Todos los creyentes estaban unidos de corazón y en espíritu. Consideraban que sus posesiones no eran propias, así que compartían todo lo que tenían.
Hechos 4:32. NTV.
Lectura:
Hechos 4:32-37. Versículo del día:
Hechos 4:32.
MEDITACIÓN
DIARIA
La
Iglesia primitiva aprendió a despojarse de todo lo poseído. “No había
necesitados entre ellos, porque los que tenían terrenos o casas los vendían y llevaban el dinero a los apóstoles para que ellos lo dieran a los que pasaban
necesidad” (vv. 34-35 en la lectura). ¿Será que nosotros, los cristianos de
este tiempo podemos seguir ese ejemplo? ¿O nos pasará lo del joven rico? (Mateo
19:6-22 NTV).
Amado
Señor: ¡Qué hermoso sería que todos aprendiéramos a despojarnos de lo que
tenemos para compartirlo con los necesitados! ¡Oh, Señor! Pon en nuestro
corazón el deseo de entregarlo todo por Ti. Enséñanos a valorar lo que nos va a
dar la verdadera satisfacción, cuando estemos en el reino Contigo. Permite que
nada ni nadie nos ate a este mundo corruptible; llévanos a acumular tesoros en
el cielo que son los que no se carcomen por la polilla y el orín, ni tampoco los
roban los ladrones. Danos un corazón que practique el amor verdadero, que sea compasivo
y generoso con nuestro prójimo. Gracias, muchas gracias, buen Señor y Dios
nuestro. ¡Te amamos dulce Señor!
Un abrazo y bendiciones.
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