Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Hebreos 12:14. NTV.
Lectura: Hebreos 12:14-24. Versículos del día: Hebreos 12:14.
MEDITACIÓN DIARIA
Aquí nos manda el Señor a buscar
la paz con todos. Muy importante, “con todos”. Ese todos, nos dice mucho; o sea,
amigos y enemigos; nos guste o no nos guste, sean de nuestros afectos o no lo
sean. Siempre he pensado, que la Palabra de Dios, es lo que dice ser; no se
equivoca: “Sin duda, la palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que
cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del
espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las
intenciones del corazón” (Hebreos 4:12 NVI). Sí; penetra hasta lo más profundo,
más allá de lo que podamos entender y esto no nace de nosotros sino del
Espíritu Santo quien es el Revelador de nuestra fe; porque el versículo que
sigue nos da la clave: “Asegúrense de que nadie quede fuera de la gracia de
Dios, de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos”
(v.15 en la lectura); nos dice que nos aseguremos que nadie se quede por fuera de
recibir esa gracia y que ninguna raíz de amargura llegue a interrumpir ese
hermoso regalo de la gracia, que no es cualquier regalo, es la gracia de la
salvación. En conclusión, yo entiendo que la gracia de Dios nos lleva a
encontrar la paz y la santidad, en donde no hay cabida para los rencores, las
envidias, las difamaciones, o cualquier cosa que pueda contaminar nuestro
espíritu.
Amado Señor,
muchas gracias por permitirnos acercarnos a Ti, desde la Jerusalén celestial, para
hacernos entender que tu regalo de la salvación es tu bendita gracia derramada en
todos aquellos que te hemos recibido como Señor y Salvador de nuestras vidas. Bendito
Señor, saca todo lo que no es Tuyo y pon un espíritu quebrantado y humillado para
que nada ni nadie nos pueda alejar de tu Presencia. Te pedimos que saques toda
raíz de amargura que llegue a ser piedra de tropiezo no solamente para los que
nos rodean, sino para nosotros mismos. Gracias, muchas gracias, buen Señor y
Dios nuestro. ¡Te amamos!
Un abrazo y bendiciones..