Pablo dijo: —El bautismo de Juan exigía arrepentirse del pecado; pero Juan mismo le dijo a la gente que creyera en el que vendría después, es decir, en Jesús.
Hechos 19:4. NTV.
Lectura: Hechos 19:1-7. Versículo del día: Hechos 19:4
MEDITACIÓN DIARIA
Pablo enseña que el bautismo de
Juan era una especie de ritual de arrepentimiento, pero el mismo Juan les insta
a creer, en que después vendría Jesús. Recordemos que Juan el Bautista, fue el
precursor que le abrió el camino al Señor Jesús. Y sí; debe de existir un
arrepentimiento genuino, para darle paso a los corazones ya preparados, para
aceptar a Jesús como Salvador de sus vidas. Y es por esto, por lo cual yo,
desde hace un tiempo empecé a compartir mis devocionales diarios.
Amable lector: el Señor Jesús
vino por ti, por mí, por toda la humanidad pecadora (Romanos 5:8), para que en
Él encontremos el perdón de pecados y el boleto hacia la patria celestial. Por
lo tanto es necesario recibir a Cristo como Señor y Salvador personal (Juan
1:12). Te preguntarás, ¿cómo hacerlo? Es muy sencillo, con una corta pero
sincera oración. Orar es hablar con Dios; tú le puedes decir con tus propias
palabras, Dios no está interesado en la belleza de tus palabras sino en la
actitud de tu corazón. Te puedo sugerir la siguiente oración; dile así:
Señor
Jesucristo: entiendo que me amas y que te necesito. Sé que soy pecador y estoy
arrepentido por ello. Gracias porque moriste en la cruz por mis pecados. Te
abro la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador; toma el control
del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Jesús
por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.
Un abrazo y bendiciones,
Dora C.
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