Hijo mío, guarda mis palabras y atesora mis mandamientos. Cumple con mis mandamientos, y vivirás; cuida mis enseñanzas como a la niña de tus ojos. Llévalos atados en los dedos; anótalos en la tabla de tu corazón.
Proverbios 7:1-3.
Lectura del día: Proverbios 7:1-27. Versículos del día: Proverbios 7:1-3.
MEDITACIÓN DIARIA
El Libro de Proverbios en este
capítulo, hace un llamado a los hombres para que no se dejen engañar por la
mujer adúltera. Aquí nos habla haciendo alusión al hombre, pero esto es sin
lugar a duda alguna tanto para hombres como para mujeres. El hombre se deja
seducir de la mujer y la verdad, es que también existe el caso en donde la
mujer es seducida por el hombre. Creo que, en la actualidad, el problema es
igual tanto para hombres como para mujeres. Por eso, pongamos atención a los
tres primeros versículos del capítulo donde el consejo va encaminado a guardar
los mandamientos y cuidarlos de tal manera como se cuida a la niña de los ojos;
a llevarlos atados en los dedos y anotados en la tabla del corazón, para que,
en el momento de la tentación, haya una salida y estos influyan fuertemente
para no caer. Recordemos que: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil
para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin
de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena
obra” (2 Timoteo 3:16-17 RVR1960). Por situaciones así, es que la Escritura se
debe memorizar.
Amado Señor:
gracias porque tu Palabra siempre está lista para enseñarnos, corregirnos e
instruirnos, a fin de hacer las cosas bien y no seguir por el camino incorrecto.
Haz que estas verdades estén fuertemente atadas a los dedos y anotadas en la
tabla del corazón para que, en el momento de la provocación, afloren intensamente
y ser capaces de enfrentar la tentación a través de tu misma Palabra. Haznos
con unas manos limpias y un corazón puro para Ti. Gracias, muchas gracias, buen
Señor y Dios nuestro. ¡Te amamos y adoramos!
Un abrazo y bendiciones.