Que te conceda lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes.
Salmo 20:4. NVI.
Lectura: Salmo 20:1-5. Versículo del día: Salmo 20:4.
MEDITACIÓN DIARIA
Han pasado ya diez años. ¡Cómo
corre el tiempo! Estaba en una clase de Sistemas cuando me llegó la noticia que
tendría mi primer tesoro y que sería una hermosa niña. Sí, así me fue dada la
noticia de mi nietecita Juanita. Exclamé un grito de alegría que hizo silenciar
a todo el salón y las felicitaciones de mis compañeros llegaron por doquier.
Hoy mi Muñeca Preciosa, quiero darle gracias al Señor por tu vida. Eras y
sigues siendo la primera mujercita; no te han quitado ese reinado todavía.
Amado Papito
Dios: muchas gracias por la vida de mi Juanita; por la alegría que produjo su
llegada, no solamente en mí sino en toda la familia. Mi Señor, ya pronto se
acerca la adolescencia y la veremos como toda una mujercita. Yo te pido que la
cuides y sigas llevando de tu mano. Por favor no la sueltes nunca; que ella
siempre esté segura sabiendo que Eres Tú el Conductor de su vida; que siga buscándote
y refugiándose en Ti cuando esté atribulada. Guárdala de las acechanzas del
maligno y cúbrela con tu preciosa sangre. Dale los anhelos de su corazón y que
siga creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Ti y de los
hombres. Mi Señor, como su abuelita que soy, te la entrego, para que seas en
todo momento su Dios y Protector. Todo esto te lo pido en el bendito Nombre de
tu Amado Hijo Jesús. Gracias, gracias por su vida. ¡Aleluya, aleluya!
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario