En cambio, eres tú, mi par, mi compañero y amigo íntimo. ¡Cuánto compañerismo disfrutábamos cuando caminábamos juntos hacia la casa de Dios!
Salmo 55:13-14. NTV.
Lectura: Salmo 55:1-20. Versículos del día: Salmo 55:13-14.
MEDITACIÓN DIARIA
Los versículos anteriores, nos
hacen ver el dolor que causa la traición: “No es un enemigo el que me hostiga; eso
podría soportarlo. No son mis adversarios los que me insultan con tanta
arrogancia; de ellos habría podido esconderme” (v. 12 en la lectura). En
cuántos hogares no sucede, que los verdaderos enemigos están ahí, en medio de
las mismas cuatro paredes que comparte la familia. No son los de afuera; son
los mismos familiares, el mismo núcleo familiar. También la traición puede
venir del mejor amigo; de la persona en que siempre se ha confiado. De todas
maneras, sea un caso u otro, es traición: “Pero clamaré a Dios, y el Señor me
rescatará. Mañana, tarde y noche clamo en medio de mi angustia, y el Señor oye
mi voz” (vv. 16-17 en la lectura).
Amado Señor:
Te ruego, que seas Tú gobernando en nuestros hogares para que siempre se
respire paz, amor, confianza y fortaleza. Igualmente enséñanos a buscar a los verdaderos
amigos y que seas Tú mismo reinando en medio de alegrías o dificultades. Gracias
bendito Señor, porque el tenerte a Ti, hace muchísimo más fácil toda relación.
Hoy te pedimos que seas Tú viniendo a morar en cada una de las personas que
siguen este Devocional ¡Gloria a Ti Señor!
Un abrazo y bendiciones.