—¿Por qué lloras, mujer? —le preguntaron los ángeles. —Es que se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
Juan 20:13. NVI.
Lectura: Juan 20:13-18. Versículo del día: Juan 20:13.
MEDITACIÓN DIARIA
El Señor se le aparece a María
Magdalena, quien estaba llorando porque no encontró a su Señor en la tumba. María
Magdalena sin tener idea ni comprender todavía la misión de Jesús, busca su
cuerpo físico, cuando el Señor ya había resucitado. El duelo puede cegarnos
ante la presencia divina. María Magdalena busca a un muerto no a un vivo.
Incluso en el dolor más intenso,
Jesús puede demostrarte que está más cerca de lo que imaginas. Si estás viviendo
una situación de dolor, frustración, amargura, tristeza, resentimiento o desilusión,
por más intenso que parezca, no estás solo o sola, Jesús está cerca, aunque no
lo veas, entiendas ni reconozcas. Él después a través de algún otro episodio te
dará la explicación. Dios nunca llega tarde; llega en el momento exacto; si
tienes alguna aflicción; si ves que tu vida no tiene salida, busca a Jesús, Él
es el Único que te puede levantar. El Señor tuvo que hacerle nuevamente la pregunta
a María Magdalena: “Jesús dijo: —¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas? Ella,
pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo: —Señor, si usted se
lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto y yo iré por él” (v. 15 en la lectura);
quizá también ahora hace la pregunta directamente a ti: ¿Por qué lloras mujer?
Habla con el Señor, Él te escucha, no es ajeno a tus problemas. Ve Tú al
encuentro con el Señor. Mi deseo a través de este Devocional es que puedas
encontrar al Señor y rendir tu corazón a Él.
Amado Señor
Jesús: te doy gracias por la persona que está leyendo este devocional y se
encuentra muy atribulada y amargada. Por favor Señor Jesús, consuélala, tal
como lo hiciste con María Magdalena. Muéstrale tu amor, tu ternura, tus llagas,
que fueron precisamente para darle vida a ella. Gracias porque Tú llegas a la
persona indicada en el momento propicio para sanar heridas y restaurar vidas.
Gracias, gracias bendito Señor.
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario