Y luego dijo: -La gloria se ha ido de Israel, porque el arca de Dios ha sido capturada-.
1 Samuel 4:22.
Lectura: 1 Samuel 4:1-22. Versículo del día: 1 Samuel 4:22.
MEDITACIÓN DIARIA
Este capítulo de Samuel nos habla
de un tiempo trágico para Israel: los filisteos capturaron el Arca del Señor,
ellos perdieron la batalla donde murieron los hijos del sacerdote Elí y él al
escuchar todo este desastre se fue de para atrás y se desnucó. Aparte de esto,
la esposa de Fines que estaba embarazada murió también; fue tragedia tras
tragedia. Miremos directamente desde la Palabra de Dios: “La nuera de Elí,
esposa de Finees, estaba embarazada y próxima a dar a luz. Cuando se enteró de
que habían capturado el arca de Dios y que su suegro y su esposo habían muerto,
entró en trabajo de parto y dio a luz. Ella murió después del parto, pero antes
de que muriera las parteras trataron de animarla. -No tengas miedo—le dijeron—.
¡Tienes un varón! Pero ella no contestó ni les prestó atención. Al niño le puso
por nombre Icabod (que significa ¿dónde está la gloria?) porque dijo: -La
gloria de Israel se ha ido-. Le puso ese nombre porque el arca de Dios había
sido capturada y porque murieron su suegro y su esposo. Y luego dijo: -La
gloria se ha ido de Israel, porque el arca de Dios ha sido capturada-” (vv.
19-22 en la lectura). El Señor había dado una profecía contra la familia de Elí
(1 Samuel 2:27-36) y esta se cumplió. Repito mi dicho: “el Señor no se queda
con nada guardado sea para bien o para mal”.
Amado Señor:
gracias por enseñarnos a través de tu Palabra que tus juicios son verdaderos y
justos. Muchas veces no entendemos las razones, pero Tú que lo observas todo y
estás atento a nuestras acciones, dictas sentencia y vienen los desastres y
tragedias. Te rogamos buen Señor, pongas en nuestro corazón el obedecerte y no
pasar por encima de tus mandatos. Haznos fieles a Ti y obedientes con tu
Palabra. Gracias, muchas gracias, Señor y Dios nuestro.
Un abrazo y bendiciones.