sábado, 6 de junio de 2026

Hoy es el día de salvación para ti

Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano.  Porque él dice: -En el momento propicio te escuché y en el día de salvación te ayudé-. Les digo que este es el momento propicio de Dios; hoy es el día de salvación. 

2 Corintios 6:1-2. NVI.


Lectura: 2 Corintios 6:1-13.  Versículos del día: 2 Corintios 6:1-2.


MEDITACIÓN DIARIA


Pongamos bastante atención: “les rogamos que no reciban su gracia en vano”. Esto les dice el apóstol Pablo a los de la Iglesia de Corinto y también son palabras para todos nosotros en este tiempo. No pretendo con este devocional ser alarmista, pero sí poder llegar a muchos corazones de lectores que me siguen y decirles que el tiempo se está acabando. El mundo está en un caos total, no solamente en el área física y emocional sino más triste todavía en el área espiritual. Sí, sí, el hombre no quiere saber nada de Dios, quiere hacerlo a un lado sin recordar el gran amor que Él le tuvo al mandar a su Hijo al mundo a morir en una cruz, para pagar con su propia sangre todo el peso de sus pecados. Por eso hoy, este devocional es para ti; para que reacciones y entiendas que “hoy es el día de salvación”. Hoy Jesús te hace un llamado para que le entregues tu vida y Él pueda venir a morar en ti como Señor y Salvador personal. Este es el momento propicio para ti, escúchalo; hoy es el día de salvación tuyo. Si lo deseas te puedo guiar con una corta oración a Jesús; abre tu corazón sinceramente a Él, dile así:

Señor Jesús: entiendo que te necesito y que Tú viniste a pagar por mis pecados; te pido perdón por ellos y hoy decido decirte que vengas a morar en mi vida para que seas mi Señor y Salvador. Te doy gracias por amarme tanto, al punto que moriste en una cruz por mí. Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 5 de junio de 2026

El dar es parte de cuidar el rebaño del Señor

 Tengan cuidado de sí mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos para pastorear la iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre 

Hechos 20:28. NVI.


Lectura: Hechos 20:25-38.  Versículo del día: Hechos 20:28.


MEDITACIÓN DIARIA


Pablo continuando su discurso de despedida en Éfeso, les recomienda tener cuidado no solamente de ellos mismos, sino de todo el rebaño que dirigen, ya que fue el Espíritu Santo quien los puso como líderes de todos los que Dios salvó recordando que estos, fueron adquiridos con la propia sangre del Señor Jesucristo. Pablo les advierte que después de su partida, llegarán unos como lobos feroces que su fin será acabar con el rebaño: “Así que estén alerta” (v. 31a). Y este “alerta” es para todos nosotros porque recordemos que los tiempos son malos y lo que quiere el “maligno” es precisamente destruir la obra del Señor. Pablo también les recalca sobre la alegría que hay en ayudar a la obra del Evangelio porque: “Más bienaventurado es dar que recibir”. En conclusión, el dar es parte de cuidar el rebaño del Señor.

Amado Señor Jesús: gracias por tu Palabra que es verdad; verdad que penetra hasta lo más profundo y nos instruye en cada nuevo día. Bendito Señor, pon en nuestros corazones el deseo de dar para tu obra con alegría genuina, porque seremos doblemente bendecidos cuando damos desinteresadamente. Gracias, muchas gracias, bendito Señor. ¡La obra es Tuya y es también para la Gloria Tuya! ¡Aleluya!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 4 de junio de 2026

Gracias Señor por permitirnos pertenecer a tu Reino

Puesto que nosotros estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente, porque nuestro Dios es fuego consumidor. 

Hebreos 12:28-29. NVI.


Lectura: Hebreos 12:25-29.  Versículos del día: Hebreos 12:28-29.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuevamente, hoy nos vuelve a decir el Señor que lo adoremos con temor reverente; ayer en el Devocional lo decía igualmente. Dios desea que lo adoremos con temor reverente, mientras estemos en este mundo, aunque bien sabemos que nosotros no pertenecemos a ningún reino terrenal, sino al reino celestial. Cuando recibimos a Jesús como Señor y Salvador de nuestras vidas, lo hicimos de todo corazón y con el tiempo nos fuimos dando cuenta que fue la mejor decisión que toda persona puede y debe tomar, si desea en verdad pertenecer al reino celestial que es un reino inconmovible. Nuestro reino no puede ser alterado, sacudido, destruido o movido; es inalterable. ¡Gloria a Dios por tener el privilegio de pertenecer a este reino!

Amado Señor Jesús: gracias, porque tal vez, nunca alcanzamos a entender o percibir la gracia sobreabundante que significa el conocerte a Ti como Señor y Salvador de nuestras vidas. Gracias porque el tenerte nos hace partícipes de tu reino celestial. Buen Señor, te rogamos que nos des a través de tu Santo Espíritu, el coraje, el discernimiento y la voluntad para agradarte de la mejor manera. Gracias, bendito Jesús, porque personalmente me quiero adueñar de ese fuego consumidor que Eres Tú, para que mi ser totalmente sea purificado y transformado a través de ese fuego. Que a medida que pasa el tiempo, me permitas seguir creciendo y reverenciándote como el Dios del reino inconmovible al que perteneces y del que ahora me haces partícipe. ¡Te doy toda la gloria, honra y honor a Ti y para siempre mi buen Señor Jesús!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 3 de junio de 2026

Jesucristo, el Todo definitivo para alcanzar la salvación

También sé que todo lo que Dios hace es definitivo. No se le puede agregar ni quitar nada. El propósito de Dios es que el ser humano le tema. 

Eclesiastés 3:14. NTV.


Lectura: Eclesiastés 3:9-15.  Versículo del día: Eclesiastés 3:14.


MEDITACIÓN DIARIA


La Palabra nos dice que Dios ha puesto sobre nuestros hombros la carga del trabajo. “Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado” (v. 11 en la lectura). O sea, como conclusión, que el trabajo también es hermoso y creo que somos muchos los que lo vemos de este modo, porque en sí, tener trabajo es una bendición. Y si continuamos la lectura, nos damos cuenta de que hagamos lo que hagamos, lo más importante es que le temamos. Recordemos que “El principio de la sabiduría es el temor al Señor” (Proverbios 1:7 RVC). Así que ese temor no es de miedo, es un temor reverente; un temor que nos hace reconocer que no somos nada y Él lo es Todo. Un todo, tal como lo dice el versículo del día:  un todo definitivo; un todo al que no se le quita ni se le agrega.

Yo te invito a temer al Señor nuestro Dios y aceptar el regalo maravilloso que nos da a través de su Hijo Jesucristo, que a pesar de ser nosotros pecadores, Él vino a morir en nuestro lugar. Jesucristo es el Todo definitivo que necesitamos para alcanzar la salvación. Si tu sentir es aceptarlo en tu vida, podemos orar así:

Señor Jesucristo, entiendo que te necesito y que viniste a morir por mí para darme la salvación. Gracias, buen Señor, porque en la cruz del Calvario te llevaste todo el peso de mis pecados. Por esto, hoy decido Señor entregarte mi vida para que vengas a morar conmigo y seas mi Señor y Salvador. Te pido perdón por todos mis pecados; Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Señor Jesús por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

martes, 2 de junio de 2026

Dios sí escucha nuestras oraciones

Dijo Ana: -Mi señor, tan cierto como que usted vive, le aseguro que yo soy la mujer que estuvo aquí a su lado orando al Señor. Este es el niño que yo pedí al Señor, y él me lo concedió.1 

Samuel 1:26-27. NVI.


Lectura: 1 Samuel 1:21-28.  Versículos del día: 1 Samuel 1:26-27.


MEDITACIÓN DIARIA


Alcaná, el padre de Samuel fue a cumplir sus votos, pero Ana no lo acompañó; se quedó hasta destetar al niño y aun siendo muy pequeño, lo llevó y lo dejó con el sacerdote Elí, al servicio del Señor. Esa era la promesa que Ana le había hecho al Señor; pues ella era estéril, pero el Señor le permitió concebir y ahí estaba en el templo para cumplir su promesa.

Esto nos demuestra que para Dios no hay imposibles. Así que, si tienes una petición de oración, pídesela al Señor: Él escucha y está presto a responderte.

Amado Señor Jesús: muchas gracias porque Tú sigues siendo el mismo Dios de hace más de dos mil años. Gracias por poder acercarnos al trono de tu bendita gracia, en donde sabemos que Tú moras y con tu gran amor nos escuchas. Hoy dejo allí las peticiones de cada una de las personas que siguen este, mi Devocional y te ruego por tu misericordia, que permitas que como a Ana, les sean concedidas sus plegarias. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 1 de junio de 2026

Jesús es la escalera para llegar a Dios Padre

 

Y agregó: -Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra. 

Juan 1:51. NTV.


Lectura: Juan 1:38-51.  Versículo del día: Juan 1:51.


MEDITACIÓN DIARIA


“Y agregó: -Les digo la verdad, todos ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre, quien es la escalera entre el cielo y la tierra”. Juan 1:51. Palabras muy claras y dicientes. El Señor lo dice y lo confirma: Él es la escalera entre el cielo y la tierra; recordemos sus palabras: “Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 NTV). Sí, si, Jesús es el puente, la escalera que nos conduce hacia Papito Dios. Él es el intermediario; Dios es Santo y nosotros somos pecadores. Necesitamos esa escalera que es el gran amor de Dios por la humanidad para cruzar el abismo que nos separa, al enviar a su Hijo Jesucristo a morir en la cruz en nuestro lugar, recibiendo Él, el castigo que merecíamos por nuestros pecados.

Todo este amor fue por ti y por mí. Por eso es necesario que le recibas en tu corazón. De esta manera lo conoces y puedes empezar a caminar con Él y tendrás derecho a la vida eterna. Te desafío a que lo hagas. La Biblia dice: “Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios” (Juan 1:12 NTV). Tú lo puedes recibir con una corta pero sincera oración. Dile así:

Señor Jesús. Entiendo que me amas y que Eres esa escalera que necesito para poder llegar hasta Dios Padre. Hoy decido entregarte mi vida para que seas mi Señor y Salvador. Gracias porque moriste en mi lugar cargando todo el peso de mis pecados, te pido perdón por ellos; toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Jesús, por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 30 de mayo de 2026

Para mi hijito Juan Manuel

 

¡Que el Señor te bendiga, y te cuide! ¡Que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia! ¡Que el Señor alce su rostro sobre ti, y ponga en ti paz!

(Números 6:24-26)

 

Hoy día de tu cumpleaños, lo que más tengo en mi corazón para darte, es la Palabra de Dios; por eso hijito mío, recíbela de parte de nuestro buen Señor, pidiéndole a Él que continúe llevándote de su mano, guardándote de todo mal y permitiendo que prosperes en todas las áreas de tu vida.

En este día, el Señor nos gozó y alegró con tu llegada (Salmo 118:24); Por eso hoy intercedo ante Él para que te enseñe a entender la brevedad de la vida y crezcas en sabiduría (Salmo 90:12); para que seas fuerte y valiente, sin que te desanimes ni tengas miedo porque el Señor, tu Dios va contigo en dondequiera que vayas (Josué 1:9); Él conoce tus planes y son de bienestar, para darte un futuro y una esperanza (Jeremías 29:11); Él te ha dado a conocer la senda de la vida; te llenará de alegría en Su presencia, y de dicha eterna a su derecha (Salmo 116:11); El Señor dispone todas las cosas tuyas, de acuerdo al propósito contigo (Romanos 8:28). Por eso hoy hijito mío, lo que más deseo es que el Señor te conceda lo que anhelas y que todos tus planes se cumplan (Salmo 20:4); y por último mi amado hijito, deseo que seas prosperado en todas las cosas y tengas buena salud, así como prosperas espiritualmente (3 Juan 1:2).

Con todo mi amor para ti,

La mami.

Hoy es el día de salvación para ti

Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano.   Porque él dice: -En el momento propicio te escuché y en el ...