martes, 25 de agosto de 2026

¡Vuélvete a nosotros Oh Dios de los ejércitos!

¡Restáuranos, oh Dios de los Ejércitos! ¡Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos! 

Salmo 80:7. NVI.


Lectura: Salmo 80:1-19.  Versículo del día: Salmo 80:7.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo de Asaf es una oración de lamento y a la vez, una súplica del pueblo para que el Señor los vuelva a restaurar. Han sufrido burlas de los países vecinos. Miremos el clamor que brota desde lo profundo de su corazón: “¡Vuélvete a nosotros, oh Dios de los Ejércitos! ¡Asómate a vernos desde el cielo y brinda tus cuidados a esta vid! ¡Es la raíz que plantaste con tu diestra! ¡Es el vástago que has criado para ti!” (vv. 14-15).

Exactamente nos sucede. Cuando ya no encontramos una salida, nuestro corazón aboga al Rey Celestial para que nos escuche y permita que su rostro nos brille nuevamente. El Señor es tan fiel y tan bondadoso que está listo a perdonarnos y darnos una salida, al igual que lo hacía con los de su pueblo. Recordemos que ahora, somos su pueblo: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9 RVR1960). Así que no dudemos en acercarnos a Él. Pidámosle perdón y que, por su infinito amor, nos restaure y levante. ¡Somos también el vástago que ha criado para Él!

Amado Señor Jesús: Tú que también un día nos rescataste de las tinieblas, venimos ante Ti, para pedirte perdón por nuestra tierra que se ha sumido en un dolor total. Bendito Señor restáuranos y permite que nuevamente tu luz brille sobre nosotros, para que cada habitante entienda que Eres el Rey de reyes y Señor del universo. Danos el denuedo de compartir tu mensaje de salvación por donde quiera que vayamos, para llevar consuelo a las almas agobiadas y restauración total en sus vidas. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro.

Un abrazo y bendiciones,

Dora C.

lunes, 24 de agosto de 2026

El hogar cimentado sobre la roca

Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos. 4 Con buen juicio se llenan sus cuartos de bellos y extraordinarios tesoros. 

Proverbios 24:3-4. NVI.


Lectura: Proverbios 24:1-6.  Versículos del día: Proverbios 24:3-4.


MEDITACIÓN DIARIA


Desde que encontré este pasaje de Proverbios en la NVI, le he encontrado más trasfondo a lo que significa en verdad construir la casa sobre la roca y no sobre la arena. He entendido que es precisamente la mujer quien hace esta labor, porque ella es el eje principal de su hogar y de ella depende en gran manera el bienestar de los que lo conforman. Miremos lo que dice la Palabra de Dios: “La mujer sabia edifica su casa; la necia, con sus manos la destruye” (Proverbios 14:1 NVI); además también nos dice: “El principio de la sabiduría es el temor al Señor” (Proverbios 1:7 RVC). O sea, para edificar una casa con buenos cimientos hay que buscar al Señor. Un hogar no está completo si el Señor no está en medio: esposo-Cristo-esposa. Partiendo de esa unión, que es la base o sea los cimientos, es que se pueden levantar columnas sólidas que adornen los cuartos en donde están los hijos, que son los bellos y extraordinarios tesoros con los que el Señor bendice el hogar.

Amado Señor: gracias por tu Palabra que es verdad. Gracias Señor, por permitirnos conocerte y seguir el camino de tu mano. Bendito Señor, enséñanos a ser mujeres sabias que dirijamos nuestros hogares, sobre la base Tuya, que es la única sólida y difícil de caer. Te ruego buen Señor que en los hogares de mis hijitos se enarbolen sus cuartos con esos bellos y extraordinarios tesoros. Gracias, gracias, bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 22 de agosto de 2026

Nuestras lágrimas van a tu redoma

Es mejor el llanto que la risa, porque la tristeza tiende a pulirnos. 

Eclesiastés 7:3. NTV.


Lectura: Eclesiastés 7:1-4.  Versículo del día: Eclesiastés 7:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Considero que el versículo del día es muy cierto, porque los golpes de la vida son los que en últimas nos van formando. Cuando todo sale color de rosa, no valoramos lo que tenemos. Además, en una tragedia familiar o personal, se revalúan las circunstancias; se detiene uno a pensar, a analizar, a meditar sobre la propia vida y muy seguramente al final saldrán conclusiones muy válidas que servirán como experiencia en el camino que todavía nos queda por recorrer. Claro, algo muy importante para mí, es orarle al Señor y dejar que sea Él quien alivie las cargas. El Señor nos lo dejó claro: “Luego dijo Jesús: -Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma” (Mateo 11:28-29 NTV). ¡Qué belleza de pasaje! Nunca lo había leído en esta traducción; es tal como es nuestro buen Señor: humilde y tierno.

Mi buen amado Señor Jesús: estoy segura de que, al pasar situaciones difíciles, Tú estás ahí. Ves nuestro llanto y esas lágrimas se van a la redoma Tuya donde vas valorando y atesorando el sufrimiento porque para Ti, esas lágrimas no te son indiferentes. Aunque no te veamos estás pendiente de nosotros. Gracias Señor porque en Ti encontramos refugio, coraje, paz y fortaleza. Gracias Jesús porque esas situaciones, son las que nos llevan a crecer y formarnos en Ti. ¡Te amo mi Señor!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 21 de agosto de 2026

Creyeron porque vieron

 La gente, al ver la señal milagrosa que Jesús[b] había hecho, exclamó: ¡No hay duda de que es el Profeta que esperábamos! 

Juan 6:14. NTV.



Lectura: Juan 6:1-15.  Versículo del día: Juan 6:14.


MEDITACIÓN DIARIA

La lectura nos habla de la multiplicación de los panes y los peces; milagro del Señor Jesús cuando alimentó a cinco mil personas con cinco panes de cebada y dos pescados. Ante este milagro la gente exclamó: “¡No hay duda de que es el Profeta que esperábamos!”. O sea, ellos creyeron porque vieron el milagro. “Dichosos los que no han visto y sin embargo creen.” (Juan 20:29b.  NVI).

¿Cuál es tu posición? ¿Tu fe te permite creer aun sin ver? O ¿Tienes que ver para creer?

Amado Señor: muchas gracias por tu Palabra que es verdad. Gracias Señor porque a través de esta, nos enseñas a reforzar nuestra confianza en Ti. Bendito Señor, permite que nuestra fe vaya creciendo día a día por lo que Tú Eres, no porque tengamos que ver milagros Tuyos, que, sin duda alguna, los sigues haciendo, pero que te veamos como el Dios Santo, Misericordioso, Perdonador y Poderoso; no por lo que hagas o dejes de hacer. Gracias, muchas gracias, buen Señor y Dios nuestro. Te adoramos y damos toda la gloria y honra que mereces.


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 20 de agosto de 2026

También puede ser tu Señor y Salvador

 Entonces pregunté: ‘¿Quién eres, Señor?’. ‘Yo soy Jesús, a quien tú persigues —me contestó el Señor—”. 

Hechos 26:15. NVI.


Lectura: Hechos 26:1-18.  Versículo del día: Hechos 26:15.


MEDITACIÓN DIARIA


En la lectura se nos narra el encuentro directo entre el Señor y Pablo de Tarso. Pablo relata este encuentro ante el rey Agripa y el gobernador Festo, asumiendo su defensa personalmente. Explica Pablo que él era un fariseo extremista, que odiaba a los del Camino, que eran los cristianos y cómo el Señor lo había llamado para ser un instrumento útil, en la predicación del Mensaje de salvación. Pablo reconoció que le hablaba alguien superior y por eso le pregunta: ¿Quién eres Señor? Y el Señor le responde: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Miremos: Pablo pregunta y el Señor se le revela. No solamente le responde su pregunta, sino que además de eso, de una vez, lo comisiona para ir a predicarle a los gentiles (vv. 16-18).

Quizá a ti no se te ha presentado directamente el Señor, pero sí ha utilizado a algunos de sus discípulos para que se te acerque y te comparta el mensaje de salvación. Tal vez, no lo has entendido o no se te revelado, pero déjame decirte hoy, que Jesús te ama y no puedes ya dejar pasar desapercibido este mensaje. Te invito para que le abras la puerta a Jesús y lo dejes seguir para que sea Él tomando el control de tu vida. Si lo deseas hacer, te puedo guiar con una corta, pero sincera oración de tu parte. Dile así:

Señor Jesús, sé que me amas y entiendo que te necesito. Gracias porque moriste en la cruz por mis pecados. Hoy decido abrirte la puerta de mi vida, para que vengas a morar conmigo y seas mi Señor y Salvador; perdona mis pecados y dame el gozo de la salvación. Toma Señor el trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado; amén.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 19 de agosto de 2026

¿Quién gobierna nuestra vida?

Mira, Samuel—le dijeron—, ya eres anciano y tus hijos no son como tú. Danos un rey para que nos juzgue así como lo tienen las demás naciones-. 

1 Samuel 8:5. NTV.


Lectura: 1 Samuel 8:1-9.  Versículo del día: 1 Samuel 8:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Los hijos de Samuel no actuaron como su padre, sino que aceptaban sobornos y pervertían la justicia (v. 3 en la lectura). Entonces, los ancianos de Israel fueron a hablar con Samuel y a pedirle un rey para que los gobernara como las demás naciones, lo tenía. Esto no le gustó para nada a Samuel y cuando lo consultó con el Señor, Él le dijo que le hablara al pueblo y le dijera todo lo que les acarreaba tener un rey. Aún así, el pueblo insistió. “Samuel se disgustó con esta petición y fue al Señor en busca de orientación. -Haz todo lo que te digan—le respondió el Señor—, porque me están rechazando a mí y no a ti; ya no quieren que yo siga siendo su rey” (vv. 6-7).

Sería muy importante, preguntarnos también: ¿quién gobierna nuestra vida? ¿Estamos buscando más allá de lo que el Señor buenamente nos ha dado? ¿Estamos inconformes con lo que tenemos? De pronto sin darnos cuenta, nos está gobernando el “dios dinero” reflejado en casa, carro, empresa, etc. Reflexionemos sobre esto directamente ante el Señor. Lo material se esfuma fácilmente: queda nuestra vida espiritual; nuestra relación con el Señor que es perenne.

Amado Señor: gracias te damos por mostrarnos a través de Tu Palabra, que es muy fácil desplazarte del trono de nuestras vidas para reemplazarte por lo material. Bendito Señor en estos últimos días que se han desarrollado tantos sismos alrededor del mundo, enséñanos a ver que lo material no es lo que vale ante Ti y que si nos has bendecido con esta clase de bienes es por tu bendita gracia. Permite buen Señor que aprendamos a ser humildes, a adorarte y darte gracias, ante todo por nuestras vidas y por todas las bondades con las que nos bendices en cada nuevo amanecer. Gracias, muchas gracias bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

martes, 18 de agosto de 2026

Que nuestro actuar sea coherente con nuestro hablar

¿No recuerdas que nuestro antepasado Abraham fue declarado justo ante Dios por sus acciones cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 

Santiago 2:21. NTV.


Lectura: Santiago 2:21-26. Versículo del día: Santiago 2:21.


MEDITACIÓN DIARIA


Bueno, yo personalmente creo que nuestras acciones son las que demuestran la fe que poseemos, o viceversa: nuestra fe se mide por las acciones en el diario vivir. Nuestra fe no se puede quedar solamente en palabras, el diario vivir es el que refleja si en verdad, estamos practicando lo que decimos.

 Conozco un dicho desde hace años que dice así: “Obras son amores y no buenas razones”. La fe sin acción no sirve, porque la fe sin hechos está muerta. Orémosle al Señor para que en nuestros corazones exista tanto un querer como un hacer. “¿Ya ves? Su fe y sus acciones actuaron en conjunto: sus acciones hicieron que su fe fuera completa” (v. 22 en la lectura).

Amado Señor: hoy venimos a pedirte perdón porque no somos coherentes con la fe que decimos poseer. Permite buen Señor que nuestra fe crezca y que a la vez se compagine con nuestras obras en bien al amor al prójimo. Pon un querer como un hacer y que no solamente hablemos por hablar; haz que nosotros como tus hijos seamos solidarios ante las necesidades del que sufre. Gracias, gracias bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

¡Vuélvete a nosotros Oh Dios de los ejércitos!

¡Restáuranos, oh Dios de los Ejércitos! ¡Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos!  Salmo 80:7. NVI. Lectura: Salmo 80:1-19. ...