miércoles, 5 de mayo de 2010

A pesar de las derrotas

Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza: El gran amor del Señor nunca se acaba y su compasión jamás se agota.

Lamentaciones 21:22.

Lectura diaria: Lamentaciones 21:13-30. Versículo del día: Lamentaciones 21:22.

ENSEÑANZA

Jeremías, a pesar de las dificultades y de tantas penalidades, llega un momento en el que hace un pare y recuerda quizá otros episodios también espinosos donde pudo comprobar que a pesar de todo aquello amargo y tenebroso, había encontrado la mano del Señor a su favor. Cuando nos encontramos en un “mello sin salida”, la misma situación no nos permite vislumbrar el panorama completo; sin embargo Dios nos dice en su Palabra que, todas las cosas nos ayudan a bien, a los que le amamos y buscamos. Debemos cogernos fuertemente de esta promesa y entender que Dios nunca quiere lo malo para sus hijos; al contrario, tiene para nosotros planes de bienestar y no de calamidad con un fin específico: darnos un futuro y una esperanza (Jer.29:11). Aprendamos hoy que aunque lleguen los tropiezos, y sintamos golpe tras golpe, cada día es un nuevo amanecer y con él, una nueva esperanza porque sus bondades se renuevan y su fidelidad sigue firme. Por mi parte afirmo como el profeta: “El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré” (v.24).

Un abrazo y bendiciones.

martes, 4 de mayo de 2010

Tu brazo podroso obra en justicia

Tu brazo es capaz de grandes proezas; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.

Salmo 89:13.

Lectura diaria: Salmo 89:5-26. Versículo del día: Salmo 89:13.

ENSEÑANZA

El salmista nos habla de la grandeza de Dios y de las promesas hechas a David como siervo y escogido suyo. La naturaleza toda se alegra y celebra las maravillas que hace con su brazo portentoso. Los cielos y el mar respetan sus decisiones y celebran sus maravillas. Él es el Dios capaz de realizar proezas. Dichosos los que entienden su soberanía, le aclaman y se gozan con su justicia, porque son los que entienden que la justicia y el derecho son el fundamento de su trono (v.14). A su siervo lo sostendrá con su mano y fortalecerá con su brazo. Ningún enemigo lo someterá ni oprimirá porque dice: “Aplastaré a quienes se le enfrenten y derribaré a quienes lo aborrezcan” (v.23). Su promesa es de un amor fiel y constante y pase lo que pase, jamás le negará su amor. Todo esto nos habla el Salmo sobre lo que Dios prometió al rey David en el pacto que hizo con él. Nosotros, también somos sus siervos y ecogidos, entonces, apropiémonos de su palabras y entendamos que en quien hemos creído es poderoso para implantar justicia y sacarnos adelante, porque “¿Quién como tú Señor, Dios Todopoderoso, rodeado de poder y de fidelidad?” (v.8). Gracias Señor por ir adelante con mano poderosa y brazo fuerte guerreando por tus hijos, quienes también sienten la debilidad y angustia como tu siervo David, pero con la certeza en el corazón de que podemos decirte: Tú eres mi Padre, mi Dios, la roca de mi salvación.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 3 de mayo de 2010

La bendición sacerdotal

El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz.

Números 6:24-26.

Lectura diaria: Números 6:22-27. Versículo del día: Números 6:24-26.

ENSEÑANZA

A todos ustedes que están leyendo este Devocional, les envío estas palabras de parte del Señor. En verdad es mi deseo que gocen de toda las bendiciones de Dios; que los guarde, lo mire con agrado y su amor los cubra por completo. Que cualquier petición puesta a sus pies se convierta en una realidad en sus vidas para que puedan gozar de paz y bienestar general. Hoy aprendí que no tenemos que esperar a un cumpleaños o una fiesta especial para enviar esta bendición a nuestros amigos y familiares; tampoco solamente pueden ser acreedores de ella, los que nos han hecho bien, debemos extenderla a amigos y enemigos “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por ellos” porque esa es la voluntad de Dios (Mt. 5:44), y el nuevo mandamiento dejado por el Señor “Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros” (Jn. 13:34). Tomemos la decisión de perdonar y amar por difícil que sea la situación y el agravio cometido; el Señor se encargará de quienes nos maltratan y persiguen. Por nuestra parte, hagamos lo que nos corresponde: bendigamos en todo tiempo y lugar a toda persona sin ninguna clase de distinción ni acepción.

Un abrazo y bendiciones.

domingo, 2 de mayo de 2010

Cumpliendo la voluntad de Dios

El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para que conozcas su voluntad, y para que veas al Justo y oigas las palabras de su boca.

Hechos 22:14.

Lectura diaria: Hechos 22:1-21. Versículo del día: Hechos 22:14.

ENSEÑANZA

Según el Diccionario Larousse, voluntad es la facultad de determinarse a ciertos actos. Es firmeza del alma que quiere; intención, ánimo de hacer una cosa. Entonces, si de verdad amamos a Dios, deseamos con firmeza obedecerle y acatar sus instrucciones. La Biblia dice que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta y dentro de esa buena voluntad se encuentra la salvación para la humanidad “Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca al Hijo y crea en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final” (Jn. 6:40). Cuando el mismo Señor Jesucristo buscó a Pablo, lo escogió para que conociera su voluntad y fuera su testigo ante toda persona (v.15); esto es, simplemente ser el portador de las Buenas Nuevas de reconciliación del hombre con Dios. Pablo, primero tenía que reconocer en Jesucristo al Justo y luego sí empezar a transmitir lo visto y oído. Su propio testimonio le serviría de base para alcanzar a otros para Él. ¿Por qué nos cuesta tanto cumplir su voluntad de ir y compartir? Quizá necesitamos ese toque abrupto del Señor, donde nos ponga contra la pared y nos confronte al igual que hizo con Pablo. Pero si ya le conocemos y hemos visto su gloria reflejada en nuestras vidas, no tenemos que dejarnos llevar de la pereza, el desaliento, la apatía ni la indisposición que en últimas, todas son contrarias a la voluntad. Recordemos que todos nosotros venimos de ese hombre que al tener su encuentro personal con Jesucristo, se levantó y como siervo obediente comenzó la buena obra de salvación entre los gentiles. Levantémonos también los que le seguimos y empecemos con ahínco y determinación a llevar el Evangelio de Cristo a tanto necesitado, entendiendo que la voluntad del Padre es que nadie se pierda sino que todos lleguen al arrepentimiento. Amado Señor: Danos el coraje y la decisión firme de hacer tu voluntad, para ir y predicar de ti a los que andan cautivos por el pecado.

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 1 de mayo de 2010

Seleccionar las amistades

¡Pero no te dejes llevar por ellos, hijo mío! ¡Apártate de sus senderos!

Proverbios 1:15.

Lectura diaria: Proverbios 1:8-19. Versículo del día: Proverbios 1:15.

ENSEÑANZA

La amistad es muy valiosa; por algo dice la máxima: “si encuentras una verdadera amistad, ¡cuídala! Es un tesoro escondido”. Desafortunadamente, la envidia, arrogancia y malos hábitos transitan por el mundo más fácilmente de lo imaginado. Es por esto que las palabras del sabio Salomón en este primer capítulo del Libro de Proverbios se deben tener en cuenta. Satanás ronda en medio de la juventud porque sabe muy bien el daño que puede causar a través de ellos en toda la sociedad. “Estos dirán: ¡Ven con nosotros! Acechemos a algún inocente y démonos el gusto de matar a algún incauto” (v. 11). Quizá de entrada, no te van decir: “matemos”, pero sí te conducirán por caminos desenfrenados de vicios, corrupción y rebeldía que sólo van a dejar huellas y raíces amargas en tu vida; ellos corren presurosos a hacer lo malo. Pero tú, se sensato y no te dejes llevar por lo que simplemente está de moda o “in” porque detrás, puede estar la soga para atraparte y encadenarte. Recuerda: “el que a buen árbol se arrima, buena sombra lo acobija”; y por otro lado: “Una naranja dañada, daña todas las demás”. Si tu seleccionas a tus conocidos y los examinas cautelosamente, puedes en el momento preciso llamar “amigo”, al que verdaderamente se ha ganado ese lugar en tu corazón. Para lograr el cometido, tienes que pedir sabiduría a Dios y que a través del Espíritu Santo, te muestre y guíe a alcanzar los mejores. Tal pareciera que el mensaje va dirigido a la juventud pero sin embargo, en cualquier etapa de la vida siempre debemos elegir muy bien nuestras amistades para evitarnos dolores de cabeza. Una cosa más: cuando encuentres al verdadero amigo: cuídalo, valóralo y ponlo siempre en la presencia de Dios.

Un abrazo y bendiciones.

La sabiduría y el respeto a las autoridades

Qué maravilloso es ser sabio, poder analizar e interpretar las cosas. La sabiduría ilumina el rostro de una persona; suaviza la dureza de su...