lunes, 6 de abril de 2026

Victoria sobre la muerte

 —¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea:  -El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores y ser crucificado, pero al tercer día resucitará. 

Lucas 24:5-7. NVI.


Lectura del día: Lucas 24:1-12.  Versículos del día: Lucas 24:5-7.


MEDITACIÓN DIARIA


"¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive?  No está aquí; ¡ha resucitado!”.  ¡Aleluya! ¡El Señor resucitó! El milagro más grande del cristianismo. Ninguna otra tumba de cualquier líder religioso está vacía; solamente la de Jesús, nuestro Señor. Es la victoria de Jesús sobre la muerte y el pecado. Victoria que confirma el triunfo de su sacrificio y la promesa de la vida eterna. María Magdalena fue muy de mañana, el primer día de la semana y al no encontrar a su Señor en la tumba, “Fue corriendo a ver a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: —¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!” (Juan 20:2 NVI). Este mensaje se constituye en el mensaje central de la Pascua. Se transforma el dolor de la crucifixión en la esperanza de la resurrección; es la victoria sobre la muerte. El cuerpo resucitado de Cristo es la garantía de su regreso; esperamos la gloria venidera.

Amado Señor Jesús: no hay palabras para agradecerte todo lo que hiciste por nosotros. Tu muerte y resurrección nos lleva a pensar que sin duda alguna es el regalo completo y maravilloso para la cristiandad. Moriste por nuestros pecados cargando todo el peso por ellos y resucitaste para dejarnos la certeza de que también resucitaremos para una vida eterna a tu lado. ¡Gloria a Dios! Gracias, gracias Buen Señor Jesús.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 4 de abril de 2026

Jesucristo es el Único mediador entre Dios y el hombre

 

Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien dio su vida como rescate por todos.  

1 Timoteo 2:5-6a


Lectura: 1 Timoteo 2:1-8.  Versículos del día: 1 Timoteo 2:5-6a


MEDITACIÓN DIARIA


Bien nos dice el apóstol Pablo en la lectura, que a Dios le agrada que se hagan plegarias por todos, incluyendo autoridades, porque “él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad” (v.4). Dios no desea que los hombres perezcan; en su infinito amor, mandó a Jesús para que Él fuera el puente y poder llegar a Dios Padre: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Entonces, Jesucristo es la única solución de Dios para el pecador. Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Querido lector: no hay otro camino, no hay nadie más que pueda salvarnos, sólo Jesús vino a morir por ti, por mí y por toda la humanidad. Por esto, debemos individualmente recibir a Jesucrito como Señor y Salvador “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12), si queremos llegar a Dios Padre y alcanzar la salvación. ¿Cómo lo podemos hacer? Con una corta pero sincera oración. Orar es hablar con Dios; Él no está interesado en la belleza de nuestras palabras, sino en la actitud y sinceridad de nuestro corazón. La siguiente es una oración que te sirve de guía, dile así:

Señor Jesús: entiendo que me amas al punto que diste tu vida por mí. Te necesito Jesús; gracias por venir a morir en mi lugar. Hoy decido aceptarte para que vengas a morar conmigo. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Toma el control del trono que yo manejo, hazme la persona que deseas que yo sea y dame la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 3 de abril de 2026

Su restauración fue integral

Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados. 

Isaías 53:5. NVI.


Lectura: Isaías 53:1-12.  Versículo del día: Isaías 53:5.



MEDITACIÓN DIARIA


Sobre Jesús recayó todo el peso de nuestras rebeliones. Él no sufrió por sus propios errores; fue herido y molido para pagar por los pecados de la humanidad. El Señor fue molido; y ese molido es devastador. Preguntémonos ¿cómo queda un maíz al pasarlo por un molino? No queda absolutamente nada de lo que era su forma original; el maíz se transforma en una masa. Así quedó Nuestro buen Señor; no había figura humana en Él; todos evitaban mirarlo (en la lectura). Si continuamos leyendo el versículo del día, nos damos cuenta de que, no solamente se llevó nuestros pecados y rebeliones, sino que por sus heridas fuimos sanados. La sanidad completa proviene de su sacrificio total, de donde tenemos el perdón de pecados, la sanidad espiritual, la restauración física y emocional; su restauración fue integral.  ¡Todo lo que el Señor padeció y sufrió por nosotros para dejarnos limpios y sin carga alguna!

Buen Señor Jesús: gracias, muchas gracias porque el sacrificio Tuyo lo encierra todo; para restaurarnos de manera total y restablecernos como lo que Tú deseabas cuando creaste al hombre en el Paraíso, devolviéndole la identidad inicial. Gracias Señor porque viniste a pagar nuestro rescate y con tu amor y obediencia restauraste nuestra relación ante Dios Padre. ¡Te amamos Señor Jesús!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 2 de abril de 2026

Por amor a nosotros se hizo pecador ante Dios

Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios. 

2 Corintios 5:21. NVI.


Lectura: 2 Corintios 5:11-21.  Versículo del día: 2 Corintios 5:21.


MEDITACIÓN DIARIA


La lectura nos habla de la inmensa responsabilidad que tenemos de llevar el mensaje de salvación a toda la humanidad. Como dice la Nueva Traducción Viviente (NTV), somos embajadores de Dios, y es que el mismo amor a Cristo, nos obliga a no quedarnos callados sino a tratar de persuadir a otros para que entiendan el ministerio de la reconciliación. El amor de Cristo motiva a todo creyente a vivir para Él y ese vivir para Él nos demanda contarles a otros, lo que Jesús hizo, al asumir nuestro pecado y pagar por él, incluso hasta llegar a la muerte y muerte de cruz; Jesús se hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en Él. Por esto somos salvos es por gracia, no por obras; nuestra reconciliación con Dios se basa únicamente en ese acto. Un acto sublime, donde Él no tenía que pagar nuestra culpa; “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8 RVR1960). Por esto, Dios nos ve como si nunca hubiéramos pecado, porque Jesús tomó nuestro lugar y todo el peso nuestro recayó sobre Él.

Amable lector: todos somos pecadores y este tiempo es muy propicio para que entendamos lo que el Señor Jesús vino a hacer por cada uno de nosotros, pecadores. Yo te invito para que hoy le entregues tu vida a Él y le permitas que sea tu Señor y Salvador; una decisión que te dará la salvación.  Si este es el deseo de tu corazón, oremos:

Amado Señor Jesús: Tú, sin cometer pecado alguno pagaste un precio muy alto en mi lugar, solamente con el fin de recibir yo, la justicia de Dios. Hoy entiendo lo que hiciste por mí, al llevar todo el peso de mi pecado. Te pido perdón por todos mis pecados; ¡Te necesito Jesús! Ven, te abro la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador; toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias, muchas gracias por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.  


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de abril de 2026

Primó tu amor sobre el pecado de la humanidad

 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 

Isaías 53:3. RVR1960.


Lectura: Isaías 53:1-12.  Versículo del día: Isaías 53:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Aun desde los tiempos de Isaías en el Antiguo Testamento, Dios le reveló al profeta, lo que sufriría el Señor Jesúcristo y cómo sería rechazado, con desprecio profundo y un sufrimiento al límite, al punto de que el Señor sudó gotas de sangre en sus manos y su piel. Siendo el Rey de reyes, el Mesías prometido, su apariencia no fue majestuosa, al revés: “no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos” (v. 2b en la lectura). Siendo quien era y que su misión fue dar la vida en rescate por muchos, este Jesús vino a la tierra humildemente y lleno de amor. Eligió la humildad y el sufrimiento en lujar de la gloria terrenal.

Amado Señor Jesús: es que cada día, concientizándome más sobre lo que fue tu obra en la Cruz, no encuentro más que sublime amor de tu parte. al experimentar ese dolor que no debió ser solamente físico sino emocional y psicológico. Sentirte rechazado por los tuyos, con miradas de indiferencia que ni siquiera deseaban observarte, después de haber sido martirizado y humillado solamente por querer cargas sobre tu cuerpo todo el peso del pecado de esta humanidad caída. Gracias mi Jesús, muchas gracias por tan loable amor; no somos dignos de Ti; solo tu gracia nos hace aceptables y sin mancha para acercarnos a tu altar. ¡Te amamos buen Señor!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 31 de marzo de 2026

¡Hossana en las alturas!

Tanto los que iban delante como los que iban detrás gritaban: —¡Hosanna! —¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! —¡Bendito el reino venidero de nuestro padre David ¡Hosanna en las alturas!

 Marcos 11:9-10. NVI.


Lectura: Marcos 11:1-11.  Versículos del día: Marcos 11:9-10.


MEDIITACIÓN DIARIA


Nuestro buen Señor Jesús, con su humildad característica entra a Jerusalén, su ciudad natal montado en un burrito; la gente lo aclama y dan voces de júbilo gritando: ¡Hosanna! (salva ahora), a Nuestro Rey y Señor. De esta manera Jesús demuestra su esencia y humildad “¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de alegría, hija de Jerusalén! Mira, tu rey viene hacia ti, justo, victorioso y humilde. Viene montado en un burro, en un burrito, cría de asna” Zacarías 9:9 (se cumple la profecía de Zacarías). Es aclamado por la multitud que lo ovaciona con gritos de ¡Hosanna!, tendiéndole mantos y ramas a su paso. Ellos esperaban que Jesús ya les trajera la liberación que anhelaban, sin entender que su Señor primero vendría como el Mesías sufriente.

Amado Señor Jesús: así como en ese tiempo la multitud te aclamaba y alababa, hoy también nosotros te proclamamos como Rey y Señor que Eres. Viniste al mundo hace poco más de dos mil años, no como el Mesías reinante que los de esa época querían verte. Bien sabemos que viniste fue como el Mesías sufriente que vino a redimirnos del pecado, al morir y padecer por cada uno de nosotros. Gracias Señor, porque también sabemos que volverás y ese tiempo ya está llegando, donde te manifestarás como el Gran Rey y Señor que Eres y la gloria será para Ti. ¡Aleluya! ¡Hosanna en las alturas!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 30 de marzo de 2026

Hay que escuchar y a la vez verificar con las Escrituras

 Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. 

Hechos 17:11. NTV.


Lectura: Hechos 17:5-15.  Versículo del día: Hechos 17:11.


MEDITACIÓN DIARIA


A pesar de Pablo y Silas haber recibido oposición de ciertos judíos envidiosos de que ellos estuvieran predicando la Palabra de Dios, fueron escuchados por los de Berea; (Berea era una ciudad de Macedonia actual Veria, Grecia), quienes muy contentos recibieron las Buenas Noticias acerca de Jesús. Algo importante de notar es que: “Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad”, y digo que importante porque hay que examinar lo que se predica, con las Escrituras, para no dejarse engañar por falsos maestros y predicadores. El Señor mismo lo advirtió: “Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos” (Mateo 24:5. NVI).

Amado Señor Jesús: muchas gracias por tu Palabra que es verdad y porque es la que día tras día nos motiva para continuar. Bendito Jesús, te rogamos que a través de tu Santo Espíritu nos des el discernimiento necesario para no llegar a distorsionar el Mensaje de Salvación. Enséñanos a escudriñar las Escrituras para tener un conocimiento claro y veraz de tu Palabra. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

Victoria sobre la muerte

  —¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que dijo cuando todavía estaba con uste...