martes, 4 de mayo de 2021

Tanto afán se convierte en absurdo

 ¿Qué provecho saca el hombre de tanto afanarse en esta vida? 

Eclesiastés 1:3. NVI.


Lectura: Eclesiastés 1:1-11.  Versículo del día: Eclesiastés 1:3.


MEDITACIÓN DIARIA


Salomón no solamente era famoso por su riqueza sino también por su sabiduría. Dios lo proveyó de mucha sabiduría; la Biblia dice que no habrá otro igual (1 Reyes 3:12). Y por eso, todo lo que escribió como los Proverbios y el Libro de Eclesiastés están llenos de la enseñanza que nos fue dejada para nuestro bien.   

Y sí; volviendo al versículo del día y a la lectura, de verdad que nada sacamos con afanarnos por algo que ya está en camino o que no tiene reversa;  “del afán no queda sino el cansancio”. Lo que deberíamos hacer es practicar lo escrito en el Nuevo Testamento: “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias” (Filipenses 4:6). Y si es de lo normal; pues menos vale la pena afanarnos. Un ejemplo es el trabajo: muy bien que seamos dedicados y responsables en su ejecución, pero no debemos ser tampoco adictos a él. El ‘laboradicto’ pierde más que ganar. Como lo dice el propio Predicador Salomón: “Lo más absurdo de lo absurdo, ¡todo es un absurdo!” (v. 2). Todo es un absurdo o todo se convierte en vanidad. Tanto afán se convierte en absurdo y lo absurdo carece de sentido.

 Con el Señor Jesús las apreciaciones cambian; ya no lo hacemos como para el hombre sino como para agradar al Señor (Colosenses 3:23). Entonces, pongamos en manos del Señor nuestros afanes cotidianos.


Amado Señor Jesús: gracias por tu Palabra que es toda verdad. Gracias porque cada día nos enseñas más sobre nuestro comportamiento, mientras estemos aquí en esta tierra. Permite buen Señor que saquemos el mayor provecho de tu instrucción para que aprendamos a depender completamente de Ti, sin dejarnos desviar a diestra o siniestra. ¡Te alabamos Dios y Señor nuestro!


Un abrazo y bendiciones.

lunes, 3 de mayo de 2021

Gracias Señor por tanto amor y dedicación

 Cuídame como a la niña de tus ojos; escóndeme, bajo la sombra de tus alas. 

Salmo 17:8. NVI.


Lectura: Salmo 17:1-15.  Versículo del día: Salmo 17:8.


MEDITACIÓN DIARIA


Este clamor al Señor, no solamente debemos hacerlo en peligro o dificultades; pienso que necesitamos su protección momento a momento. Cuando salimos de casa no sabemos si regresaremos; igual nos sucede al acostarnos, no podemos predecir que nos levantaremos tal como nos fuimos a descansar.

Con mi familia, el domingo pasado estuvimos en la playa y de vuelta una llanta voló de lo alto, muy cerca de nosotros. Con mi esposo le dimos gracias al Señor porque de habernos caído encima, la situación hubiera sido grave. Si pudiéramos mirar el mapa de nuestras rutas diarias y ver de cuántas cosas nos ha guardado el Señor, seguro que, por un lado, seríamos más agradecidos con Él y por otro nos encomendaríamos siempre buscando su protección.

Ser agradecidos es muy bonito. Si nos gusta entre humanos ¿cómo no será a nuestro Papito Celestial? No demos por hecho que el Señor tiene que cuidarnos, ni mucho menos creer que eso es lo que le corresponde como para no decir: ‘gracias buen Dios’.


Amado Señor: gracias por estar pendiente de nosotros y librarnos de tanto mal. Señor, te entregamos nuestras vidas sabiendo que en tus manos estarán bien resguardadas. Gracias porque Tú nos cuidas tanto en la salida como en la entrada. Somos tan preciados para Ti, que nos asimilas como la niña de tus ojos, a la cual la más mínima basura va a afectar. ¡Tanto amor y dedicación sin merecerlo! ¡Te amamos buen Dios y Señor nuestro!


Un abrazo y bendiciones.  

sábado, 1 de mayo de 2021

Eres digno de toda nuestra adoración Gran Dios

 Gritaban a gran voz: ¡La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero! 

Apocalipsis 7:10. NVI.


Lectura: Apocalipsis 7:9-17.  Versículo del día: Apocalipsis 7:10.


MEDITACIÓN DIARIA


Dice aquí la Palabra de Dios que los que gritaban, salieron de la gran tribulación y era una gran multitud con túnicas blancas. Los ángeles que estaban alrededor se postraron en tierra y respondieron: “¡Amén! La alabanza, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, la honra, el poder y la fortaleza son de nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!” (v. 12). Esto nos confirma que cuando lleguemos al cielo nos vamos a unir a los ángeles para alabar y adorar a nuestro Gran Dios y al Cordero inmolado.

 Pero no hay necesidad de esperar hasta llegar al cielo, desde aquí en la tierra podemos hacerlo. Llegó el tiempo de hacerlo: “En aquel día se dirá: Alaben al Señor, invoquen su nombre; den a conocer entre los pueblos sus obras; proclamen la grandeza de su nombre” (Isaías 12:4). “Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24). Hay que dejar a nuestro espíritu que se quebrante; que fluya por completo y que toda la adoración llegue hacia el trono celestial. El Señor se goza con las alabanzas de su pueblo. ¡Aleluya!


¡Aleluya por siempre Señor! ¡Aleluya a nuestro Dios Todopoderoso! ¡Aleluya al Gran Rey y Señor! ¡Aleluya al bendito Espíritu Consolador! Dios y Señor nuestro: no tenemos palabras para expresar tu grandeza, poderío y majestad. Recibe nuestra humilde alabanza que brota de corazones agradecidos porque también reconocemos que la salvación proviene de Ti gran Dios y del Cordero sacrificado por los pecados de la humanidad, donde también todos nosotros estamos incluidos. La alabanza, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, la honra, el poder y la fortaleza son de nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!


Un abrazo y bendiciones.

viernes, 30 de abril de 2021

Reconócelo y haz lamentación por Él

 Sobre la casa real de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de súplica, y entonces pondrán sus ojos en mí. Harán lamentación por el que traspasaron, como quien hace lamentación por su hijo único; llorarán amargamente, como quien llora por su primogénito. 

Zacarías 12:10. NVI.


Lectura: Zacarías 12:9-14.  Versículo del día: Zacarías 12:10.


MEDITACIÓN DIARIA


Esta es una profecía para el pueblo de Israel. Ahora que nosotros, somos su pueblo y que el Señor vino a morir por todos los gentiles también, si tú no le has entregado tu vida a Jesús de Nazaret, te invito a que no dejes pasar más el tiempo ni a esperar a hacer lamentación alguna. Lo que Él tenía que hacer por ti, ya lo hizo hace dos mil años en la cruz del Calvario. Allí murió por toda la humanidad y esto te incluía. Pero tenemos la gran noticia y es que su tumba está vacía. El Señor resucitó. Resucitó para darte vida y vida eterna. No esperes que sigan los acontecimientos su curso; haz lamentación de una vez y para siempre, porque con el Señor todo es Sí y Amén. Él no miente.  


Amado Señor: te damos gracias porque sabemos que Tú vuelves a la tierra como lo prometiste. También sabemos que los de tu pueblo Israel llorarán y se lamentarán por haberte crucificado. Señor, igual todos nosotros al no reconocer lo que viniste a hacer, estamos haciendo lo mismo. Hoy quiero entregarte mi vida y aceptarte como mi Único y suficiente Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados; toma el control del trono de mi vida y hazme de acuerdo a tu santa voluntad. Gracias por perdonarme y limpiarme y gracias por darme el derecho a la patria celestial a tu lado. Amén.  


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 29 de abril de 2021

Oremos por Colombia

Con justicia el rey da estabilidad al país; cuando lo abruma con tributos, lo destruye. 

Proverbios 29:4. NVI.


Lectura: Proverbios 29:1-27.  Versículo del día: Proverbios 29:4.


MEDITACIÓN DIARIA


Desde ayer he tenido en mente a mi amada Colombia. Las noticias que llegan no son nada halagadoras. La gente ya está aburrida de tanto impuesto y tanta reforma tributaria, por la injusticia terrible de tener que pagar los más pobres sumas desbordadas al erario público, mientras como dicen, los congresistas ganan millonadas mensuales. Bien lo dice aquí la Palabra de Dios: cuando un gobierno injustamente actúa, el pueblo se destruye. Eso es lo que estamos viendo; la pandemia está en su nivel más crítico y el pueblo va a salir a protestar. ¿Qué va a pasar me pregunto? También la clase dirigente debería preguntarse lo mismo. No es restringir las salidas a la calle; es actuar con cordura, justicia y equidad. Va a suceder exactamente lo que dice aquí: “Los insolentes conmocionan a la ciudad” (v. 8). Esto no sucedería si se practicara la justicia porque: “Cuando los justos prosperan, el pueblo se alegra; cuando los impíos gobiernan, el pueblo gime” (v. 2).

Mi Colombia está gimiendo y desde lejanas tierras, oramos al Señor por clemencia y compasión para esta bella nación.


Amado Dios y Señor nuestro: te damos gracias por nuestras vidas y por nuestras familias, amigos y conocidos que viven en Colombia. Pedimos por esta gran Nación para que seas Tú mismo permitiendo que los estamentos diferentes que gobiernan, cambien su insolencia y corrupción por justicia social para este pueblo. Buen Dios, que esto sirva para que el hombre de esta tierra voltee los ojos hacia Ti y te reconozca como el verdadero Rey y Señor que impartes justicia y deseas el bienestar y la paz del territorio en general. Gracias Señor por escuchar nuestra oración.


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 28 de abril de 2021

¡No me sueltes de tu mano te lo ruego!

Yo le he dicho al Señor: Mi Señor eres tú. Fuera de ti, no poseo bien alguno. 

Salmo 16:2. NVI.


Lectura: Salmo 16:1-11.  Versículo del día: Salmo 16:2.


MEDITACIÓN DIARIA


Puedo decir con toda certeza que definitivamente mi Dios y Señor es el Tesoro más preciado que pueda tener. Sin Él, no sería absolutamente nada. “Tú, Señor, eres mi porción y mi copa; eres tú quien ha afirmado mi suerte. Bellos lugares me han tocado en suerte; ¡preciosa herencia me ha correspondido!” (vv. 5-6). Completamente así es. Si hago un recuente de mi vida lo reafirmo con certeza. Sentí su Presencia no solamente en mi país, Colombia, sino igual aquí siempre me ha acompañado y apoyado en hechos importantes. Tal cual está escrito: “Bellos lugares me han tocado en suerte; ¡preciosa herencia me ha correspondido!”. Sí; por los lugares por donde he pasado, he sentido su mano protectora sobre mí. Esto ha sido indiscutible. ¡Cómo abandonarte Señor! Eres la fuente inagotable de mi vida. Eres el baluarte que me levanta y me sostiene.

Por eso diré igual que el Salmista: “Bendeciré al Señor, que me aconseja; aun de noche me reprende mi conciencia” (v. 7). En las noches cuando me desvelo, trae a mi memoria su Palabra. Su consejo es un aliciente en mi vida y me permite mirar más allá de lo que yo diviso.


Señor mío y Dios mío: ¡Cómo no amarte si Eres Sinigual! Tú Eres el Dios que jamás nos sueltas porque Tu fidelidad pasa los límites aun cuando estoy alejada de Ti, tu amor siempre es el mismo; es inmutable, jamás cambia. Señor, no sé cómo se puede vivir sin tu apoyo y tu misericordia. ¡Te amo mi buen Dios y Señor! Te agradezco tanto que un día hayas puesto tu mirada en mí. En verdad, no soy digna de tanto amor que me das. Guíame por tu senda recta y por favor, Tú sabes cuán débil soy. ¡No me sueltes de tu mano te lo ruego!


Un abrazo y bendiciones.


martes, 27 de abril de 2021

Esta Palabra es para ti. ¡Arrepiéntete!

 Todos gritaban a las montañas y a las peñas: ¡Caigan sobre nosotros y escóndannos de la mirada del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día del castigo! ¿Quién podrá mantenerse en pie? 

Apocalipsis 6:16-17. NVI.


Lectura: Apocalipsis 6:1-17.  Versículos del día: Apocalipsis 6:16-17.


MEDITACIÓN DIARIA


De aquí en adelante, este último Libro de la Biblia nos narra la profecía sobre el final de los tiempos. Muchos eruditos de la Palabra consideran que ya estamos en esos días, mientras otros no lo ven así. De todas maneras, es bueno analizarlo hasta donde el Espíritu Santo nos revele (por lo menos a mí), para conocer y entender las situaciones que se viven a diario. Este capítulo del Apocalipsis nos habla de los seis primeros sellos con los cuales el Señor tocará la tierra para ver si el hombre en términos generales, lo busca y se arrepiente. Sin embargo, parece ser que la maldad ha llegado a su máxima expresión ya que el corazón se ha endurecido.

Al Cordero inmolado le corresponde abrir los sellos y yo solamente voy a hacer alusión a lo referente en el sexto ya que me impacta el hecho de que al romperlo hubo un terremoto de tal magnitud (v. 14), que: “Los reyes de la tierra, los magnates, los jefes militares, los ricos, los poderosos, y todos los demás, esclavos y libres, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de las montañas” (v. 15). Considero que aquí se cumplirá lo escrito en Romanos y que hace referencia a la profecía de Isaías 45:23; por eso dice: “Está escrito: Tan cierto como que yo vivo —dice el Señor—, ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua confesará a Dios” (Romanos 14:11).

Mi intención es que reflexiones sobre lo anterior y no esperes a que esto suceda. El Cordero inmolado, Jesús de Nazaret vino a morir por ti y a darte vida eterna; vuelve los ojos a Él y arrepiéntete. Te invito a orar así:


Señor Jesús: reconozco que soy pecador y te pido perdón por mis pecados. Acepto lo que hiciste por mí al morir en mi reemplazo y te entrego mi vida para que seas mi Señor y Salvador personal. Haz de mí la persona que deseas que yo sea y gracias por perdonarme y darme una vida Contigo. Amén.


Un abrazo y bendiciones.

Que nada nos aparte de adorar a nuestro Dios y Señor

  —No teman—los tranquilizó Samuel—, de verdad han hecho mal, pero ahora asegúrense de adorar al Señor con todo el corazón y no le den la es...