Dios les da a algunos mucha riqueza, honor y todo lo que pudieran desear, pero luego no les da la oportunidad de disfrutar de esas cosas. Se mueren, y algún otro—incluso un extraño—termina disfrutando de toda esa abundancia. Eso no tiene sentido, es una tragedia terrible.
Eclesiastés 6:2. NTV.
Lectura: Eclesiastés 6:1-2. Versículo del día: Eclesiastés 6:2.
MEDITACIÓN DIARIA
Muy triste lo que nos dice el
versículo del día, porque definitivamente lo más importante es la vida con
buena salud; lo demás, personalmente considero que viene por añadidura. Y sí; seguramente
disfrutará de sus riquezas una persona que no ha valorado su trabajo o que ni
siquiera lo conocía.
Por lo anterior, lo mejor es
disfrutar la vida con lo poco o con lo mucho que Dios nos haya dado, porque
esto le agrada a Él. Miremos un versículo anterior: “¡Qué absurdo es pensar que
las riquezas traen verdadera felicidad!” (Eclesiastés 5:10 NTV). Creo que en
muchas ocasiones trae más angustias que alegrías.
Amado Señor: a
través de Tu Palabra nos has venido enseñando sobre las riquezas. Bendito
Señor, haznos conscientes que la mayor riqueza consiste en conocerte a Ti y que
contigo tenemos una riqueza que no se esfuma, ni se desvalora porque es la
riqueza de una patria celestial a tu lado. La riqueza de este mundo se va
volando como si tuviera alas. No permitas que nuestro corazón se enorgullezca
por lo material que Tú nos das; enséñanos a reconocer que todo proviene de Ti y
que si Tú nos das es para de igual manera también dar. Gracias, gracias,
bendito Señor y Dios nuestro. ¡Toda la gloria es para Ti!
Un abrazo y bendiciones.