Su suegra preguntó: —¿Dónde recogiste espigas hoy? ¿Dónde trabajaste? ¡Bendito sea el hombre que se fijó en ti! Entonces Rut contó a su suegra acerca del hombre con quien había estado trabajando. Le dijo: —El hombre con quien hoy trabajé se llama Booz.
Rut 2:19. NVI.
Lectura: Rut 2:15-20. Versículo del día: Rut 2:19.
MEDITACIÓN DIARIA
Solamente Dios puede ir tejiendo
la red u organizando las cartas para que todo se compagine. Aquí vemos
exactamente cómo se conocieron Rut y Booz. Rut una moabita y Booz un hombre
pudiente de esa época. Rut llegó a trabajar al campo de Booz y él fue muy
benigno con ella. Esta pareja más adelante se casó y hacen parte de la
genealogía del Señor Jesús.
Esto nos enseña que es el mismo Dios
y Señor quien define nuestro futuro. Por lo tanto, no nos apresuremos a tomar
decisiones a la “topa tolondra”, porque es prudente dejar que sea el Señor,
nuestro guía. Él sabe exactamente cuál es el mejor rumbo para sus hijos y por
dónde es el camino correcto de conducirnos. Así como es muy bonita la historia
de Rut y de Booz, puede ser la historia tuya. Deja todo en manos del Señor.
Amado Señor
Jesús: gracias por la persona que está leyendo este Devocional y se siente
identificada con él. Te ruego mi Señor que seas Tú mismo a través de tu Santo
Espíritu mostrando y dirigiendo sus pasos por la senda correcta, en el tiempo
exacto y con la pareja ideal que Tú le has revelado o le revelarás. Gracias,
muchas gracias bendito Señor. ¡Aleluya!
Un abrazo y bendiciones.
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