lunes, 4 de enero de 2021

La clave está en entender su soberanía

Es un hecho que a Moisés le dice: Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo. 

Romanos 9:15.   NVI.


Lectura: Romanos 9:1-21.  Versículo del día Romanos 9:15.


MEDITACIÓN DIARIA


 No es tan fácil entender la soberanía de Dios, pero no somos nosotros los llamados a criticar al Señor: “Por lo tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano, sino de la misericordia de Dios” (v. 16); por otro lado, nos dice aquí la lectura lo siguiente: “¿Quién eres tú para pedirle cuentas a Dios? ¿Acaso le dirá la olla de barro al que la modeló: ¿Por qué me hiciste así? ¿No tiene derecho el alfarero de hacer del mismo barro unas vasijas para usos especiales y otras para fines ordinarios?” (vv. 20-21). Así es. ¿Quién nos creemos que somos como para preguntarle a Dios ¿Por qué hace o deja de hacer?

Dios nos miró con amor. Obvio, nos tiene que disciplinar. Si nos damos cuenta muchas personas lo saben y no lo aceptan; se creen dueños aun de su misma vida y en cualquier circunstancia presentada reniegan de Dios, sin darse cuenta que todo es por ese amor de Dios y aunque no lo entendamos, ahí está la clave porque Él es Soberano.


Señor Jesús: te damos gracias porque a través de tu Palabra entendemos lo que es tu soberanía. Señor, te pedimos nos tengas en cuenta dentro de los llamados tuyos, para dar a conocer ante el mundo tus gloriosas riquezas. ¡Gracias bendito Señor!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 2 de enero de 2021

Promesas de restauración

En aquel día levantaré la choza caída de David. Repararé sus grietas, restauraré sus ruinas y la reconstruiré tal como era en días pasados. 

Amós 9:11. NVI.


Lectura: Amós 9:11-15.  Versículo del día: Amós 9:11.


MEDITACIÓN DIARIA


El Señor nos dice aquí a través del profeta Amós que nos restaurará. No creamos que era solo para el pueblo de Israel; también para nosotros lo es: “y todas las naciones que llevan mi nombre” (v. 12b). “y todas las naciones que he llamado a ser mías”, dice la NTV. Bien nos damos cuenta que estamos involucrados en esta restauración.

Empezar un nuevo año con buenas promesas de renovación es muy motivante y a la vez esperanzador para un futuro próximo mejor; en especial para todos aquellos que perdieron seres queridos o sus trabajos en el 2020. El Señor es fiel y cumplirá lo prometido.


Amado Señor: te damos gracias porque bien sabemos que el mundo te pertenece; el enemigo quiere hacer de las suyas, pero tu Santo Espíritu está ahí resguardando a los tuyos y velando porque salgan adelante. Gracias Señor porque se reconstruirá lo arruinado, se comerán nuevamente de las cosechas de los campos sin ningún temor. ¡Bendito Eres Tú Señor! Toda la tierra te pertenece y el hades no prevalecerá sobre los de tu Iglesia. ¡Gracias buen Dios!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 1 de enero de 2021

Algo nuevo está sucediendo

Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. 

Isaías 43:18-19. NVI.


Lectura: Isaías 43:16-21.  Versículos del día: Isaías 43:18-19.


MEDITACIÓN DIARIA


Un nuevo año que comienza; nuevas metas y propósitos; quizá también nuevas ilusiones o nuevos sueños por perseguir. Dios no quiere que nos devolvamos al pasado. A Él, no le queda nada grande: abrió el mar e hizo una senda en medio de aguas impetuosas para después volver a cerrarlas con el poderoso ejército de Egipto sumergido debajo de las olas con sus carros de combate y caballos para nunca más levantarse (vv. 16-17). Así como lo hizo con ellos, igual lo sigue haciendo con los de su pueblo y nosotros lo somos. No podemos ser ciegos ante sus bondades, sino honrarlo por tanto bien y proclamar su alabanza (vv. 19-21).

Entonces, ya quitemos la mirada de lo sucedido en el 2020. Quizá hubo situaciones dolorosas que dejaron profundas huellas en el corazón, pero nuestro buen Dios ya está haciendo algo nuevo. Apoyémonos en esta hermosa promesa y prosigamos hacia adelante: “Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante” (Filipenses 4:13).


Señor amado: gracias por tu Palabra que es verdad y la creemos porque te creemos a Ti. Tú nunca mientes ni te arrepientes del bien para los tuyos. Deseamos empezar este nuevo año bajo tu manto protector y siguiendo de tu mano poderosa. Permite que no nos desviemos del camino y prosigamos teniendo la mirada siempre fija en Ti. Gracias, muchas gracias bendito Señor por lo nuevo que ya estás haciendo para nuestro bien. ¡Te adoramos Dios Soberano y Majestuoso!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Tú coronas el año con tus bondades

Tú coronas el año con tus bondades, y tus carretas se desbordan de abundancia. 

Salmo 65:11. NVI.


Lectura: Salmo 65:9-13.  Versículo del día: Salmo 65:11.


MEDITACIÓN DIARIA


Sí, y siempre sí. Frenéticamente es sí. Nuestro buen Dios a pesar de las vicisitudes de este año, nos permitió gozar de sus bondades. No tengo más que palabras de agradecimiento para Él. Ha sido un periodo maravilloso donde hemos visto su mano prodigiosa sosteniéndonos en diferentes áreas de nuestra vida. Jamás nos hemos sentido abandonados o solos en el letargo de un año que culmina con dolor para tantos.

El Señor supo mover sus fichas para que estuviésemos con nuestros adorados muñecos en Colombia. Viaje que también fue dado a raíz de una diligencia especial de mi esposo y tan exacto todo, que con jugadas magistrales permitió en el tiempo puntual, el matrimonio de nuestro Dany. Gracias por la esposa maravillosa que le diste. Sólo Él sabe hacer las cosas excelentes. Su tiempo nunca es tarde. Nada, absolutamente nada se ha salido de su control y por eso nuestro corazón está muy agradecido.

Seguramente también tienes motivos para agradecerle en este 2020. Si estás leyendo este devocional, ya puedes decir que Dios te ha dado la visión para hacerlo. Aprendamos a ser agradecidos aun en lo más pequeño o cotidiano. Oremos:


Amado Señor: El año culmina con tus bondades porque las vimos a diario en nuestras vidas y en toda la familia. Muchas, muchas gracias buen Dios. Gracias por la salud, gracias por el pan diario, gracias por el bienestar de nuestros hijitos, gracias por el resto de familia que también nos acoge con cariño, gracias por los hermanos de la Iglesia que interceden por nosotros, gracias por los amigos que siempre están ahí. ¡Y cómo no darte las gracias a pesar de haber quedado mi corazón tan triste, por la partida de esa mujer que me amó y cuidó como su hija! Te doy las gracias porque sé que está allá en el cielo Contigo y sin dolor alguno. La verdad, no merecemos tanto amor de tu parte. Gracias, gracias mi Jesús. Siempre recordaremos este 2020 porque en medio de tanta tristeza para el mundo, Tú nos guardaste, nos cuidaste como a la niña de tus ojos ¡Te amamos y adoramos!


Un abrazo y bendiciones.  

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Aprendamos a contar bien nuestros días

 Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. 

Salmo 90:12. NVI.


Lectura: Salmo 90:1-17.  Versículo del día: Salmo 90:12.


MEDITACIÓN DIARIA


Un año más que se acaba; a pesar de las dificultades que atravesó el mundo, pasó fugaz. Me encanta este Salmo que es de Moisés, pero muy diciente respecto a lo que vivimos. Primero que todo personalmente, también tengo que decir: “Señor, tú has sido nuestro refugio generación tras generación” (v. 1). Sí; sin discusión alguna, Dios ha sido nuestro refugio en este 2020. Y tantas muertes quizá de familiares tuyos, amigos o conocidos, simplemente sucedieron porque el mismo Dios se encargó de que así fuera; Él tiene nuestros días contados: “Tú haces que los hombres vuelvan al polvo” (v. 3).

Recordaremos el 2020 como el año en que todo cambió. Los amigos se distanciaron; las visitas se dejaron. Los abrazos y los besos quedaron atrás, ¡y cuánta falta nos hace compartir con los que amamos! Un año de aflicción para muchos, pero Señor: “¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!” (v. 15b); “Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros” (v. 17). Sí ese será el ruego para el año que comienza sin antes dejar de agradecerle a Dios por permitirnos culminar una etapa más de nuestra vida.


Amado Señor: necesitamos de tu sabiduría para saber conducirnos y para entender tus designios porque Tú Eres Soberano. Bendito Dios, que podamos alabarte y darte gracias por el regalo de vida que cada día nos ofreces. Enséñanos a deleitarnos en cada maravilla tuya que apreciemos y a tener contentamiento con cada cosa que nos das. Tal vez si lo hacemos aprenderemos a contar bien nuestros días. ¡Te alabamos bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 29 de diciembre de 2020

Otras madres también lloran sus hijitos

Se oye un grito en Ramá, llanto y gran lamentación; es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen! 

Mateo 2:18. NVI.


Lectura: Mateo 2:13-18. Versículo del día: Mateo 2:18.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuevamente la profecía se cumple cuando José tuvo que ir a Egipto avisado por el ángel, puesto que Herodes había mandado matar a todos los niños menores de dos años. Tradicionalmente se llama el día de los inocentes por la matanza a tanto niño inocente, pero lo llamado jocosamente no tiene nada que ver, con el terrible suceso. Por eso dice el versículo que llora Raquel, como en nombre de tantas madres que vieron el martirio de sus pequeños tal como lo dice Jeremías 31:15. Exactamente todo se cumplió. ¡Cuántos acontecimientos sucedieron alrededor del nacimiento de Jesús! Satanás no se queda quieto y a él no le convenía que viniese el Salvador al mundo.

En la actualidad los tiempos también son difíciles y he sentido el dolor de muchas madres en Colombia, por ejemplo, donde grupos al margen de la ley les han arrebatado a sus hijitos aun siendo casi niños. También ellas lloran. Personalmente pienso que cada día la situación se pone más dramática; pues la lucha sigue existiendo: el ladrón viene a robar, matar y destruir. El enemigo bien sabe por dónde empezar. Oremos:


Amado Señor Jesús: en este día ponemos delante de Ti a tanta mujer madre, que ha sido azotada por la violencia y se le han arrebatado sus hijos del hogar. Bendito Señor, oramos porque ellas puedan conocerte como el Dios y Salvador de sus vidas y para que en sus corazones haya paz y fortaleza a pesar de las dificultades que tienen que afrontar. Gracias Señor por ellas; las dejamos en tus manos. ¡Alabado sea tu Nombre!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Porque le conocemos, ya podemos irnos en paz

Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. 

Lucas 2:29-32.  NVI.


Lectura: Lucas 2:21-40. Versículos del día: Lucas 2:29-32.


MEDITACIÓN DIARIA


Simeón, el hombre justo que presenció la presentación del Niño Jesús en el templo, dio gracias a Dios por permitirle no morir sin conocer a Cristo el Señor (vv. 25-26). Lleno del Espíritu bendijo a Dios y sus palabras tienen relevancia para todas las personas, porque definitivamente la única manera de irnos de este mundo en paz, es habiendo conocido la salvación que nos fue dada a través de Jesús. Su redención por los pecadores no hubiese sido, sin su nacimiento. ¡Gloria a Dios!

Jesús es la luz que ilumina a las naciones y la luz que vino al mundo a resplandecer en las tinieblas. La luz que tú puedes tener si aceptas que es el Hijo de Dios nacido en un humilde pesebre, muerto por nuestros pecados y resucitado para darnos vida juntamente con Él. Te invito a orar:


Señor Jesús: ciertamente, como Simeón deseo conocerte y verte espiritualmente como mi Señor y Salvador. Eres la luz que resplandece sobre el mundo y yo quiero ser parte de esa luz Contigo. Perdona mis pecados y haz conmigo el propósito que tienes para mí. Gracias por perdonarme, limpiarme y darme una nueva vida a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.   

 

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