lunes, 8 de abril de 2019

Adora a Nuestro Dios Creador


Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. 
Romanos 1:20. NVI.

Lectura: Romanos 1:18-32.  Versículo del día: Romanos 1:20.

MEDITACIÓN DIARIA

Exactamente dice aquí la Palabra de Dios: “de modo que nadie tiene excusa”. Así es; “Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos” (Salmo 19:1). Es que no necesitamos traspasar la tierra ni ir hasta el otro lado del mundo para conocer a nuestro Dios. Tampoco que se produzca un gran milagro en nuestras vidas, para decirle: ‘Sí Señor, Tú Eres Dios, Eres Poderoso Creador’. Es tan hermoso contemplar un amanecer o mirar un sol ocultarse en medio de arreboles. Es simplemente escuchar el trino de un pajarito al despertar; ver volar las garzas o mirar la fila organizada de la señora pata, sus patitos y a veces el pato papá. No es porque sí; es porque su Señor y Creador los instruye y guía. Todo esto no salió de la nada. Fue un Dios Poderoso que con su sola Palabra los creó. Los diseñó de tal manera que ningún detalle faltó. Igual que a ti y a mí; los millones de células que poseemos lo demuestran. “Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos” (Salmo 139:16),
Así que nadie tiene excusa porque al menos la misma naturaleza nos hace saber que existe un Dios Creador del universo completo. Mírate tú mismo: eres la obra perfecta de Dios. Maravíllate por su poder y alábale por darte la vida.

Amado Dios Creador: Soberano Rey, hoy te adoramos y levantamos nuestra voz y nuestras manos para alabarte y darte las gracias por permitirnos entender que Eres Único. No hay nadie como Tú. Eres Incomparable. Nosotros mismos; nuestro ser entero, cada célula, cada órgano, cada sistema tiene el sello del Único y Magnífico Señor que Eres Tú. ¡La Gloria es Tuya nada más! ¡Nuestras vidas, así como el universo te pertenecen!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 6 de abril de 2019

A ti, te digo: ¡levántate y anda!


A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. 
Lucas 5:24. NVI.

Lectura: Lucas 5:17:26. Versículo del día: Lucas 5:24.

MEDITACIÓN DIARIA

Considero que la gente buscaba y seguía al Señor Jesús más por los milagros que realizaba que por fe. Pero en la sanación del paralítico fue muy diferente, porque quienes lo llevaban viendo que había gran multitud, resolvieron subir a la azotea, correr las tejas y bajarlo hasta dejarlo frente a Jesús. “Al ver la fe de ellos, Jesús dijo: —Amigo, tus pecados quedan perdonados” (v. 20). Como los fariseos y maestros de la ley pensaban que el Señor estaba blasfemando, entonces resuelve decirles: “—¿Por qué razonan así? ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados quedan perdonados, o Levántate y anda?  Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa” (vv. 22-24).
No sé cuál sea tu condición hoy; pero si estás postrado en una cama o te han dado un mal diagnóstico, el buen Maestro vino a sanar tus heridas y dolencias. No fue solamente en su ministerio, Él es el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Deja que el Señor Jesús tome tu vida y te levante igual, de esa enfermedad que te tiene atrapado. Pídele perdón por tus pecados y acepta la sanidad que te viene a dar. Con todo mi corazón, te ruego que oremos:

Señor Jesús: hoy vengo a Ti como ese paralítico para que perdones mis pecados. Toma mi vida; te la entrego y deseo que seas mi Señor, mi Salvador y mi Sanador. Gracias por perdonarme y limpiarme. Gracias porque en tu Nombre declaro que estoy sano y salvo. Gracias por morir en mi lugar. ¡Te alabo y te doy toda la honra y la gloria! Amén.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 5 de abril de 2019

Usa nuestros labios para bendecir


Señor, líbrame de los labios mentirosos y de las lenguas embusteras. 
Salmo 120:2. NVI.

Lectura: Salmo 120:1-7.  Versículo del día: Salmo 120:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Creo que esa debe de ser una oración constante prácticamente de todos, porque es muy fácil dejarse llevar por las palabras. Es que no se necesita llegar a ser embusteros; con el simple hecho de tildar, criticar, susurrar de una persona, ya se prende la mecha y como dice el apóstol Santiago se forma un incendio: “Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!” (Santiago 3:5).
Por eso mismo es necesario aprender a tener la boca cerrada; por un tonto comentario se puede llegar a destruir un hogar o a dañar las relaciones familiares e incluso las amistades. A veces se piensa o se dice: ‘solamente lo comenté’. Pero ese comentar se puede volver una bola de fuego y el comentario que al final es chisme, va pasando de boca en boca hasta destruir completamente a la persona afectada. “¡Ah, lengua embustera! ¿Qué se te habrá de dar? ¿Qué se te habrá de añadir? ¡Puntiagudas flechas de guerrero, con ardientes brasas de retama!” (vv. 3-4 en la lectura). Si aprendemos a controlar la lengua, podemos controlar todo el cuerpo (Santiago 3:2).

Buen Señor: venimos a Ti para darte las gracias por permitir que tu Santo Espíritu nos enseñe sobre la importancia de ser prudentes y controlar la lengua. Haz que siempre recordemos que las palabras tienen poder y que lo que hablemos de otros puede voltearse hacia nosotros. Danos dominio propio sobre nuestros labios para no pecar con ellos. Úsalos para bendecir, para alabarte y glorificarte, para dar un consejo o para animar. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 4 de abril de 2019

Un corazón dispuesto a buscar a Dios


La sabiduría es lo primero. ¡Adquiere sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere discernimiento. 
Proverbios 4:7. NVI.

Lectura: Proverbios 4:1-27.  Versículo del día: Proverbios 4:7.

MEDITACIÓN DIARIA

La sabiduría es lo primero. ¡Claro que sí! Pero si queremos tener sabiduría debemos buscar a Dios porque la sabiduría comienza cuando le tememos con reverencia, con respeto, con obediencia; en una palabra, cuando nos sometemos a Él. “El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor; conocer al Santo es tener discernimiento” (v. 9:10). La Biblia nos repite en otros pasajes exactamente lo mismo. Podemos verlos en Proverbios 1:7 y Salmo 111:10. Continúa el versículo del día: “Por sobre todas las cosas, adquiere discernimiento”. Definitivamente si se busca al Señor sinceramente, es el Espíritu Santo quien nos ayuda a entender y convencer de pecado.
Este capítulo de Proverbios 4 también nos enseña que la sabiduría nos llevará por el camino correcto; será la encargada de hacernos caminar sin tropezar. “No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo” (vv. 21-22). Y va mucho más allá: “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida” (v. 23). Deja que tu corazón se empape del temor de Dios para darle el rumbo verdadero a tu vida. Sin Dios es difícil conseguir la sabiduría necesaria para caminar por este mundo.

Señor Jesús: Hoy no te pedimos por nosotros que ya te conocemos. Rogamos por todos aquellos que están alejados de Ti, encadenados en el pecado y que no desean buscarte para encontrar la sabiduría Tuya que los haga salir del mundo de las tinieblas. Señor, permite que tu Santo Espíritu toque sus corazones y acepten lo que hiciste por cada uno en la cruz del Calvario. Gracias bendito Jesús por tu muerte y resurrección con la cual nos das la certeza que también resucitaremos Contigo. ¡Alabado sea tu Nombre!

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 3 de abril de 2019

En tu Nombre echaré las redes


—Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero, como tú me lo mandas, echaré las redes. 
Lucas 5:5. NVI.

Lectura: Lucas 5:1-11.  Versículo del día: Lucas 5:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Me da la impresión que en ese momento todavía el Señor no había llamado a sus discípulos. Bien le responde Simón a la sugerencia de Jesús de echar las redes hacia aguas más profundas. No habían pescado nada, pero ahora les hablaba el Maestro y ellos iban a obedecer. Es admirable la respuesta de Simón: “Pero, como tú me lo mandas, echaré las redes”.
¿En cuántas situaciones nos vemos enfrentados a las que no encontramos salida por ninguna parte? Pero si acudimos a nuestro buen Señor y nos apropiamos de sus promesas, también podemos decir: ‘lo he intentado todo y nada resulta, pero como me lo mandas, echaré las redes en este asunto también’. Estos pescadores no solamente llenaron una barca sino dos. Así que no temamos echar las redes. ¡Hagámoslo! Nada nos cuesta y sí vamos a salir beneficiados; además el Nombre del Señor será exaltado al punto de hacernos caer en tierra y reconocerle como el Dios Soberano y Poderoso que es (vv. 8-9).

Bendito Señor: en verdad, hay situaciones en donde nos cuesta lanzarnos a tus brazos y esperar que las redes se llenen. Danos el poder de la oración cargada con una sobredosis de fe para no retroceder y seguir marcha adelante con el propósito tuyo ya escrito en nuestras vidas. ¡Te alabamos Señor! ¡Toda la Gloria y Honor son tuyos! Gracias, muchas gracias buen Dios.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 2 de abril de 2019

Utilízanos en tu obra


Por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para persuadir a todas las naciones que obedezcan a la fe. Entre ellas están incluidos también ustedes, a quienes Jesucristo ha llamado.
 Romanos 1:5-6. NVI.

Lectura: Romanos 1:1-17. Versículos del día: Romanos 1:5-6.

MEDITACIÓN DIARIA

Considero que todos los que hemos recibido a Jesús como Señor y Salvador somos sus discípulos. Por consiguiente, nos concierne también actuar de la manera como lo hacía Pablo. Somos llamados a persuadir a los que nos rodean y no le conocen, para que ellos igual, puedan gozar de la justicia de Dios. “A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles. De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: El justo vivirá por la fe” (Romanos 1:16-17).
En primer lugar debemos recordar que somos la Biblia andante. O sea, tal como nos comportemos estamos diciendo lo que a través de su Palabra Dios nos ha enseñado. Por eso es tan importante el testimonio de cada persona. Se dice que vale más una acción que mil palabras y hasta cierto punto es así. Esto no quiere decir que no hablemos de las Buenas Nuevas de salvación; de ninguna manera. Es simplemente para hacer énfasis en lo que vale nuestro comportamiento.
Hablemos del Señor sin temor alguno, sin vergüenza, ni tristeza. Al revés, que nuestro rostro irradie el amor del Señor en los corazones para así ofrecerlo a tantos que andan errantes.

Amado Señor Jesús: Queremos ser como Pablo e ir a compartir tu mensaje de amor y de reconciliación. Pon en cada una de las personas que te conocemos tanto el querer como el hacer por tu buena voluntad. Utilízanos en tu obra. Somos tus seguidores y deseamos que el mundo te siga. Gracias bendito Señor.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 1 de abril de 2019

Nuestra alabanza lo cautiva y su amor nos atrae


Que rebosen mis labios de alabanza, porque tú me enseñas tus decretos.
Salmo 119-171. NVI.

Lectura: Salmo 119:169-176.  Versículo del día: Salmo 119:171.

MEDITACIÓN DIARIA

Tal parece que el Salmista se extravió y empieza su oración clamándole al Señor basado en lo que dice su Palabra y en las promesas que de Él ha recibido. Lo hermoso es que no se queda solamente en pedir; él mismo entiende que su oración sin agradecimiento y alabanza no puede ser. “Que entone mi lengua un cántico a tu palabra” (v. 172); “Déjame vivir para alabarte” (v. 175).  Y al final reconoce que necesita urgentemente que lo rescate y lo saque a flote nuevamente. En la traducción del lenguaje actual (TLA), dice el versículo 176: “ven a buscarme, pues te pertenezco”. Muy hermoso saber que pase lo que pase, nuestro Dueño no nos dejará ni abandonará. “Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor” (Romanos 8: 38-39).
Así como este Salmo le sirvió al salmista para probar su corazón y su vida, de la misma manera nos debe estimular para que a través de la oración podamos abrir nuestro corazón sinceramente al Señor.  Hay que hablarle, adorarle, reconocer nuestro pecado y entender que la alabanza cautiva a nuestro Dueño. Su amor estará siempre ahí para rescatarnos y volvernos al camino correcto.

Mi Amado Dios: Sí; que rebosen nuestros labios de alabanza hacia Ti. Estamos tan agradecidos de saber que tu amor nunca se extingue. De saber que tu divina gracia derramada a través de Cristo nuestro Señor es el aliciente que nos motiva a continuar. Gracias bendito Señor por el cuidado tierno que nos tienes como ovejas de tu rebaño, para llevarnos de tu mano hacia la Patria Celestial. ¡Eres un Dios Incomparable y Majestuoso! ¡Gracias porque pertenecemos a tu reino! ¡Alabamos y bendecimos tu Nombre por siempre y para siempre!

Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos la sabiduría de Dios para proseguir

Y dijo el Maestro: -Miren lo que he hallado al buscar la razón de las cosas, una por una: ¡que todavía estoy buscando lo que no he encontrad...