Una noche el Señor dijo a Pablo en una visión: No tengas miedo; sigue hablando y no te calles, pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño, porque tengo mucha gente en esta ciudad.
Hechos 18:9-10. NVI.
Lectura: Hechos 18:1-17. Versículos del día: Hechos 18:9-10.
MEDITACIÓN DIARIA
Ya en Corinto llegaron Silas y Timoteo para apoyar a Pablo; entonces, “Pablo se dedicó exclusivamente a la predicación, testificándoles a los judíos que Jesús era el Cristo” (v. 5). Sin embargo, Pablo tuvo mucha oposición; entonces, “Pablo se sacudió el polvo de su ropa y dijo: -La sangre de ustedes está sobre sus propias cabezas; yo soy inocente. De ahora en adelante iré a predicar a los gentiles” (v. 6). El Señor alienta a Pablo para que continúe la obra evangelizadora y le da una visión diciéndole que siguiera adelante porque no iba a permitir que le hicieran daño, puesto que había mucha gente allí, que le pertenecía, por lo que Pablo se quedó año y medio llevando el mensaje del Señor Jesucristo. La lectura nos enseña que así haya oposición, tenemos que llevar el mensaje de salvación, porque, así como en Corinto había mucha gente que le pertenecía al Señor, igual la habrá en los lugares a donde nos lleve el Espíritu a compartir el Evangelio.
Amado Señor
Jesús: gracias por la enseñanza que nos das a través del apóstol Pablo de ir a llevar
tu Palabra a tanto necesitado. Danos el denuedo para que sin obstáculo alguno decidamos
ser obedientes al mandato de dar a conocer por todo el mundo, el mensaje de
salvación. Gracias, muchas gracias. bendito Señor Jesús. ¡Te adoramos!
Un abrazo y bendiciones.