sábado, 14 de marzo de 2026

Nuestro Gran Sumo Sacerdote nos reconcilió con Dios

 Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura. 

Hebreos 10:21-22. NTV.


Lectura: Hebreos 10:19-25.  Versículos del día: Hebreos 10:21-22.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuestro Jesús es el Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios. Él es el encargado del santuario que está en el cielo; cuando Jesús murió abrió la cortina que nos impedía el paso; la sangre que Él derramó nos permite acercarnos a Dios con confianza y mantener una relación sincera con Él, porque Cristo nos dejó limpios de pecado, como si nos hubiera lavado con agua pura, y ya estamos libres de culpa (vv. 19-21 resumiendo), y además dice lo siguiente: “Sigamos confiando en que Dios nos salvará. No lo dudemos ni un instante, porque él cumplirá lo que prometió” (vv. 22-23). Y nuestro Gran Sumo Sacerdote cumplió su misión y nos reconcilió con Dios Nuestro Señor. ¡Dios nos salvará! ¡No lo dudemos ni un instante! ¡Gloria a Dios! El Señor, lo que promete, lo cumple.

Amado Señor Jesús: gracias por ser nuestro Gran Sumo Sacerdote, que nos llevas de tu mano directamente a la presencia de Dios. Enséñanos a acercarnos a Él confiadamente, sabiendo que ya estamos limpios de pecado; lavados con agua pura y libres de culpa. Todo porque tu preciosa sangre nos limpió completamente; todo por tu bendita gracia derramada sobre cada uno de nosotros. Gracias, bendito Señor, porque a través de este hecho nos abriste el camino para llegar a Dios Padre. ¡Te adoramos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 13 de marzo de 2026

Que el mundo te conozca para que todos los pueblos te alaben

Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. 

Salmo 67:1-3. RVR1960.


Lectura: Salmo 67:1-7.  Versículos del día: Salmo 67:1-3.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo es una oración de alabanza que pide que el rostro de Dios resplandezca sobre los suyos, para que sea conocido su camino en toda la tierra. Recordemos que el verdadero camino que nos conduce al Padre es el Señor Jesús; como quien dice entonces, para que sea conocido el nombre del Señor Jesús en todas las naciones y alcancen la salvación. Esta bendición no es solo para nosotros; es para que todos los pueblos, toda lengua y nación, lo conozca como Señor y Salvador. Buscando en Google dice algo que me parece exacto: esta aplicación se vincula con la Gran Comisión que nos dejó el Señor (Mateo 28:18-20), llamando a la Iglesia a ser testigo y reflejar la luz de Dios en el mundo.

 Amado Señor Jesús: Gracias por revelarte no solamente a nosotros; gracias porque sabemos que tenemos la misión de llevar tu Palabra para que otros te conozcan también. Señor, reconocemos que no, nos es fácil salir a cumplir tu mandato, pero bien entendemos que la obra no es nuestra y que Tú solamente deseas nuestra obediencia para manifestar tu poder y tocar otras almas para Ti. ¡Utilízanos, Señor!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 12 de marzo de 2026

Amemos la disciplina porque proviene de Dios

Para aprender, hay que amar la disciplina; es tonto despreciar la corrección. 

Proverbios 12:1. NTV.


Lectura: Proverbios 12:1-4.  Versículo del día: Proverbios 12:1.


MEDITACIÓN DIARIA


No aprendemos sino a través de los errores, por eso mismo es necesaria la disciplina; con disciplina crecemos y maduramos. La persona humilde acepta la corrección porque entiende que es para su bien. Por eso se deben educar a nuestros pequeños con bases sólidas y en el conocimiento de Dios desde sus primeros años, para que ellos vayan entendiendo las reglas de Dios y que la disciplina es para su bien. No despreciemos las lecciones de vida que se nos presentan en el día a día; tomémoslas con agrado y gratitud porque estas nos ayudan a vivir en sociedad, a respetar y a valorar no solamente a las personas sino a cada logro obtenido, como también a valorar lo que Dios ha puesto en nuestras manos. Como conclusión: amemos la disciplina porque proviene de Dios y es para nuestro bien.

Amado Señor: Gracias porque toda tu Palabra es verdad. Gracias porque no solamente los niños necesitan la disciplina, Tú nos enseñas que todos la necesitamos porque de los errores, de las caídas e inclusive de los desafíos que enfrentamos, aprendemos a respetar, a valorar y a ser agradecidos Contigo y con las personas que han dedicado su tiempo a guiarnos y a llevarnos por la senda correcta. Gracias por todos ellos mi Señor. Permite que en la disciplina veamos tu mano amorosa, queriendo hacer lo mejor para cada uno de nosotros. Te damos gracias por tanto amor y detalle con los que nos has querido bendecir. Gracias, gracias mi Señor.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Jesús ya pagó el precio de nuestros pecados con su preciosa sangre

Pero nuestro Sumo Sacerdote se ofreció a sí mismo a Dios como un solo sacrificio por los pecados, válido para siempre. Luego se sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios. 

Hebreos 10:12. NTV.


Lectura: Hebreos 10:11-18.  Versículo del día: Hebreos 10:12.


MEDITACIÓN DIARIA


Solamente nuestro buen Señor Jesús pudo haber hecho algo tan sublime: ofrecerse Él mismo como sacrificio por nuestros pecados y no por un tiempo determinado, como si cada vez que pecáramos tuviera que volver al sacrificio. No, no; su sacrificio fue para siempre. Por esta razón es que tenemos que valorar ese hecho; su sacrificio no solo cubre el pecado, sino que lo quita. No hubo más necesidad de sacrificios repetitivos como sucedía en el Antiguo Testamento; su obra redentora fue concluida con éxito, estableciendo un nuevo pacto de gracia y santificación eterna para todos los creyentes en Cristo Jesús. ¿No es esto maravilloso? Por eso no podemos volver a la naturaleza pecaminosa: si lo hacemos es como si le dijéramos que su sacrificio no fue suficiente. Sin embargo, nos sucede como nos lo dijo el mismo apóstol Pablo: “Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo” (Romanos 7:18 NTV). Nuestra carne siempre se va a interponer para no dejarnos hacer lo correcto, pero gracias a la sangre derramada por nuestro Señor, Dios ya no mira el pecado nuestro. Nos mira cubiertos con la sangre de su Hijo y nos dice: ¡ya están limpios!

Gracias bendito Señor Jesús, por venir a pagar por nosotros pecadores, sin tener Tú, pecado alguno; sin embargo, quisiste por nuestro bien, asumir todas las consecuencias que recaían en nosotros, solamente con el deseo de darnos la salvación y estar a tu lado por siempre en la eternidad. Mi buen Jesús, no tenemos palabras para agradecerte tan sublime sacrificio. Solo nos queda asumirlo con gran devoción a Ti y el deseo de estar por siempre Contigo, cuando nos llames hacia la patria eterna. ¡Gracias, gracias amado Señor!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 10 de marzo de 2026

Un tiempo de intimidad con nuestro Amado Señor

Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma, Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía; Pues ¿por qué había de estar yo como errante Junto a los rebaños de tus compañeros? 

Cantares 1:7. RVR1960.


Lectura: Cantares 1:1-8.  Versículo del día Cantares 1:7.


MEDITACIÓN DIARIA


Cantar de los Cantares es un Libro escrito por el Rey Salomón. Aquí no solamente se muestra lo que debe ser la relación entre esposos, sino que, es mucho más: es la relación de Cristo con su esposa, la Iglesia. Así que cada verso, cada palabra, tómala directamente del Señor Jesús para ti. Cantares es hermoso y saber que el Señor, nuestro Amado nos trata de ese modo tan especial, doblega el corazón y nos enamora cada día más de Jesús, nuestro Señor y Salvador. Lo que después le responde el Señor es completamente cautivador: “Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres, Ve, sigue las huellas del rebaño, Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores” (v. 8). El amado es el Pastor (Jesús), que cuida a sus ovejas; este es el anhelo que debemos tener como cristianos, aspirando la presencia del Señor en lo íntimo de nuestro ser, así sea un minuto nada más, pero un minuto que se alargue en alabanza, reverencia y adoración y no salir a buscar consuelo a lugares equivocados. Nuestro Señor lo llena todo, todo, absolutamente todo. Busquemos esa intimidad con nuestro buen Señor; anhelemos ese tiempo y lugar de descanso y comunión. Es hermoso descansar en sus brazos y dejarnos consentir por Él.

¡Ven amado mío! Tú Eres el perfume que embriaga mi ser, Eres la fuente de mi vida, Eres todo lo que yo había soñado y anhelado. ¿Cómo no decir que Eres el más dulce de los amores? Tu amor es ternura, tu amor es delicadeza, es suavidad; tu amor es saber que siempre estás dispuesto para mí. Nunca me rechazas, siempre me miras con el amor que sobrepasa todo entendimiento. Un amor que ni siquiera yo entiendo, pero que sé, que es el que me ofreces. Gracias, mi Jesús por amarme tanto. Hazme buscarte cuando sola yo me encuentre porque como lo dice tu Palabra, mejores son tus amores que el vino y tu Nombre… tu Nombre esparce suaves olores; tu fragancia es deseable. Gracias, gracias Amado mío. Eres el anhelo de mi corazón. ¡Te amo mi Jesús Admirable! ¡Te amo mi dulce Compañía!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 9 de marzo de 2026

Su fidelidad y amor no se acaban

 

Vengan y escuchen, todos ustedes que temen a Dios, y les contaré lo que hizo por mí. 

Salmo 66:16. NTV.


Lectura: Salmo 66:16-20.  Versículo del día: Salmo 66:16.


MEDITACIÓN DIARIA


El Salmista nos hace un llamado para que alabemos al Señor y contemos a los demás la grandeza de su amor. Seguro que cada uno de quienes lo conocemos como Señor y Salvador, tenemos testimonios para contar. Así que no nos quedemos callados; el Espíritu Santo puede usarnos para que otros le conozcan también. “Pues clamé a él por ayuda, lo alabé mientras hablaba. Si no hubiera confesado el pecado de mi corazón, mi Señor no me habría escuchado. ¡Pero Dios escuchó! Él prestó oídos a mi oración” (vv. 17-19 en la lectura). Algo importante que nos enseña el Salmo, es que primero confesó su pecado y así estuvo listo para recibir su ayuda. El Salmista termina su cántico, alabando al Señor porque su oración fue escuchada y su amor eterno: “Alaben a Dios, quien no pasó por alto mi oración ni me quitó su amor inagotable” (v. 20). Esto para entender que su amor nunca se acaba porque su misericordia perdura para siempre y que cuando recurrimos a Él con corazón contrito y humillado, siempre está dispuesto a escucharnos, a perdonarnos y a conceder nuestras peticiones. Alentémonos unos a otros a depositar nuestra confianza en el Único que no nos defrauda y en quien podemos volcar todo cuanto nos pesa, porque su fidelidad y amor, no se acaban.

Amado Señor Jesús: gracias por enseñarnos a depender completamente de Ti. Gracias por hacernos entender que Tú escuchas cuando vamos a Tu Presencia con corazón humilde y arrepentido; a ese, no lo despreciarás. Gracias, bendito Señor y Dios mío por tu fidelidad y amor. ¡Te alabamos y adoramos! ¡Toda la Honra y Gloria son para Ti! ¡Aleluya!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 7 de marzo de 2026

Seamos sensibles a su voz

 Entonces decidimos salir de inmediato hacia Macedonia, después de haber llegado a la conclusión de que Dios nos llamaba a predicar la Buena Noticia allí. 

Hechos 16:10 NTV.


Lectura: Hechos 16:6-10.  Versículo del día: Hechos 16:10.


MEDITACIÓN DIARIA


La lectura nos enseña la importancia de escuchar la voz de Dios. Pablo y Silas fueron muy atentos a eso. Además, Pablo tuvo una visión en donde un hombre le pedía que pasaran a Macedonia y les ayudara. Tras ese anuncio decidieron salir de inmediato a predicar la Buena Noticia del Evangelio del Señor Jesús. Oremos para que el Señor a nosotros también nos haga sensibles a su voz y sigamos su llamado sin vacilar.

Amado Señor Jesús: gracias porque a través de Pablo y Silas nos enseñas a no dar pie atrás para dejar de anunciar la Buena Noticia a toda persona. Permite buen Dios, que tengamos decisión, y discernimiento cuando nos acerquemos a compartir. Levántanos como banderas que anuncian que Tú Eres Dios, Rey y Señor y que solamente en Ti hay salvación. Danos el denuedo para hacerlo, así sea a tiempo o a destiempo, con lluvia o con sol.  Gracias, bendito Señor Jesús. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

Nuestro Gran Sumo Sacerdote nos reconcilió con Dios

  Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con...