¡Oh Señor, eres tan bueno; estás tan dispuesto a perdonar, ¡tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!
Salmo 86:5. NTV.
Lectura: Salmo 86:1-10. Versículo del día: Salmo 86:5.
MEDITACIÓN DIARIA
Qué tranquilidad nos da este
Salmo; saber que nuestro buen Dios está siempre dispuesto a perdonarnos es
alentador y a la vez nos da un parte de sosiego. Definitivamente no hay otro
amor más grande que el de nuestro amado Señor Jesús. El rey David le dice al
Señor angustiado: ‘escucha mi oración, contéstame porque necesito tu ayuda’. Siempre
me ha gustado de este rey, que no se callaba nada ante su Señor; todo lo que
sentía se lo iba expresando, así fuera de pedirle perdón, protección o solamente
para exaltarlo. De todas maneras, abría su corazón de par en par ante su Dios.
Yo creo que por eso se dice que tenía un corazón conforme al corazón de Dios.
Amado Señor
Jesús: yo te ruego que pongas en mi corazón, el deseo de hablar Contigo, tal
como lo hacía el rey David. Dame un corazón quebrantado, humillado y dispuesto
a escucharte y a obedecer tu voz. Gracias porque tu amor y misericordia son tan
enormes que siempre estás ahí, listo para volver a tomarnos entre tus brazos y
decirnos que somos Tuyos, que no temamos. ¡Gloria a Ti bendito Dios! ¡El Señor
ya nos redimió!
Un abrazo y bendiciones.