A los orgullosos les mando que no se crean tan importantes; a los malvados les ordeno que no sean orgullosos, que no presuman de su poder ni se sientan superiores.
Salmo 75:4-5. TLA.
Lectura: Salmo
75:1-10. Versículos del día: Salmo
75:4-5.
MEDITACIÓN DIARIA
Los primeros versículos del Salmo
nos hablan de la soberanía de Dios y sus grandes maravillas. Si seguimos la
lectura, vemos que nos dice de los altaneros, soberbios y arrogantes, los
cuales están en la mira de Dios, por ser malvados. Es Dios quien juzga y en su
mano está el hacer justicia: a unos exaltará y a otros humillará; a unos dará y
a otros quitará. “Los elogios no vienen del este, ni del oeste ni del sur;
vienen de Dios, que es el juez. A unos les quita el poder, y a otros se lo da. Dios
está muy enojado y está listo para castigar. Cuando pierda la paciencia, dará
rienda suelta a su enojo y todos los malvados de la tierra tendrán su merecido”
(v. 7-8 en la lectura). Y termina el Salmo diciendo lo siguiente: “Dios acabará
con el poder de todos los malvados, pero aumentará el poder de los justos” (v.
10). Siempre he dicho que Dios no se queda con nada guardado. ¡Gloria sea a su
Nombre!
Amado Señor:
gracias por hacernos entender que Tú tienes el poder sobre todo el universo y que
los malvados no se quedarán sin su castigo. Gracias porque Tú, una vez más nos
confirmas que la soberbia, los aires de suficiencia y el orgullo, no son lo
Tuyo. Por eso te rogamos Misericordioso Señor que nos hagas ovejas Tuyas fáciles
de manejar; que te obedezcamos y esparzamos tu amor por donde quiera que
vayamos. También sabemos que Tú escuchas al de espíritu quebrantado y apacible,
por eso te rogamos que tengas misericordia y voltees los ojos hacia todos
aquellos que desprecian Tu Nombre. Ten misericordia mi Señor y permite que
éstos, que dudan de Ti y de tu poder, un día te encuentren y sean transformados
en sus vidas. Gracias, buen Señor. ¡Te amamos Buen Dios!
Un abrazo y bendiciones.