sábado, 28 de marzo de 2015

Su protección es real



Cuídame como a la niña de tus ojos; escóndeme, bajo la sombra de tus alas. 
Salmo 17:8.


Lectura: Salmo 17:6-15.  Versículo del día: Salmo 17:8.

MEDITACIÓN DIARIA

Moisés en su cántico, habla de cómo el Señor encontró a su pueblo en tierra desolada, lo protegió, cuidó y guardó como a la niña de sus ojos (Deuteronomio 32:9-10). También dice en Zacarías el Señor, que quien toca a su pueblo, toca la niña de sus ojos. Antes de la venida de Jesús, el pueblo de Israel, era el pueblo de Dios. Nosotros por medio del Señor Jesucristo venimos a ser parte de ese pueblo como ramas injertadas al tronco (Romanos 11:17); somos de la familia de Abraham y todas sus promesas también son nuestras. Andábamos errantes por desiertos áridos y desamparados, ahora no: “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).
Como David le oraba al Señor pidiéndole socorro, indistintamente lo hago diariamente y cuando percibo intranquilidad. Sin lugar a duda alguna estoy convencida de la protección del Señor. Igualmente sé que me cuida como lo más preciado para Él y que cuando el peligro asoma, no es casualidad que pase inadvertida porque su amparo me envuelve por completo: me esconde bajo sus alas y allí estoy segura.
Te invito a que te pongas en manos del Dios viviente: “La oración del justo es poderosa y eficaz” (Santiago 5:16), y le creas porque si le hemos puesto como refugio, tenemos que tener la certeza que nos cuida y guarda en todo momento (Salmo 91:15).

Amado Señor: Te damos gracia porque sabemos que tu Palabra es verdad y no miente. Si Tú has dicho que nos responderás y librarás en momentos de angustia, es porque así es. Te alabamos y adoramos porque eres nuestra sombra protectora; porque nos cuidas celosamente como a la niña de tus ojos. ¡Gracias por tanta bondad buen Señor!

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 27 de marzo de 2015

Agradecida por siempre con mi Señor




Yo le he dicho al Señor: Mi Señor eres tú. Fuera de ti, no poseo bien alguno. 
Salmo 16:2.


Lectura: Salmo 16:1-11.  Versículo del día: Salmo 16:2.

MEDITACIÓN DIARIA

Igual que David reconozco a mi Señor; igual que Pedro le digo que no tengo a dónde más ir. Sí y sí. El Señor es mi todo, sé que sin Él no soy capaz de continuar. “Tú, Señor, eres mi porción y mi copa; eres tú quien ha afirmado mi suerte” (v. 5). Es el Señor el que cada mañana renueva mis fuerzas y con su amor característico me instruye y aconseja. Es también el que en la quietud de la noche me reprende (v. 7).  ¿Cómo no he de estar agradecida, después de experimentar tanto amor y bondad para conmigo? En tiempos de tempestades y borrascas cuando creo haberlo perdido de vista, me toma en sus brazos como a mujer débil e indefensa y me dice: “No temas, yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa” (Isaías 41:10).  De verdad, que es fácil advertir su amor incondicional.  El Señor es el único que nos ama tal como somos. Que nos reprende y enseña sí; ¡claro que sí! “Por eso mi corazón se alegra, y se regocijan mis entrañas; todo mi ser se llena de confianza” (v. 9 en la lectura).

Amado Señor: Hoy mi súplica es porque cada persona que esté leyendo este devocional, sienta tu presencia en su vida; comprenda que no hay amor más grande que el tuyo y que fuera de Ti nada es posible. Te pido Jesús que llegues a todo corazón adolorido y agobiado y que seas Tú mismo proveyendo el calor y abrigo que se necesita. Gracias mi buen Señor por escuchar mi oración y por todo lo que has hecho conmigo. No tengo palabras para expresarte mi eterno agradecimiento. ¡Te amo mi Dios y Señor!

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 26 de marzo de 2015

Enséñanos a devolver parte de lo que nos has entregado




Todos los artesanos hábiles que haya entre ustedes deben venir y hacer todo lo que el Señor ha ordenado que se haga. 
Éxodo 35:10.


Lectura: Éxodo 35:4-35.  Versículo del día: Éxodo 35:10.

MEDITACIÓN DIARIA

Cuando se estaban levantando las obras para la tienda de reunión, para el servicio y las vestiduras sagradas, el Señor por medio de Moisés les ordena a los israelitas que todo el que se sienta movido a hacerlo no solo presente al Señor una ofrenda sino que también ponga a disposición los talentos y dones que Él les había dado para llevarla a cabo; exactamente dice: “Todo el que se sienta movido a hacerlo, presente al Señor una ofrenda de oro, plata y bronce; lana púrpura, carmesí y escarlata; lino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de delfín, madera de acacia, aceite de oliva para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, y piedras de ónice y otras piedras preciosas para engastarlas en el efod y en el pectoral” (vv. 6-9). Todos llevaron su ofrenda o bien lo que tenían (vv. 21-23), de acuerdo a lo pedido.
Personalmente considero que nosotros también debemos ofrecer al Señor lo mejor; tenerlo en cuenta como lo que es: el Rey del universo y no el pordiosero a quien le entregamos lo que nos sobra o no sirve ya. Recordemos que cuando le damos al prójimo le estamos haciendo un préstamo al Señor; entonces esforcémonos por presentar lo mejor. Igualmente pongamos a su servicio los talentos con los que nos ha dotado para que su obra completa se logre en estos tiempos. Me explico: si se tiene el don de la enseñanza, enseñe a otros su Palabra; si tiene el don de servicio, sirva. Como el Señor se lo hizo saber a los israelitas: “el que se sienta movido a hacerlo”,  contribuya en la grandiosa obra de la evangelización en esta generación. Devolvámosle al Señor parte de lo que nos ha entregado.

Amado Señor: No queremos ser cristianos pasivos y pasar desapercibidos como una oveja más de tu grey; pon en nosotros el querer como el hacer por tu buena voluntad y enséñanos a poner a tus pies lo que amorosamente nos has regalado. Permite que entendamos que no solo te agradamos con la plata; que también el servicio y talento a tu disposición son ofrendas agradables para Ti. Igualmente Señor, que cuando miremos al menesteroso también te veamos en él.

Un abrazo y bendiciones.

Busquemos y andemos por el camino del Señor

Escúchame, pueblo mío, en tanto te doy severas advertencias. ¡Oh Israel, si tan solo me escucharas!  Salmo 81:8. NTV. Lectura: Salmo 81:8-...