Las mujeres decían a Noemí: ¡Alabado sea el Señor, que no te ha dejado hoy sin un redentor! ¡Que llegue a tener renombre en Israel! Este niño renovará tu vida y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que siete hijos.
Rut 4:14-15. NVI.
Lectura: Rut 4:13-22. Versículos del día: Rut 4:14-15.
MEDITACIÓN DIARIA
Tanto Rut como Noemí fueron
bendecidas por el Señor. Dios premió su fidelidad, su constancia y su fe. Creo
que Noemí animó a Rut para que se casara con Booz. Se había ganado su amor y un
puesto especial en su corazón; por lo tanto, deseaba verla realizada y casada
con un hombre que la respetara y amara. Bien decían las mujeres a Noemí sobre
Rut, cuando nació su hijo: “Este niño renovará tu vida y te sustentará en la
vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que
siete hijos”. El hijo que tuvieron Rut y Boos se llamó Obed; Dios también
bendijo esta lealtad de Rut permitiendo que Obed hiciera parte del linaje de
Jesús. Pues Obed es el padre de Isaí, Isaí de David, y de David viene la
descendencia que culmina con Jesucristo. Vemos entonces, que Rut, una mujer
extranjera hace parte del linaje del Señor Jesús.
Me fascina el Libro de Rut porque
ella es para mí, un gran ejemplo a seguir. Una mujer virtuosa, leal y
trabajadora. Con una profunda fe que fue abrazando con decisión (recordemos que
ella era moabita). Su integridad y humildad la convirtieron en un modelo de
piedad.
Señor: gracias
por enseñarnos a través de Rut a ser mujeres ejemplares, humildes e íntegras. Permite
que nosotras no agachemos la cabeza ante las dificultades, sino que salgamos
adelante trabajando honestamente, buscando el bienestar de nuestra familia. Que
la confianza en Ti sea el eje que nos motiva para que nuestra fe siga creciendo
y podamos ser partícipes en el crecimiento espiritual tanto de los nuestros
como de los que nos rodean, sin llegar nunca a ser piedra de tropiezo para
ellos. Gracias, gracias, buen Señor y Dios nuestro, dejamos nuestras vidas en
tus manos para que Tú sigas moldeándonos hasta lograr desarrollar el carácter
Tuyo en cada una de nosotras. Amén.
Un abrazo y bendiciones.