¡Hasta el rey saca todo lo que puede de la tierra para su propio beneficio!
Eclesiastés 5:9 NTV.
Lectura: Eclesiastés 5:8-12. Versículo del día: Eclesiastés 5:9.
MEDITACIÓN DIARIA
La lectura nos habla específicamente
de las riquezas y definitivamente, el Espíritu Santo nos muestra y enseña, lo
que creemos nunca hemos visto. Personalmente pensaba que el rey o el mandatario
de turno en la antigüedad, era más honesto de lo que vemos en nuestros días,
pero Dios hoy me abre los ojos y el entendimiento para que me dé cuenta que la
codicia y la avaricia siempre han existido. Y sí; por eso otro pasaje de la
Biblia nos dice también que: “Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase
de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado
de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas” (1 Timoteo 6:10
NTV). Miremos que no es en sí el dinero, es el amor al dinero que se convierte
en codicia y lleva al egoísmo, a la pérdida de valores e incluso a deteriorar
relaciones sólidas.
Tengamos mucho cuidado con esto.
Estoy segura de que Dios no nos quiere ver como pordioseros, porque Él vino a
darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10b), pero esto no quiere decir que
seamos avaros e insensibles al dolor ajeno. Siempre he pensado que si el Señor
nos da y nos bendice es para que también demos y bendigamos al necesitado. “En
el monte del Señor será provisto lo necesario” (Génesis 22:14). Oremos porque
el Señor escriba esto en nuestro corazón.
Amado Señor
Jesús: Tú pasaste toda clase de humillaciones y torturas por nosotros, los
Tuyos. Te damos gracias buen Señor, porque sabemos que Tú suples toda necesidad.
No permitas que el deseo de amontonar dinero invada nuestro corazón y
sentimientos; antes de esto Señor, haznos humildes, razonables y dispuestos a
tender la mano con lo poco o mucho que Tú nos des. Te damos gracias porque Tú
Eres el dueño de todo el oro y la plata del mundo y a Ti recurrimos en nuestras
necesidades. Gracias, muchas gracias bendito Señor y Dios poderoso. ¡Tú Eres el
Gran Jireh, Aleluya!
Un abrazo y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario