Amados hermanos, no hablen mal los unos de los otros. Si se critican y se juzgan entre ustedes, entonces critican y juzgan la ley de Dios. En cambio, les corresponde obedecer la ley, no hacer la función de jueces.
Santiago 4:11. NTV.
Lectura: Santiago 4:11-12. Versículo del día: Santiago 4:11.
MEDITACIÓN DIARIA
Pongamos bastante atención a lo
que nos dice aquí el apóstol Santiago: no hablar mal de nadie; o sea, no
murmurar, no juzgar, no criticar, no calumniar a alguien y precisamente cuando
no está presente. Es que ya lo hemos visto en anteriores devocionales, ¡cómo
pecamos con las palabras! Es que nuestra lengua tiene poder de arrebatar, de
destruir, de humillar, de dejar en ridículo. Y con todo esto, es que tenemos
que guardar las palabras que salen de nuestra boca. Porque después de dichas,
ya no hay marcha atrás y las heridas ya están latentes.
Amado Señor: bien
sabemos que como humanos estamos cayendo constantemente, pero buen Señor, te
rogamos que nos enseñes a guardar nuestras palabras y que, si no van a ser para
edificación, que no sean de destrucción. Nuevamente las ponemos delante de Ti,
para que nos enseñes a ser prudentes y a pronunciar palabras que exalten, que
edifiquen y que honren tu Nombre. ¡Aleluya! Gracias buen Señor.
Un abrazo y bendiciones.
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