sábado, 4 de julio de 2026

El Señor libra a Pablo de ser asesinado

Esa noche el Señor se le apareció a Pablo y le dijo: -Ten ánimo, Pablo. Así como has sido mi testigo aquí en Jerusalén, también debes predicar la Buena Noticia en Roma-. 

Hechos 23:11 NTV.


Lectura: Hechos 23:11-22.  Versículos del día: Hechos 23:11.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo por defender su convicción y el mandato dejado directamente a él por el Señor Jesús, tuvo que soportar la persecución de los de su pueblo que intentaban matarlo; sin embargo, el mismo Señor se le apareció nuevamente y lo animó a que siguiera siendo su testigo no solamente en Jerusalén sino también en Roma. Muchos judíos se reunieron y juraron matarlo, por lo cual, decidieron ir nuevamente ante el Concilio Supremo para que estos pidieran nuevamente investigar a Pablo, pero con la intención de matarlo cuando fuera en camino. Un sobrino de Pablo escuchó la conversación y fue a avisarle a Pablo (vv. 12-22 en la lectura). Definitivamente los planes de Dios son perfectos; Pablo todavía tenía que ir a predicar a Roma como era el mandato de Dios. Pero también nos deja la enseñanza de obedecer e ir nosotros a llevar el Evangelio del Señor Jesús.

Gracias, bendito Señor, porque Tú nunca dejas tus planes inconclusos y cuando Tú dices una palabra, nada puede cambiarla. Gracias porque a través del apóstol Pablo nos dejas muchas lecciones para seguir como cristianos. Todavía no hemos soportado persecución, pero no sabemos hasta cuándo será esta libertad de expresar Tu Palabra. Enséñanos a ir preparándonos y estar listos bien sea tu regreso antes, en el medio o al final de la tribulación. Que seamos sabios y precavidos como las vírgenes que tenían sus vasijas llenas de aceite al llegar el novio. Gracias, muchas gracias, bendito Señor. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 3 de julio de 2026

Tenemos la bendita esperanza de la Patria Celestial

Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las supera, le da el premio y el honor más grande que puede recibir: la vida eterna, que ha prometido a quienes lo aman. 

Santiago 1:12. TLA.


Lectura: Santiago 1:9-18.  Versículo del día: Santiago 1:12.


MEDITACIÓN DIARIA


A veces pensamos que el tiempo en la tierra es difícil de llevar; sin embargo, aquí nos da el Señor un gran aliciente en su Palabra porque dice que, si se han soportado dificultades y mucha tribulación, la recompensa será grande en la Patria venidera. Podemos creer que hemos pasado inadvertidos para Dios llevando a cuestas dolor tras dolor, sin encontrar respuesta a la oración o clamor; sin embargo, para Dios no es así. La respuesta puede llegar tarde e incluso no verla en esta vida, pero Dios que te conoce totalmente, te da el premio y el honor más grande que puedas recibir: la vida eterna.

Amado Señor: muchas gracias por tu Palabra que nos trae gozo, paz satisfacción y esperanza. Gracias bendito Señor por los tiempos de dificultad que hemos vivido; gracias porque a través de esas situaciones, hemos podido ver tu Gloria y tener un motivo más para exaltarte. Gracias porque el premio mayor que nos espera no es cualquier cosa, es la recompensa de la Patria Celestial donde nos gozaremos de estar a Tu lado. Gracias, gracias por ese gran día de regocijo y paz que nos tienes preparado. ¡Te amamos Señor Jesús!


Un abrazo y bendiciones,.

jueves, 2 de julio de 2026

No te apresures ni con la boca ni con el corazón

 Cuando vayas a la casa de Dios, cuida tus pasos y acércate a escuchar en vez de ofrecer sacrificio de necios, que ni conciencia tienen de que hacen mal. No te apresures, ni con la boca ni con el corazón, a hacer promesas delante de Dios; él está en el cielo y tú estás en la tierra. Mide, pues, tus palabras. 

Eclesiastés 5:1-2. NVI.


Lectura: Eclesiastés 5:1-7.  Versículos del día: Eclesiastés 5:1-2.


MEDITACIÓN DIARIA


Si que es importante tener en cuenta lo que nos dice el Libro de Eclesiastés en estos primeros vesículos del capítulo 5. Es que a veces somos muy apresurados para hablar y hablamos más de la cuenta; bien dice el dicho: “Quien mucho habla mucho yerra”. Y así es. Por esta misma razón es que debemos saber medir nuestras palabras, especialmente cuando queremos prometerle algo al Señor; “Es mejor no hacer promesas que hacerlas y no cumplirlas” (v. 5 en la lectura). Y esto también aplica para cualquier persona a la que le prometamos algo. De ahí la importancia desde pequeños inculcarle esta verdad a nuestros niños y a la vez darles ejemplo al respecto. Así que, si tú le prometes a tu hijito un premio por una u otra cosa y él lo realiza muy juicioso, cúmplele lo prometido. Y pensemos; si esto es con un ser humano, ¿cómo no será con Dios? Mide, mide tus palabras. Hay que guardar prudencia y discreción; el hablar tanto conduce a equivocarse, a revelar información confidencial o a decir cosas inoportunas. Hay que pensar antes de hablar y no hablar para pensar. La lengua y la palabra tienen un poder inmenso. “La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias” (Proverbios 18:21. NTV).

Amado Señor: hoy venimos a dejar ante Ti todas nuestras palabras, especialmente cuando nos acercamos a Ti. Buen Señor, te pedimos perdón por la cantidad de veces que hemos hablado sin pensar; hemos ofendido con nuestras palabras o hemos hablado prometiendo algo que no vamos a cumplir o no cumplimos. Señor; definitivamente con la boca pecamos mucho. Enséñanos a ser prudentes, discretos, sinceros y a utilizar nuestros labios solo para bendecir o exaltar. Gracias, muchas gracias bendito Señor.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 1 de julio de 2026

Una enseñanza para todos los padres

 Le advertí que viene juicio sobre su familia para siempre, porque sus hijos blasfeman a Dios y él no los ha disciplinado. 

1 Samuel 3:13. NTV.


Lectura: 1 Samuel 3:1-14. Versículo del día: 1 Samuel 3:13.


MEDITACIÓN DIARIA


Algo muy importante que el Espíritu Santo me reveló al respecto de la lectura y el versículo del día, es que el Señor llama a Samuel y le habla. Samuel estaba bajo el cuidado del sacerdote Elí; sin embargo, el Señor le dice que vendría un juicio sobre Eli y su familia porque a pesar de escuchar Eli, todas las blasfemias de sus hijos contra el Señor, él no tuvo el carácter suficiente para corregirlos; así que nada ni nadie podría evitarlo (v. 13 NTV).

Muy importante tener presente que el Señor desea que seamos íntegros como cristianos y no a medias. Eli nunca disciplinó a sus hijos a pesar de escuchar que se levantaban contra el Señor. Miremos la importancia de disciplinar a los hijos; disciplina que se debe empezar a realizar desde sus primeros años de vida y más cuando se trata del respeto y obediencia a Dios. Por ese pecado (la maldad de los hijos de Eli), condenó a su familia para siempre. Esas son las consecuencias de no cumplir con lo mandado por el Señor. Esta enseñanza es para todos los que somos padres.

Amado Señor y Dios nuestro: hoy venimos ante Ti para pedirte perdón por la cantidad de veces que nos hemos saltado este mandato y hemos sido débiles ante la disciplina para nuestros hijos. Gracias, bendito Señor por mostrarnos claramente la manera como debemos actuar frente a los hijitos que has puesto bajo nuestro cuidado, para enseñarles no solamente las verdades de la fe, sino también las reglas sobre comportamiento, respeto y amabilidad que se deben implantar en el hogar para una convivencia sana y fructífera. ¡Te damos la honra y gloria a Ti Señor!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 30 de junio de 2026

Solamente a través de Jesús pasas de la oscuriad a la luz

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 

Juan 3:16. NTV.


Lectura: Juan 3:16-21.  Versículo del día: Juan 3:16.


MEDITACIÓN DIARIA


La lectura del día es muy clara respecto a la salvación. Miremos los versículos que siguen: “Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él ya ha sido condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios” (vv. 17-18 en la lectura). Tristemente, por lo menos en mi país, Colombia, tan arraigado a la tradición de siempre, se nos enseñó que había otros caminos para llegar a Dios Padre, como a través de la virgen María, o de tal o cual santo, sin ser así. La Palabra de Dios es muy clara al afirmarnos que: “Esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones eran malvadas.  Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella porque temen que sus pecados queden al descubierto, pero los que hacen lo correcto se acercan a la luz, para que otros puedan ver que están haciendo lo que Dios quiere” (vv. 19-21) y Jesús es la luz del mundo: “Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida” (Juan 8:12). Recordemos lo que el Señor Jesús también dijo: “—Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí” (Juan 14:6 NVI).

Definitivamente, no hay vuelta de hoja: solamente a través de ese Único camino, podemos llegar a Dios Padre y alcanzar la salvación. Así que querido lector, si tú nunca le has entregado tu vida a Jesús, te invito para que lo hagas en este momento. Te aseguro que es la mejor decisión que podrás tomar en tu vida, porque gozarás de una vida diferente aquí en la tierra y tendrás, lo más importante que es la vida eterna al lado del Señor Jesús.

Amado Señor Jesús: reconozco que he andado en completa oscuridad; perdona mis pecados. Hoy quiero acercarme a esa Luz que Eres Tú; te doy gracias, porque me muestras que es necesario que vengas a morar en mi vida y decido aceptarte como mi Señor y Salvador; toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 29 de junio de 2026

No olvidemos sus obras asombrosas en nuestra vida

Pero después me acuerdo de todo lo que has hecho, oh Señor; recuerdo tus obras maravillosas de tiempos pasados. Siempre están en mis pensamientos; no puedo dejar de pensar en tus obras poderosas.

 Salmo 77:11-12. NTV.


Lectura: Salmo 77:1-20.  Versículos del día: Salmo 77:11-12.


MEDITACIÓN DIARIA


Tal como dicen los versículos del día, suele pasar. Por lo menos esto me sucede a mí. A veces estoy inquieta o preocupada por algo, pero recuerdo, las grandes maravillas que el Señor ha hecho con mi vida y esto me sirve para reflexionar y pensar, cómo su mano poderosa ha obrado en mi favor. “Oh Dios, tus caminos son santos. ¿Existe algún dios tan poderoso como tú?  ¡Eres el Dios de grandes maravillas! Demuestras tu asombroso poder entre las naciones”. (vv. 13-14 en la lectura).

No dejemos que la duda nos embargue; recordemos siempre al Dios Altísimo que tenemos. Seguramente han venido pruebas más difíciles y el Señor, ha estado ahí. Simplemente démosle gracias por su gran amor, pidamos perdón por la duda y sigamos alabando y glorificando su Nombre.

Amado Señor y Dios nuestro: perdona buen Señor nuestros olvidos; perdona la duda cuando llega; perdona nuestras ofensas; perdona nuestra falta de amor al prójimo y perdona nuestra ingratitud Contigo. Perdona el olvidar todo el bien que nos has hecho; bien sabemos que Tu nunca cambias; Eres el mismo ayer, hoy y siempre. Gracias por recordarnos la fidelidad Tuya. Gracias porque siempre estás ahí listo a tendernos la mano y sacarnos adelante. Gracias, bendito Señor por tu gran amor; gracias porque, aunque seamos desagradecidos y olvidadizos, Tú sigues siendo el mismo. Oh sí, Señor, tus caminos son santos y no hay ningún otro dios como Tú. Tú haces maravillas y demuestras tu poder entre las naciones; enséñame a recordar todo lo que has hecho en mi vida. ¡Gracias, gracias bendito Señor y Dios mío! ¡Toda la gloria y honra son para Ti!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 27 de junio de 2026

Nos guste o no debemos someternos a las autoridades

—Lo siento, hermanos. No me había dado cuenta de que él es el sumo sacerdote—contestó Pablo—, porque las Escrituras dicen: “No hables mal de ninguno de tus gobernantes”. 

Hechos 23:5. NTV.


Lectura: Hechos 23:1-11. Versículo del día: Hechos 23:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo, el último de los discípulos llamado directamente por el Señor, no solamente tenía la misión de llevar el mensaje del Señor Jesucristo, sino que dejaba ver su educación y sometimiento a la ley. Era muy inteligente y audaz; sabía cuándo tenía que hablar y cuando tenía que callar. Aprendamos de él; primero como lo dice el versículo del día: “No hables mal de ninguno de tus gobernantes”. Creo que el Señor nos toca fuertemente, especialmente en mi país Colombia, con el próximo cambio de gobierno que pronto se dará y con las elecciones presidenciales recién pasadas en las que se registró una Colombia completamente dividida en dos: la izquierda y la derecha. Creo que como cristianos nuestro deber es orar por los gobernantes, nos gusten o no nos gusten. Al final de cuentas miremos lo que dice la Palabra de Dios: “Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado” (Romanos 13:1-2 NTV).

Amado Señor: En verdad te confesamos que no nos es fácil someternos a todas las autoridades. Enséñanos a ver este mandato de la manera Tuya, especialmente orando por la conversión de aquellos que están completamente alejados de Ti. Gracias bendito Señor por nuestro país; lo ponemos delante de Ti para que, desde sus gobernantes para abajo, haya una sincera conversión a Ti y tengan Tu Palabra como el Manual de Vida para cada uno de ellos. Gracias, gracias, bendito Señor. ¡Te alabamos y adoramos!


Un abrazo y bendiciones.

El Señor libra a Pablo de ser asesinado

Esa noche el Señor se le apareció a Pablo y le dijo: -Ten ánimo, Pablo. Así como has sido mi testigo aquí en Jerusalén, también debes predic...