miércoles, 6 de septiembre de 2017

Practicando el amor fraternal

En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. 
1 Pedro 3:8.

Lectura: 1 Pedro 3:8-22.  Versículo del día: 1 Pedro 3:8.

MEDITACIÓN DIARIA

Desde hace unos años aprendí que tristeza compartida es la mitad de la tristeza, y que alegría compartida es doble alegría. Por mi temperamento soy muy dada a compartir y lógicamente recurro mucho a mis hermanos bien sea para pedir oración por alguna necesidad o para participarles una alegría. El Señor nos manda a vivir en armonía unos con otros y creo que esta es una manera de unir lazos tanto de amistad como de crecimiento espiritual.
Creo que a veces nos callamos y no nos integramos porque nos falta confianza o quizá porque pensamos por los otros y consideramos que a ellos no les interesa lo nuestro. Estamos muy equivocados, especialmente si somos hermanos en Cristo Jesús. Todos somos miembros de un mismo cuerpo y cuando algún miembro de este sufre, los demás lo sienten. Por otro lado, es importante aprender que el amor fraternal es compasivo y humilde. Esto es permitirles a las personas acercarse demostrándoles toda nuestra comprensión y amor.
Propongámonos ser más abiertos a los demás. Dejemos a un lado el ‘qué dirán o pensarán’. Ofrezcamos y recibamos amor. Dice aquí la lectura: “bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición” (v. 9b). También nos exhorta con lo siguiente: “Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia” (vv. 15b-16a). Hay que poner en práctica lo que el Señor cada día nos va enseñando.

Señor amado: Gracias te damos por enseñarnos a llevar cargas, dificultades, éxitos y alegrías compartidas con nuestros hermanos. Por encima de todo buen Señor, queremos aprender a ser solidarios con el prójimo brindando el amor que Tú nos diste como ejemplo. ¡Te alabamos buen Dios!

Un abrazo y bendiciones.


martes, 5 de septiembre de 2017

A nuestro Dios ningún detalle se le escapa

Él refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice a los que en ti habitan. 
Salmo 146:13.

Lectura: Salmo 146:1-20.  Versículo del día: Salmo 146:13.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Alabemos al Señor porque Él es bueno! Ningún detalle de lo nuestro ha pasado por delante sin que le ponga todo su amor y compasión. He leído muchas veces este Salmo y hasta ahora me doy cuenta que su fidelidad nunca se agota. Dice aquí: “Él refuerza los cerrojos de tus puertas”. Con razón nuestras casas andan seguras si es el mismo Señor resguardándolas y vigilando, para bendecir a los que nos encontramos viviendo en esos lares.
¿Pero es qué puede quedarle difícil al Rey poderoso si es el mismo que sin dificultad alguna le pone nombre a cada estrella? (v. 4). Y no nos imaginemos que son únicamente las que alcanzamos a vislumbrar en una noche estrellada. El video que muestra la NASA cuando se tiene la oportunidad de estar allá, es de un cielo majestuoso, imponente con millares y millares de estrellas. Cuando yo lo vi, lloré de ver la inmensidad y belleza que su Creador que es el tuyo y mío también, puso en su diseño divino.
¡Ese es nuestro Dios! El que hablamos y predicamos. Del que nos gozamos admirando su grandeza y poder no solamente con el universo en general, sino que nos demuestra su amor igual, en aquellos detalles que parecieran pequeños pero que no lo son, como el de reforzar nuestros cerrojos para guardarnos y librarnos del mal. ¡Gloria, honra y honor a nuestro Dios y Señor! A Él, ningún detalle se le escapa. Alabemos y adoremos su Nombre porque el Señor es bueno, porque es grande; porque se deleita en los que le temen. “Canten al Señor con gratitud; canten salmos a nuestro Dios al son del arpa” (v. 7).

Bendito Dios: Nos quedamos cortos en palabras cada vez que tenemos la oportunidad de entender mucho mejor lo que nos dejaste escrito desde tiempo atrás. Gracias por darnos tanta protección y amor. Gracias por permitirnos adentrarnos un poquito en la inmensidad de tu creación para poder reconocer y alabar tu obra maravillosa. ¡Eres Único mi Dios!

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Tras la huella del rebaño

Cuéntame, amor de mi vida, ¿dónde apacientas tus rebaños?, ¿dónde a la hora de la siesta los haces reposar? ¿Por qué he de andar vagando entre los rebaños de tus amigos? 
Cantares 1:7.

Lectura: Cantares 1:1-8.  Versículo del día: Cantares 1:7.

MEDITACIÓN DIARIA

Cantar de los Cantares además de ser un poema a la relación de la esposa con el esposo, lo es también a la de la Iglesia con Cristo. Así como para llegar a la boda una pareja primero pasa una etapa de noviazgo y compromiso donde se conocen, se enamoran, se dicen frases bonitas que se adornan con detalles demostrando el deseo de entregarse el uno al otro, de igual modo sucede en nuestra relación con el Señor. No olvidemos que todos los cristianos conformamos su Iglesia y por lo tanto somos su amada, su novia que espera con ansia su pronto regreso por ella, para celebrar juntos las mejores bodas: ¡Las bodas del Cordero!
Pero, ¿qué estamos haciendo como novia esperanzada en ese compromiso? ¿Sí estamos cimentado día a día ese amor con bases sólidas?, o solamente como suele suceder infortunadamente ahora con muchos adolescentes: ¿es simplemente un noviazgo más? Si hay algo hermoso en el cristiano nacido de nuevo es su ‘primer amor con el Señor’. Sé que para muchos de nosotros ha sido la etapa más linda y feliz que hemos vivido, porque ha sido conocer a Jesús en la inmensidad de su amor. Nuestras caras reflejan algo diferente; la mirada brilla e igual que todo lo que hacemos o decimos. Queremos gritar a los cuatro vientos la felicidad de saber que Jesús vive en nosotros. Es exactamente igual a cuando nos enamoramos. Por eso hoy con este devocional, quiero que recapacitemos y meditemos hacia dónde estamos llevando ese amor ofrecido por Cristo Jesús y si hemos olvidado ese primer amor volver a retomarlo.
Él mismo Señor nos dice: “Si no lo sabes, bella entre las bellas, ve tras la huella del rebaño y apacienta a tus cabritos  junto a las moradas de los pastores” (v. 8), el rebaño del Señor somos todos. Somos su manada pequeña (Lucas 12:32); seguir sus huellas y apacentar a los cabritos no es otra cosa que convertirnos en sus verdaderos discípulos obedeciendo el mandato de la Gran Comisión (Mateo 28:19-20), a través de la Iglesia donde nos ha colocado nuestro hermoso Novio. Sigamos esperando su regreso como la amada de Cantares para que cuando llegue el momento nos encuentre con ropas de lino fino, limpio y resplandeciente. Nos encuentre con el mejor atavío para recibir al que es Rey y Señor. “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!” (Apocalipsis 19:9). 

Mi Señor Jesús: Gracias por un día haber puesto tus ojos en mí y con lazos de amor llevarme a tus pies. Es el mejor regalo que he recibido en mi vida saber que por siempre estarás a mi lado como Novio que deseas darme lo mejor de Ti. De mi parte, ¡Quiero complacerte Amado mío! Quiero ir tras las huellas del rebaño y apacentar a los cabritos junto a la morada de los pastores. ¡Cuánto añoro tu regreso y convertirme en tu esposa! ¡Tú mismo eres bálsamo fragante! ¡Te amo mi Señor!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Actúemos como rescatados por el Señor

El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría. 
Proverbios 10:23.

Lectura: Proverbios 10:1-32.  Versículo del día: Proverbios 10:23.

MEDITACIÓN DIARIA

¡Cuánta diferencia entre el necio y el sabio! A lo largo de este capítulo he encontrado muchas cosas que son las que nos tienen que diferenciar de los que no conocen al Señor. En el mundo se cree que ser ‘vivo’ es una cualidad, cuando en realidad esa viveza es pecado y lleva a la destrucción. Mientras para el mundo está bien estafar, engañar, mentir para conseguir lo necesario, Dios vela por sus hijitos y nunca los dejará sin comer (v. 3). Cuando miramos hacia atrás nuestra vida, nos alegramos de pertenecer ahora a la familia de Dios. Los placeres que el mundo ofrece no son más que patrañas de Satanás para alejarnos de la verdadera fe. Ya nos causa fastidio y a la vez tristeza, el ver quizá a los que considerábamos de los nuestros sumidos en borracheras, orgías e incluso drogadicción o idolatrías que a nada los conducen “quien anda en malos pasos será descubierto” (v. 9b). Y como dice el versículo del día: divirtiéndose y riéndose de su mala conducta.
Como rescatados por el Señor tenemos que aprender a ser sabios obedeciendo sus órdenes (v. 8) y  atesorando el conocimiento que nos da su Palabra para conducirnos con integridad. De este modo ya no habrá temor porque andaremos por sus sendas seguros (v. 9a). Lo pasado ha quedado atrás y con él la vieja naturaleza que nos hacía portar como necios. ¡Gloria al Señor por habernos rescatado!

Amado Señor: Gracias porque cada día entendemos más lo que viniste hacer por nosotros sacándonos del mundo de los necios, y formando en cada uno la persona que deseas que seamos. Enséñanos a acatar tus mandatos para crecer en sabiduría y gracia delante de Ti y de los hombres. Que ellos, los que no te conocen miren hacia este lado y vean en nosotros la luz tuya iluminando el camino. ¡Te adoramos bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Es necesario ver, oír y entender

Con razón el Espíritu Santo les habló a sus antepasados por medio del profeta Isaías diciendo: Ve a este pueblo y dile: Por mucho que oigan, no entenderán; por mucho que vean, no percibirán. 
Hechos 28:25b-26. 

Lectura: Hechos 28:17-31.  Versículos del día: Hechos 28:25b-26.

MEDITACIÓN DIARIA

Pablo recordándoles a los dirigentes de los judíos que vivían en Roma, profecía precisamente para ellos, y continúa: “Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible; se les han embotado los oídos, y se les han cerrado los ojos. De lo contrario, verían con los ojos, oirían con los oídos, entenderían con el corazón y se convertirían, y yo los sanaría” (v. 27). Gracias a Dios, su renuencia sirvió para que el mensaje de salvación llegara a los gentiles (v. 28).
Sería bueno que nosotros que hacemos parte del pueblo gentil tengamos en cuenta lo que dice el profeta: “verían con los ojos, oirían con los oídos, entenderían con el corazón y se convertirían, y yo los sanaría”. ¿Sí estamos dispuestos a ver, a oír y a entender? Porque podemos decir de palabra que somos cristianos pero nuestros ojos no están dispuestos a ver las maravillas de Dios, ni los oídos a escuchar su Palabra y de ese modo no podemos entender lo que Papá Dios en su infinito amor hizo por nosotros.
Reflexionemos y meditemos a ver si no estamos negándolo igual que aquellos judíos. Tal vez nuestra conversión ha sido a medias: ‘solamente te entrego lo que me conviene’, ¿pero lo demás? Dios quiere todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23). Es la única manera de permitirle que haga maravillas en y con nuestra vida.

Amado Dios: Ante todo te damos las gracias por el apóstol Pablo que a pesar de tantas dificultades no desaprovechó el momento ni las oportunidades para cumplir su misión evangelizadora, y ahora somos sus hijos espirituales reconociendo la obra redentora de Jesús en la cruz. Te rogamos que a través de tu Santo Espíritu nos permitas, ver, oír y entender lo que nos dejaste en tu Palabra para que tu Nombre sea glorificado en nuestras vidas y otros lleguen por ese testimonio a tus pies. ¡Te alabamos bendito Dios y Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 31 de agosto de 2017

Leche pura que nos haga crecer acorde a lo que somos

Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia,  deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. 
1 Pedro 2:1-2a.

Lectura: 1 Pedro 2:1-12.  Versículos del día: 1 Pedro 2:1-2.

MEDITACIÓN DIARIA

Un recién nacido necesita tomar leche para empezar a crecer y fortalecerse. Igual sucede con la persona que nace espiritualmente. Recordemos que el Señor Jesús le dijo a Nicodemo  que había que nacer de nuevo (Juan 3:3), y este nuevo nacimiento se da cuando recibimos a Cristo como Señor y Salvador personal. Entonces tenemos que alimentarnos con  la Palabra de Dios: “Así, por medio de ella, crecerán en su salvación, ahora que han probado lo bueno que es el Señor” (vv. 2b-3 en la lectura). Dejando atrás todo lo de la naturaleza vieja, la pecaminosa que nos tenía atados al mundo. Nuestra relación con el Señor comienza y cada día se va consolidando más, de manera que vamos edificando una casa espiritual para ser un sacerdocio santo por medio de Jesucristo, que es la piedra viva que jamás nos defraudará. Para nosotros es preciosa esta piedra, pero para los incrédulos se convierte en piedra de tropiezo (vv. 4-8). Continúa el apóstol: “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido” (vv. 9-10).
Ya que somos tan  privilegiados llevando encima nuestro todos estos pergaminos,  demostremos siempre una conducta intachable dando honor a la familia que pertenecemos, para que los incrédulos al vernos glorifiquen a Dios cuando Él juzgue al mundo (vv. 11-12).

Amado Dios: Gracias porque aun necesitamos seguir tomando la bendita leche de la fuente de tu Palabra que es inagotable, para crecer cada día y fortalecernos Contigo. Gracias por hacernos partícipes de tanto honor  sin merecerlo. Permite que verdaderamente fluya en nosotros esa postura digna de ser llamados hijos pertenecientes a la familia real más influyente y prestigiosa que es la del reino celestial. ¡Te amamos Señor y Dios Santo Misericordioso!

Un abrazo y bendiciones.  

miércoles, 30 de agosto de 2017

Como lámparas conectadas a tu Palabra

El mandamiento es una lámpara, la enseñanza es una luz y la disciplina es el camino a la vida. 
Proverbios 6:23.

Lectura: Proverbios 6:20-35.  Versículo del día: Proverbios 6:23.

MEDITACIÓN DIARIA

Buscando qué es una lámpara encontré algo muy instructivo y que nos puede ayudar a entender mejor el versículo del día. 'Una lámpara es un aparato que actúa como soporte de una o más luces artificiales. Por lo tanto, son utensilios que permiten que los dispositivos generadores de luz como bombillas, focos, bombitas o ampolletas se conecten a la red eléctrica. Cumplen, de todas formas, con otras funciones, ya que distribuyen la luz emitida por la bombilla (evitando el deslumbramiento) y sirven como decoración'. Para mí está muy bien explicado porque de igual manera, el mandato es el soporte que irradia la luz de lo que aprendemos para que a medida que vamos cumpliendo las reglas podamos distribuir esa luz, de manera tal que nuestro andar diario emita destellos fulgurantes. Una luminosidad  que no permita que ese mismo esplendor vaya a enceguecernos perdiendo la dirección hacia donde nos dirigimos.
La Palabra de Dios es una lámpara que guía nuestros pies (Salmo 119:105); allí está escrito todo lo que necesitamos saber para caminar por este sendero. Conectémonos con ella de manera que los de afuera reconozcan que somos diferentes. Que nuestra vida sea tan hermosa que sirva para adornar la Iglesia de Dios.

Amado Señor: queremos ser esas lámparas que generen entre los que nos rodean rayos de amor, de fe, de esperanza, de consuelo, de misericordia, de perdón. Permite que nuestra luz brille con la belleza y la humildad que esperas de nosotros. Haznos artífices de caminos iluminados con lámparas conectadas a tu Palabra. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

Necesitamos un toque especial del Espíritu Santo

  Como resultado del trabajo de los apóstoles, la gente sacaba a los enfermos a las calles en camas y camillas para que la sombra de Pedro c...