Aunque era Hijo de Dios, Jesús aprendió obediencia por las cosas que sufrió. 9 De ese modo, Dios lo hizo apto para ser el Sumo Sacerdote perfecto, y Jesús llegó a ser la fuente de salvación eterna para todos los que le obedecen.
Hebreos 5:8-9 NTV.
Lectura: Hebreos 5:1-10. Versículos del día: Hebreos 5:8-9.
MEDITACIÓN DIARIA
Si eso fue el Señor Jesucristo,
quien tuvo que aprender obediencia, cuánto más nosotros. Definitivamente, en mi
concepto, la obediencia es lo más difícil de practicar. Recordemos que ese fue
el pecado de Adán y Eva; por eso el Señor dice: "el obedecer es mejor que
los sacrificios" (1 Samuel 15:22), y significa que Dios valora más la
obediencia y la atención a sus mandatos que las ofrendas o rituales religiosos
vacíos. Tendemos a hacer de nuestra vida
rutinas que se van convirtiendo en rituales; eso no nos sirve de nada. Lo que
el Señor demanda de nosotros es obediencia.
Amado Señor:
enséñanos a obedecer sin trabas y preámbulos. Haz que te obedezcamos con
corazón y actitud sinceras. Gracias bendito Señor por tu Palabra que es verdad.
No importa que nos repitas siempre lo mismo, porque tu deseo es que arraiguemos
fuertemente tus mandatos para aprender a hacer tu voluntad. Gracias, gracias
bendito Señor. ¡Te amamos Dios de Gloria!
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario