¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas. ¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia, para que vengan y oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Una oración ofrecida con fe sanará al enfermo, y el Señor hará que se recupere; y si ha cometido pecados, será perdonado.
Santiago 5:13-15. NTV.
Lectura: Santiago 5:12-16. Versículo del día: Santiago 5:13-15.
MEDITACIÓN
DIARIA
En la lectura, el apóstol
Santiago nos enseña a decir -sí o no- con firmeza cuando es necesario, sin
tener que jurar: “Pero sobre todo, hermanos míos, nunca juren por el cielo ni
por la tierra ni por ninguna otra cosa. Simplemente digan «sí» o «no», para que
no pequen y sean condenados” (v. 5 en la lectura). Además, el apóstol, nos hace
ver el poder de la oración y nos exhorta a orar con dificultades o sin ellas.
Si estamos felices debemos dar gracias al Señor con cantos de alabanza y si
tenemos problemas, igual acercarnos a Dios en oración. Recordemos que orar es
hablar con Dios; así que contémosle todas nuestras cosas, sean buenas o malas.
También nos dice cómo debemos actuar con un enfermo: ungirlo con aceite en el
Nombre del Señor y orar por él. Esta oración tiene doble efecto: sanar al
enfermo y perdonar sus pecados.
Amado Señor:
gracias por enseñarnos a actuar en medio de un enfermo. Gracias por el poder de
la oración que Tú nos muestras. Queremos bendito Señor desatar ese poder en cada
uno de nosotros para que Tu Nombre sea glorificado y el mundo crea que Tú Eres
un Dios Real y Sanador. Gracias, gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te
adoramos!
Un abrazo y bendiciones.
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