Esto continuó los siguientes dos años, de modo que gente de toda la provincia de Asia—tanto judíos como griegos—oyó la palabra del Señor.
Hechos 19:10. NTV.
Lectura: Hechos 19:8-20.
Versículo del día: Hechos 19:10.
MEDITACIÓN DIARIA
Pablo continúo su obra
evangelizadora por todo Éfeso y como en todo lado, unos creyeron, otros no;
pero eso no fue impedimento para que Pablo continuara. “Dios le dio a Pablo el
poder para realizar milagros excepcionales. Cuando ponían sobre los enfermos
pañuelos o delantales que apenas habían tocado la piel de Pablo, quedaban sanos
de sus enfermedades y los espíritus malignos salían de ellos” (vv. 11-12 en la
lectura). Hubo unos judíos que viajaban de ciudad en ciudad expulsando
espíritus malignos, Intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los
endemoniados, uno de esos espíritus malignos les respondió diciendo que ellos
conocían a Jesús y a Pablo, pero a ellos no. Entonces el hombre con el espíritu
malo se abalanzó sobre dominándolos y maltratándolos con tanta violencia que
tuvieron que huir de la casa desnudos y heridos. Esto sirvió para que la gente
de Éfeso tuviera temor y el nombre del Señor Jesús fue honrado. Muchos de los
que creyeron dejaron sus prácticas de brujería y quemaron sus libros de
conjuros (vv. 15-19). “Y el mensaje acerca del Señor se extendió por muchas
partes y tuvo un poderoso efecto” (v. 20). NTV. Lo anterior nos enseña que con
estas prácticas no se juega; Satanás también tiene poder porque precisamente vino
a eso: a robar, matar y destruir. Personalmente creo que no cualquier persona
puede enfrentarse al enemigo. Lo mejor que podemos hacer es esparcir el mensaje
de salvación.
Amado Señor
Jesús: gracias por las enseñanzas que nos vas dejando a lo largo de estudiar tu
Palabra. Buen Señor, ante todo queremos que nos des un espíritu reverente hacia
Ti y que tengamos el deseo firme y constante de salir a hablar del Evangelio de
las Buenas Nuevas llevando el mensaje de salvación a tanto necesitado y perdido
que ronda en la calle. Pon en cada uno de nosotros, tanto el querer como el
hacer por tu buena voluntad. Gracias, muchas gracias bendito Señor y Dios
nuestro. ¡Te amamos y damos todo honor y gloria a Ti!
Un abrazo y bendiciones.