Presto mucha atención a lo que dice Dios el Señor, pues él da palabras de paz a su pueblo fiel. Pero no le permitas volver a sus necios caminos.
Salmo 85:8. NTV.
Lectura: Salmo 85:1-9. Versículo del día: Salmo 85:8.
MEDITACIÓN DIARIA
Este Salmo de los hijos de Coré,
parece ser de cuando el pueblo de Israel volvió de la cautividad; es un Salmo de
gratitud y a la vez de restauración, por eso dice: “¡Señor, tú derramaste
bendiciones sobre tu tierra! Devolviste el bienestar a Israel. Perdonaste la culpa de tu pueblo; sí, cubriste
todos sus pecados” (vv. 1-2 en la lectura). Lo hermoso de todo esto, es que ahora
que nosotros somos su pueblo, también podemos acercarnos a Él, de la misma
manera, con corazón sincero pidiendo perdón por fallarle tanto y a la vez con
total gratitud porque bien sabemos que la sangre de Cristo nos limpia de todo
pecado. ¡Qué Gran Dios amoroso y perdonador tenemos! También podemos decirle: “Ahora,
restáuranos oh, Dios de nuestra salvación; aparta tu enojo de nosotros una vez
más” (v. 4).
Amado Señor
Jesús: muchas gracias por permitirnos tener el derecho de acercarnos a Ti
libremente, sabiendo que Tú estás listo a recibirnos y limpiarnos de toda
iniquidad. Gracias por tu preciosa sangre derramada en la cruz del Calvario
para que nosotros tuviéramos acceso, no solamente al perdón de nuestros
pecados, sino a estar Contigo en la bendita Patria Celestial. Señor Jesús,
continúa tu obra regeneradora en cada uno de nosotros. Te necesitamos cada
segundo de nuestra vida; no permitas que volvamos a los necios caminos que nos
separan de Ti. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te
amamos y adoramos!
Un abrazo y bendiciones.