Mientras tanto, el niño Samuel crecía en estatura física y en el favor del Señor y en el de toda la gente.
1 Samuel 2:26. NTV.
Lectura: 1 Samuel 2:12-26. Versículo del día: 1 Samuel 2:26.
MEDITACIÓN DIARIA
Samuel, fue el niño que Ana, la
esposa de Alcana, le pidió y le ofreció al Señor, si le permitía quedar
embarazada, porque hasta ese momento no había podido engendrar. Así, que después
de su madre destetarlo, lo llevaron aun siendo muy pequeño a la casa del Señor
en Siló, en donde oficiaba el sacerdote Eli. Los hijos de Elí pecaron contra
el Señor; eran unos perversos que no le tenían respeto al Señor y mientras
ellos abominaban, Samuel iba creciendo en estatura, en el favor del Señor y en
el de toda la gente.
¡Qué importante es entregarle los
niños al Señor! Y cumplir con la presentación de ellos siendo todavía bebés.
Estoy convencida que este acto influye en los pequeños y si a eso se le añade
una instrucción basada en la Palabra de Dios, ese niño se gana una cantidad de bendiciones
desde su infancia. ¡Gracias Señor por los niños!
Amado Señor
Jesús: hoy venimos a poner delante de Ti
a todos los niños de nuestras familias, de nuestras amistades y de nuestros
vecinos. Rogamos por ellos mi Señor, y te pedimos que no permitas que el
maligno los llegue a tocar y destruir. Gracias bendito Señor por ellos; gracias
porque Tú dijiste que el Reino de los cielos es de los niños. Te alabamos y
damos toda gloria a Ti. Gracias, muchas gracias buen Señor Jesús.
Un abrazo y bendiciones.