De este hablaba yo cuando dije: “Después de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo.
Juan 1:30. NVI.
Lectura: Juan 1: 29-34. Versículo del día: Juan 1:30.
MEDITACIÓN DIARIA
Juan el Bautista da testimonio
del Señor con sus palabras “Después de mi”. Recordemos que Juan nació inclusive unos meses antes de Jesús; sin embargo,
Juan reconoce que Jesús es superior a él; le concede una jerarquía revelada por
el Espíritu Santo como Dios eterno. El versículo anterior dice: “Al día
siguiente, Juan vio a Jesús que se acercaba a él y dijo: -¡Aquí tienen al
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (v. 29 en la lectura).
Quizá, tú que lees este Devocional
no sepas que el Único que tiene poder de quitar los pecados del mundo es Jesús
de Nazaret. Él murió por ti en una cruz, pero para la gloria de Dios y
salvación tuya y mía, fue levantado de entre los muertos y resucitó, para que
en los postreros días podamos también resucitar y estar a su lado eternamente. Por
eso este Devocional te lo dirijo, porque es necesario que conozcas al Cordero
de Dios, que quita el pecado del mundo. Lo puedes hacer reconociéndolo como
Señor y Salvador de tu vida, con una corta pero sincera oración. Yo te puedo guiar,
dile así:
Señor Jesús: entiendo que soy pecador y que Tú Eres el Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Vengo a Ti, para que perdones todos mis pecados; te acepto en mi vida como mi Señor y Salvador. Toma las riendas que yo manejo y siéntate en el trono de mi vida; hazme la persona que deseas que yo sea. Te doy gracias por perdonarme, limpiarme y darme la salvación; amén.
Un abrazo y bendiciones.
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