Esa noche el Señor se le apareció a Pablo y le dijo: -Ten ánimo, Pablo. Así como has sido mi testigo aquí en Jerusalén, también debes predicar la Buena Noticia en Roma-.
Hechos 23:11 NTV.
Lectura: Hechos 23:11-22. Versículos del día: Hechos 23:11.
MEDITACIÓN DIARIA
Pablo por defender su convicción
y el mandato dejado directamente a él por el Señor Jesús, tuvo que soportar la
persecución de los de su pueblo que intentaban matarlo; sin embargo, el mismo
Señor se le apareció nuevamente y lo animó a que siguiera siendo su testigo no
solamente en Jerusalén sino también en Roma. Muchos judíos se reunieron y
juraron matarlo, por lo cual, decidieron ir nuevamente ante el Concilio Supremo
para que estos pidieran nuevamente investigar a Pablo, pero con la intención de
matarlo cuando fuera en camino. Un sobrino de Pablo escuchó la conversación y fue
a avisarle a Pablo (vv. 12-22 en la lectura). Definitivamente los planes de
Dios son perfectos; Pablo todavía tenía que ir a predicar a Roma como era el
mandato de Dios. Pero también nos deja la enseñanza de obedecer e ir nosotros a
llevar el Evangelio del Señor Jesús.
Gracias,
bendito Señor, porque Tú nunca dejas tus planes inconclusos y cuando Tú dices
una palabra, nada puede cambiarla. Gracias porque a través del apóstol Pablo
nos dejas muchas lecciones para seguir como cristianos. Todavía no hemos
soportado persecución, pero no sabemos hasta cuándo será esta libertad de
expresar Tu Palabra. Enséñanos a ir preparándonos y estar listos bien sea tu
regreso antes, en el medio o al final de la tribulación. Que seamos sabios y
precavidos como las vírgenes que tenían sus vasijas llenas de aceite al llegar
el novio. Gracias, muchas gracias, bendito Señor. ¡Te amamos!
Un abrazo y bendiciones.