Debido a que amo a Sion, no me quedaré quieto. Debido a que mi corazón suspira por Jerusalén, no puedo quedarme callado. No dejaré de orar por ella hasta que su justicia resplandezca como el amanecer y su salvación arda como una antorcha encendida.
Isaías 62:1. NTV.
Lectura: Isaías 62:1-12. Versículo del día: Isaías 62:1.
MEDITACIÓN DIARIA
El capítulo nos habla de Sión; la
Jerusalén terrenal y el profeta Isaías ora por esta ciudad. Se ve cuánto amor
le inspira su Jerusalén. Hay una promesa de restauración donde Dios promete
transformar su desolación en gloria, justicia y un nuevo nombre: “El Señor te
sostendrá en su mano para que todos te vean, como una corona espléndida en la
mano de Dios. Nunca más te llamarán ‘La ciudad abandonada’ ni ‘La tierra
desolada’. Tu nuevo nombre será ‘La ciudad del deleite de Dios’ y ‘La esposa de
Dios porque el Señor se deleita en ti y te reclamará como su esposa” (vv. 3-4).
Pero tomemos estas palabras directamente para ti que te encuentras tal como
Sión: desolada y triste. El Señor te va a levantar en gloria y afirma que no
callará hasta que la justicia y la gloria brillen cambiando tu estado de
abandonada por nombres nuevos.
Bendito Señor
Jesús: hoy ruego que tomes a esta persona que se encuentra sola, triste,
abandonada y desolada. Llénala con tu poder y fortaleza para que sienta
completamente el amor Tuyo en su vida y su corazón estalle de gratitud, al ver
que Tú la tratas como a su esposa amada. Gracias, bendito Señor, porque Tú
cambias su tristeza en gozo y su lamento en alabanza. Gracias por la
restauración y transformación de su vida. ¡Te alabo y adoro bendito Señor!
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario