Pero Rut respondió: No me pidas que te deje y regrese a mi pueblo. A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. ¡Que el Señor me castigue severamente si permito que algo nos separe, aparte de la muerte!
Rut 1:16-17. NTV.
Lectura: Rut 1:6-17. Versículos
del día: Rut 1:16-17.
MEDITACIÓN DIARIA
Rut es de admirar; siendo una
mujer moabita, después de la muerte de su esposo, en vez de volver a su tierra
natal, muy decidida sigue al lado de su suegra Noemí hacia Judá. Su declaración
denota una fidelidad unida a una lealtad incondicional hacia Noemí. Renuncia a
sus creencias al decir: “tu Dios será mi Dios”; se integra al pueblo de Israel:
“Tu pueblo será mi pueblo”; se compromete a cuidarla hasta la muerte: “Donde tú
mueras, allí moriré y allí me enterrarán”. Abandona su tierra, sus creencias,
su cultura y más tarde, como veremos unos capítulos después, Dios la bendice
porque ella forma parte de la descendencia de Jesús.
Amado Señor:
gracias por las enseñanzas que nos das a nosotras las mujeres a través de Rut. Queremos
ser fieles a Ti y nunca abandonar nuestra fe, al tenerte como Señor y Salvador
personal. Señor Jesús, los tiempos que se avecinan no parecen ser los mejores;
te pedimos nos hagas mujeres resueltas y decididas para enfrentar nuestro compromiso
Contigo y no temer los ataques del enemigo. Gracias bendito Señor, llévanos de
tu mano y que seamos portadoras de tu amor por donde quiera que pasemos. ¡Te
amamos buen Jesús!
Un abrazo y bendiciones.
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