Señor Jesús: te doy gracias por haber muerto y padecido por mí. Gracias porque sé que tu sangre es poderosa y me limpia de todo pecado. Gracias porque sé que por tus heridas soy completamente sana. Señor Jesús: ¿cómo olvidad tanto bien recibido de parte Tuya? No, mi Señor, jamás olvidaré mientras esté en esta vida todo lo que hiciste, haces y sigues haciendo por mí. Eres Tú, el camino que me lleva al Padre Celestial; Eres Tú la única verdad existente; Eres Tú, la vida inagotable que estás ahí para darme una vida abundante aquí en la tierra y una vida eterna cuando me llames a tu lado. ¡Te amo mi buen Señor Jesús!
Empecé a compartir mis devocionales el 13 de agosto de 2008, cuando me pre-diagnosticaron cáncer de seno. Pensé "Señor no he hecho nada por tí, ¿cómo puedo compartir a otros de tu reino?". Y el Espíritu Santo me mostró el don que tengo para escribir. Así comencé a enviar mis devocionales que ahora estarán en este blog.
viernes, 18 de abril de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tú nunca rechazas al que se acerca a Ti
Un solo día en tus atrios ¡es mejor que mil en cualquier otro lugar! Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios que vivir la buena vida...
-
Pero se acercaba el tiempo judío del Festival de las Enramadas, y sus hermanos le dijeron: —¡Sal de aquí y vete a Judea, donde tus seguidore...
No hay comentarios:
Publicar un comentario