martes, 17 de marzo de 2026

Enséñanos a se sensibles ante el dodor ajeno

 Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada. 

Salmo 68:5. RVR1960.


Lectura: Salmo 68:1-6.  Versículo del día: Salmo 68:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo nos describe a nuestro buen Dios, como el Padre amoroso, compasivo, protector y justo que es. Como es un Padre justo, dice entonces que los impíos perecerán delante de Dios; pero que los justos se gozarán: “Así perecerán los impíos delante de Dios.  Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios” (vv. 2-3). Dios ofrece un refugio seguro hacia los más vulnerables. En la antigüedad siempre se tenían muy en cuenta tanto a los huérfanos como a las viudas; qué tristeza que no se hubiera continuado esa costumbre; pues a pesar de ahora la mujer trabajar, la carga de un hogar es bastante y si el padre muere, no es fácil sobrellevar todo el peso de una familia. Igualmente sucede, si es el caso de la madre. Mi posición es que como cristianos, si se viviere esta situación, la Iglesia como defensora de huérfanos y viudas. tome las riendas de la tragedia y siente un precedente al respecto.

Amado Señor: haznos nuevamente sensibles al dolor ajeno. Enséñanos a amar al prójimo de la manera que Tú esperas que lo hagamos. No permitas que nuestros corazones se endurezcan y seamos indiferentes ante viudas y huérfanos. Pon tu amor en cada uno de los que te amamos y sepamos también dar consuelo al necesitado. Por favor danos visión para discernir las diferentes situaciones que se suelen presentar dentro de la Congregación y que seamos canal de bendición para todo aquel que se siente cansado, agobiado y cargado en su hogar. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 16 de marzo de 2026

Solamente cree en el Señor Jesús y serás salvo

Ellos le contestaron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa. 

Hechos 16:31. NTV.


Lectura: Hechos 16:11-34.  Versículo del día: Hechos 16:31.



MEDITACIÓN DIARIA


Pablo y Silas siguieron su obra evangelizadora y llegaron a Filipos, que era una colonia romana y la ciudad principal del Distrito de Macedonia; allí a la orilla de un río conversaron con unas mujeres y entre ellas se encontraba Lidia, quien escuchó el mensaje y ella junto con  los de su casa fueron bautizados. Un día cuando iban al lugar de oración se encontraron con una esclava que tenía un espíritu de adivinación, al cual Pablo reprendió, y el espíritu salió de ella. Como aquella esclava ganaba mucho dinero para sus amos, estos los arrastraron y llevaron ante las autoridades; los funcionarios de la ciudad les quitaron la ropa y los golpearon severamente; después los encarcelaron; esa noche tembló fuertemente, el carcelero se asustó y quiso matarse porque pensó que los presos habían huido, Pablo lo tranquilizó diciéndole: “¡Detente! ¡No te mates! ¡Estamos todos aquí!” (v. 28 en la lectura). Ante esto el carcelero corrió hacia ellos, pidió una luz, los sacó y les preguntó: “—Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le contestaron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa” (Hechos 16:30-31). Esto nos enseña que el Señor obra a su manera, con tal de que el mensaje llegue y se divulgue. Así que no nos asustemos cuando tengamos que pasar tribulación por causa de la Palabra de Dios.

Amado Señor Jesús: gracias por tus siervos Pablo y Silas que, a pesar de ser golpeados y maltratados, fueron encarcelados solamente por llevar tu mensaje de salvación. Gracias porque aprendemos de ellos la valentía y el denuedo para compartir de Ti a pesar de las dificultades que pasaron. Gracias, mi Señor, porque de esta manera, ese mensaje ha dado la vuelta al mundo y ha llegado hasta nuestras manos para también conocerte y entregarte nuestras vidas. Gracias porque por tu infinito amor, ya tenemos un rinconcito en el cielo junto a Ti. ¡Te amamos buen Señor y Dios nuestro!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 14 de marzo de 2026

Nuestro Gran Sumo Sacerdote nos reconcilió con Dios

 Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura. 

Hebreos 10:21-22. NTV.


Lectura: Hebreos 10:19-25.  Versículos del día: Hebreos 10:21-22.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuestro Jesús es el Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios. Él es el encargado del santuario que está en el cielo; cuando Jesús murió abrió la cortina que nos impedía el paso; la sangre que Él derramó nos permite acercarnos a Dios con confianza y mantener una relación sincera con Él, porque Cristo nos dejó limpios de pecado, como si nos hubiera lavado con agua pura, y ya estamos libres de culpa (vv. 19-21 resumiendo), y además dice lo siguiente: “Sigamos confiando en que Dios nos salvará. No lo dudemos ni un instante, porque él cumplirá lo que prometió” (vv. 22-23). Y nuestro Gran Sumo Sacerdote cumplió su misión y nos reconcilió con Dios Nuestro Señor. ¡Dios nos salvará! ¡No lo dudemos ni un instante! ¡Gloria a Dios! El Señor, lo que promete, lo cumple.

Amado Señor Jesús: gracias por ser nuestro Gran Sumo Sacerdote, que nos llevas de tu mano directamente a la presencia de Dios. Enséñanos a acercarnos a Él confiadamente, sabiendo que ya estamos limpios de pecado; lavados con agua pura y libres de culpa. Todo porque tu preciosa sangre nos limpió completamente; todo por tu bendita gracia derramada sobre cada uno de nosotros. Gracias, bendito Señor, porque a través de este hecho nos abriste el camino para llegar a Dios Padre. ¡Te adoramos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 13 de marzo de 2026

Que el mundo te conozca para que todos los pueblos te alaben

Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. 

Salmo 67:1-3. RVR1960.


Lectura: Salmo 67:1-7.  Versículos del día: Salmo 67:1-3.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo es una oración de alabanza que pide que el rostro de Dios resplandezca sobre los suyos, para que sea conocido su camino en toda la tierra. Recordemos que el verdadero camino que nos conduce al Padre es el Señor Jesús; como quien dice entonces, para que sea conocido el nombre del Señor Jesús en todas las naciones y alcancen la salvación. Esta bendición no es solo para nosotros; es para que todos los pueblos, toda lengua y nación, lo conozca como Señor y Salvador. Buscando en Google dice algo que me parece exacto: esta aplicación se vincula con la Gran Comisión que nos dejó el Señor (Mateo 28:18-20), llamando a la Iglesia a ser testigo y reflejar la luz de Dios en el mundo.

 Amado Señor Jesús: Gracias por revelarte no solamente a nosotros; gracias porque sabemos que tenemos la misión de llevar tu Palabra para que otros te conozcan también. Señor, reconocemos que no, nos es fácil salir a cumplir tu mandato, pero bien entendemos que la obra no es nuestra y que Tú solamente deseas nuestra obediencia para manifestar tu poder y tocar otras almas para Ti. ¡Utilízanos, Señor!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 12 de marzo de 2026

Amemos la disciplina porque proviene de Dios

Para aprender, hay que amar la disciplina; es tonto despreciar la corrección. 

Proverbios 12:1. NTV.


Lectura: Proverbios 12:1-4.  Versículo del día: Proverbios 12:1.


MEDITACIÓN DIARIA


No aprendemos sino a través de los errores, por eso mismo es necesaria la disciplina; con disciplina crecemos y maduramos. La persona humilde acepta la corrección porque entiende que es para su bien. Por eso se deben educar a nuestros pequeños con bases sólidas y en el conocimiento de Dios desde sus primeros años, para que ellos vayan entendiendo las reglas de Dios y que la disciplina es para su bien. No despreciemos las lecciones de vida que se nos presentan en el día a día; tomémoslas con agrado y gratitud porque estas nos ayudan a vivir en sociedad, a respetar y a valorar no solamente a las personas sino a cada logro obtenido, como también a valorar lo que Dios ha puesto en nuestras manos. Como conclusión: amemos la disciplina porque proviene de Dios y es para nuestro bien.

Amado Señor: Gracias porque toda tu Palabra es verdad. Gracias porque no solamente los niños necesitan la disciplina, Tú nos enseñas que todos la necesitamos porque de los errores, de las caídas e inclusive de los desafíos que enfrentamos, aprendemos a respetar, a valorar y a ser agradecidos Contigo y con las personas que han dedicado su tiempo a guiarnos y a llevarnos por la senda correcta. Gracias por todos ellos mi Señor. Permite que en la disciplina veamos tu mano amorosa, queriendo hacer lo mejor para cada uno de nosotros. Te damos gracias por tanto amor y detalle con los que nos has querido bendecir. Gracias, gracias mi Señor.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Jesús ya pagó el precio de nuestros pecados con su preciosa sangre

Pero nuestro Sumo Sacerdote se ofreció a sí mismo a Dios como un solo sacrificio por los pecados, válido para siempre. Luego se sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios. 

Hebreos 10:12. NTV.


Lectura: Hebreos 10:11-18.  Versículo del día: Hebreos 10:12.


MEDITACIÓN DIARIA


Solamente nuestro buen Señor Jesús pudo haber hecho algo tan sublime: ofrecerse Él mismo como sacrificio por nuestros pecados y no por un tiempo determinado, como si cada vez que pecáramos tuviera que volver al sacrificio. No, no; su sacrificio fue para siempre. Por esta razón es que tenemos que valorar ese hecho; su sacrificio no solo cubre el pecado, sino que lo quita. No hubo más necesidad de sacrificios repetitivos como sucedía en el Antiguo Testamento; su obra redentora fue concluida con éxito, estableciendo un nuevo pacto de gracia y santificación eterna para todos los creyentes en Cristo Jesús. ¿No es esto maravilloso? Por eso no podemos volver a la naturaleza pecaminosa: si lo hacemos es como si le dijéramos que su sacrificio no fue suficiente. Sin embargo, nos sucede como nos lo dijo el mismo apóstol Pablo: “Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo” (Romanos 7:18 NTV). Nuestra carne siempre se va a interponer para no dejarnos hacer lo correcto, pero gracias a la sangre derramada por nuestro Señor, Dios ya no mira el pecado nuestro. Nos mira cubiertos con la sangre de su Hijo y nos dice: ¡ya están limpios!

Gracias bendito Señor Jesús, por venir a pagar por nosotros pecadores, sin tener Tú, pecado alguno; sin embargo, quisiste por nuestro bien, asumir todas las consecuencias que recaían en nosotros, solamente con el deseo de darnos la salvación y estar a tu lado por siempre en la eternidad. Mi buen Jesús, no tenemos palabras para agradecerte tan sublime sacrificio. Solo nos queda asumirlo con gran devoción a Ti y el deseo de estar por siempre Contigo, cuando nos llames hacia la patria eterna. ¡Gracias, gracias amado Señor!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 10 de marzo de 2026

Un tiempo de intimidad con nuestro Amado Señor

Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía; Pues ¿por qué había de estar yo como errante Junto a los rebaños de tus compañeros? 

Cantares 1:7. RVR1960.


Lectura: Cantares 1:1-8.  Versículo del día Cantares 1:7.


MEDITACIÓN DIARIA


Cantar de los Cantares es un Libro escrito por el Rey Salomón. Aquí no solamente se muestra lo que debe ser la relación entre esposos, sino que, es mucho más: es la relación de Cristo con su esposa, la Iglesia. Así que cada verso, cada palabra, tómala directamente del Señor Jesús para ti. Cantares es hermoso y saber que el Señor, nuestro Amado nos trata de ese modo tan especial, doblega el corazón y nos enamora cada día más de Jesús, nuestro Señor y Salvador. Lo que después le responde el Señor es completamente cautivador: “Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres, Ve, sigue las huellas del rebaño, Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores” (v. 8). El amado es el Pastor (Jesús), que cuida a sus ovejas; este es el anhelo que debemos tener como cristianos, aspirando la presencia del Señor en lo íntimo de nuestro ser, así sea un minuto nada más, pero un minuto que se alargue en alabanza, reverencia y adoración y no salir a buscar consuelo a lugares equivocados. Nuestro Señor lo llena todo, todo, absolutamente todo. Busquemos esa intimidad con nuestro buen Señor; anhelemos ese tiempo y lugar de descanso y comunión. Es hermoso descansar en sus brazos y dejarnos consentir por Él.

¡Ven amado mío! Tú Eres el perfume que embriaga mi ser, Eres la fuente de mi vida, Eres todo lo que yo había soñado y anhelado. ¿Cómo no decir que Eres el más dulce de los amores? Tu amor es ternura, tu amor es delicadeza, es suavidad; tu amor es saber que siempre estás dispuesto para mí. Nunca me rechazas, siempre me miras con el amor que sobrepasa todo entendimiento. Un amor que ni siquiera yo entiendo, pero que sé, que es el que me ofreces. Gracias, mi Jesús por amarme tanto. Hazme buscarte cuando sola yo me encuentre porque como lo dice tu Palabra, mejores son tus amores que el vino y tu Nombre… tu Nombre esparce suaves olores; tu fragancia es deseable. Gracias, gracias Amado mío. Eres el anhelo de mi corazón. ¡Te amo mi Jesús Admirable! ¡Te amo mi dulce Compañía!


Un abrazo y bendiciones.

Enséñanos a se sensibles ante el dodor ajeno

  Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada.  Salmo 68:5. RVR1960. Lectura: Salmo 68:1-6.   Versículo del día: Sa...