Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del vangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24. NVI.
Lectura del día: Hechos 20:13-24. Versículo del día: Hechos 20:24.
MEDITACIÓN DIARIA
¡Qué claro tenía Pablo la misión
encomendada directamente por el Señor Jesús! Recordemos, que anterior a su
conversión, Pablo perseguía a los del “Camino”, que eran los judíos seguidores
del Evangelio de Jesús. Solo nos queda pedirle al Señor, nos de esa misma
convicción y empecemos a dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios. No
le pongamos atención a los obstáculos que se nos presenten. Serán muchos los
que lleguen a los pies del Señor y tendremos el gozo de llevar la semilla del
Evangelio aportando nuestro grano de arena, para la evangelización del mundo. No
podemos pasar por alto la Gran Comisión que nos dejó el Señor, de ir y hacer
discípulos a todas las naciones predicando el Evangelio a diestra y siniestra. Además,
esto ayudaría también al acontecimiento de la Segunda Venida del Señor. ¡Qué
gozo sería ser espectador de este hecho!
Bendito Señor
Jesús: Te rogamos nos des el denuedo para hablar con valentía y sin temor, al
compartir el Evangelio con firmeza y convicción, así nos encontremos frente a
oposición, peligro o amenazas como le sucedió a Pablo. Señor, los tiempos están
difíciles, pero esperamos tu venida gloriosa cuando Tú vengas y nos lleves
Contigo. ¡Señor será glorioso ese día!
Un abrazo y bendiciones.
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