lunes, 9 de enero de 2017

Su Palabra es la sabiduría que necesitamos

Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no olvides mis palabras ni te apartes de ellas. 
Proverbios 4:5.

Lectura: Proverbios 4:1-13.  Versículo del día: Proverbios 4:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Los primeros capítulos de Proverbios nos hablan de la sabiduría que proviene de Dios. Así nos dice: “El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina” (Proverbios 1:7 NTV).
La definición de sabiduría es: “Conjunto de conocimientos amplios y profundos que se adquieren mediante el estudio o la experiencia”. Esto es saber cómo contestar, cómo hacer las cosas, cómo comportarnos. El conocimiento hace parte inseparable de la sabiduría. Luego la sabiduría que Dios nos pide, es la que aprendemos a través de su Palabra. La Biblia es el Manual de Dios para el hombre; es ahí en donde nos exhorta a buscarla: “Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no olvides mis palabras ni te apartes de ellas”. Bien nos dice aquí en la lectura, que no la abandonemos porque ella nos protegerá; que si la amamos, nos cuidará (v. 6). Considero que lo primero como criaturas de Dios que debemos buscar es conocer lo que Dios espera y demanda de nosotros. Esto es buscar la sabiduría de Dios; la que nos dará inteligencia y discernimiento a la vez. Definitivamente cuando le obedecemos a nuestro Creador, estamos amando la sabiduría  y el que la logra será exaltado y honrado (vv. 7-8), “te pondrá en la cabeza una hermosa diadema; te obsequiará una bella corona” (v. 9).
Como conclusión entonces, alimentémonos de su Palabra para poder vivir con una salud espiritual perfecta y que por ende, redunde en nuestra parte física también: “Escucha, hijo mío; acoge mis palabras, y los años de tu vida aumentarán” (v. 10). ¿Queremos vivir más? Ya sabemos lo que tenemos que hacer. Que una de las metas en este nuevo año sea el alimento espiritual que nos permitirá crecer y llevar una vida con el propósito que Dios nos tiene para cada uno.

Señor: Que así como deseamos alimentarnos para que nuestro cuerpo esté bien, también deseemos nutrir nuestra área espiritual para conocerte y entender el plan tuyo para nuestras vidas. Gracias por la sabiduría, la inteligencia y el conocimiento que nos permites tener cuando buscamos tu Palabra. Gracias porque ella es el sustento que nos dará pleno gozo y salud para crecer a tu lado.

Un abrazo y bendiciones.


sábado, 7 de enero de 2017

Anhelando los atrios del Señor

Anhelo con el alma los atrios del Señor; casi agonizo por estar en ellos. Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida. 
Salmo 84:2.

Lectura: Salmo 84:1-12.  Versículo del día: Salmo 84:2.

MEDITACIÓN DIARIA

“Dichoso el que habita en tu templo, pues siempre te está alabando” (v. 4). Si bien es cierto que nosotros los cristianos somos ahora el templo vivo de Dios y que  podemos estar en comunicación hablándole todo el día, encomendandole cada paso que damos y alabándolo continuamente; también por ese mismo privilegio del que gozamos, podemos apartarnos buscando un momento de más intimidad para encontrarnos cara a cara con nuestro Gran Rey y Señor. De allí saldremos fortalecidos y rejuvenecidos. Su presencia nos dará el gozo de una cara más amable y risueña: “Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que sólo piensa en recorrer tus sendas” (v. 5). Cuando hacemos esta relación nuestro modo de vida, los resultados los vemos de inmediato. No importa que lleguen los días malos porque: “Cuando pasa por el valle de las Lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle”.
Anhelemos buscar los atrios del Señor y que cuando estemos allí todo nuestro ser sienta ese sumo gozo, porque definitivamente si no es con Él, entonces, ¿con quién? “Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos” (v. 10). Dios quiere que le contemplemos mirando toda la magnitud de su gloria. Expresémosle cuán grande es para nosotros y cuán hermoso es degustar su aspecto. Rindamos nuestro ser total: alma, cuerpo y espíritu al grandioso Rey. “¡Cuán hermosas son tus moradas, Señor Todopoderoso!” (v. 1)

Señor: Nos presentamos delante de Ti. ¡Qué hermoso eres mi Señor! Rodeado de gloria y exaltado por ángeles. Descubriendo las melodías de alabanza y adoración rendidas a tu Nombre. Es un privilegio estar a solas a tu lado y anhelamos estos momentos íntimos en tus atrios. Queremos vivir esa comunión constante para contemplar tu hermosura y recrearnos en tu trono. Enséñanos a buscar siempre tu rostro y sentirnos dichosos de estar gozándonos Contigo. ¡Gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

viernes, 6 de enero de 2017

Entendamos el valor del servicio

No niegues un favor a quien te lo pida, si en tu mano está el otorgarlo. 
Proverbios 3:27.

Lectura: Proverbios 3:27-32.  Versículo del día: Proverbios 3:27.

MEDITACIÓN DIARIA

Siempre he tratado de tener muy en mente este versículo, porque además de sentirlo así, es Palabra de Dios para obedecer. Ayer estaba pensando en lo que sería mi próximo devocional y aunque en pasadas ocasiones he escrito sobre el tema, quería algo diferente. Pues bien, estoy leyendo el libro de ‘Celebración de la disciplina’, de Richard J. Foster (de paso les recomiendo la lectura de este libro), y exactamente el Señor me hizo reflexionar sobre algo que quiero compartirles.
El capítulo de la disciplina del servicio me ha gustado muchísimo que es la parte donde voy y habla ‘del servicio en cosas pequeñas’. Escribe directamente el autor su propia experiencia contando que estando en los trajines de su disertación doctoral recibió la llamada de un amigo pidiéndole el favor de llevarlo a hacer unas diligencias pendientes y el aceptó pero como disgustado. En cada parada él sentía que estaba perdiendo un tiempo precioso. Antes de salir cogió un libro y lo llevó consigo. Cuando llegaron al supermercado, su parada final, él le dijo al amigo que lo esperaría en el carro. Tomó su libro para leer y exactamente siguió donde tenía su marca y leyó lo siguiente: “El segundo servicio que uno debe realizar a favor de otro en una comunidad cristiana es el de la ayuda activa. Esto inicialmente significa prestarle ayuda simple en asuntos triviales externos”. Más adelante continúa diciendo: “El que se preocupa por la pérdida de tiempo que ocasionan tales actos externos insignificantes, generalmente está tomando la importancia de su carrera con demasiada solemnidad” (Bonhoeffer, Vida en comunidad).
Esto fue muy diciente para mí. Fue como si el Espíritu Santo me dijera, escribe sobre ello. Y así es. ¿Cuántas veces obramos bien pero de mala gana? Definitivamente considero que si alguien se atreve a pedirnos un favor, sea el que sea, es porque en una medida le hemos dado la confianza para hacerlo. Entonces debemos sentirnos honrados por eso y a la vez agradecidos con el Señor por utilizarnos con esa persona ya que estas actuaciones nos traen bendición. “Nunca digas a tu prójimo: Vuelve más tarde; te ayudaré mañana, si hoy tienes con qué ayudarlo” (v. 28 en la lectura). Entendamos que de por sí, no debió ser fácil para el que lo solicita como para ponerlo más tarde o al día siguiente en el mismo aprieto.
Creo que tenemos que aprender a decir con franqueza ‘sí puedo’ o ‘no puedo’ y si podemos hacerlo que es lo que nos manda Dios, hacerlo con la mejor voluntad. Pensando que le estamos sirviendo al Señor y no al prójimo. ¡Cuánto nos cuesta servir!

Amado Dios: Gracias por instruirnos en tu Palabra para llegar a ser las personas íntegras que deseas de cada uno de nosotros. Te entregamos ésta área para que seas Tú mismo moviéndonos y poniendo en nuestros corazones tanto el querer como el hacer con buena voluntad. Permite que nunca neguemos un favor si en nuestras manos está el otorgarlo. ¡Te alabamos bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 5 de enero de 2017

Sabiduría que es fuente de bienestar

Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. 
Proverbios 3:5.

Lectura: Proverbios 3:5-8.  Versículo del día: Proverbios 3:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Con frecuencia se nos olvida quién es el que está llevando el timón de nuestra vida y desbancamos al Señor de su silla. En ocasiones lo hacemos sin siquiera percibirlo; la costumbre nos lleva a ello. Es ahí, cuando creemos que somos los que tenemos la razón y ni siquiera nos acordamos del Señor. O tal vez puede suceder que le entregamos solamente una parte nuestra, pero hay otras que no quisiéramos tocarlas y el versículo que sigue dice: “Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas” (v. 6 la negrilla es mía).  Sí es en todos, es en todos; no solo en los que nos conviene. No podemos dejar que predomine nuestra razón a la de Dios: “No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal” (v. 7). Por actuar de esta manera, ¿Cuántas veces no hemos pagado esos errores? Dios sabe qué nos conviene y cuál es el camino adecuado.
Si confiamos de corazón en el Señor, se producirá una consecuencia buena: “Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser” (v. 8). Quizá nunca nos habíamos percatado que la confianza en nuestro Dios nos trae salud. De ahora en adelante tengamos presente cuando nos enfermamos en qué nivel anda nuestra confianza hacia el Señor.

Gracias buen Dios por mostrarnos y enseñarnos lo benéfico que es el confiar en Ti. Permite que nunca se nos olvide que eres nuestro Amo y que sometemos todas nuestras áreas bajo tu protección para andar por sendas transitables y no tropezar. Tu sabiduría nos es fuente de bienestar y no queremos desplazarla; enséñanos a doblegar el ego que nos impide ver tus divinas decisiones.  

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 4 de enero de 2017

Amor y verdad para atesorar y compartir

Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. 
Proverbios 3:3.

Lectura: Proverbios 3:1-6.  Versículo del día: Proverbios 3:3.

MEDITACIÓN DIARIA

En la Nueva Versión Internacional se llama este capítulo: ‘Otras ventajas de la sabiduría’, y dice así porque los dos primeros capítulos hablan sobre ella. Seremos sabios si nos cogemos de la Palabra de Dios, la aprendemos y decidimos guardarla en nuestro corazón (v. 1). Esto nos traerá larga vida y prosperidad (v. 2). Enseguida nos habla sobre el amor y la verdad. Yo lo que entiendo es que el fruto del amor y la virtud de la verdad vienen por añadidura cuando nos sometemos a Dios, y que éstas a su vez, si las tenemos, son ventajas que nos da la sabiduría. Recordemos que el principio de la sabiduría es el temor al Señor y el temor al Señor solo lo podemos tener cuando nos alimentamos de su Palabra.
Tengamos en cuenta que es una cadena: yo busco la sabiduría en la Palabra; la aprendo, la memorizo, la hago parte esencial de mi vida y esta sabiduría me va dando dosis abundantes de amor y de verdad. Cuando ya tenemos estas cualidades, no debemos echarlas en costal roto; son para apreciarlas y guardarlas como tesoros. Por eso nos dice el versículo que debemos llevarlos alrededor del cuello y escritas con letras bien grandes en el libro de nuestro corazón. Como todo lo aprendido tiene un propósito, son dadas con el fin de poderlas compartir con el hermano caído o aun con el prójimo desamparado.

Amado Señor: Prepáranos para saber cultivar el amor y la verdad tan esenciales en todas las áreas de nuestra vida, especialmente para entregarlas al prójimo y ser como nos lo mandas Tú con ellos. ¡Gracias buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

martes, 3 de enero de 2017

Unas y otras son para bendecir a nuestro Dios

Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor! 
Job 1:21.

Lectura: Job 1:1-22.  Versículo del día: Job 1:21.

MEDITACIÓN DIARIA

A través de la lectura considero dos cosas: una, que Satanás no puede tocar a un hijo de Dios, sin que Dios se lo permita. El ejemplo lo tenemos en Job; Job llevaba una vida recta delante del Señor; tenía tierras, ganado y una linda familia. A pesar de tenerlo todo, siempre buscó y temió a Dios. Satanás como no pierde oportunidad para tentarnos y hacer que caigamos, le dijo a Dios: “¿Y acaso Job te honra sin recibir nada a cambio? ¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra. Pero extiende la mano y quítale todo lo que posee, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara! —Muy bien —le contestó el Señor —. Todas sus posesiones están en tus manos, con la condición de que a él no le pongas la mano encima. Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor” (vv. 9-12). Lo segundo en que medito, es en que cuando estamos más cogidos del Señor y buscándole sinceramente, es cuando más nos llegan las aflicciones. Esto me confirma lo que siempre he escrito: Dios permite todas estas situaciones porque es la manera de tenernos pegados a Él.
Debemos seguir el ejemplo de Job y precisamente en vez de reclamar al Señor por la adversidad que estemos viviendo, busquemos la manera de seguirlo honrando como Él lo merece. A Job desde el momento en que Satanás se retiró, le empezaron a llover pruebas y no fueron fáciles. ¿Cómo respondió Job? “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!
Este nuevo año todos deseamos que sea lleno de salud, paz, bienestar y prosperidad; y ¡Gloria a Dios por las dichas que llegarán! Pero también estemos preparados por si nos toca pasar dificultades. Entendamos que unas y otras son para bendecir a nuestro Dios.

Amado Señor: Prepáranos de tal modo que crezcamos contigo diariamente, para que cuando llegue el paso del desierto, nos hayamos provisto del agua tuya en abundancia y podamos salir victoriosos en la calamidad. ¡Gracias bendito Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

lunes, 2 de enero de 2017

Renovando la mente en cosas espirituales

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. 
Romanos 12:2.

Lectura: Romanos 12:1-21.  Versículo del día: Romanos 12:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Un nuevo año que comienza. Metas y propósitos en una lista renovada. Empecemos el nuevo año renovando también nuestra área espiritual ya que de ella dependen en gran medida las otras áreas. El versículo nos dice que sin amoldarnos al mundo actual, “¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios” (Santiago 4:4), por eso nos manda a transformarnos mediante la renovación de la mente, y esto con el fin de parecernos cada día más a Cristo Jesús (Efesios 4:13), para comprobar cuál es la voluntad de Dios que es muy diferente a la nuestra. Nosotros por lo general miramos con los ojos del mundo y eso es lo que precisamente Dios quiere que cambiemos, porque este enemigo siempre va buscando alejarnos más de Dios. El mundo nos ofrece cosas vanas y ya no somos del mundo. Que podamos decir como el Salmista: “Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí” (Salmo 40:8). Es bien claro: su voluntad la conocemos cuando nos disponemos a escucharle y a ser hacedores de su Palabra, cuando somos sensibles a la voz del Espíritu. En el Padre nuestro oramos para que se haga la voluntad del Padre; eso quiere decir que la que está tan metida en nuestro ego tiene que desplazarse para darle cabida a la de Dios. Ahí, poco a poco, cuando empezamos a estudiar y meditar su Palabra de manera sobrenatural nos vamos transformando.
Que este nuevo año sea el comienzo de nuestra renovación espiritual.

Gracias Señor por este 2017 que comienza. Dejamos en tus manos el deseo de irnos renovando día a día para que en verdad entendamos tu buena voluntad en las metas y propósitos de este nuevo año.

Un abrazo y bendiciones.

No permitas Señor que volvamos a los necios caminos

Presto mucha atención a lo que dice Dios el Señor, pues él da palabras de paz a su pueblo fiel. Pero no le permitas volver a sus necios cami...