viernes, 3 de junio de 2016

El trabajo es una bendición




He visto, pues, que nada hay mejor para el hombre que disfrutar de su trabajo, ya que eso le ha tocado. 
Eclesiastés 3:22.


Lectura: Eclesiastés 3:1-22.  Versículo del día: Eclesiastés 3:22.

MEDITACIÓN DIARIA

Siempre he dicho que el trabajo es vez de ser una carga es una bendición. Y hay que aprender a ver esta bendición como eso exactamente: un favor concedido por Dios. Por eso a la vez, cuando se tiene un trabajo hay que también bendecirlo. En el Nuevo Testamento la palabra ‘bendición’ es ‘EULOGEO’ en griego (elogiar), y se traduce como hablar bien de alguien. O sea, bien decir.
Así que ya sabemos. Debemos dar gracias a Dios por la bendición de cada trabajo y asimismo hablar bien de él y de la empresa que lo ha ofrecido.
Como para terminar: creo que a Salomón se le olvidó anotar en los tiempos (vv. 2-8), ‘Un tiempo para trabajar y un tiempo para descansar’. Hago este apunte a modo muy personal, porque infortunadamente hay quienes sufren de adicción al trabajo y todo se convierte en trabajo+trabajo sin tener en cuenta el descanso ni la familia. Si el trabajo es una bendición no podemos volverlo una carga.

Amado Señor: Gracias por el trabajo que a cada uno has prodigado. Gracias porque seguro que es el mejor; bendecimos tanto las empresas como las labores desempeñadas allí. Gracias Señor porque ese trabajo, era el que tenías guardado y el mejor; lo amamos y aceptamos como tal. ¡Bendito seas por siempre!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 2 de junio de 2016

Si la estudiamos no seremos engañados




Y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. 
Hechos 17:11b.


Lectura: Hechos 17:10-15.  Versículo del día: Hechos 17:11b.

MEDITACIÓN DIARIA

Considero que si fuéramos más conscientes de lo que es y de lo que impacta la Palabra de Dios en nuestras vidas, estaríamos listos a revisar las Escrituras para como dicen por ahí entre el argot mundano: ‘no comer cuento’. Y es que hay mucho ‘predicador’ entre comillas, engañando a las personas y no es Palabra de Dios lo que predica.
La Biblia está para que la leamos, aprendamos, practiquemos y compartamos; pero ante todo para escudriñarla, indagarla, revisarla y tener cómo defendernos de los mentirosos y de los que la refutan.  El Señor Jesús mandó estudiar las Escrituras porque ellas son las que dan testimonio de Él. Entonces si queremos conocer más a nuestro buen Jesús, tenemos que ser obedientes e ir en busca de todo lo que podamos saber de nuestro Salvador. La Biblia es nuestra buena arma que siempre debe estar al alcance y no olvidar que: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17). Aprendámosla para no ser engañados.

Amado Señor: Gracias por tu Palabra. Enséñanos a entender el valor inmenso que tiene y la necesidad de compartirla a otros tal como está escrito en ella. Te pedimos que sea tu precioso Espíritu guiándonos a toda verdad con el conocimiento y discernimiento exclusivo de Él, para no dejarnos confundir y estar prestos a refutar cuando sea el momento indicado.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de junio de 2016

Sí hay alguien que lo llena todo




El sol sale y se pone, y se apresura a dar toda la vuelta para volver a salir. 
Eclesiastés 1:5 NTV.


Lectura: Eclesiastés 1:1-18 NTV.  Versículo del día: Eclesiastés 1:5.

MEDITACIÓN DIARIA

Estas primeras palabras del rey Salomón, nos hacen ver lo vano de la vida. Definitivamente todo lo de aquí de este mundo, lo terrenal es efímero e iluso. Cuántas veces no decimos como la canción: ‘al final la vida sigue igual’. También nos afanamos en el diario vivir, para cuando llega la noche decir por decir: ‘mañana será otro día’; pero un día tras otro volvemos a lo mismo. “Todo es tan tedioso, imposible de describir. No importa cuánto veamos, nunca quedamos satisfechos. No importa cuánto oigamos, nada nos tiene contentos” (v. 8 NTV).
Definitivamente la vida no es más que un correr tras el viento (v. 14), y todo satisface pero después aburre. Hasta el querer saberlo todo viene a no ser más que una ilusión pasajera: “Cuanta más sabiduría tengo, mayor es mi desconsuelo; aumentar el conocimiento solo trae más dolor” (v. 18). El corazón del hombre estará vacío hasta que llegue Jesús a llenarlo. Entonces vale la pena parar, respirar profundo, mirar hacia adelante en la dirección correcta y seguir de la mano de Jesús; porque por más que no le hallemos sentido a la vida, Cristo Jesús vino a eso: a darnos vida con propósito y abundante. Y no podría ser con propósito si no tuviera ingredientes tanto buenos como malos.
¡Sonríe: Sí hay alguien que lo llena todo y se llama Jesús de Nazaret!

Amado Señor Jesús: Gracias porque eres Tú quien le das aliento a nuestras vidas. Definitivamente sin Ti es difícil este andar por el mundo. Enséñanos a no desviarnos del camino, para de este modo hallar el verdadero sentido y propósito que nos tienes preparado. ¡Te amamos buen Señor!

Un abrazo y bendiciones. 

En vez de criticar ofrezcamos amor

“Entonces, si para obedecer la ley de Moisés ustedes circuncidan a un niño, aunque sea en sábado, ¿por qué se enojan conmigo por haber sanad...