Juan respondió: —Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda desde el cielo.
Juan 3:27. NTV.
Lectura: Juan 3:22-36. Versículo del día: Juan 3:27.
MEDITACIÓN DIARIA
Sí, sí; definitivamente sólo Dios
mueve todas las cosas a su voluntad. A veces no entendemos sus designios y nos
preguntamos “¿por qué?”. Es nuestro bendito Señor que sabe muy bien por dónde
llevarnos y qué nos conviene más. Aparte de esto, viendo la respuesta de Juan
el Bautista en la lectura: “Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos”
(v. 30 en la lectura), se nota su humildad y sometimiento a Dios sin cuestionar
nada. También fue muy claro al decirle a sus discípulos “Ustedes saben que les
dije claramente: -Yo no soy el Mesías; estoy aquí solamente para prepararle el
camino a él” (v. 28).
Pidámosle al Señor que nos
muestre lo que nos tiene preparado para cada uno y nos de la gracia y el
discernimiento necesarios para llevarlo a cabo. También que nos haga ver que el
ministerio que nos da es para realizarlo con humildad reconociendo que no somos
nada y que es su Santo Espíritu quien nos guía en esta tarea. Esto nos recuerda
que es Dios quien produce el querer como el hacer por su buena voluntad.
Amado Señor
Jesús: nos sometemos a Ti y te rogamos nos muestres el propósito por el cual
nos tienes aquí en tu redil. Llévanos de tu mano y danos el denuedo para
cumplirlo como es tu deseo. Como obreros Tuyos queremos ser fieles, dispuestos
y que pasemos, solamente deseando que Tu Nombre sea glorificado. Gracias, mi
Señor, porque Eres tú quien ejecutas la obra en cada uno de nosotros, para la
gloria de Dios Padre, con el poder de tu Santo Espíritu.
Un abrazo y bendiciones.