Llega el año a su fin y está lleno de bendiciones; por dondequiera que pasas dejas gran abundancia.
Salmo 65:11. TLA.
Lectura:
Salmo 65:1-13. Versículo del día: Salmo
65:11.
MEDITACIÓN
DIARIA
Termina
el año y tal como dice el versículo del día, termina lleno de bendiciones. No
nos fijemos solamente en lo material; hay múltiples riquezas que nos satisfacen
más que el dinero. No quiero decir que este, no sea necesario; lo es sin duda
alguna, pero con el Señor estamos inundados de bendiciones que son la riqueza que
solamente Él sabe darnos. Tenemos salud, vida, tenemos un hogar, un cónyuge,
unos hijos, unos preciosos nietos, tenemos amistades hermosas, tenemos
alimento, un techo para llegar, una mesa para cenar, una cama para descansar y
nuestro corazón inundado del Dios Trino, quien nos llena de amor, gozo, paz,
benignidad, fe, mansedumbre y confianza. ¿Qué más podemos pedir?
Te
invito a que revises tu vida y analices cuánto tienes a tu favor. Culminemos el
2024 con gratitud a nuestro buen Dios y Señor. Te aseguro que tienes mucho para
agradecerle. “¡Todo el mundo canta y lanza gritos de alegría!” (v. 13c).
Señor Jesús: han sido tantas tus bondades en este año que concluye, que no hay palabras para agradecerte tanto bien. Gracias, muchas gracias, buen Dios y Señor. Gracias porque nos das la oportunidad de terminarlo con nuestros seres queridos en unidad y buena salud. Yo te doy infinitas gracias por los hogares de mis tres hijitos, en donde papá, mamá y niños son felices y se regocijan en Ti. Gracias, gracias, bendito Señor Jesús. Gracias también te doy por mi hermano Germán, cuñadas, primos, sobrinos y demás parentela que están lejos pero que ocupan un lugar en mi corazón. De manera especial te doy gracias por Samuel Andrés y te ruego que lo guardes en donde quiera que esté. Gracias de igual modo, por mis queridas amistades. Señor Jesús, oro por cada uno de los que te he nombrado y te pido que sus vidas en el año que viene estén llenas de ricas bendiciones. Señor no puedo dejar atrás, las enseñanzas recibidas a lo largo de los trescientos sesenta y cinco días transcurridos; sin duda alguna fueron enseñanzas que me han ido formando y puliendo como Tú quieres tener este molde. ¡Sí mi Señor, coronas el año repleto de tus bondades! Gracias, muchas gracias a Ti, buen Dios y Señor mío.
Un abrazo y bendiciones,