jueves, 20 de agosto de 2026

También puede ser tu Señor y Salvador

 Entonces pregunté: ‘¿Quién eres, Señor?’. ‘Yo soy Jesús, a quien tú persigues —me contestó el Señor—”. 

Hechos 26:15. NVI.


Lectura: Hechos 26:1-18.  Versículo del día: Hechos 26:15.


MEDITACIÓN DIARIA


En la lectura se nos narra el encuentro directo entre el Señor y Pablo de Tarso. Pablo relata este encuentro ante el rey Agripa y el gobernador Festo, asumiendo su defensa personalmente. Explica Pablo que él era un fariseo extremista, que odiaba a los del Camino, que eran los cristianos y cómo el Señor lo había llamado para ser un instrumento útil, en la predicación del Mensaje de salvación. Pablo reconoció que le hablaba alguien superior y por eso le pregunta: ¿Quién eres Señor? Y el Señor le responde: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Miremos: Pablo pregunta y el Señor se le revela. No solamente le responde su pregunta, sino que además de eso, de una vez, lo comisiona para ir a predicarle a los gentiles (vv. 16-18).

Quizá a ti no se te ha presentado directamente el Señor, pero sí ha utilizado a algunos de sus discípulos para que se te acerque y te comparta el mensaje de salvación. Tal vez, no lo has entendido o no se te revelado, pero déjame decirte hoy, que Jesús te ama y no puedes ya dejar pasar desapercibido este mensaje. Te invito para que le abras la puerta a Jesús y lo dejes seguir para que sea Él tomando el control de tu vida. Si lo deseas hacer, te puedo guiar con una corta, pero sincera oración de tu parte. Dile así:

Señor Jesús, sé que me amas y entiendo que te necesito. Gracias porque moriste en la cruz por mis pecados. Hoy decido abrirte la puerta de mi vida, para que vengas a morar conmigo y seas mi Señor y Salvador; perdona mis pecados y dame el gozo de la salvación. Toma Señor el trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado; amén.


Un abrazo y bendiciones.

No hay comentarios:

El poder de la Oración

  ¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas.   ¿Alguno está enfermo? Que llame a lo...