—No teman—los tranquilizó Samuel—, de verdad han hecho mal, pero ahora asegúrense de adorar al Señor con todo el corazón y no le den la espalda.
1 Samuel 12:20. NTV.
Lectura. 1 Samuel 12:16-25. Versículo del día: 1 Samuel 12:20.
MEDITACIÓN DIARIA
El pueblo de Israel había pedido
un rey; al Señor no le gustó esta petición, pero la aceptó. Samuel para
demostrarles su error, le pidió al Señor que lloviera, puesto que no era época
de lluvias porque era la cosecha de trigo. El Señor escuchó a Samuel y ese
mismo día el Señor mandó truenos y lluvia (v. 18), y todo el pueblo quedó aterrado
del Señor. Ante el temor de ellos, Samuel los tranquilizó y los exhortó a que
más bien, le sirvieran de todo corazón, adorándole y apartándose de ídolos
inútiles que no los podían ayudar en nada (v. 21). ¿Cuántas veces nosotros,
quitamos la mirada del Señor y nos volteamos igual que el pueblo de Israel,
convirtiendo nuestro diario vivir, en ídolos que nunca nos pueden rescatar?
Entre más leemos y aprendemos de los hijos de Israel, más parecido encontramos
con ellos. Y es que en este mundo moderno con tanta tecnología y avance
científico es más fácil desviar la mirada del Señor y ponerla al servicio del
ídolo del internet, por ejemplo. No es que diga que el internet es malo; lo que
es malo es el uso que le demos a esta herramienta que tenemos disponible. Tengamos
mucho cuidado con esto; se puede convertir en un arma de doble filo. No dejemos
de adorar al Señor y de rendirle el culto que sólo Él merece.
Amado Señor:
gracias te damos porque solamente porque Tú lo has dispuesto, tenemos muchos
avances científicos a los que podemos llegar. Te rogamos, que guardes nuestro
corazón de desplazarte y no reconocer que la tecnología está a nuestro alcance,
porque solamente Tú Señor lo has permitido para bien de la humanidad. Permite
Señor que nosotros, que te conocemos, usemos esta herramienta, para llevar tu
mensaje de salvación hasta lo más recóndito del mundo. Utilízanos de cualquier
manera para tu obra. Gracias, gracias, bendito Señor y Dios nuestro. ¡Te
adoramos!
Un abrazo y bendiciones.
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