jueves, 1 de enero de 2026

¡Gloria al Buen Señor de todos los tiempos!

 Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría”. Salmo 90:12. NVI.


Lectura: Salmo 90:1-17.  Versículo del día: Salmo 90:12.


En verdad, sí que necesitamos del Señor, para que, con su Santo Espíritu, nos guíe a llevar el día a día. Oremos también por todos los nuestros, para que sea el mismo Señor confirmando en cada uno la obra de nuestras manos.

ORACIÓN

Buen Señor: ¡sí que necesito de Ti! Te necesito mi Señor para que cada nuevo día estés a mi lado llenándome de tu gracia y favor.  Por eso mi Señor necesito que me enseñes que la vida es fugaz, hoy estamos, mañana no sabemos; pero mientras me tengas aquí, en esta tierra, por favor ven a hacerme entender que la vida es corta y que los años o los días que me quedan, sea tu sabiduría quien me guíe a vivirlos. Bendito Señor, no quiero seguir dependiendo de mi ‘yo’; deseo que seas Tú mismo viviendo en mi espíritu, alma y cuerpo cada segundo de mi ser. Deseo hacer tu voluntad y aprender a vivir el día a día como lo enseñas Tú. ¡Cómo olvidar a mi familia Señor! Incluyo a Juliana y su bebé en esta mi oración. Confirma en cada uno de ellos, la obra de sus manos. Gracias, muchas gracias, buen Jesús; sé que Tú escuchas mi oración y por eso toda la gloria y el honor te los doy a Ti. ¡Aleluya! Gracias por el nuevo año que comienza hoy y porque el futuro es Tuyo. ¡Gloria al buen Señor de todos los tiempos!


¡FELIZ AÑO 2026 LLENO DE BENDICIONES PARA TODOS!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Agradeciendo al Señor por el año que termina

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. 

1 Tesalonicenses 5:18. NTV.


Lectura: 1 Tesalonicenses 5:12-22.  Versículo del día: 1 Tesalonicenses 5:18.


MEDITACIÓN DIARIA


No hay nada más agradable que encontrar o conocer personas agradecidas. Creo que todos debemos analizar este año que está acabando y darle gracias al Señor, no solamente por la vida que nos ha permitido tener, también por nuestra familia y por todo, tanto bueno, agradable o malo que nos haya sucedido. “Tú coronas el año con tus bondades y tus carretas se desbordan de abundancia” (Salmo 65:11).

Amado Señor Jesús: aquí estoy mi buen Señor, para agradecerte tanto bien recibido en este 2025, año que se está extinguiendo; año que en su camino ha dejado huellas de inmensa alegría y muy pocas de dolor. ¡Cómo no estar agradecida mi Señor! Si en cada amanecer veo tu Presencia levantándome y fortaleciéndome para continuar. Veo tu mano prodigiosa brindándome el pan de cada día y la salud necesaria para proseguir. Es imposible terminar el año sin alzar la mirada hacia Ti y decirte: ¡muchas gracias, buen Señor! Gracias porque nos regalaste un nuevo Muñequito, para aumentar la lista de nietecitos que tenemos. Gracias porque nos permitiste conocer y traer a nuestras vidas a Juliana y al pequeño Dilan. Gracias por mi Iglesia de Cenfol, sus pastores y cuerpo en general de Rionegro, el municipio en donde nos has colocado en mi bella tierra colombiana. Gracias por mis hijitos, nueras y yerno; por mi hermano y su familia, por mis sobrinos y familias; gracias por todos mis primos y familias. Gracias por el techo que nos diste para vivir y porque nunca faltó en nuestra mesa, el pan de cada día para alimentarnos y para compartir. Dejamos ir este año para recibir al que pronto llegará. Gracias, infinitas gracias, buen Señor.


Un abrazo y bendiciones.

martes, 30 de diciembre de 2025

Al Señor Jesús por la vida de Samuelito

 

Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando,   aunque no existía uno solo de ellos. 

Salmo 139:16. NVI.


Lectura: Salmo 139:13-18.  Versículo del día: Salmo 139:16.


ORACIÓN


Mi amado Señor Jesús: hoy en estos tres añitos del Precioso Samuelito, no tengo más que palabras de agradecimiento hacia Ti por todo lo que hiciste y sigues haciendo; desde su nacimiento si faltar un solo día, lo continúas cuidando, levantando, fortaleciendo y llenando de gracia y simpatía. Gracias por su vida; con él nos demostraste cuán grande es tu amor, poder y misericordia. Gracias porque él te pertenece, es Tuyo este bebé; cuando la ciencia dijo no, Tú, te levantaste y dijiste: SÍ. Un sí rotundo para demostrar al mundo que nada es imposible para Ti. Gracias, muchas gracias mi buen Señor y Dios.

Un abrazo y bendiciones.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Olvidando lo que queda atrás

 Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo!  Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en lugares desolados. 

Isaías 43:18-19. NVI.


Lectura: Isaías 43:15-21.  Versículos del día: Isaías 43:18-19.


MEDITACIÓN DIARIA


Qué bonita promesa del Señor para nosotros. Ahora que estamos terminando el año, no volvamos al pasado, ya el Señor empezó a hacer su obra nueva en cada uno, y su misericordia es tan alta que dice: “Soy yo, solo yo, el que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados. ¡Hazme recordar! Presentémonos a juicio; plantea el argumento de tu inocencia” (vv. 25-26). Si el mismo Señor nos lo dice, entonces, pidamos perdón con corazón arrepentido y olvidemos el pasado. Pongámonos de acuerdo con el Señor para dejar el camino limpio hacia el año que viene.

Gracias bendito Señor Jesús por ofrecernos tanto de tu amor y de tu misericordia. Toma buen Señor, todo lo que no fue de tu agrado en este año 2025 y bórralo completamente. Gracias porque si Tú mismo no te acuerdas de nuestras transgresiones, no tenemos por qué estar recordándolas. Gracias porque solamente Tú Eres digno de borrar todas nuestras in iniquidades. Gracias por permitirnos el privilegio de conocerte y tenerte como al mejor abogado. Gracias, bendito Señor y Dios Santo. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 27 de diciembre de 2025

Que nuestros niños crezcan de esa manera

 El niño crecía y se fortalecía; se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios lo acompañaba. 

Lucas 2:40. NVI.


Lectura: Lucas 2:26-40.  Versículo del día: Lucas 2:40.


MEDITACIÓN DIARIA


María y José regresaron a Galilea, después de haber cumplido con todo lo que exigía la ley. “El niño crecía y se fortalecía; se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios lo acompañaba”. Este versículo que es el del día, nos deja como aprendizaje para que oremos por nuestros niños, pidiéndole al Señor que ellos también vayan creciendo en sabiduría y hallen gracia delante de nuestro bendito Señor y de los hombres.

Amado Señor: nuestro deseo como madres de nuestros hijitos y de nuestros nietos es que ellos te conozcan a Ti. Pongo delante de Tuyo a cada uno de ellos, en especial a mis Muñequitos para que desde su infancia sepan que Eres el verdadero Dios, Rey de reyes y Señor de señores. Tómalos a todos mi Dios y Señor, incluyendo al pequeño Dilan y permite que vayan creciendo sanos y fuertes, llenos de sabiduría y gozando del favor Tuyo y de la gracia de Dios. Gracias, muchas gracias mi buen Señor. Te alabo y te adoro, toda la gloria y el honor son para Ti. ¡Aleluya, Aleluya!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 26 de diciembre de 2025

Jesús el Mesías prometido

Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios: -Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.

 Lucas 2:28-32. NVI.


Lectura: Lucas 2:21-35.  Versículos del día: Lucas 2:28-32.


MEDITACIÓN DIARIA


Cuando María y José llevaron al templo al Niño para presentárselo al Señor, se encontraron con un hombre justo y devoto, que se llamaba Simeón; era profeta y esperaba con anhelo que llegara el Mesías. El Espíritu Santo le había revelado que no moriría sin antes ver al Mesías del Señor. Así que cuando los padres llevaron al Niño, fue movido por el Espíritu Santo y bendijo a Dios porque le había permitido conocer al Salvador antes de él morir (vv. 21-27).  Esta profecía sigue confirmando que Jesús, el Niñito que nació en un humilde pesebre era el Mesías prometido; la luz que ilumina a las naciones y la gloria del pueblo de Israel.

Bendito Dios: gracias porque preparaste todo para que la venida del Mesías fuera el cumplimiento total a tu Palabra. Gracias porque ante la caída de Adán y Eva, nuestros padres primitivos, Tú ofreciste un Salvador y el Señor Jesucristo fue, es y será el único camino hacia Ti, Dios Padre. Yo te ruego que permitas que los que no lo conocen puedan hoy, entender el mensaje de la natividad de nuestro gran Rey y Señor, Jesús el Mesías prometido. Gracias, muchas gracias, Papito Dios por tan hermoso regalo que le diste a la humanidad. ¡Te adoramos Oh Dios! ¡Santo es tu Nombre!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 25 de diciembre de 2025

La buena noticia también es para ti.

 Hoy ha nacido en la Ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. 

Lucas 2:11-12. 


Lectura: Lucas 2:8-20.  Versículo del día: Lucas 2:11-12.


MEDITACIÓN DIARIA


Sucedió que unos pastorcitos que estaban cuidando sus rebaños, fueron anunciados por los ángeles sobre el nacimiento del Señor Jesús, y escucharon una multitud de ángeles que lo alababan: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad” (v. 14). Así como a los pastorcitos se les anunció el nacimiento del Mesías prometido, quien es el Rey de reyes y Señor de señores, también, hoy la buena noticia es para ti. Solamente cree y entrégale tu vida al Salvador de la humanidad, Cristo el Señor. Él vino precisamente para que tú tengas vida y vida eterna (Juan 14:6). Si lo haces, la mejor señal que te dará Jesús es un cambio total en tu vida con derecho a gozar de la patria celestial. Te puedo guiar con una oración:

Señor Jesús: gracias por tu nacimiento y porque viniste al mundo precisamente para salvarme y darme una nueva vida a tu lado. Gracias porque al celebrar tu cumpleaños, nos llenamos de gozo, paz, perdón y fortaleza. Gracias bendito Señor Jesús por venir a morar en los corazones de todos cuantos te conocen y deciden seguirte. Yo deseo hoy, entregarte mi vida para que seas mi Señor y Salvador personal. Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Jesús por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna Contigo.


Un abrazo y bendiciones.

¡Gloria al Buen Señor de todos los tiempos!

  Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría”. Salmo 90:12. NVI. Lectura: Salmo 90:1-17.   Versícu...