sábado, 21 de marzo de 2026

Que no sea yo piedra de tropiezo para los que te buscan

Señor Soberano de los Ejércitos, que no sean avergonzados por mi culpa los que en ti esperan; oh Dios de Israel, que no sean humillados por mi culpa los que te buscan. 

Salmo 69:6. NVI.


Lectura: Salmo 69:1-6.  Versículo del día: Salmo 69:6.


MEDITACIÓN DIARIA


Teniendo en cuenta el versículo del día, podemos reflexionar y no dejar que las cargas o tribulaciones que nos acontecen lleguen a ser piedra de tropiezo para los demás creyentes. Nos enseña a confiar plenamente en Dios y si hemos caído pedir perdón, levantarnos y continuar. “Oh Dios, tú sabes lo insensato que he sido; no te puedo esconder mis culpas” (v. 5 en la lectura). Creo que también nos enseña a no perder la mirada en el Señor, por las situaciones que se presenten con nuestros líderes o pastores. Infortunadamente, ayer escuchaba precisamente un podcast en donde se hablaba del abuso espiritual en las congregaciones y este mal testimonio arrasa con ellas. Cuando veamos estas cosas oremos por los que las presiden y si es el caso buscar una nueva Iglesia. Recordemos también que el diablo acecha y no se queda quieto; él sabe por dónde atacar para dividir y crear intrigas sembrando cizaña en el cuerpo de Cristo.

Amado Señor: muy seguramente a lo largo de mi vida cristiana he llegado a ser piedra de tropiezo para los que están a mi alrededor. Te pido que me perdones, me limpies y me des la fortaleza para proseguir, sabiendo que Tú Eres el dueño de mi vida y que deseas lo mejor para mí. Gracias Señor por tu bendita misericordia, amor y compasión con la que siempre me has mirado. Gracias por los pastores o líderes que has puesto desde cuando te conocí como mi Señor y Salvador; oro por todos ellos mi Señor para que los sostengas en tiempos de angustia y aflicción. ¡La honra, Gloria y Poder son para Ti! ¡Aleluya!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 20 de marzo de 2026

No esperes más tiempo, el Señor vuelve pronto y espera por ti

Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre. 

1 Tesalonicenses 4:16-17. NTV.


Lectura: 1 Tesalonicenses 4:13-18. Versículos del día: 1 Tesalonicenses 4:16-17.


MEDITACIÓN DIARIA


Yo me desperté muy de madrugada y al volver a dormirme, soñé que yo estaba parada, quizá conversando con alguien y yo dije: “El Señor ya va a venir”, había una niña cerca limpiando como una varando, me miró y dijo: “yo también creo que el Señor ya va a venir”. El caso es que me desperté y aunque este no era el devocional que tenía para hoy (pues yo lo adelanto en las noches), el Espíritu Santo me dirigió a hacerlo. Así que, aquí estoy escribiendo lo que Él ponga en mi corazón. Tengo que decir que me quedé dormida escuchando sobre la guerra de Irán e Israel, algo que me llama la atención, porque sea dicho de paso, desde muy jovencita, sin ni siquiera ser cristiana todavía, he amado a Israel. Soy consciente de que Israel no es el pueblo que el Señor espera encontrar porque se ha rebelado contra Dios y a pesar de que hay ya, muchos judíos mesiánicos (o sea que han entregado su vida a Jesús), el pecado abunda, pero recordemos que la Palabra de Dios dice: “Pero donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Romanos 5:20b NVI). Y creo que la gracia se está derramando a borbotones porque esta va a permitir que muchos israelíes se salven.

Con este preámbulo paso a lo que es más importante para mí de acuerdo con mi sueño y es hacer un llamado para que todo aquel que no conoce a Jesús como Señor y Salvador se acerque a Él. El hombre es pecador (Romanos 3:23), por eso nuestra relación con Dios se interrumpió. La buena noticia es que Jesús vino a reparar ese daño y murió por nosotros (Romanos 5:8). Así que hay un camino para llegar a Dios y es Jesucristo; Él dijo ser ese camino (Juan 14:6). Es por esto amable lector que en especial me dirijo a ti, porque debemos recibir a Cristo como Señor y Salvador personal: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). Tú lo recibes en tu corazón por fe (Efesios 2:8.9), a través de una corta pero sincera oración. Si este es tu deseo, te puedo guiar. Por favor dile así:


Señor Jesucristo, entiendo que te necesito, que soy pecador y que Tú viniste a abrirme el camino para llegar a Dios Padre y alcanzar la salvación. Te entrego mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Toma el trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias Jesús por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 19 de marzo de 2026

La obediencia y la desobediencia

 La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el Señor. 

Proverbios 19:3. NTV.


Lectura: Proverbios 19:1-5.  Versículo del día: Proverbios 19:3.


MEDITACION DIARIA


Este capítulo de Proverbios tiene tantas cosas para destacar, que es mejor desglosarlo para que nos compenetremos y entendamos las verdades que el Señor nos quiere revelar a través de esta, su Palabra. Respecto al Proverbio del día, sí que es cierto; incluso nos pasa que por no acatar las ordenes de Dios, nuestro andar no funciona y después vamos a quejarnos ante el Señor e incluso creemos que fue obra de Él. Muchas veces el Señor nos habla a través de una autoridad que pueden ser nuestros padres, nuestros pastores o nuestros líderes, y nosotros hacemos oídos sordos, no obedecemos y llegan las consecuencias. Mi mami tenía una frase muy peculiar en esas ocasiones: “ve a quejarte al mono de la pila”. Y bueno, todavía vaya y venga, al mono de la pila, pero no le echemos la culpa a Dios. El no obedecer trae múltiples consecuencias, y la más triste es la barrera espiritual que rompe nuestra relación con el Señor.  El ejemplo claro lo tenemos en Adán y Eva; su desobediencia trajo el pecado, el sufrimiento, la muerte y la expulsión del paraíso, lo que rompió su relación directa con Dios. Sería muy bueno leer y meditar Deuteronomio 28, sobre las bendiciones al obedecer como las maldiciones al desobedecer.

Amado Señor: bien sabemos que el pecado entró el mundo a través de la desobediencia de Adán y Eva. Bendito Señor, enséñanos a obedecer sin darle tantas vueltas a las ordenes impartidas; simplemente, que sepamos que, si Tú lo dices y lo mandas, es porque así es. Gracias por enseñarnos que la desobediencia trae consecuencias graves. No permitas que nuestra relación Contigo se interrumpa a causa de desobedecer tus mandatos. Danos un corazón contrito y humilde para que cuando caigamos, reconozcamos nuestro pecado y hallemos en Ti perdón y misericordia. Gracias, gracias buen Señor y Dios.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 18 de marzo de 2026

La lección de Noemí para nosotras mujeres

Ellos se casaron con mujeres moabitas. Uno se casó con una mujer llamada Orfa y el otro con una mujer llamada Rut. Pero unos diez años después murieron tanto Mahlón como Quelión. Entonces, Noemí quedó sola, sin sus dos hijos y sin su esposo. 

Rut 1:4-5. NTV.


Lectura: Rut 1:1-5.  Versículos del día: Rut 1:4-5.


MEDITACIÓN DIARIA


Empezando a leer nuevamente el Libro de Rut, que es muy hermoso y ejemplar en mi concepto, especialmente para nosotras las mujeres. Ante todo, aparte de admirar a Rut, como veremos más adelante; por ahora centremos la atención en Noemí, porque también es de admirar y mucho. Salió junto con su esposo y sus dos hijos de su tierra natal Belén de Judá hacia Moab. porque un hambre severa azotó la región. El esposo de Noemí se llamaba Elimelec y sus hijos Mahlón y Quelión. Después de un tiempo murió su esposo y sus dos hijos se casaron con mujeres moabitas, pero tristemente ellos también murieron. No debió ser nada fácil para Noemí esta situación. Personalmente conozco el caso de una señora viuda que también tenía dos hijos y ambos murieron. Hasta donde yo supe, ella en su dolor, no quería saber nada más del Señor. En realidad, no estoy segura si en verdad había recibido al Señor sinceramente o si el dolor de la pérdida de su último hijo la hizo hablar más de la cuenta. De todas maneras, debe ser una situación muy dura. Por eso es por lo que aquí le hago énfasis a Noemí, porque muy seguramente, ella con su amor y valentía le dio a Rut, un ejemplo admirable.

Oremos para que nosotras, las mujeres que ya tenemos nueras y yernos, les ofrezcamos también todo nuestro amor incondicional, porque si vemos bien el panorama, ellos vienen a ser de igual manera otros hijos para nosotras.

Amado Señor Jesús: muchas gracias por la lección que nos das a través de Noemí. Enséñanos también a ser mujeres llenas de tu amor, fortaleza, coraje y decisión para aprender a afrontar los retos que se nos presenten, de igual manera como lo hizo esta mujer. Gracias Señor, porque toda tu Palabra es dada para todos los tiempos y útil para ponerla en práctica. ¡Te alabamos buen Señor y Dios!


Un abrazo y bendiciones.

martes, 17 de marzo de 2026

Enséñanos a se sensibles ante el dodor ajeno

 Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada. 

Salmo 68:5. RVR1960.


Lectura: Salmo 68:1-6.  Versículo del día: Salmo 68:5.


MEDITACIÓN DIARIA


Este Salmo nos describe a nuestro buen Dios, como el Padre amoroso, compasivo, protector y justo que es. Como es un Padre justo, dice entonces que los impíos perecerán delante de Dios; pero que los justos se gozarán: “Así perecerán los impíos delante de Dios.  Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios” (vv. 2-3). Dios ofrece un refugio seguro hacia los más vulnerables. En la antigüedad siempre se tenían muy en cuenta tanto a los huérfanos como a las viudas; qué tristeza que no se hubiera continuado esa costumbre; pues a pesar de ahora la mujer trabajar, la carga de un hogar es bastante y si el padre muere, no es fácil sobrellevar todo el peso de una familia. Igualmente sucede, si es el caso de la madre. Mi posición es que como cristianos, si se viviere esta situación, la Iglesia como defensora de huérfanos y viudas. tome las riendas de la tragedia y siente un precedente al respecto.

Amado Señor: haznos nuevamente sensibles al dolor ajeno. Enséñanos a amar al prójimo de la manera que Tú esperas que lo hagamos. No permitas que nuestros corazones se endurezcan y seamos indiferentes ante viudas y huérfanos. Pon tu amor en cada uno de los que te amamos y sepamos también dar consuelo al necesitado. Por favor danos visión para discernir las diferentes situaciones que se suelen presentar dentro de la Congregación y que seamos canal de bendición para todo aquel que se siente cansado, agobiado y cargado en su hogar. Gracias, muchas gracias, bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 16 de marzo de 2026

Solamente cree en el Señor Jesús y serás salvo

Ellos le contestaron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa. 

Hechos 16:31. NTV.


Lectura: Hechos 16:11-34.  Versículo del día: Hechos 16:31.



MEDITACIÓN DIARIA


Pablo y Silas siguieron su obra evangelizadora y llegaron a Filipos, que era una colonia romana y la ciudad principal del Distrito de Macedonia; allí a la orilla de un río conversaron con unas mujeres y entre ellas se encontraba Lidia, quien escuchó el mensaje y ella junto con  los de su casa fueron bautizados. Un día cuando iban al lugar de oración se encontraron con una esclava que tenía un espíritu de adivinación, al cual Pablo reprendió, y el espíritu salió de ella. Como aquella esclava ganaba mucho dinero para sus amos, estos los arrastraron y llevaron ante las autoridades; los funcionarios de la ciudad les quitaron la ropa y los golpearon severamente; después los encarcelaron; esa noche tembló fuertemente, el carcelero se asustó y quiso matarse porque pensó que los presos habían huido, Pablo lo tranquilizó diciéndole: “¡Detente! ¡No te mates! ¡Estamos todos aquí!” (v. 28 en la lectura). Ante esto el carcelero corrió hacia ellos, pidió una luz, los sacó y les preguntó: “—Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le contestaron: —Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa” (Hechos 16:30-31). Esto nos enseña que el Señor obra a su manera, con tal de que el mensaje llegue y se divulgue. Así que no nos asustemos cuando tengamos que pasar tribulación por causa de la Palabra de Dios.

Amado Señor Jesús: gracias por tus siervos Pablo y Silas que, a pesar de ser golpeados y maltratados, fueron encarcelados solamente por llevar tu mensaje de salvación. Gracias porque aprendemos de ellos la valentía y el denuedo para compartir de Ti a pesar de las dificultades que pasaron. Gracias, mi Señor, porque de esta manera, ese mensaje ha dado la vuelta al mundo y ha llegado hasta nuestras manos para también conocerte y entregarte nuestras vidas. Gracias porque por tu infinito amor, ya tenemos un rinconcito en el cielo junto a Ti. ¡Te amamos buen Señor y Dios nuestro!

Un abrazo y bendiciones.

sábado, 14 de marzo de 2026

Nuestro Gran Sumo Sacerdote nos reconcilió con Dios

 Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura. 

Hebreos 10:21-22. NTV.


Lectura: Hebreos 10:19-25.  Versículos del día: Hebreos 10:21-22.


MEDITACIÓN DIARIA


Nuestro Jesús es el Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios. Él es el encargado del santuario que está en el cielo; cuando Jesús murió abrió la cortina que nos impedía el paso; la sangre que Él derramó nos permite acercarnos a Dios con confianza y mantener una relación sincera con Él, porque Cristo nos dejó limpios de pecado, como si nos hubiera lavado con agua pura, y ya estamos libres de culpa (vv. 19-21 resumiendo), y además dice lo siguiente: “Sigamos confiando en que Dios nos salvará. No lo dudemos ni un instante, porque él cumplirá lo que prometió” (vv. 22-23). Y nuestro Gran Sumo Sacerdote cumplió su misión y nos reconcilió con Dios Nuestro Señor. ¡Dios nos salvará! ¡No lo dudemos ni un instante! ¡Gloria a Dios! El Señor, lo que promete, lo cumple.

Amado Señor Jesús: gracias por ser nuestro Gran Sumo Sacerdote, que nos llevas de tu mano directamente a la presencia de Dios. Enséñanos a acercarnos a Él confiadamente, sabiendo que ya estamos limpios de pecado; lavados con agua pura y libres de culpa. Todo porque tu preciosa sangre nos limpió completamente; todo por tu bendita gracia derramada sobre cada uno de nosotros. Gracias, bendito Señor, porque a través de este hecho nos abriste el camino para llegar a Dios Padre. ¡Te adoramos Señor!


Un abrazo y bendiciones.

Que no sea yo piedra de tropiezo para los que te buscan

Señor Soberano de los Ejércitos, que no sean avergonzados por mi culpa los que en ti esperan; oh Dios de Israel, que no sean humillados por ...