Le advertí que viene juicio sobre su familia para siempre, porque sus hijos blasfeman a Dios y él no los ha disciplinado.
1 Samuel 3:13. NTV.
Lectura: 1 Samuel 3:1-14. Versículo
del día: 1 Samuel 3:13.
MEDITACIÓN DIARIA
Algo muy importante que el
Espíritu Santo me reveló al respecto de la lectura y el versículo del día, es
que el Señor llama a Samuel y le habla. Samuel estaba bajo el cuidado del
sacerdote Elí; sin embargo, el Señor le dice que vendría un juicio sobre Eli y su
familia porque a pesar de escuchar Eli, todas las blasfemias de sus hijos
contra el Señor, él no tuvo el carácter suficiente para corregirlos; así que
nada ni nadie podría evitarlo (v. 13 NTV).
Muy importante tener presente que
el Señor desea que seamos íntegros como cristianos y no a medias. Eli nunca disciplinó
a sus hijos a pesar de escuchar que se levantaban contra el Señor. Miremos la
importancia de disciplinar a los hijos; disciplina que se debe empezar a
realizar desde sus primeros años de vida y más cuando se trata del respeto y
obediencia a Dios. Por ese pecado (la maldad de los hijos de Eli), condenó a su
familia para siempre. Esas son las consecuencias de no cumplir con lo mandado
por el Señor. Esta enseñanza es para todos los que somos padres.
Amado Señor y Dios nuestro: hoy venimos ante Ti para pedirte perdón por la cantidad de veces que nos hemos saltado este mandato y hemos sido débiles ante la disciplina para nuestros hijos. Gracias, bendito Señor por mostrarnos claramente la manera como debemos actuar frente a los hijitos que has puesto bajo nuestro cuidado, para enseñarles no solamente las verdades de la fe, sino también las reglas sobre comportamiento, respeto y amabilidad que se deben implantar en el hogar para una convivencia sana y fructífera. ¡Te damos la honra y gloria a Ti Señor!
Un abrazo y bendiciones.
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