Entonces me di cuenta de que no hay nada mejor para la gente que ser feliz con su trabajo. Ese es nuestro destino, y nadie nos puede traer de regreso para ver qué pasa después de que hayamos muerto.
Eclesiastés 3:22. NTV.
Lectura: Eclesiastés
3:16-22. Versículo del día: Eclesiastés
3:22.
MEDITACIÓN DIARIA
Estoy muy de acuerdo con el
Predicador, porque siempre he visto el trabajo como una bendición, y si nos
damos cuenta, cuando un padre o madre de familia no tiene un trabajo estable,
toda la familia se resiente porque de ese trabajo dependen todos los miembros
del hogar. Entonces, “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el
Señor y no como para nadie en este mundo” (Colosenses 2:23 NVI).
Mi consejo es, que, si tienes un
trabajo, le des gracias al Señor porque eres un privilegiado. Ora por tus
patrones y en general por la empresa o persona que te contrató; bendícela y
trabaja como dice el versículo del día: feliz con tu trabajo. Oremos:
Amado Señor Jesús: te damos gracias por haber permitido que el hombre tuviera un trabajo para su sostenimiento y para el de su familia. Enséñanos a todos buen Señor a ver el trabajo como un regalo de tu parte. ya que este es principalmente para el sustento familiar. También te rogamos por los que no gozan de este privilegio y están pasando necesidades en sus hogares. Permite buen Señor que se abran las ventanas de los cielos y en sus hogares llegue el pan de cada día. Gracias Señor por escuchar nuestra oración. ¡Alabamos y adoramos tu Nombre! ¡Aleluya!
Un abrazo y bendiciones.