Los que no tienen a Dios destruyen a sus amigos con sus palabras.
Proverbios 11:9. NTV.
Lectura: Proverbios 11:1-10. Versículo del día: Proverbios 11:9.
MEDITACIÓN DIARIA
Bueno tristemente, no solamente
sucede esto con los impíos sino en general; el hombre en común llámese
cristiano o no, porque las palabras dichas en un momento de ira pueden destruir
a amigos, a familiares y a conocidos. Las palabras tienen poder de tumbar o
levantar; de construir o derrumbar; de animar o criticar. Definitivamente lo
que nos dice Santiago en su carta es muy cierto: la persona madura es la que es
capaz de dominar su lengua. A pesar de ser la lengua, una de las partes más
pequeñas de nuestro cuerpo, es capaz de hacer grandes destrozos. “¡Es una llama
pequeña que puede incendiar todo un bosque!” (Santiago 3:5 TLA). Aprendamos a
controlar nuestras palabras; no dejemos que la lengua nos domine. Propongámonos
cada día a pensar antes de proferir palabra alguna y menos si estamos
enfadados. Pidámosle al Señor que nos enseñe a controlar las palabras.
Amado Señor
Jesús: bien sabemos que nuestras palabras tienen un inmenso poder. Perdona
Señor toda palabra proferida que hayamos pronunciado en contra de alguna
persona. Hoy te rogamos que seas Tu mismo a través de tu Santo Espíritu, permitiendo
que aprendamos a hacer buen uso de ellas. No permitas buen Señor que nos dejemos
dominar en un ataque de ira por las palabras que causan tanto daño destruyendo,
culpando o señalando. Alinea nuestros pensamientos en toda buena obra Tuya, para
que los bajemos al corazón y los reflejemos en nuestro hablar. Gracias, bendito
Señor, porque Contigo todo lo podemos; ¡Tú Eres nuestra fortaleza! ¡Aleluya!
Un abrazo y bendiciones.
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