jueves, 8 de agosto de 2024

Captemos lo hermoso de la vida para alabar a nuestro Dios

Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. 

Filipenses 4:8. NVI.


Lectura: Filipenses 4:1-9.  Versículo del día: Filipenses 4:8.


MEDITACIÓN DIARIA


En la lectura, miremos las recomendaciones que nos da el Señor a través del apóstol Pablo: que siempre estemos alegres, que seamos amables de manera que todos vean esa amabilidad; que no nos preocupemos por nada, más bien oremos y presentémosle al Señor nuestras peticiones con acción de gracias y la paz del Señor que sobrepasa todo entendimiento guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús (vv. 4-7).


Para terminar, el versículo del día nos insta a pensar en cosas excelentes y dignas de alabanza. En todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo puro, todo lo amable, todo lo bello y todo lo admirable. En definitiva, creo, que ser positivos y optimistas es clave para poder captar la belleza de todo lo que el Señor nos regala diariamente. Por ejemplo: aprendamos a ver el lado bueno de las personas, de los sitios en donde vivimos. Dejemos lo positivo en una charla acalorada y lo demás desechémoslo. Cosas así por el estilo pongamos en práctica.


Amado Señor Jesús: gracias porque tu Palabra siempre está lista para enseñarnos más sobre nuestro modo de vivir. Gracias porque Tú deseas nuestro bienestar y estás atento a que practiquemos las enseñanzas dejadas en Tu Palabra. Gracias por dejarnos ver que la vida está llena de detalles hermosos; gracias por el sol que nos despierta en la mañana y la luna radiante que en la noche vela. Gracias por los pajaritos que se acercan a la ventana y las flores que tapizan los jardines. Gracias, muchas gracias mi Señor y Dios. ¡Tanta belleza solo existe porque Tú la diseñaste! ¡Te amamos buen Jesús!


Un abrazo y bendiciones.

miércoles, 7 de agosto de 2024

Tesoros que serán legado para los que siguen

 Hijo mío, guarda mis palabras y atesora mis mandamientos. Llévalos atados en los dedos; anótalos en la tabla de tu corazón. 

Proverbios 7:1 y 3. NVI.


Lectura: Proverbios 7:1-12.  Versículo del día: Proverbios 7: 1 y 3.


MEDITACIÓN


Considero que si praticamos este Proverbio de Salomón, va a ser clave no sólo para cada uno de nosotros, sino que tiene un efecto multiplicador; será también de bendición para los que nos siguen: hijos y nietos. Si los tenemos atados, muy cerquita a nuestro corazón, se los podemos repetir a los niños desde su temprana edad y la Palabra de Dios, nunca llega vacía. Si repasamos las Escrituras vemos que es un mandato: “Grábense estas palabras en el corazón y en la mente, átenlas en sus manos como un signo y llévenlas en su frente como una marca. Enséñenselas a sus hijos y háblenles de ellas cuando estén en su casa y cuando vayan por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten” (Deuteronomio 11:18-19). No dejemos de instruir a nuestros niños en el camino del Señor porque aun siendo viejos no lo abandonarán (Proverbios 22:6).


Sí bendito Señor queremos atesorar tus Palabras; permite que no solamente nosotros las llevemos atadas a los dedos, sino que también los niños nuestros vayan aprendiendo a guardarlas en la tabla de sus corazones. Ciertamente son para dejarlas como legado a ellos. Que ellos vean el ejemplo en los mayores para que de ese modo sigan cultivando las enseñanzas y valores Tuyos, que son los que les permitirán vivir bajo tus preceptos y prolongarán su vida aquí en la tierra. Gracias, gracias bendito Señor y Dios nuestro.


Un abrazo y bendiciones.

martes, 6 de agosto de 2024

Parte de mi testimonio: plantarlos, reconstruirlos y ayudarlos a crecer

Así como antes me dediqué a derribarlos, arrancarlos y destruirlos, ahora me dedicaré a plantarlos, reconstruirlos y ayudarlos a crecer. 

Jeremías 31:28. TLA.


Lectura: Jeremías 31:21-30.  Versículo del día: Jeremías 31:28.


MEDITACIÓN DIARIA


Esta Palabra me la dio el Señor hace muchos años, cuando estábamos en un período de crisis financiera, después de haberlo perdido todo y que se vinieron muchas cosas difíciles encima. Tengo que decir que yo esperaba esa promesa inmediata en ese tiempo, pero no fue así: se fue dando paulatinamente. Mi corazón lloraba porque sabía las dificultades de mis hijitos para terminar la universidad y con mi Sarita sucedió exactamente igual; tuvo que afrontar muchas cosas difíciles en su Colegio.


Ahora entiendo que el Señor es Soberano y que todo eso sirvió para aumentar nuestra fe. Le doy gracias al Señor porque mis hijos Daniel Andrés y Juan Manuel a pesar de todo, fueron nuestras torres fuertes en esos años. Gracias también por tantos familiares y amigos que en ese periodo nos tendieron la mano. Gracias a la Iglesia Casa Sobre la Roca que nos proveyó de mercado. Estoy segura de que nuestro buen Señor no se queda con nada guardado y que ya ha devuelto con creces esas acciones a todos los que estuvieron a nuestro lado. El tiempo de restitución fue llegando poco a poco y ahora solo nos queda agradecerle al Señor tanto bien en nuestras vidas. Todos nuestros hijitos terminaron sus carreras; están felizmente casados y en los caminos del Señor, al lado de sus cónyuges y cuatro lindos retoños que nos han alegrado la vida y nos han enseñado a ser niños otra vez. Bueno, sin querer, esto fue saliendo de mi corazón y es parte de mi testimonio, porque el “plantarlos, reconstruirlos y ayudarlos a crecer”, se ha cumplido totalmente.


Amado Señor Jesús: muchas gracias porque Tú llegas en el tiempo exacto; ni más tarde ni más pronto. Sabes muy bien nuestras necesidades y te glorificas en nuestras vidas de una manera apoteósica. Gracias, muchas gracias buen Jesús, porque nos has permitido seguir como familia con altibajos y todo, pero al final llevados de tu mano por la senda que nos has enseñado a transitar. Toda la Honra, la Gloria y el Honor lo mereces Tú, quien nunca nos has abandonado y que aun en estos años dorados con mi esposo, sentimos tu Presencia y caminamos Contigo.


Un abrazo y bendiciones.   

lunes, 5 de agosto de 2024

Jesús espera por ti

 Miren que vengo pronto! Dichoso el que cumple las palabras del mensaje profético de este libro. 

Apocalipsis 22:7. NVI.


Lectura: Apocalipsis 22:1-9.  Versículo del día: Apocalipsis 22:7.


MEDITACIÓN DIARIA


Tantas cosas hermosas de las que gozaremos en la Patria Celestial: el río de la vida de aguas claras, transparente como el cristal; ese río salía del trono de Dios y del Cordero; en cada orilla del río había árboles que daban fruto cada mes; sus frutos dan vida eterna y sus hojas son para la salud de las naciones. En la ciudad no habrá nada ni nadie que desagrade a Dios; todos podrán ver a Dios cara a cara; no habrá necesidad de la luz del sol, porque Dios el Señor será su luz (vv. 1-5). El ángel le dijo a Juan: ‘todo esto pronto sucederá’ (v. 6). “Y Jesús dice: ¡Pongan atención! ¡Yo vengo pronto!” (v. 7 en la Traducción Lenguaje Actual).


El tiempo de su regreso está muy cerca; permítele a Jesús entrar en tu vida para que puedas gozar de la ciudad santa. La Nueva Jerusalén, ya está lista para los que hemos aceptado todo lo hecho por el Señor Jesús en la cruz del Calvario. Él te ama y si tú le abres la puerta Él entrará y cenará contigo (Apocalipsis 3:20); recíbelo en tu corazón (Juan 1:12). ¡Jesús espera por ti! Si te parece podemos orar; te puedo guiar con una oración, pero si deseas, dile con tus propias palabras; Dios está interesado en la sinceridad de tu corazón, no en la belleza de las palabras. Dile así:


Señor Jesús: gracias por amarme tanto y morir por mis pecados; entiendo que te necesito y hoy decido abrirte la puerta de mi vida para que seas mi Señor y Salvador. Perdona mis pecados y toma el control del trono que yo manejo; hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme, limpiarme y darme el gozo de tener una vida eterna a tu lado. Gracias Jesús, amén.


Un abrazo y bendiciones.

sábado, 3 de agosto de 2024

Que tú seas uno de los pocos que aceptan su Palabra

 Pues si no creen que yo soy el que afirmo ser, en sus pecados morirán. 

Juan 8:24b. NVI.


Lectura. Juan 8:21-30.  Versículo del día: Juan 8:24b.


MEDITACIÓN DIARIA


Al Señor, solo lo veían los judíos como un impostor. Él les hablaba conforme a las enseñanzas del Padre (v. 28), Lo triste es que pocos le creían. Considero que en este tiempo sucede exactamente. Sin embargo: “Mientras aun hablaba, muchos creyeron en él” (v. 30). Jesús es quien dijo ser. Él murió por toda la humanidad; es necesario que le invites a morar contigo, ábrele la puerta de tu vida, Él está llamando para que lo dejes entrar (Apocalipsis 3:20); recíbelo en tu corazón (Juan 1:12).       


La Palabra del Señor se derrama por doquier porque gracias a la tecnología se puede difundir alrededor del mundo; sin embargo, solo unos son los que la aceptan. Oro para que también mientras lees este devocional, tú creas en el Salvador de la humanidad. Te invito a orarle así:


Señor Jesús: sé que me amas y que moriste en la cruz por mis pecados; te pido perdón por ellos. Hoy decido abrirte la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Toma el control del trono que yo manejo y hazme la persona que deseas que yo sea. Gracias por perdonarme, limpiarme y darme la vida eterna a tu lado. Amén.


Un abrazo y bendiciones.                      

viernes, 2 de agosto de 2024

Avancemos con lo que ya hemos alcanzado

 No es que ya lo haya conseguido todo o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 

Filipenses 3:12. NVI.


Lectura: Filipenses 3:12-21.  Versículo del día: Filipenses 3:12.                                         


MEDITACIÓN DIARIA


Mucha razón tenía el apóstol Pablo en esta Carta que escribe a los Filipenses. A veces nos desilusionamos porque consideramos que no hemos logrado gran cosa como cristianos que decimos ser, pero Pablo nos da un parte de tranquilidad; al igual que nosotros era humano y por eso se pone en nuestro lugar; él nos dice muy sinceramente que no lo ha logrado. Sin embargo, lo que hay que hacer es continuar sin desmayar. Miremos lo que sigue: “Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús” (vv. 13-14). ‘olvidando lo que queda atrás’; creo que esto es clave porque muchas veces nos estancamos por pensar en ‘lo que he debido hacer y no lo hice’. Definitivamente, tenemos que vivir el día a día cambiando el chip y avanzando hasta llegar al final de la carrera, porque lo que nos espera es la mejor corona que Dios nos ofrecerá. “En todo caso, andemos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado” (v. 16).


Amado Señor Jesús: ¡te doy tantas gracias por las enseñanzas de tu apóstol Pablo! De verdad que ellas nos inspiran, nos redarguyen, nos capacitan y de una manera muy especial nos dan la confianza para seguir avanzando sin mirar atrás. Gracias, bendito Señor, eso nos inspira a continuar sabiendo que Tú nos apruebas y nos sigues guiando para avanzar hacia la meta trazada. ¡Bendito Eres por siempre mi Señor y Dios!


Un abrazo y bendiciones.

jueves, 1 de agosto de 2024

Vivir sin orgullo y prepotencia

 ¡Cómo has caído del cielo, lucero, hijo de la mañana! Tú, que sometías a las naciones, has caído por tierra. Decías en tu corazón: Subiré hasta los cielos. ¡Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios! Gobernaré desde el extremo norte, en el monte de la reunión. 

Isaías 14:12-13. NVI.


Lectura: Isaías 14:1-17.  Versículos del día: Isaías |4:12-13.


MEDITACIÓN DIARIA


Satanás fue echado del Edén por dos pecados gravísimos: uno el querer ser igual a Dios y el otro, que es fundamental no tenerlo, porque de ese derivan otros tantos que también nos alejan del Señor y hablo del pecado de orgullo. A este querubín su belleza y esplendor lo llevaron a querer estar a la altura de Dios y querer ser como Él: “Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría y de exquisita belleza. Estabas en el Edén, el jardín de Dios. Tenías la ropa adornada con toda clase de piedras preciosas —cornalina rojiza, peridoto verde pálido, adularia blanca, berilo azul y verde, ónice, jaspe verde, lapislázuli, turquesa y esmeralda—, todas talladas especialmente para ti e incrustadas en el oro más puro. Te las dieron el día en que fuiste creado.  Yo te ordené y te ungí como poderoso ángel guardián. Tenías acceso al monte santo de Dios y caminabas entre las piedras de fuego. Eras intachable en todo lo que hacías, desde el día en que fuiste creado hasta el día en que se encontró maldad en ti” (Ezequiel 28:12-15).


Amado Señor Jesús: mi corazón se goza de saber que tu gran amor jamás se equivoca. Yo te pido seas Tú mismo con tu Santo Espíritu redarguyéndome de pecado, cuando mi corazón se enaltezca. No permitas que me deje guiar por el mundo ni por las necedades que ellos gozan, para en últimas dejar que sus vidas se inflen de orgullo y prepotencia. Sé que Tú amas la sencillez y la humildad; revísteme de esas virtudes para que sin temor a contagiarme lleve tu mensaje de salvación. ¡Gloria, gloria a Ti por siempre Rey de reyes y Señor de señores!


Un abrazo y bendiciones.

Para mi Muñequito Luquitas en su cumpleaños

  Entonces Jesús llamó a los niños, y les dijo a sus discípulos: -Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de...