sábado, 5 de septiembre de 2009

Volverse al primer amor

Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor

Apocalipsis 2:4.

Lectura diaria: Apocalipsis 2:1-7. Versículo del día: Apocalipsis 2:4.

ENSEÑANZA

Es hermoso recordar esos primeros pasos con el Señor, cuando nos impregnamos tanto de su amor que difícilmente podíamos callar al empezar a pronunciar su nombre. Mi experiencia personal me remonta a épocas donde no importaba hacia quienes me dirigía para compartirles alegremente de Aquel hombre, que nunca antes había conocido o por lo menos de la manera que empecé a vislumbrarlo en mis albores del cristianismo. Verdaderamente esto era una euforia. ¡Qué tristeza, el haber ido dejando apagar esa llama! Definitivamente como en toda relación, continuamente necesita gotitas de agua fresca para sobrevivir. Gotitas convertidas en alimento espiritual a través de su Palabra; en gotitas de oración y fe para no desfallecer; gotitas de limpieza y mantenimiento preventivo: confesión y edificación diaria y gotitas de acción para no oxidarnos y desarrollar la tarea de evangelización. Creo que si regamos continuamente la dulce mata de su amor, volveremos a saltar de dicha como antes. “Regocijémonos y deleitémonos juntos, celebraremos tus caricias más que el vino. ¡Sobran las razones para amarte! Cantares 1:4b. ¡Apresúrate! Él está esperando por ti.

Un abrazo y bendiciones.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Tu nombre es imponente

Oh Señor, soberano nuestro, ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra! ¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!

Salmo 8:1.

Lectura diaria: Salmo 8::1-8. Versículo del día: Salmo 8:1.

ENSEÑANZA

Dios desea que reconozcamos su poder y esplendor porque solamente Él es digno de recibir toda adoración. Lo admiramos en el silencio de la noche, con una hermosa luna roja rodeada de puntos infinitos; en el atardecer cuando en la lejanía un sol fulgurante, expande sus rayos mezclándolos entre cielo y tierra; contemplando desde una playa el mar perdido en el horizonte; lo descubrimos en la hermosura de un lirio o de una rosa. Ante tanta grandeza, concluimos que no somos nada y sin embargo su amor es tan sublime que ha fijado sus ojos en el hombre, llenándolo de gloria y honra (verso 5). Somos conscientes de su majestuosidad, y por tanto nos obligamos a reconocerlo así ante el mundo. Como niños, que hablan con sinceridad y genuinamente, debemos alabarle y exaltarle para silenciar a aquellos que demeritan sus obras.

Un abrazo y bendiciones.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Fortalecer la fe y el amor

Ustedes, en cambio, queridos hermanos, manténganse en el amor de Dios, edificándose sobre la base de su santísima fe y orando en el Espíritu Santo, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, les conceda la vida eterna.

Judas 20-21.

Lectura diaria: Judas 17-25. Versículo del día: Judas 20-21.

ENSEÑANZA

Judas, quien era hermano de Santiago y de Jesús, a través de su breve carta nos exhorta a fortalecernos en la fe y el amor. Para mantenernos en el amor de Dios, debemos recordar todo lo referente que dice su Palabra. “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3); “Grábame como un sello sobre tu corazón” (Cantares 8:6); “Pero Dios muestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8); “¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos!” (1ª. Juan 3:1). A lo largo de toda su Palabra nos está dejando huellas imborrables de su inmenso amor. Amor que en últimas, es la razón de nuestra existencia. En la vida continuamente nos acechan dificultades y aflicciones, pero su gran amor se compagina con su misericordia y nuestra fe depositada en Él, nos permite continuar, porque nos hace entender que no estamos solos; la lucha la llevamos hombro a hombro, y Él está ahí, guerreando por nosotros y haciéndonos saber que nada nos separará de su amor. ¡Nunca te dejaré ni te abandonaré! Que sus palabras nos exhorten cada día, a fortalecernos en la fe y en su amor.

Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Bienestar integral

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente

3ª. Juan 2.

Lectura diaria: 3ª. Juan 1-15. Versículo del día: 3ª. Juan 2.

ENSEÑANZA

Dios conoce a sus hijos y si aún el padre terrenal anhela lo mejor para ellos ¿cuánto más no lo ansiará Él, como Padre celestial? Esta es la vida completa y abundante enviada a través de su Hijo Jesucristo: ser prosperados en todas las cosas, tanto materiales como espirituales, además de gozar de buena salud. Esto no debe confundirse con la creencia de muchos predicadores que han convertido al cristianismo en una oferta de “casa, carro y beca”. Dios si desea prosperarnos, pero conociéndonos, entiende hasta dónde llegar y no por maldad; al revés, porque nos ama de tal manera que sabe cuánto puede cambiar el corazón por amor al dinero. Convencidos pues, que nuestra vida espiritual crece y se enriquece a medida que le conocemos a través de su Palabra, esperemos todos los demás beneficios que se desprenderán de nuestra fe acrecentada. Vivamos para el Señor, cualquiera que sea nuestra condición, porque Él nos bendecirá a su tiempo, cuando considere que estamos preparados para recibir todos sus favores. Sin embargo, que nuestro deseo sea hacia todos nuestros hermanos, el mismo de Juan hacia Gayo. Un deseo que esperamos se cumpla en cada uno de ellos: bienestar integral.

Un abrazo y bendiciones.

martes, 1 de septiembre de 2009

Rescatados del yugo

¡Qué el Señor te reprenda, Satanás! ¿Acaso no es este hombre un tizón rescatado del fuego?

Zacarías 3:2b.

Lectura diaria: Zacarías 3:1-10. Versículo del día: Zacarías 3:2b.

ENSEÑANZA

Satanás, vive acusándonos ante el Señor y recordándole nuestros pecados al igual que lo hizo con Josué el sumo sacerdote. Todos los que hemos nacido de nuevo con el Señor Jesucristo, ya hemos sido justificados con su sangre y por consiguiente lavados y purificados en ella. Cuando los secuestrados han sido rescatados, hemos podido percibir en ellos, ropas harapientas y sucias. Los que han intervenido en el rescate lo primero que hacen es ponerles trajes limpios para que su apariencia dé un vuelco total. “Así que el ángel les dijo a los que estaban allí, dispuestos a servirle: ¡Quítenle las ropas sucias! Y a Josué le dijo: Como puedes ver, ya te he liberado de tu culpa, y ahora voy a vestirte con ropas espléndidas” Verso 4. El hombre puede no estar secuestrado físicamente, pero si estar encadenado por vicios y pecados de los cuales le es difícil desprenderse, pero cuando voltea los ojos y reconoce en Jesucristo al mediador entre Dios y los hombres, su vida puede dar un giro integral y soltar las cadenas que lo tienen atrapado. “Vengan, pongamos las cosas en claro –dice el Señor– ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve!” ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana! (Isaías 1:18). No importa que tan sucio te sientas y te encuentres, Dios consigue vestirte hoy, con ropas finas y resplandecientes. Déjate lavar y engalanar por Él. Jesús te dice: Como puedes ver, ¡ya te he liberado de tu culpa!

Un abrazo y bendiciones.

Jesús y sus hermanos

Pero se acercaba el tiempo judío del Festival de las Enramadas, y sus hermanos le dijeron: —¡Sal de aquí y vete a Judea, donde tus seguidore...