Señor, ¿por qué permitiste que nos apartáramos de tu camino? ¿Por qué nos diste un corazón terco para que dejáramos de temerte? Regresa y ayúdanos, porque somos tus siervos, las tribus que son tu posesión más preciada.
Isaías 63:17. NTV.
Lectura: Isaías 63:15-19. Versículo del día: Isaías 63:17.
MEDITACIÓN DIARIA
El versículo del día nos muestra
un clamor de arrepentimiento, en donde el pueblo de Israel sintiéndose
abandonado, le pregunta a Dios por qué permitió que se desviaran y endurecieran
el corazón. Esto no significa que Dios sea el autor del pecado; reconoce que su
pecado provocó un juicio divino. A pesar del lamento, el versículo termina con
un ruego de esperanza, diciéndole al Señor que son sus siervos, y la posesión
más preciada para Él.
Ahora, pasa todo el contexto de
manera personal. Reconoce que te has alejado de Dios y que tu pecado ha
provocado un juicio; pero el Señor está listo para perdonarnos, levantarnos y
restituirnos. Él nos restaurará porque ahora somos su pueblo; somos su heredad.
No dudes en hablar directamente con el Señor. ¡Él espera por ti!
Amado Señor
Jesús: vengo ante Ti a pedirte que perdones mi pecado de indiferencia; mi
pereza, mi corazón terco y desobediente. Gracias, bendito Señor por recordarme
que soy posesión Tuya; que soy tu siervo(a), que esperas por mí. Aunque
pareciera a veces que te olvidas o que no me conoces, sé con absoluta certeza
que Tú Eres mi buen Señor, Salvador y Redentor. Te doy gracias porque Tú no me
abandonas; te doy gracias porque me perdonas, me levantas y restauras mi vida.
Gracias, gracias, buen Señor y Dios mío. ¡Te amo y te doy toda la gloria y
honra a Ti!
Un abrazo y bendiciones.