El que amasa riquezas mediante intereses y usura, las acumula para el que se compadece de los pobres.
Proverbios 28:8. NVI.
Lectura: Proverbios 28:6-10. Versículo del día: Proverbios 28:8.
MEDITACIÓN DIARIA
Dios es un Dios Justo y bien sabe
la razón por la que un necesitado acude a esta solicitud. Lo triste es saber
que en general los prestamistas son usureros y se aprovechan de la persona
necesitada para exprimirle hasta lo último de sus ingresos. Pero seguro, que un
día caerán y ahí tendrán que pagar todo lo quitado con usura. “Si prestas
dinero a cualquiera de mi pueblo que pase necesidad, no le cobres interés como acostumbran
a hacer los prestamistas” (Éxodo 22:25. NTV). Dice la Palabra de Dios en el
versículo del día, que el usurero que actúa de este modo, lo que hace es ir
acumulando para la persona que es misericordiosa con los pobres. ¿En qué lugar
estás?
Mi posición al respecto es, en lo
que esté a mi alcance, preferiblemente pensar que lo estoy donando o regalando
en vez de esperar que lo devuelvan. De este modo, creo que se hace completo el
favor; y recordemos otro versículo importante: “No te niegues a hacer un favor,
siempre que puedas hacerlo” (Proverbios 3:27 TLA). Así es: y no, es decir: “voy
a pensarlo”; regresa más tarde”; “lo voy a consultar”. No; si ves que lo puedes
hacer, hazlo. De hecho, ya la persona que te lo está pidiendo, se debe sentir
muy mal. Y un versículo mucho más diciente: “Servir al pobre es hacerle un
préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones”. (Proverbios 19:17. NVI).
Es el mismo Señor quien lo devolverá. Así es nuestro buen Dios. Miren qué
bonito; encontré esto al respecto: “Dar al necesitado no es un desperdicio de
dinero, sino una inversión con respaldo espiritual”.
Amado Señor:
te damos gracias por hacernos entender la importancia de pensar en el
necesitado. Gracias, bendito Señor, porque nos enseñas a mirar al prójimo, como
Tú mismo lo harías. Llénanos siempre de tu amor, de tu misericordia, de tu
bondad y, aun de tu perdón para no negar un favor a quién nos lo pida. Gracias,
gracias, bendito Señor y Dios nuestro.
Un abrazo y bendiciones.