“Entonces, si para obedecer la ley de Moisés ustedes circuncidan a un niño, aunque sea en sábado, ¿por qué se enojan conmigo por haber sanado a un hombre en sábado?
Juan 7:23. TLA.
Lectura: Juan 7:10-24. Versículo del día: Juan 7:23.
MEDITACIÓN DIARIA
El pueblo judío criticaba al
Señor por enseñarles en día de descanso; entonces, el Señor Jesús les dice que
ellos en día de descanso circuncidan un niño, “Entonces, si para obedecer la
ley de Moisés ustedes circuncidan a un niño, aunque sea en sábado, ¿por qué se
enojan conmigo por haber sanado a un hombre en sábado?”. No hay razón para que
lo juzguen por sanar un enfermo. Tal como dice el dicho: “No hay peor ciego que
el que no quiere ver”. Ellos ya habían visto las señales del Señor y sin
embargo, lo cuestionaban por realizar un bien.
Tal vez a nosotros nos sucede lo
mismo. Hemos visto personas atrapadas en vicios, engaños y sirviendo al enemigo,
pero después de entregarle su vida a Jesús, la gloria del Señor resplandece y
esas personas cambian por el poder de Dios en ellas; hemos visto sanidades
realizadas; vidas transformadas y sin embargo, muchas veces criticamos a tal o
cual hermano, solamente porque no estamos de acuerdo con su actitud, o porque
simplemente nos cae mal. Tengamos mucho cuidado. Personalmente considero, que
lo principal del Evangelio del Señor es el amor. Demostremos ese amor por donde
quiera que estemos o pasemos. Aprendamos a callar las palabras que no edifican.
El Señor es amor, entreguemos su amor sin pedir nada a cambio.
Amado Señor: gracias por enseñarnos a valorar a las personas que frecuentamos, con las que convivimos o compartimos. Danos palabras que construyan hacia el hermano caído o desprotegido; no permitas que encima de su tribulación, añadamos más tristeza y dolor. Enséñanos a callar cuando es necesario y a exaltar de igual manera. Gracias, gracias buen Señor. ¡Te amamos y adoramos bendito Dios y Rey!
Un abrazo y bendiciones.