sábado, 27 de junio de 2026

Nos guste o no debemos someternos a las autoridades

—Lo siento, hermanos. No me había dado cuenta de que él es el sumo sacerdote—contestó Pablo—, porque las Escrituras dicen: “No hables mal de ninguno de tus gobernantes”. 

Hechos 23:5. NTV.


Lectura: Hechos 23:1-11. Versículo del día: Hechos 23:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo, el último de los discípulos llamado directamente por el Señor, no solamente tenía la misión de llevar el mensaje del Señor Jesucristo, sino que dejaba ver su educación y sometimiento a la ley. Era muy inteligente y audaz; sabía cuándo tenía que hablar y cuando tenía que callar. Aprendamos de él; primero como lo dice el versículo del día: “No hables mal de ninguno de tus gobernantes”. Creo que el Señor nos toca fuertemente, especialmente en mi país Colombia, con el próximo cambio de gobierno que pronto se dará y con las elecciones presidenciales recién pasadas en las que se registró una Colombia completamente dividida en dos: la izquierda y la derecha. Creo que como cristianos nuestro deber es orar por los gobernantes, nos gusten o no nos gusten. Al final de cuentas miremos lo que dice la Palabra de Dios: “Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado” (Romanos 13:1-2 NTV).

Amado Señor: En verdad te confesamos que no nos es fácil someternos a todas las autoridades. Enséñanos a ver este mandato de la manera Tuya, especialmente orando por la conversión de aquellos que están completamente alejados de Ti. Gracias bendito Señor por nuestro país; lo ponemos delante de Ti para que, desde sus gobernantes para abajo, haya una sincera conversión a Ti y tengan Tu Palabra como el Manual de Vida para cada uno de ellos. Gracias, gracias, bendito Señor. ¡Te alabamos y adoramos!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 26 de junio de 2026

No dejemos que la pereza nos destruya

El perezoso se cree muy sabio; piensa que no hay nadie como él. 

Proverbios 26:16. TLA.


Lectura: Proverbios 26:13-17.  Versículo del día: Proverbios 26:16.


MEDITACIÓN DIARIA


Definamos lo que es pereza: La pereza es la falta de voluntad, energía o disposición para realizar una acción, trabajar o cumplir una tarea. Personalmente creo que no hay nada tan deprimente y desalentador que ver a un perezoso. Por algo dice el dicho que: “La pereza es la madre de todos los vicios”; “Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso". Y buscando encontré que la falta de ocupación y el desinterés abren la puerta a conductas negativas, a adicciones y a malos hábitos. Y es lógico porque la persona desocupada no sabe en qué ocupar su tiempo y deja completamente abierta la puerta de su corazón no solamente al vicio sino a otras conductas que terminan destruyéndolo; incluso lo puede volver adicto a la soledad y a través de esto mismo, el enemigo que no se queda quieto, aprovecha esta puerta para deprimirlo, acusarlo y destruirlo. Recordemos que él vino exactamente a eso: a robar, matar y destruir. No dejemos que la pereza nos destruya.

Amado Señor: te damos gracias por tu enseñanza sobre la pereza. Oramos bendito Señor para que seas Tú mismo eliminando este pecado y que nos hagas personas diligentes, capaces, positivas y confiando plenamente en Ti quién Eres el transformador personal de nuestras vidas. Señor, queremos ser activos para cumplir el mandato de la Gran Comisión. Quita todo desánimo, apatía y negligencia que nos impida en especial realizar esta tarea dejada por Ti. Gracias, muchas gracias, Buen Señor y Dios nuestro. ¡Te amamos!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 25 de junio de 2026

Mi Sarita: eres un hermoso regalo de Papito Dios

 ¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz? Es más preciosa que los rubíes. Su marido puede confiar en ella,     y ella le enriquecerá en gran manera la vida. 

Proverbios 31:10-11. NTV.


Lectura: Proverbios 31:10-31.  Versículos del día: Proverbios 31:10-11.


Mi Sarita hermosa: hoy le doy gracias al Señor por tu vida y por verte convertida en esa mujercita dedicada a su hogar. De verdad que te admiro por la manera en cómo cuidas a ese precioso Muñequito y la dedicación para que todo en casa marche bien. Haces exactamente lo que dice la Palabra de Dios en Proverbios 31: “Su marido puede confiar en ella, y ella le enriquecerá en gran manera la vida. Esa mujer le hace bien y no mal, todos los días de su vida. Ella encuentra lana y lino y laboriosamente los hila con sus manos” (vv. 11-13 en la lectura). Sí; te he visto organizando y haciendo tus costuras para ayudar con el sustento de la casa y te admiro por esto mi Preciosa. “Ella es fuerte y llena de energía y es muy trabajadora.  Se asegura de que sus negocios tengan ganancias; su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche” (vv. 17-18). “Tiende la mano al pobre y abre sus brazos al necesitado”; “Confecciona vestimentas de lino con cintos y fajas para vender a los comerciantes. Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro.” (vv. 20 y 24-25). Por todo esto mi Sarita hermosa, le doy gracias al Señor, porque sé que, “Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo, ¡pero tú las superas a todas! (v. 29). Recuerda siempre que: “El encanto es engañoso, y la belleza no perdura, pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada” (v. 30).  Si mi Sarita; le pido al Señor terminando, lo mismo que dice este acróstico de la mujer ejemplar y de carácter noble; parafraseando un poco: que te recompense todo lo que has hecho y que tus obras declaren el fruto de tu alabanza. (v. 31). ¡Te amo mi Sarita! ¡Eres un hermoso regalo de Papito Dios!

Amado Señor: hoy vengo a dejar delante de Tu altar a mi hijita Sarita. Te ruego mi Señor que continúes llevándola de tu mano y enderezando todo el camino a recorrer, para que no tropiece y desfallezca. Gracias, mi buen Jesús, por todo lo que has hecho con su vida; por todas sus alegrías y tristezas. Gracias, mi Señor por convertirla en esa mujercita de hogar dedicada a su esposo e hijito. Gracias por sus afanes y atafagos. Yo te la vuelvo a entregar mi Señor, porque sé que Contigo toda tarea es más fácil de llevar. Toma su vida y sus anhelos y permite que, estos lleguen a feliz término. Gracias, muchas gracias, buen Señor por cuidarla desde siempre y para siempre. En Tu bendito Nombre mi Jesús, amén.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 24 de junio de 2026

Busquemos y anhelemos la verdadera sabiduría

 Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla. 

Santiago 1:5. NTV.


Lectura: Santiago 1:1-8.  Versículo del día: Santiago 1:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Creo que todos necesitamos la sabiduría de Dios. Esta sabiduría no tiene que ver con la inteligencia ni con la elocuencia; es todo lo contrario. Es una sabiduría que sobrepasa el entendimiento; por eso ante lo que pensamos que es lo más necesario para nuestra vida, está en primer lugar la sabiduría. Es por medio de la sabiduría que podemos caminar seguros por este mundo tan caído y quebrantado. El apóstol Santiago más adelante nos afirma lo siguiente: “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre” (v. 13 en la lectura). El apóstol nos confronta y miremos de qué manera: “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa” (vv. 14-16). Miremos cómo es la sabiduría que viene de parte de Dios: “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.  Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz” (vv. 17-18).

Reflexionemos y seamos sinceros con el Señor, si en realidad estamos buscando la sabiduría de Él, o nos estamos dejando arrastrar por la que creemos es la verdadera y estamos equivocados.

Amado Señor: muchas gracias por enseñarnos en Tu Palabra a escudriñarla y entender verdades por las que antes habíamos pasado por encima. Perdona Señor el estar equivocados, buscando tu sabiduría, pero mirando al mundo. Ahora que la entendemos de la manera Tuya, por favor llénanos con ella y danos el discernimiento necesario cuando estemos equivocados. Gracias, gracias, buen Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

martes, 23 de junio de 2026

Señor permite que nuestros hilos no se rompan

 Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. 

Eclesiastés 4:9. NTV.


Lectura: Eclesiastés 4:4-12.  Versículo del día: Eclesiastés 4:9.


MEDITACIÓN DIARIA


He aquí un versículo clave para entender lo que dice el Señor cuando una pareja se casa. Seguro, que son mejor dos, porque bien lo dice el versículo: se pueden ayudar mutuamente. Desde el Génesis vemos que el Señor estuvo interesado en que el hombre no estuviera solo; por eso: “Después, el Señor Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él” (Génesis 2:18 NTV). Esa ayuda ideal, es el complemento perfecto para él. Es la persona que irá a acompañarlo en las buenas y en las malas. Hace mucho tiempo escuché algo muy diciente al respecto y es lo siguiente: Dios no sacó a la mujer de la cabeza del hombre, para que esta lo domine y se crea superior, pero tampoco la sacó de los píes para que el hombre la maltrate y ultraje; Dios en su infinita sabiduría, la sacó de una costilla, porque la mujer necesita protección, de cerca al corazón, porque necesita mucho amor. Pienso yo, que los dos, hombre y mujer, se complementan entre sí; se ayudan mutuamente para llevar las cargas del hogar (que no son pocas). Entre dos se toma mejor una decisión, se fortalece el lazo de unión y recordemos que no son dos, son tres: esposo-Jesús-esposa. Y la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente. El Señor es el hilo central y principal, de Él penden esposo y esposa. Por eso hay que estar bien agarrados de esa cuerda porque con el Señor, todo es más llevadero (su carga es fácil y ligera: Mateo 11:30).

Amado Señor: muchas gracias por enseñarnos a ver en el cónyuge, la persona que has puesto para no solo complementarnos, sino ayudarnos también. Señor ven a morar en nuestros hogares; sé Tú el centro en cada relación y pon en cada uno el deseo de dar lo mejor. No permitas Señor que nuestros hilos se rompan; al revés, permite con el tiempo se vayan endureciendo más, para que precisamente con los golpes fuertes no se resquebrajen y lleguen a soltarse, Gracias, gracias buen Señor Jesús.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 22 de junio de 2026

Apliquemos el mandato del Señor

 Llegará el tiempo cuando pondré fin a tu familia para que ya no me sirva en el sacerdocio. Todos los miembros de tu familia morirán antes de tiempo; ninguno llegará a viejo. 

1 Samuel 2:31. NTV.


Lectura: 1 Samuel 2:27-34.  Versículo del día: 1 Samuel 2:31.


MEDITACIÓN DIARIA


Esto fue lo que el Señor le dijo al sacerdote Elí, por intermedio de un hombre de Dios. Su pecado fue, dejar que sus hijos menospreciaran los sacrificios al Señor. “Entonces, ¿por qué menosprecian mis sacrificios y ofrendas? ¿Por qué les das más honor a tus hijos que a mí? ¡Pues tú y ellos han engordado con lo mejor de las ofrendas de mi pueblo Israel! (v. 29 en la lectura); y el hombre de Dios, agregó: 30 “Por lo tanto, el Señor, Dios de Israel, dice: prometí que los de tu rama de la tribu de Leví me servirían siempre como sacerdotes. Sin embargo, honraré a los que me honran y despreciaré a los que me menosprecian.  Llegará el tiempo cuando pondré fin a tu familia para que ya no me sirva en el sacerdocio. Todos los miembros de tu familia morirán antes de tiempo; ninguno llegará a viejo” (vv. 30-31).

Todo esto sucedió porque el sacerdote Elí, no supo corregir a sus hijos y criarlos en el temor del Señor. La lectura me hace pensar en la obligación tan grande que tenemos como padres, en dirigir a nuestros hijos en el camino del Señor. La Palabra de Dios es completa y deja instrucciones tanto para los padres como para los hijos: “Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo.  «Honra a tu padre y a tu madre» —que es el primer mandamiento con promesa—  «para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra» Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor” (Efesios 6;1-4 NVI). Muy claros son estos mandatos.

Amado Señor: gracias porque nunca dejamos de aprender de tu Palabra; gracias porque para Ti los mandatos son claros y justos. Te rogamos que este Devocional llegue a tantos jóvenes que son padres y no han logrado instruir a sus hijos en el temor Tuyo y menos en el de sus padres. Señor, oramos porque Tu Palabra sea difundida por doquier y que estas verdades penetren hasta el fondo de los corazones para que se puedan levantar niños y jóvenes en el temor Tuyo, donde apliquen tu Palabra para una vida en familia, y reinen la paz, la justicia, el amor y la cordialidad. Gracias, gracias por todos los hogares que están a mi alrededor; y gracias por la instrucción dada. ¡Te adoramos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 20 de junio de 2026

Tienes que nacer de nuevo

Jesús le respondió: —Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

 Juan 3:3. NTV.


Lectura: Juan 3:1-15. Versículo del día: Juan 3:3.


MEDITACIÓN DIARIA


El Señor habla con Nicodemo y Nicodemo sin entender le dice: “—¿Qué quieres decir? —exclamó Nicodemo—. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo?  Jesús le contestó: —Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser humano solo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo.  Así que no te sorprendas cuando digo: -Tienen que nacer de nuevo-” (vv. 4-7) en la lectura.

Y querido lector, si tú quieres entrar al reino de Dios, también tienes que nacer de nuevo. Este nacimiento se da cuando recibes en tu vida a Jesús como tu Señor y Salvador; es la única manera de obtener la salvación. Perdona que sea tan directa con esto, pero es que no hay otra manera. Todos somos pecadores: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Dios en su infinito amor mandó a su Hijo Jesucristo a morir en nuestro lugar: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Así que Jesús es el único camino para llegar a Dios Padre: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Y por esto debemos recibirlo como Señor y Salvador: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).

Recibimos a Cristo a través de una oración. Orar es hablar con Dios; Él no está interesado en la belleza de tus palabras sino en la sinceridad de tu corazón. Si te parece, te puedo guiar con una oración; dile así:

Señor Jesucristo: entiendo que me amas y que moriste en una cruz por mis pecados. Hoy decido entregarte mi vida para que vengas a morar conmigo y seas mi Señor y Salvador. Toma el trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Jesús por perdonar mis pecados, limpiarme y permitirme nacer de nuevo para darme la vida eterna a tu lado. Amén.

Un abrazo y bendiciones,

Dora C.

Nos guste o no debemos someternos a las autoridades

—Lo siento, hermanos. No me había dado cuenta de que él es el sumo sacerdote—contestó Pablo—, porque las Escrituras dicen: “No hables mal de...