sábado, 26 de septiembre de 2026

Necesitamos tu sabiduría Señor

 No te vayas a los extremos. Respeta a Dios y todo te saldrá bien. 

Eclesiastés 7:18. TLA.


Lectura: Eclesiastés 7:18-22.  Versículo del día: Eclesiastés 7:18.


MEDITACIÓN DIARIA


Nos sigue guiando el sabio Salomón con sus escritos en los diferentes Libros que él plasmó y que hacen parte de la literatura sapiencial. Entre estos se encuentra Eclesiastés; respecto a la lectura del día, Salomón advierte sobre el irnos a los extremos en las diferentes situaciones de la vida y termina el versículo con una conclusión que lo abarca todo: “Respeta a Dios y todo te saldrá bien”. Creo que son bastante dicientes sus palabras porque lo principal es tener a Dios como el eje de nuestras vidas. Bien claro nos lo dice el Proverbio: “El principio de la sabiduría es el temor al Señor” (Proverbios 1:7 RVC). Si queremos ser sabios, empecemos por el temor reverente a Dios; este temor nos hace respetarlo, amarlo y tenerlo por encima de todas las cosas.

Amado Señor: gracias por tu Palabra que es verdad. Enséñanos, buen Señor a seguirte con amor y lealtad sinceras para que en todo lo que emprendamos esté tu mano guiándonos y llevándonos por la senda correcta. Deseamos ser mujeres sabias, que aprendamos a discernir claramente entre lo bueno y lo malo en cualquier situación en que nos encontremos. Te pedimos Señor la sabiduría Tuya que viene de lo alto. Gracias, gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te adoramos!  


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Jesús te ofrece vida eterna, acéptala

 Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida,  pero algunos de ustedes no me creen». (Pues Jesús sabía, desde un principio, quiénes eran los que no creían y también quién lo traicionaría). 

Juan 6:63-64. NTV.


Lectura: Juan 6:60-65.  Versículos del día; Juan 6:63-64.


MEDITACIÓN DIARIA


Después de haberles hablado Jesús, que Él es el Pan de Vida y que sus Palabras son espíritu y son vida; muchos se ofendieron y dijeron: “Esto es muy difícil de entender. ¿Cómo puede alguien aceptarlo?”; (v. 60 en la lectura). Así que resolvieron no seguir a Jesús.

Yo te digo: ya tienes tiempo con Jesús, ¿también te parece que su Palabra es difícil de entender y practicar? Quizá sientes que el Señor te está sacando de tu zona de confort y eso no va contigo; porque la verdad, lo que el Señor nos pide como discípulos suyos es creer en Él. Sus enseñanzas no son solamente conceptos teológicos, sino que transforman completamente al ser humano porque como dice el versículo del día: sus palabras son espíritu y son vida. Al recibir tú a Jesús, como Señor y Salvador, le entregaste tu vida para que Él fuera llevándote por el camino de la vida eterna y así lo ha hecho. Sus palabras no son fuertes, son palabras de vida porque Jesús dijo ser la vida: “—Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 NTV). ¡Créele!

Hoy te hablo a ti, amable lector; si quieres llegar al Padre y gozar de la vida eterna, tienes la solución en la mano. Simplemente dile a Jesús que ese es el deseo de tu corazón y ábrele la puerta de tu vida. Te puedo guiar con una corta pero sincera oración de tu parte. Dile así:

Señor Jesús: entiendo que Eres el verdadero camino para llegar al Padre Celestial; perdona mis pecados. Hoy decido abrirte la puerta de mi vida para que vengas a morar conmigo y seas mi Señor y Salvador personal. Gracias Jesús por perdonarme, limpiarme y hacerme entender que te necesito. Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Seamos forjadores de paz

Pero Saúl respondió: —Nadie será ejecutado hoy, ¡porque este día el Señor rescató a Israel! 

1 Samuel 11:13. NTV.


Lectura: 1 Samuel 11:1-15.  Versículo del día: 1 Samuel 11:13.


MEDITACIÓN DIARIA


La lectura nos relata cómo el pueblo de Jabes fue liberado por Saúl; esta fue su primera victoria. La ciudad de Jabes estaba sitiada y se enfrentaba la amenaza de Nahás, el amonita Y como en todo, hubo unos que no creyeron en Saúl, y al ver el triunfo de Jabes, la gente decía a Samuel: “—¿Ahora, dónde están esos hombres que decían: -¿Por qué debe Saúl gobernarnos? ¡Tráiganlos aquí y los mataremos!” (v. 12). Saúl muy sensato les respondió que nadie moriría, porque ese día el Señor había librado a Israel. Todo esto sirvió para que Samuel convocara al pueblo en Gilgal donde confirmaron oficialmente a Saúl como rey y hubo gran regocijo entre el pueblo. ¿Por qué buscar tormentas cuando todo está en calma? No hay razón para buscar problemas donde no los hay.

El pasaje nos enseña a aprender a convivir en paz. Las guerras en el mundo existen por falsos orgullos, envidias y egoísmos. Como cristianos pongamos nuestro granito de arena y en vez de esparcir, unamos. Los tiempos están candentes en todo lado; somos llamados a ser instrumentos de la paz del Señor. Proclamemos esa paz.

Amado Señor: gracias por tu Palabra. Gracias porque bien nos enseñas a buscar la paz, tan necesaria ahora en el mundo. Señor, que cada uno de nosotros seamos portadores de paz donde no le demos cabida al rencor, a las rencillas, a la falsedad y a la hipocresía. Queremos ser instrumentos de tu paz. Danos a cada uno la paz interior para que de ese modo sepamos también llevarla a donde quiera que vayamos. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te adoramos!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Las fuertes tormentas llevan a la victoria

 Les ruego que coman algo, pues lo necesitan para sobrevivir. Ninguno de ustedes perderá ni un solo cabello de la cabeza. 

Hechos 27:34 NVI.


Lectura del día: Hechos 27:27-44.  Versículo del día; Hechos 27:34.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo en su viaje a Roma tuvo que enfrentar una tempestad en el mar, la cual terminó en naufragio. Pablo animó a todos diciéndoles que comieran algo para sobrevivir y muy firme les enfatizó: “Ninguno de ustedes perderá ni un solo cabello de la cabeza”. Pablo lo sabía porque un ángel de Dios le había dicho que no temiera porque nadie perecería (Hechos 27:24). Así que Pablo siguió adelante en su misión, incluso celebró allí, la Cena del Señor: “Dicho esto, tomó pan y dio gracias a Dios delante de todos. Luego lo partió y comenzó a comer. Todos se animaron y también comieron. Éramos en total doscientas setenta y seis personas en el barco” (vv. 35-37 en la lectura). Después de esto, el barco encalló y se partió. Los soldados querían matar a los presos, pero el Centurión no lo permitió; entonces dio orden de que los que pudieran nadar saltaran por la borda para llegar a tierra y así sucedió. Los planes de Dios son perfectos; Él sabe por dónde conducirnos, con tal de que su propósito se cumpla. No sé, pero tal me pareciese como si nunca hubiera hecho esta lectura, porque estoy admirando más el denuedo de Pablo y aprendiendo de él. Para concluir, aprendamos la lección: no nos desanimemos en nuestra tarea emprendida, así veamos que vienen tormentas sobre nuestras vidas. Creo que cuando estas aparecen, es porque la victoria será mayor.

Amado Señor: muchas gracias por lo enseñado hoy a través de la lectura. Bien sabemos que no somos en lo más mínimo parecidos a Pablo, pero Tú buen Señor, puedes colocar en nuestro corazón el mismo deseo y denuedo de él, para transmitir el mensaje de salvación. No nos dejes ver Señor los tropiezos, sino llévanos al final para ver la gloria Tuya manifestada en cada mensaje que compartimos. Utilízanos, Señor; toda la gloria y honra son Tuyas y Tú Eres quien la mereces. ¡Aleluya!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 22 de septiembre de 2026

Enséñanos a seguirte con lealtad sincera

 Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.  Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo. 

Santiago 4:7-8. NTV.


Lectura: Santiago 4:4-10.  Versículos del día: Santiago 4:7-8.


MEDITACIÓN DIARIA


Aquí la Palabra de Dios nos manda a humillarnos, a resistir al diablo; a acercarnos a Dios; a lavarnos las manos y purificar el corazón. Y dice: “porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo” (Santiago 4:8). Creo que en estos tiempos es muy fácil desviar la mirada de nuestro Dios y ponerla en las cosas del mundo. Oremos para que el Señor nos permita serle completamente fieles a Él y que tal como nos dice el versículo del día: resistamos al diablo para que huya de nosotros. El enemigo quiere engañarnos y sus artimañas son muy sutiles; estemos alertas. Tengamos más íntima comunicación con nuestro Dios y Señor. Al final saldremos vencedores, porque su Palabra dice que, si nos acercamos, Él se acercará hacia nosotros.

Amado Señor Jesús: gracias te damos por tu Palabra que es verdad y esta Palabra hoy nos enseña a humillarnos delante de Ti, para que el enemigo no nos coja ventaja y quiera zarandearnos haciéndonos caer y perder la intimidad Contigo. Pon en nuestro corazón bendito Señor, el deseo ardiente de seguirte con humildad, obedecerte y serte leales en todo momento. Gracias, muchas gracias, buen Señor y Dios. ¡Te adoramos!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Nuestro Dios es un Dios celoso

 Escucha, pueblo mío, mis advertencias; ¡ay, Israel, si tan solo me escucharas! No tendrás ningún dios extranjero, ni te postrarás ante ningún dios extraño. 

Salmo 81:8-9. NVI.


Lectura: Salmo 81:8-16.  Versículos del día: Salmo 81:8-9.


MEDITACIÓN DIARIA.


Muy claro advirtió el Señor al pueblo de Israel, de no tener ningún dios extranjero ni postrarse ante dios extraño. Sin embargo, el Señor tal vez entristecido dice: “Pero mi pueblo no me escuchó; Israel no quiso hacerme caso” (v. 11 en la lectura). Me pregunto: ¿cuántas veces nosotros que somos ahora su pueblo, su nación santa hemos obrado de la misma manera? Yo aprendí con el correr de mi vida cristiana, que no necesito tener una imagen que me acredite como violadora de la Ley de Dios. El Señor me mostró un día, que tal vez, sin darme cuenta mi otro dios puede estar en mi casa reflejado en un vehículo, en mi esposo o en alguno de mis hijos; o ahora en mis nietos. Incluso en la misma casa donde vivo. Es tan fácil hacernos un dios que, aunque no nos postremos ante él, en nuestro corazón está ocupando el lugar que le corresponde a Dios.

El Señor dice: “¡Yo soy el Señor; ese es mi nombre! No le daré mi gloria a nadie más, ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados”. Isaías 42:8. NTV. Reflexionemos y tengamos en cuenta esta advertencia. El Señor es un Dios que no le gusta compartir su santidad con nadie. Estuve buscando y encontré lo siguiente: El Señor es un Dios celoso; nos exige lealtad absoluta y no comparte su adoración con ídolos o falsos dioses.

Amado Señor Jesús: hoy te pedimos perdón, porque muchas veces te hemos desplazado por cosas vanas del mundo. Gracias por mostrarnos que Eres un Dios celoso, que no compartes tu santidad ni tu gloria con nadie. Permite que andemos por el camino recto sin desviarnos ni a derecha ni a izquierda. Deseamos solo rendirte culto a Ti, porque Eres el Único Dios Santo, Justo y Verdadero. Gracias por mostrarnos esta gran verdad. ¡Te alabamos y damos todo honor y gloria a Ti, Dios y Rey Celestial!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Que nuestra vida impacte a quienes nos rodean

 Adquirir sabiduría es amarte a ti mismo; los que atesoran el entendimiento prosperarán. 

Proverbios 19:8. NTV.


Lectura: Proverbios 19:1-10.  Versículo del día: Proverbios 19:8.


MEDITACIÓN DIARIA


Buscar la sabiduría y ponerla en práctica obra en bienestar propio y nos lleva a triunfar. Recordemos que la Palabra de Dios nos dice que el principio de la sabiduría es el temor del Señor (Proverbios 1:7). Este temor es un temor reverente, no un temor de miedo; Dios merece nuestra reverencia y respeto. Entonces, la sabiduría de Dios nos va encauzando por líneas de conducta que se van arraigando en nuestro ser, en el andar diario con Él y por consiguiente nos conduce a un bienestar personal, que fácilmente nos puede llevar a alcanzar el éxito deseado.

Amado Señor: amarte a Ti, buscarte, seguir de tu mano es la clave para que nuestra vida se vaya nutriendo de Tu Palabra y de este modo prosperar en las diferentes áreas. Bendito Jesús, enséñanos a empaparnos de tu Palabra para adquirir la sabiduría necesaria que nos conduzca por sendas de justicia, de amor y de obediencia constante hacia Ti; queremos ser testimonio Tuyo donde nuestra vida impacte a quienes nos rodean y ellos se acerquen también al Trono de la Gracia. Gracias, gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te damos toda la gloria y honra porque sólo Tú la mereces! ¡Aleluya!


Un abrazo y bendiciones.

Necesitamos tu sabiduría Señor

  No te vayas a los extremos. Respeta a Dios y todo te saldrá bien.  Eclesiastés 7:18. TLA. Lectura: Eclesiastés 7:18-22.   Versículo del ...