Y ahora, en mi vejez, no me hagas a un lado; no me abandones cuando me faltan las fuerzas.
Salmo 71:9. NTV.
Lectura: Salmo 71:8-16. Versículo del día: Salmo 71:9.
MEDITACIÓN DIARIA
En mi concepto, creo que este
Salmo es del Rey David, en donde le clama al Señor por su vejez. Muy apropiado
por lo menos para mí; para hablar con el Señor y decirle las mismas palabras de
David: “Seguiré con la esperanza de tu ayuda; te alabaré más y más. A todos les
hablaré de tu justicia; todo el día proclamaré tu poder salvador, aunque no
tengo facilidad de palabras. Alabaré tus obras poderosas, oh Señor Soberano, y
les contaré a todos que solo tú eres justo” (vv. 14-16.
Así es. Cuando ya conocemos quién
es el Señor Jesucristo y nos concientizamos de su obra redentora por cada uno
de nosotros, solo nos queda dar a conocer a otros, esto mismo que estamos viviendo
y que cambió totalmente nuestras vidas, desde el mismo momento en que decidimos
decirle: “Te entrego mi vida Señor”. Y es que a medida que pasan los años y
retrocedemos el tiempo, solo nos quedan palabras de agradecimiento a nuestro
Buen Señor por habernos mirado con amor y haber permitido conocerle y seguirle.
De lo contrario, ¿en dónde estaríamos en este momento?
Amado Señor
Jesús: muchas gracias por recordarme también, lo que me has enseñado a lo largo
de estos años, después de haberte conocido como mi Señor y Salvador. Mi buen
Señor: no me abandones cuando me llegaren a faltar las fuerzas; al contrario,
permite que, con tu ayuda, yo pueda seguir alabando tu Nombre y dándolo a
conocer a tantos que andan perdidos que necesitan de Ti. Gracias, gracias mi
Señor, Dios Soberano y Justo. ¡Te amo buen Señor y Dios!
Un abrazo y bendiciones.
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