Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.
Salmo 63:1. NVI.
Lectura: Salmo 63:1-11. Versículo del día: Salmo 63:1.
MEDITACIÓN DIARIA
David escribió este Salmo de
adoración y confianza en Dios, en tiempos de crisis. Reconoce que su Dios es el
Único que puede ayudarlo y expresa un anhelo profundo de Dios. Compara su sed
espiritual con una sed física y por eso dice que todo su ser lo anhela como
tierra seca, sedienta y sin agua. Destaca que la misericordia de Dios es mejor
que la vida y por eso su alabanza continua y la entrega personal a Él (vv. 3-4).
David encuentra una satisfacción total, comparada con un banquete de platos
suculentos; alaba y medita en Dios durante la noche, sintiéndose sostenido por el
Señor, a pesar del peligro que afronta.
Aprendamos de David, a buscar a
Dios de madrugada y a no soltarnos de Él durante el día, para hallar su
protección y paz en momentos de dificultad.
Amado Señor
Jesús: gracias porque a través de tu Palabra reconocemos que sin Ti no somos
nada; que Eres Tú quien, con tu bondad y misericordia, nos sacias completamente
así estemos en tierras áridas y peligrosas. Queremos anhelarte igual que David;
nuestra alma está sedienta de Ti Señor. ¡Ven, ven y calma nuestra sed!
Un abrazo y bendiciones..