En cuanto a mí, yo cantaré de tu poder; cada mañana cantaré con alegría acerca de tu amor inagotable. Pues tú has sido mi refugio, un lugar seguro cuando estoy angustiado.
Salmo 59:16. NTV.
Lectura: Salmo 59:1-17. Versículo del día: Salmo 59:16.
MEDITACIÓN DIARIA
David, siempre asediado por Saúl,
se refugia en quien de verdad puede ayudarlo: el Señor. Algo que me impresiona
y es digno de imitar es que David, le habla sinceramente a Dios. No se pone con
rodeos ni con palabras que suavicen la situación; le dice, por ejemplo: “¡Destrúyelos
en tu enojo! ¡Arrásalos por completo! Entonces todo el mundo sabrá que Dios
reina en Israel” (v. 13). Yo pienso personalmente, que cuando le abrimos el
corazón a Dios, le hablamos y clamamos sinceramente, es cuando de verdad se
descansa y se libera uno de esa carga emocional y espiritual. No dudemos en
llegar hasta el Señor a traerle nuestras preocupaciones, Jesús nos ofrece su lecho
de amor para botar sobre Él, todo lo que nos esté agobiando. “Venid a mí todos
los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo
sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi
carga” (Mateo 11:28-30 RVR1960).
Mi buen amado
Señor Jesús: gracias por estar siempre ahí, listo a ofrecernos no solo tu amor,
sino toda tu esencia para poder descansar plenamente en tus brazos. Gracias
porque ir a Ti en momentos agobiantes es lo mejor que podemos hacer. Mi Señor, ¿si
no es hacia Ti, a quién más iremos? Eres el Único que nos puede dar
tranquilidad, descanso. Eres el Único que puede apaciguar nuestro dolor, rabia
y desilusión. Gracias, por tenerte y por ser esa parte tan importante en
nuestras vidas. Tal como dice la canción: “Eres mi razón de ser”. ¡Te amamos
bendito Señor y Dios nuestro!
Un abrazo y bendiciones.