamos por siempre!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

¡Reina Tú Señor en los hogares!

Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. 

Salmo 127:1a.


Lectura: Salmo 127:1-5.  Versículo del día: Salmo 127:1a.


MEDITACIÓN DIARIA


La casa, es nuestro hogar; y en sentido figurado nos dice el Salmista que, de nada sirve que se esfuercen los albañiles. Es una pérdida de tiempo y con razón, porque si en nuestra casa no está primero Dios y no entra Él a gobernar, todo lo que hagamos no tiene sentido. Se viene haciendo más por inercia que por amor al Señor y qué hermoso es encontrar un hogar donde reinen el amor, la colaboración, la tolerancia y la alegría. Cuando el Señor no está reinando en casa, ni siquiera el hombre puede decir que se acuesta directamente a dormir porque el pan que se come es producto de mucha fatiga e incertidumbre. No importa que madrugue a trabajar y se acueste tarde; ese trabajo no se ve. Mientras que, al amado, Dios le permite disfrutar no solo de su trabajo sino de todo lo que realice en unión con su familia.

Por eso nos afirma más adelante lo siguiente: “Los hijos son una herencia del Señor” (v. 3) y siguiendo la lectura: “Dichosos los que llenan su aljaba con esta clase de flechas” (v. 5). Nuevamente en sentido figurado: la aljaba es el saco que sostiene las flechas; de igual manera la aljaba es el hogar y las flechas los niños. La aljaba sostiene a los niños. Allí, en ese hogar están bien resguardados, cuidados y amados.


Amado Señor: enséñanos a construir hogares en donde se sienta Tu presencia para de igual manera educar a los niños en amor y fraternidad, llenándolos de paz y protección al mismo tiempo. Señor Jesús, tú que amaste tanto a los niños los ponemos delante de Ti, buscando que seas guiándolos por el camino, para que nunca se desvíen. Gracias, muchas gracias buen Dios y Señor nuestro.  


Un abrazo y bendiciones.

martes, 28 de septiembre de 2021

Necesitamos alimento sólido para crecer

El que solo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. 

Hebreos 5:13. NVI.


Lectura: Hebreos 5:11-14.  Versículo del día: Hebreos 5:13.


MEDITACIÓN DIARIA


El Evangelio del Señor Jesucristo son buenas noticias de salvación para la humanidad. Si entendemos y valoramos lo que el Señor vino a hacer por nosotros, nos interesamos en aprender y estudiar su Palabra; de lo contrario, el cristiano se vuelve inmaduro, se confunde y hasta deja el mensaje porque lo pueden convencer por otros lados llegando a dudar de su fe. Pero hay otros que, a pesar de no desviarse del camino, son apáticos y desinteresados; estos nunca crecerán “En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido” (v. 12).

Así que, si nos llamamos cristianos, busquemos el crecer en la Palabra de Dios para conocer su voluntad y el maravilloso regalo de la salvación. Miremos lo que dice el versículo siguiente: “En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual” (v. 14). Tenemos que alimentarnos sólidamente para que nuestra casa (cuerpo-espíritu), se construya en terreno firme; así podemos distinguir entre lo bueno y lo malo y tomar las decisiones correctas.


Amado Señor Jesús: venimos ante Ti oh Dios, para exaltar tu Nombre y darte el lugar que te corresponde porque solo Tú lo mereces. Permite Señor que busquemos alimentarnos de tu Palabra para crecer en sabiduría y gracia delante Tuya y de los hombres. Enséñanos a comer viandas y no leche. ¡Necesitamos alimento sólido cada nuevo día! Gracias bendito Señor.


Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...