No hagas de las riquezas tu única meta en la vida, pues son como las águilas: abren las alas y salen volando. Si acaso llegas a verlas, muy pronto desaparecen”.
Proverbios 23:4-5. TLA.
Lectura; Proverbios 23:1-8. Versículos del día: Proverbios 23:4-5.
MEDITACIÓN DIARIA
Confiar en las riquezas es incierto.
Los bienes materiales son efímeros; hoy pueden estar y mañana ya se han
esfumado como la neblina. Por eso nos dice el Predicador, que no podemos poner
las riquezas como meta en nuestra vida. Hay muchas más cosas que nos pueden
satisfacer, como por ejemplo un logro alcanzado; una sanidad realizada por el
Señor; los triunfos de los hijos o nietos, etc. “Alegre es el que encuentra
sabiduría, el que adquiere entendimiento. Pues la sabiduría da más ganancia que
la plata y su paga es mejor que el oro. La sabiduría es más preciosa que los
rubíes; nada de lo que desees puede compararse con ella. Con la mano derecha,
te ofrece una larga vida; con la izquierda, riquezas y honor” (Proverbios 3:13-16
NTV). “La bendición del Señor trae riquezas que no vienen acompañadas de
tristezas” (Proverbios 10:22 NVI). Esas son las riquezas que valen.
Amado Señor:
te rogamos que nos enseñes a buscar la riqueza que viene de lo alto. Las que
jamás se dañan con la polilla y el orín. Llénanos con la presencia de tu Santo
Espíritu para que aprendamos a valorar la riqueza que proviene de Ti. No
permitas Señor que nuestro corazón se deje influenciar y dominar por el afán de
las cosas del mundo. Buen Señor, si Tú permites
que algún día gocemos de bienes materiales, que sea solamente para glorificarte
y para compartir con el necesitado. Inculca esta verdad en nuestro corazón y no
dejes que se eche al olvido. Gracias, muchas gracias mi buen Señor y Dios. ¡Te
amamos!
Un abrazo y bendiciones.
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